Bruselas, Bélgica | AFP |

La Unión Europea (UE) reiteró este lunes su voluntad de alcanzar un acuerdo comercial con los países del Mercosur, en discusión desde hace casi 20 años y que tiene un nuevo capítulo esta semana en Buenos Aires.

La UE "está comprometida a avanzar decididamente en la conclusión de las negociaciones sobre acuerdos de libre comercio ambiciosos y equilibrados con Mercosur y Chile", reza una declaración de los 28 países del bloque.

Los europeos y los países del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- iniciaron en 1999 la negociación de este acuerdo comercial que se estancó de nuevo en 2018, pese a que ambas partes aseguran estar en la recta final.

Los jefes negociadores se reúnen desde este lunes en Buenos Aires para ver "cómo avanzar", aseguró una fuente europea, precisando que deben abordar también cuándo celebrar la próxima ronda de negociación tras la última celebrada en marzo.

La reunión se produce en plena campaña de las elecciones a la Eurocámara en el bloque. En este contexto, el sector de la carne de Francia manifestó su preocupación sobre el impacto de este acuerdo, en una carta a la Comisión.

Respecto a Chile, la UE y el país sudamericano empezaron a negociar en noviembre de 2017 la modernización de su acuerdo comercial vigente desde 2003, tal y como hicieron los europeos con México desde mayo de 2016.

Los cancilleres europeos, que aprobaron este lunes la declaración, celebran también la “próxima conclusión de las negociaciones con México” tras el acuerdo político alcanzado en abril de 2018.

Examen legal

El acuerdo alcanzado se somete desde septiembre a un examen legal para garantizar la coherencia de todo el texto, que una vez terminado deberá traducirse todas las lenguas oficiales de la UE, antes de su firma final.

La UE y México buscan ultimar el acuerdo para "octubre", antes de que el mandato de la actual Comisión Europea expire. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, expresó así en abril su deseo de poder ir a México para la firma.

El comercio es uno de los puntos de la declaración de la UE sobre su futura estrategia para América Latina, que también apunta a la promoción de la democracia, el crecimiento o la igualdad de género, así como la defensa conjunta del multilateralismo y de un orden internacional basado en normas.