Los desafíos de la innovación, creatividad y los atributos inherentes a los mismos son los que atraen a algunas personas a ser parte de un equipo de trabajo participativo.

Nos referimos a la posibilidad de crear, de satisfacer las necesidades de la gente, siempre y cuando la persona que lo desarrolle crea que esa necesidad es importante de interactuar con personas diferentes a uno y de trabajar en un ambiente de cooperación y camaradería, habitualmente encontrado en estos equipos.

Las empresas innovadoras se adaptan al entorno y lo transforman.

“El hombre debe inventarse cada día” (Jean-Paul Sartre).

INNOVAR=LIDERAR

“La riqueza fluye directamente de la innovación, no de la optimización. La riqueza no se alcanza perfeccionando lo ya conocido” (Kevin Kelly).

Se constituye en un factor clave para lograr un ambiente de creatividad y romper con los paradigmas erróneos que muchos los seguimos teniendo.

Las ideas que surgen en las fases iniciales del trabajo participativo, por más estrafalarias que puedan que sean, deben ser escuchadas sin tender a censurarlas tempraneramente, ya que en esos momentos se está jugando una gran parte del valor agregado de la riqueza que engloba la innovación.

Aquellas ideas no viables se desactivaran con argumentos de peso y no por paradigmas previos. Es aconsejable que pactemos entre los miembros del equipo para no censurar las distintas opiniones, pues de ese “torbellino” surgen muchas veces cosas inesperadas, pero muy gratas.

“En la nueva economía no hay límites de velocidad, la agilidad manda. La velocidad lo es todo” (Jonás Ridderstrale y Kjell Nordstrom).

Mientras mayor sea el involucramiento cara a cara, el trabajo participativo llegará más rápidamente a la consecución de buenos resultados.

Ser coherentes entre lo que se dice buscar en los empleados, audacia, espíritu de iniciativa, flexibilidad y el apoyo que se les da al momento de querer participar del proceso de cambio juegan un rol decisivo, donde la competencia “no tiene parientes” y no le espera a nadie.

Nuestras empresas y empresarios deben tener siempre en mente la innovación, y creatividad. No olvidemos que los hábitos de consumo de los clientes cambian continuamente y la compañía que se mantenga alerta a los cambios que se van produciendo dentro del segmento de negocios que los explotan, observando que hacen de bien y de mal sus competidores constituye una de las claves para mantener una empresa innovadora, competitiva y rentable.

Es bien sabido que las empresas de vanguardia se enfocan en su día a día en sus clientes y no ya tanto en sus productos como lo era antes. Todo es muy dinámico y cambiante en este mundo.

“El hecho de que la inteligencia y el talento puedan desarrollarse ofrece unas nuevas dimensiones de superación de las empresas a la hora de alcanzar ventajas competitivas y añade al hombre trascendencia y un poderoso motivo de superación” (Enrique Sánchez de León).

“Si no delegamos el liderazgo, con autoridad y responsabilidad, nuestro personal nunca ganará la experiencia necesaria para hacerlo bien” (John C. Maxwell).