Desde la fuga de un reo por la puerta principal de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú con una tarjeta de visitante, el asesinato de una joven dentro de la celda de un narcotraficante líder de la facción brasileña Comando Vermelho en la Agrupación Especializada, la mayor masacre en una cárcel de nuestro país con 5 decapitados y 3 quemados vivos en San Pedro, la proliferación de asesinatos en Pedro Juan Caballero y los asaltos con saldos fatales en gran parte de Central, caracterizan la gestión de Juan Ernesto Villamayor al frente del Ministerio del Interior.

Inició queriendo eliminar al Grupo Lince y continúo con otras criticadas decisiones, que derivaron en hechos sin precedentes en la historia de nuestro país. En enero de este año, el reo Gustavo Reyes burló todos los controles de Tacumbú hasta fugarse por el acceso principal de la cárcel utilizando una tarjeta de visitante de su amigo.

En abril, Marcelo Pinheiro, alias Piloto, asesinó en su propia celda a una joven mujer de 18 años. Lo hizo con un cuchillo de postre a escasos metros de decenas de policías. Tras la indignación, lo expulsaron rápidamente del país y recientemente fue imputado en Brasil, donde cumple varias condenas.

TEMOR EN SAN PEDRO

En varias ocasiones, la ciudadanía sampedrana se organizó y movilizó para pedir mayor seguridad y paz en la zona, según informe de Lorenzo Agüero, corresponsal de La Nación en San Pedro.

Difícil será olvidar la masacre ocurrida el 16 de junio de este año, en la Penitenciaria Nacional de San Pedro, producto de un enfrentamiento entre dos facciones criminales, que dejó como saldo la muerte de 10 reclusos, de los cuales fueron 5 decapitados, 3 quemados vivos y 2 heridos con armas de fuego. El mismo día, se descubrió una “granja vip” ubicada detrás mismo del reclusorio, sin ningún tipo de seguridad, donde residían cuatro internos condenados por homicidio y tráfico de drogas, incluso, con algunos familiares.

Otro lamentable hecho se registró el 7 de julio, cuando un grupo tipo comando se apoderó de la ciudad de Liberación, para perpetrar un violento asalto al local de banco Visión, resultando en la muerte de dos personas y la destrucción total de la entidad con la explosión de dinamita para apoderarse del motín. Las fuerzas de seguridad reconocieron que nada pudieron hacer ante semejante atraco, que repercutió en el ánimo de la gente y en la venta de los comercios ubicados en la zona.

Además, siguen secuestradas dos personas en el norte del país por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), Edelio Morínigo y Félix Urbieta.

Para hoy, 14 de agosto, la Pastoral Juvenil de la Diócesis de San Pedro Apóstol está organizando una gran movilización departamental, denominada Manos Unidas Por la Paz, para pedir mayor seguridad. Se suma a la iniciativa la organización Unidos por la Paz en el Norte.

“Queremos seguir transitando por las calles sin temor. Los jóvenes vieron la necesidad de movilizarse tras la masacre en la cárcel de San Pedro, el asalto al banco Visión y asesinato en Liberación, el asesinato del guardia cárcel de San Pedro, el cuádruple asesinato en el Chaco y los dos secuestros en el norte del país. Nos juntaremos en distintos lugares del departamento, específicamente sobre la Ruta 3, desde Santaní hasta Cruce Tacuatí”, precisa Teresa Corbalán, coordinadora de la pastoral.

HOMICIDIOS EN PEDRO JUAN

El fin de semana pasado, se registró la víctima 88 de homicidio en Pedro Juan Caballero en lo que va del año. La cifra demuestra fehacientemente la elevada ola de violencia que actualmente azota la región, sin que la Policía pueda frenar los hechos de homicidios.

Para el diputado nacional Roberto Acevedo, la elevada ola de ejecuciones es consecuencia de una policía corrupta. Es más, sostiene que la alta cúpula policial que se encuentra en la región mantiene vínculos con la poderosa mafia de frontera. “Mientras tengamos a esta policía corrupta, que fácilmente se vende a los delincuentes, nada cambiará. Es nuestra triste realidad”, concluyó.