Río de Janeiro, Brasil | AFP |

Un hombre que trató de socorrer a la familia que recibió más de 80 balazos del Ejército en su auto en Rio de Janeiro falleció este jueves tras once días internado, elevando a dos las víctimas mortales de la acción por la que nueve militares permanecen detenidos.

Luciano Macedo, un recogedor ambulante de material reciclable, falleció de madrugada en el Hospital Carlos Chagas de Rio, informó la Secretaría de Salud del Estado a la AFP.

Macedo resultó herido el pasado 7 de abril al tratar de ayudar a una familia que se encontró bajo una lluvia de balas disparadas por militares cuando se dirigía a una fiesta infantil en el barrio de Guadalupe, en la zona norte de Rio. Las primeras investigaciones apuntan a que los militares confundieron el auto con el de delincuentes, según la prensa local.

En la acción, por la que fueron disparados más de 80 tiros, falleció el músico y agente de seguridad Evaldo dos Santos Rosa, de 51 años, quien conducía el vehículo donde también viajaban su esposa, su hijo de 7 años y una niña de 13, que salieron ilesos.

Además de Macedo, también resultó herido el suegro de Evaldo, quien ya fue dado de alta.

En una nota emitida el día de la tragedia, el Comando Militar de la Zona Este reconoció la autoría de los tiros que alcanzaron a Evaldo y su suegro, pero no de los que hirieron al transeúnte que les socorrió, informó la estatal Agencia Brasil.

Consultado por la AFP sobre el avance de las pesquisas, el Comando respondió que "no puede comentar investigaciones y procesos judiciales en curso".

Al día siguiente de la tragedia, diez militares que participaron en la acción fueron detenidos y nueve de ellos tuvieron su prisión preventiva confirmada.

En su única declaración sobre el tema hasta el momento, el presidente Jair Bolsonaro afirmó el pasado viernes su interés en que se determinen responsabilidades por lo ocurrido, pero pidió no culpar a las fuerzas armadas.

“El Ejército no mató a nadie, no. El ejército es del pueblo y no se puede acusar al pueblo de ser asesino, no. Hubo un incidente, una muerte”, defendió el mandatario de ultraderecha, quien tuvo una larga carrera militar antes de dedicarse íntegramente a la política.