La Paz, Bolivia | AFP |

El gobierno provisional de Bolivia presentó ante la fiscalía este viernes una denuncia penal contra Evo Morales, exiliado en México, por "sedición y terrorismo", a raíz del presunto llamado del expresidente a cercar La Paz mediante bloqueos en un audio difundido por autoridades.

“Estamos pidiendo la máxima pena por sedición y terrorismo”, dijo el ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo, a los periodistas a la salida de la sede de la fiscalía.

“¡Justicia, justicia!”

La policía disolvió este jueves una multitudinaria marcha opositora que llegó a La Paz con los cuerpos de víctimas de un choque con fuerzas oficiales, en medio de la discusión en el Congreso de una salida a la crisis en Bolivia mediante nuevas elecciones generales.

Miles de manifestantes descendieron de la vecina ciudad de El Alto con cinco féretros, en protesta por la represión y en repudio al gobierno interino de Jeanine Áñez, que asumió el poder en reemplazo de Evo Morales el 12 de noviembre.

El martes ocho hombres murieron por heridas de bala en el marco de enfrentamientos con tropas oficiales en inmediaciones de Senkata, una planta de distribución de combustible.

Los choques estallaron después de que los uniformados despejaron la salida de camiones destinados a paliar la escasez de carburante en la capital, donde se multiplican las filas para abastecerse de gasolina y comida a causa de los bloqueos de vías que afectan el suministro en seis de los nueve departamentos.

"¡Justicia, justicia!", clamaron los pobladores de El Alto mientras se abrían paso con los cuerpos hasta La Paz. En su descenso de 15 kilómetros agitaban la bandera 'whipala', símbolo multicolor de los pueblos originarios bolivianos.

Los indígenas aymaras quisieron montar los ataúdes sobre una tanqueta militar en la céntrica Plaza San Francisco. Uno de los féretros alcanzó a ser subido al vehículo y otros podían verse en el suelo después de la estampida que generó el gas lacrimógeno empleado por la policía.

Al menos 20 personas fueron detenidas, según vieron periodistas de la AFP. “Nos quieren matar y hay libertad para matar, hay orden para que nos maten en El Alto”, dijo una mujer que se identificó como Ana Méndez, de 55 años, y quien acompañaba la protesta.