Lahore, Pakistán | AFP
Al menos 34 heridos provocó la explosión de un camión cargado de explosivos la noche del lunes en la ciudad paquistaní de Lahore, indicaron las autoridades locales, en un ataque que esta noche permanecía sin reivindicar.
"Los explosivos estaban en un camión cargado de frutas. Al menos 34 personas fueron heridas", dijo a la AFP Abdullah Khan Sumbal, funcionario del gobierno local de esta ciudad de seis millones de habitantes.
Por su lado Jam Sajjad Hussain, portavoz de los servicios de socorro, precisó que tres de los heridos estaban en condición crítica.
Considerada capital cultural de Pakistán, Lahore ha sido en el pasado blanco de frecuentes ataques.
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Ataque pakistaní contra centro médico de Kabul mató a 400 personas
El ataque pakistaní perpetrado el lunes contra una clínica de rehabilitación de toxicómanos en la capital de Afganistán dejó “cientos de muertos y heridos”, afirmó la ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), presente en el lugar. El portavoz del Ministerio de Salud afgano, Sharafat Zaman, había reportado el martes 400 muertos y más de 200 heridos en el ataque, efectuado el lunes por la noche contra la clínica.
“Según lo que hemos visto y lo que hemos hablado con las demás (agencias) implicadas en las operaciones de socorro, podemos afirmar que hay cientos de muertos y heridos“, declaró a la AFP el director para Afganistán de la oenegé NRC, Jacopo Caridi. Los dos países llevan meses en conflicto.
Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes pakistaníes (TTP), que han reivindicado ataques en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan. Caridi dijo que el NRC tenía equipos en el terreno después del ataque para apoyar las tareas de rescate.
Confirmó que uno de los edificios del centro médico quedó “completamente quemado y destruido”, y que los equipos de rescate continuaban recogiendo cuerpos de entre los escombros. Una confirmación inmediata sobre el número exacto de víctimas es difícil en Afganistán, donde a menudo ocurren ataques en sitios de difícil acceso y las autoridades suelen dar informaciones contradictorias.
“En Europa tenemos sistemas para identificar a las personas, incluso con sólo partes del cuerpo”, indicó Caridi. “Pero aquí, no sé si tienen estos sistemas. Lo que vi fue un dedo en un lugar, un pie en otro lugar, una mano en un sitio. Fue realmente horroroso”, describió Caridi.
“El balance no es definitivo”
Más de 400 personas murieron en un ataque pakistaní contra un centro para toxicómanos en Kabul, afirmó el martes pasado el gobierno afgano, una acusación desmentida por Pakistán. El ejército pakistaní bombardeó la capital afgana el lunes por la noche. Los dos países llevan meses en conflicto. Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes paquistaníes (TTP) que han reivindicado ataques mortales en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan.
“El balance no es definitivo; las operaciones de búsqueda continúan, pero tenemos unos 400 muertos y más de 200 heridos”, declaró el portavoz del ministerio de Salud afgano Sharafat Zaman. El portavoz adjunto del gobierno, Hamdullah Fitrat, también dio cuenta de 400 muertos. El saldo no ha sido verificado a través de una fuente independiente, pero periodistas de AFP vieron por la noche al menos una treintena de cadáveres y decenas de heridos en este centro médico.
El ministro de Información pakistaní, Attaullah Tarar, afirmó que las acusaciones afganas son “completamente infundadas”. “No se atacó ningún hospital, ningún centro de rehabilitación de drogadictos ni ninguna instalación civil”, escribió Tarar en la red social X, donde aseguró que el ejército llevó a cabo seis ataques “precisos, deliberados y profesionales”.
“Busco a mi hermano”
El martes por la mañana más de un centenar de personas intentaban desesperadamente tener noticias de sus familiares en este hospital que, según fuentes médicas, acogía entre 2.000 y 3.000 toxicómanos.
“Estoy aquí desde anoche. Busco a mi hermano, pero no lo encuentro. ¿Qué puedo hacer?”, declaró llorando Habibullah Kabulbai, de 55 años. Su hermano menor, Nawroz, ingresó hace cinco días. “Estamos desamparados, esto no me pasa solo a mí, sino a todo Afganistán”, añade, rodeado de otras familias en busca de respuestas.
Las operaciones para encontrar cuerpos y posibles supervivientes continúan, según un equipo de la AFP en el lugar. En uno de los edificios de este centro, el techo se ha derrumbado. Azmat Ali Momand, un médico de 30 años, resultó herido.
“El techo me cayó encima”
“Había terminado de examinar a los pacientes y me había ido a hacer las abluciones (antes de la oración) cuando se oyó la explosión” y entonces “el techo me cayó encima”, contó a AFP. El martes se veían restos humanos entre las ruinas ennegrecidas por el incendio que siguió al ataque. Los bombardeos paquistaníes tuvieron lugar el lunes en torno a las 16:30 GMT, provocando el pánico entre muchos habitantes.
“He oído un caza volar sobre nosotros. Unidades militares cercanas dispararon contra el avión. Soltó bombas y se declaró un incendio”, explicó a AFP uno de los guardias del centro médico, Omid Stanikzai.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados exigió el martes una investigación “rápida” e “independiente” de este ataque, con diferencia el más mortífero en el conflicto que enfrenta a ambos vecinos desde hace meses.
Después de una escalada en octubre que causó decenas de muertos, los enfrentamientos entre ambos países se habían calmado, pero se reanudaron con intensidad el 26 de febrero después de una ola de ataques pakistaníes.
Islamabad habló de “guerra abierta” el 27 de febrero y ese mismo día atacó Kabul.
Según la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA), 75 civiles afganos murieron entre el 26 de febrero y el 13 de marzo y más de 115.000 familias se han visto desplazadas en las provincias del este y del sur.
Pakistán también ha informado de víctimas mortales entre la población civil.
“Los esfuerzos diplomáticos de los últimos meses han fracasado y los países del Golfo están ahora ocupados con su propia guerra”, afirma Michael Kugelman, experto del centro de estudios Atlantic Council International Affairs, quien no vislumbra un final del conflicto a corto plazo.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) advirtió esta semana que una “inestabilidad persistente (empujaría) a millones de personas a sufrir aún más el hambre” en Afganistán.
Fuente: AFP.
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Conflicto entre Afganistán y Pakistán se agudiza con bombardeos contra civiles
Afganistán acusó a Pakistán de matar a civiles en el distrito rural de Kandahar este sábado, en medio de enfrentamientos entre estos dos países vecinos del sur de Asia. Varios meses de enfrentamientos fronterizos derivaron el pasado jueves en una escalada bélica, cuando Afganistán lanzó una ofensiva a lo largo de la frontera, que las fuerzas pakistaníes respondieron en tierra y desde el aire.
Según las autoridades afganas, la ofensiva se decidió en respuesta a unos bombardeos aéreos que mataron a civiles y que, según Pakistán, apuntaban contra grupos milicianos que atacan su territorio y que cuentan con el apoyo del gobierno talibán afgano. Islamabad acusa a Kabul de no hacer lo suficiente para reprimir a grupos de milicianos que llevan a cabo ataques en Pakistán, algo que el gobierno afgano rechaza.
Muchos atentados cometidos en Pakistán han sido reivindicados por el grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), que ha incrementado su acción en Pakistán desde 2021, cuando los talibanes regresaron al poder en Afganistán.
Este sábado, un periodista de la AFP oyó el sobrevuelo de un avión en Jalalabad, en el este de Afganistán, seguido del sonido de dos fuertes explosiones procedentes del aeropuerto de la ciudad.
Las fuerzas de seguridad afganas afirmaron que derribaron un avión de combate pakistaní y que capturaron a su piloto. Islamabad tachó esa información de “totalmente falsa”.
El Ministerio de Defensa afgano también ha revindicado ataques aéreos en territorio pakistaní durante los últimos dos días, que según expertos podrían haber sido con drones.
En Kandahar, en el sur de Afganistán, varios obreros de la construcción afirmaron que fueron alcanzados por dos bombardeos aéreos que, según el encargado de las obras, mataron a tres personas.
“Todo se puso oscuro”, dijo Enamullah, un joven de 20 años que no dio su apellido. “Yo solo vine de Kabul para ganarme un trozo de pan”, agregó.
Pakistán admitió que bombardeó varias ciudades la víspera, entre ellas Kabul y Kandahar, donde vive el líder supremo de Afganistán. Sin embargo, Islamabad no hizo comentarios sobre las muertes de civiles.
Además de los muertos en Kandahar, el viceportavoz del gobierno afgano, Hamdullah Fitrat, indicó que los bombardeos pakistaníes mataron a 30 civiles en las provincias de Jost, Kunar y Paktika, en el este del país, desde el jueves.
Sin embargo, los balances comunicados por ambos bandos son difíciles de verificar de forma independiente.
Diplomacia fallida
Hasta ahora, los esfuerzos diplomáticos destinados a sellar una tregua, en los que se involucraron Arabia Saudita y Catar, han fracasado. Por su parte, China afirmó que está “trabajando con” con los dos países e hizo un llamado a la moderación.
Estados Unidos, en tanto, “expresó su apoyo al derecho de Pakistán a defenderse de los ataques talibanes”, dijo Allison Hooker, subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos.
Pakistán centró sus ataques aéreos de esta semana contra instalaciones del gobierno afgano. Según analistas, es un cambio radical en la estrategia de Islamabad que en operaciones anteriores apuntaba contra milicianos.
El ministro de Información de Pakistán indicó el sábado que su fuerza aérea había alcanzado 37 objetivos en todo Afganistán desde que empezó la ofensiva.
Previamente, Islamabad había informado de la muerte de 12 de sus soldados.
En cambio, Fitrat, el viceportavoz del gobierno afgano, aseguró que más de 80 soldados pakistaníes han muerto y que 27 fueron capturados.
El año pasado se celebraron varias rondas de negociaciones entre Pakistán y Afganistán tras un alto el fuego negociado por Catar y Turquía, sin que se haya logrado un acuerdo duradero. Este mes, Arabia Saudita intervino después de que la tregua se violara varias veces, y medió en la liberación de tres soldados pakistaníes capturados por Afganistán en octubre.
Fuente: AFP.
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Pakistán bombardea Afganistán al declarar “guerra abierta” al gobierno talibán
El gobierno pakistaní declaró este viernes la “guerra abierta” a las autoridades talibanas de Afganistán y bombardeó grandes ciudades, incluida la capital, Kabul, tras meses de ataques entre ambos países. Las agresiones se reanudaron el jueves entre Pakistán, potencia nuclear, y su vecino gobernado por los talibanes, cuando fuerzas afganas atacaron a tropas fronterizas pakistaníes en “represalia” por bombardeos anteriores.
Pakistán y Afganistán, que históricamente mantuvieron relaciones cordiales, se enfrentan esporádicamente desde que el movimiento talibán tomó el control de Kabul en 2021. Islamabad acusa a las autoridades afganas de dar cobijo a militantes armados que lanzan ataques contra su territorio, algo que ellas niegan.
“Nuestra paciencia ha llegado al límite. A partir de ahora, es la guerra abierta entre nosotros y ustedes”, aseguró a primera hora del viernes el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, en la red social X. Poco antes, periodistas de la AFP presenciaron fuertes explosiones y el sobrevuelo de aviones en las ciudades clave de Kabul y Kandahar, esta última un bastión del gobierno talibán en el sur donde tiene su sede el líder supremo Haibatulá Ajundzadá.
El ministro del Interior pakistaní, Mohsin Naqvi, reivindicó que estos ataques y otros en la provincia de Paktia constituyen una “respuesta adecuada” a los de su vecino. Y el primer ministro, Shehbaz Sharif, advirtió que sus fuerzas armadas “tienen plena capacidad para aplastar cualquier ambición agresiva”.
El gobierno de Afganistán confirmó los ataques aéreos, y su portavoz Zabihulá Mujahid afirmó que no hubo víctimas. Horas antes, Mujahid había anunciado la reanudación de “operaciones ofensivas a gran escala” en la frontera “en respuesta a las repetidas violaciones del ejército pakistaní”.
Periodistas de la AFP fueron testigos de disparos y bombardeos en el importante paso fronterizo de Torkham. Pero, en pleno Ramadán, las calles de Kabul estaban tranquilas después del amanecer. Las autoridades talibanas no han aumentado considerablemente la presencia de fuerzas de seguridad ni de puestos de control, constataron los reporteros de la AFP.
Ataques
El ejército afgano había atacado el jueves instalaciones militares fronterizas en Pakistán en represalia, dice, por varios bombardeos mortales. “Decenas de soldados pakistaníes han muerto”, “varios también han resultado heridos y otros han sido hechos prisioneros”, afirmó el vocero Mujahid. Precisó a la AFP que más de 15 puestos avanzados pakistaníes habían caído en dos horas.
Esta información fue desmentida por un portavoz del primer ministro Sharif, según el cual “ningún puesto pakistaní ha sido tomado o dañado”, mientras que se han infligido “graves pérdidas” a los afganos. Ese asalto de las fuerzas de Kabul se produjo además tras varios ataques aéreos pakistaníes del pasado fin de semana en las provincias de Nangarhar y Paktia, a raíz de “recientes atentados suicidas” en Pakistán.
Según la misión de la ONU en Afganistán, estos bombardeos, los más importantes desde los enfrentamientos entre los dos Estados vecinos en octubre, causaron la muerte de al menos 13 civiles. El gobierno talibán afirmó que al menos 18 personas han fallecido. El martes también hubo fuego cruzado en la zona fronteriza, sin causar víctimas.
Tensiones
Las relaciones entre Pakistán y Afganistán se han deteriorado considerablemente en los últimos meses, ya que los pasos fronterizos terrestres han permanecido cerrados en su mayoría desde los combates de octubre, que causaron más de 70 muertos en ambos bandos, aunque los afganos que regresan a su país pueden cruzar la frontera.
Tras un alto el fuego inicial negociado por Catar y Turquía, se han celebrado varias rondas de negociaciones, pero estos esfuerzos no han logrado alcanzar un acuerdo duradero. Ante repetidas violaciones de esa tregua, Arabia Saudita intervino este mes para mediar en la liberación de tres soldados pakistaníes capturados por Afganistán en octubre.
Irán, que comparte frontera oriental con Afganistán y Pakistán y está inmerso por su parte en negociaciones para evitar un conflicto con Estados Unidos, se ofreció este viernes a “facilitar el diálogo” para resolver el enfrentamiento. En los últimos meses se han producido una serie de atentados suicidas en Pakistán y Afganistán.
Entre ellos, un ataque contra una mezquita chiíta en Islamabad que causó la muerte de al menos 40 personas y que fue reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI). La rama regional Estado Islámico-Khorasan también reivindicó un atentado suicida mortal en un restaurante de Kabul el mes pasado.
Fuente: AFP.
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Pakistán: atentado contra mezquita dejó más de 30 muertos y 130 heridos
Un atentado suicida en una mezquita chiíta de Islamabad durante la oración del viernes dejó más de 30 muertos y al menos 130 heridos, anunció una fuente de seguridad pakistaní a AFP. La explosión se produjo cuando las mezquitas del país estaban repletas, declaró a AFP un alto responsable policial bajo condición de anonimato. El balance “debería seguir aumentando”, subrayó.
Otra fuente de seguridad, que también pidió el anonimato, indicó que la explosión en la mezquita, ubicada en el barrio de Tarlai, se debió a un atentado suicida. “El atacante fue detenido en la entrada y se hizo estallar”, afirmó. Periodistas de AFP vieron a decenas de personas heridas llegar a un gran hospital con la ropa manchada de sangre. Médicos y transeúntes ayudaban a las víctimas transportadas en ambulancias y al menos una llegó en el maletero de un coche.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, “condenó enérgicamente” el atentado, afirmando que sus autores serían encontrados y llevados ante la justicia. Ningún grupo reivindicó hasta el momento el ataque, que se produce mientras las fuerzas de seguridad pakistaníes luchan contra la intensificación de las insurgencias en las provincias del sur y del norte del país, en la frontera con Afganistán.
Fuente: AFP.