Haití carga con el peso de ser el país más pobre del hemisferio occidental y este miércoles 25 de marzo el octavo caso de "COVID 19". Está en vigencia el estado de emergencia para intentar frenar la expansión de una pandemia que en el mundo ha dejado miles de muertos.

Haití soportó de todo a lo largo de su historia y no desapareció ni con un devastador terremoto del 2010, el cólera, el dengue, los huracanes, la falta de agua, la pobreza, la insalubridad, la desnutrición, la violencia, la inestabilidad política, la corrupción o la inseguridad, según la Cadena BBC. Hoy se enfrenta a un peligro desconocido: el coronavirus.

“Las escuelas, centros de formación profesional, universidades estarán cerradas. El gobierno declara un toque de queda en todo el territorio nacional entre las 20:00 y las 5:00”, anunció el presidente, Jovenel Moïse.

El país caribeño, que todavía intenta levantarse de un sismo que acabó con lo poco que tenía en 2010, ya cerró sus fronteras y canceló casi todos los vuelos en el intento de contener la llegada del virus.

Nuevos casos aparecen y se multiplican en todo el planeta. Haití aparecía como uno de los pocos lugares libre de “COVID-19”, pero era solo cuestión de tiempo.

Franciscka Lucien, directora general de IJDH y quien trabajó en Haití durante la epidemia de cólera, aseguró que el panorama podría ser incluso peor que en otras naciones, como Italia, que encabeza los números de muertes, dado los altos niveles de pobreza y de insalubridad. La cobertura de salud es una de las peores del mundo.

“Estamos hablando de un país donde la mayor parte de la población vive muy por debajo de todos los estándares de pobreza, en una infraestructura prácticamente destruida”, según la cadena.

Desde el Ministerio de Salud Pública de Haití afirman que el país está haciendo todo lo que está en sus manos para contener la epidemia.