Servicios precarios, falta de medicamentos e insumos, infraestructura deficiente y contrataciones poco transparentes marcaron este periodo de gobierno.

“En materia de salud, iniciaremos la reforma que nos permita avanzar hacia un Sistema Único de Salud con acceso y cobertura universal. Enfocarnos en una medicina preventiva, cerca del ciudadano. Que ir a un hospital en Paraguay no se convierta en un drama mayor que la propia enfermedad”, fueron las palabras del presidente Mario Abdo Benítez hace un año, en su discurso inaugural del “gobierno de la gente”; sin embargo, la gente no ve cambios y continúa expresando su disconformidad por servicios precarios, falta de insumos, infraestructura y contrataciones poco transparentes, sobre todo en el Instituto de Previsión Social (IPS). Los asegurados expresan que la previsional continúa con las mismas falencias de siempre, entre ellas, la falta de medicamentos. Estos no son proveídos a las farmacias de casi todas las clínicas periféricas y hospitales del IPS de manera alterna.

En este periodo, los pacientes también denunciaron que deben comprar desde leucoplast, antigripales, jarabes, gotas oftalmológicas, antihipertensivos y hasta vitaminas. Si bien no hay recursos para la provisión de medicamentos e insumos médicos, sí los hay para la seguridad, o al menos los había hasta que saltó a la luz la millonaria licitación en la que la firma SST Security Service Technology SA solicitaba a la previsional de G. 40.000 millones de más por sus servicios.

IPS tenía previsto entregar casi G. 140.000 millones a SST y Bullers SA en una sola licitación, sin embargo, tras el escándalo y las publicaciones periodísticas la licitación se suspendió. Armando Rodríguez, presidente de la previsional, expresó que el propio Abdo Benítez ordenó la suspensión por las irregularidades constatadas, empero, hasta la fecha no se presentaron imputaciones.

Por otra parte, los asegurados también reclamaron la licitación de un sistema denominado Chatbot de Whatsapp, que costaría G. 1.247 millones al IPS y que serviría para agendar consultas de citas, además de la contratación de servicios tercerizados de esterilización por 10 años a un costo de G. 600.000 millones. Ellos piden priorizar la distribución de medicamentos e insumos, antes que iniciar millonarios procesos licitatorios de servicios poco urgentes.

IPS INGAVI

En junio de este año se debió habilitar el nuevo Hospital Ingavi, que serviría para descomprimir el Hospital Central, lo cual no ocurrió por la falta de previsión en las obras de desagüe cloacal y tratamiento de residuos. No obstante la apertura está prevista para octubre. Estas y muchas otras falencias se presentaron en torno al IPS, donde los pacientes siguen sin recibir el servicio médico de calidad por el que pagan mes a mes.