Washington, Estados Unidos | AFP

La Casa Blanca dejó este miércoles en duda si Estados Unidos respetará las resoluciones de la Organización Mundial del Comercio en la disputa comercial sobre el acero.

Muchos socios comerciales de Estados Unidos como China, Canadá y la Unión Europea acudieron a la OMC después de la decisión estadounidense del 1 de junio de aumentar, en nombre de su “seguridad nacional”, los aranceles en el acero y a las importaciones de aluminio.

Preguntado sobre si el gobierno Trump respetaría las decisiones emanadas de la OMC, el principal consejero económico del presidente estadounidense, Larry Kudlow, declaró: “Estados Unidos -como ha dicho el mandatario numerosas ocasiones- está más vinculado a los intereses nacionales que a cualquier otra cosa”.

“Las organizaciones multilaterales internacionales no van a dictar la política estadounidense. Pienso que el presidente ha sido muy claro en eso”, añadió en una conferencia de prensa en Washington, antes de asistir el viernes y sábado a la cumbre de los jefes de Estado del G7, en Quebec.

El consejero de la Casa Blanca matizó sus declaraciones señalando que Estados Unidos sigue acudiendo a la institución.

“Todavía estamos interesados en la OMC. El representante (de comercio de Estados Unidos) Robert Lighthizer ha presentado quejas ante la OMC contra las prácticas chinas y de otras naciones”, recordó.

Europa, Canadá y Japón igual que China y Rusia hicieron un llamado a la institución para responder a la imposición de tarifas estadounidense en el acero y el aluminio.

Los principales aliados de Estados Unidos esperan que Donald Trump revoque esta decisión que también afecta a México.

Estos temas serán especialmente abordados en el cursos de las reuniones bilaterales entre el presidente Trump y su homólogo francés Emmanuel Macron, por un lado, y con el ministro canadiense Justin Trudeau por otra parte, al margen de la cumbre del G7, indicó el responsable del gobierno estadounidense.