Río de Janeiro, Brasil | AFP |

Dos indígenas murieron y otros dos resultaron heridos este sábado en un ataque a tiros en el estado brasileño de Maranhao (noreste), informaron las autoridades.

"Los indígenas fueron alcanzados por tiros provenientes de un vehículo" al margen de una carretera que atraviesa la Tierra Indígena Cana Brava, de la etnia Guajajara, precisó la gubernamental Fundación Nacional del Indio (Funai) en un comunicado.

"Como forma de protesta, indígenas bloquearon la carretera BR-226 en ambos sentidos", añadió la institución.

En esta misma región, ubicada unos 500 km al sur de la capital de Maranhao, Sao Luis, fue asesinado otro líder indígena a principios de noviembre.

Paulino Guajajara, asesinado en el territorio indígena Arariboia tras ser emboscado por madereros, formaba parte de "Guardianes de la selva", un grupo de más de un centenar de indígenas guajarara creado para proteger sus territorios de invasiones en Maranhao, donde son frecuentes los enfrentamientos por tierras.

"La Policía Federal ya envió un equipo al lugar para investigar el crimen y sus motivaciones", afirmó en Twitter el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, quien lamentó el atentado.

"¿Hasta cuándo va a ocurrir esto? ¿Quién será el próximo?", escribió en Instagram la líder indígena Sonia Guajajara, coordinadora de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) y que se encuentra de gira por Europa para denunciar las políticas del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro.

Desde antes de asumir el poder el 1 de enero, Bolsonaro aseguró que no permitiría el reconocimiento de nuevos territorios indígenas y ha defendido la explotación de recursos naturales en sus reservas.

Las invasiones a tierras indígenas han aumentado este año, según datos del Consejo Indigenista Misionero (CIMI), vinculado a la Iglesia católica y que elabora reportes anuales sobre la violencia contra los pueblos originarios de Brasil.

Entre enero y septiembre de 2019, el CIMI registró 160 invasiones de traficantes de madera o mineros ilegales en tierras indígenas, un aumento de 44% respecto a los incidentes registrados en todo 2018.

El año pasado, el CIMI reportó 135 asesinatos de indígenas en Brasil, 25 más que en 2017.