El influencer argentino, Guido Lannaccone, visitó suelo guaraní y aprovechó para encuestar a nuestros compatriotas. El comunicador de redes les preguntó a los locales quién es la persona más importante que nació en Paraguay, y muchos de los encuestados apuntaron que el número uno, es el laureado escritor Augusto Roa Bastos (1917-2005).
El influencer se dio a la tarea de encuestar a los paraguayos en un centro comercial. Algunas de las personalidades citadas por la gente fueron: Laurys Dyva, Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Julio Enciso, Larissa Riquelme, José Luis Chilavert, Mcal. Francisco Solano López, Agustín Pío Barrios o Mangoré, y muchos más.
Pero el que más fue citado por los desconocidos fue el recordado escritor Augusto Roa Bastos. La encuesta se publicó en las redes del argentino y sumó varias reacciones: “Está entre Roa Bastos y Mangoré”, “Nadie dijo Luis Alberto del Paraná, que llevó a Paraguay muy lejos”, “Emiliano R. Fernández y José Asunción Flores, tan hermosos con poemas y canciones”, entre otros.
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Sobre Augusto Roa Bastos
Augusto Roa Bastos fue un escritor, novelista y periodista paraguayo. Considerado uno de los escritores más importantes de la literatura paraguaya y latinoamericana del siglo XX. Nacido en Asunción, creció en una familia de agricultores. Estudió en la Universidad Nacional de Asunción y comenzó su carrera como periodista en la década de 1940.
Sus obras se basan en la realidad social y política de Paraguay y América Latina del siglo pasado. Entre sus obras más destacadas se encuentran: “Hijo de hombre” (1960), una novela que explora la historia de Paraguay a través de la figura de un hombre común y “Yo, el Supremo” (1974), una novela que recrea la figura del dictador paraguayo José Gaspar Rodríguez de Francia.
Roa Bastos recibió numerosos premios y reconocimientos por su obra, incluyendo el Premio Cervantes en 1989 y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1982.
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“Encantadísimo”: argentino que habla guaraní está de visita en Paraguay
El influencer y modelo argentino, Gastón Fernando Ybalo (25), conocido por hablar en guaraní, se encuentra en Paraguay. En su primera visita al país, el joven, oriundo de Tabay, Corrientes, ya cocinó chipa, lució looks de diseñadores paraguayos y tiene planificado visitar Paraguarí y Encarnación el fin de semana.
En una charla exclusiva con La Nación/Nación Media, el mediático de redes detalló su experiencia por nuestro terruño. “Mi experiencia desde que llegué a Paraguay es 10 de 10. Llegué el día martes y desde el aeropuerto, incluso desde España ya me habían recibido los paraguayos porque venían en el mismo vuelo que yo y me decían: `Ah, vos sos Gastón y yo no lo podía creer, porque yo no tengo la noción de que me conoce así la gente`”, relató.
Gastón contó que desde su llegada al Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi tuvo una excelente bienvenida. “El recibimiento es 100 de 10, se destaca mucho la amabilidad paraguaya y también ya recorrí muchos lugares acá de Paraguay, más que nada Asunción", dijo el correntino, que supera 329.000 seguidores en Instagram y 208.000 fans en TikTok.
“Enamorado de la moda paraguaya”
El famoso comentó que el fin de semana tiene previsto visitar el interior del país, y encontrarse con artesanas de ñanduti y ao po’i, para compartir con su fandom estos tejidos nacionales. Desde su llegada, Ybalo fue invitado a programas de TV, streaming e incluso ya hizo una producción de fotos en Asunción, con prendas de diseñadores locales.
“Estoy encantado y enamorado de la moda de acá y el arte que tiene Paraguay”, resaltó el argentino. Lo curioso de la visita del influencer es que solo tenía pensando estar dos o tres días por suelo guaraní, pero tras tantas atenciones, decidió prolongar su visita unos días más.
Además, se dio el gusto con la gastronomía local. “De comida típica probé el chipa guazú, la empanada con pan, también ka`i ladrillo que estaba también riquísimo, pan de miel también e hicimos chipacito (chipa) ya con una influencer de cocina acá superconocida”, explicó.
“Encantadísimo”
Gastón cocinó chipas junto a las influencers paraguayas Lizzi Recetas y Liz Ma Meza. Para cerrar su estadía por el país, el joven tiene planeado cocinar vorí vorí, pero fuera de Asunción. “Bien del interior para sentir ese sazón de hecho mano, de como si fuera hecho por tu abuela”, expuso.
Para cerrar la entrevista con La Nación/Nación Media, Ybalo prometió que regresará al país próximamente. “Encantado, encantadísimo y obviamente esto deja constancia de que sin duda voy a volver a Paraguay porque es como se siente como un segundo hogar".
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A 36 años de un hito para la cultura paraguaya
El 16 de noviembre de 1989, el Ministerio de Cultura de España anunciaba que otorgaba el Premio Cervantes de Literatura al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, un hito sin parangón en las letras paraguayas. El acto de entrega oficial se realizó el 23 de abril de 1990, aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes y Día Internacional del Libro. Víctor-Jacinto Flecha recuerda aquellos primeros meses de la “primavera democrática” en la penúltima década del siglo XX.
- Por Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Un día como hoy de 1989, a meses de la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, el Ministerio de Cultura de España hacía el anuncio de que el Premio Cervantes de Literatura, el más alto galardón de las letras hispánicas, era entregado a nuestro compatriota Augusto Roa Bastos por el aporte del conjunto de su obra al enriquecimiento de la lengua española.
Su novelística y cuentística, si bien no muy extensa, es una consistente reflexión sobre el poder absoluto, en el contexto de un país que salía de una larga noche de 35 años de dictadura. Los nuevos tiempos se mostraban promisorios.
Ya hacía varios años que el nombre de Augusto Roa Bastos sonaba como fuerte candidato a ganar el máximo premio de la literatura en nuestro idioma, pero el tan esperado anuncio no llegaba. Esta incertidumbre llegaría a irritar a nuestro escritor, que incluso ya tenía decidido pedir que lo borraran de entre los nominados, según recordó el poeta, ensayista e investigador paraguayo Víctor-Jacinto Flecha en conversación telefónica con El Gran Domingo de La Nación.
UN HECHO EXTRAORDINARIO
“Fue algo extraordinario. Ya pasaban varias ediciones de que Augusto era finalista e incluso él me dijo ‘voy a prohibir ya que pongan mi nombre’. Y le dije yo: ‘Augusto, este año sí te van a dar el premio’. Y él me preguntó por qué. Y yo le dije que porque este año Paraguay fue noticia porque cayó el dictador. Y ese año le dieron el premio”, rememoró Flecha.
Con relación a cómo fue el ambiente que se vivió en ese momento, Flecha siguió comentando que “fue algo maravilloso para él porque también estuvo como candidato varias veces al Premio Nobel. Es muy posible también que le hubieran dado el Nobel unos años antes. Todos estos premios también tienen un contenido político de acuerdo a de qué país es el autor. Paraguay había desaparecido durante los 35 años de dictadura e internacionalmente era ignorado. Fue un hecho significativo para toda la cultura paraguaya. Fue el primer reconocimiento de tal magnitud”.
No es novedad que este tipo de premios estén motivados por un fuerte contexto político. De hecho, en una charla con estudiantes de Letras en el ya lejano año 2005, recuerdo que el escritor Rubén Bareiro Saguier llegó a mencionar que a su criterio la generación del “boom latinoamericano” no existía como tal. Más bien, luego de la Revolución cubana en 1959, los ojos del mundo se posaron en América Latina y se encontraron con la literatura que se estaba escribiendo en ese momento.
LA PRIMAVERA DEMOCRÁTICA
Los primeros meses de aquella transición ofrecían no solo promesas de mayor libertad y bienestar, sino también un florecimiento general de las artes y el pensamiento. La férrea persecución había llevado al exilio a las mentes más pleclaras, por lo que se esperaba que a su regreso al país encendiera la llama en un pueblo adormecido por el prolongado periodo de autoritarismo.
Luego de aquello, también estuvo nominada en varias ocasiones Josefina Plá, que si bien era española de nacimiento, vino muy joven a nuestro país y era paraguaya por adopción. Plá fue finalmente reconocida con la medalla de oro de las Bellas Artes de España en 1995, cuatro años antes de su fallecimiento en 1999.
En suma, la época dorada que se anunciaba no lo fue en muchos aspectos. El volumen de la literatura paraguaya, si bien ha mejorado notablemente en cantidad, nunca fue suficiente para posicionarse internacionalmente. La mayor accesibilidad ha hecho más fácil publicar, pero aún falta dar el gran salto de calidad. Lo claramente positivo es que su temática es coherente con los cambios que ha experimentado la sociedad paraguaya, en especial los cuadros de la vida urbana que predominan respecto al mundo rural tradicional.
EL VALOR TESTIMONIAL DE LA LITERATURA
Por último, Flecha invitó a todo el público a leer el último número de la revista del PEN Club (un verdadero libro de casi 150 páginas), que en uno de sus pasajes rinde homenaje a los 50 años de la publicación de “Yo el Supremo”, en el que colaboran nombres de la talla de Alcibiades González Delvalle, Bernardo Neri Farina, Ricardo Loup, Teresa Méndez Faith, Roberto L. Céspedes R., Elvira Olmedo Zorrilla, Mirta Roa y el propio Víctor-Jacinto Flecha, quien en un artículo sobre la literatura como ciencia y la literatura como ficción reivindica el valor historiográfico de esta disciplina.
Entre sus conclusiones, Flecha sostiene que “la posición de querer enfrentar la historia a la narrativa histórica es una falacia. Ambas prácticas del hacer humano son perspectivas reales de poner en evidencia la verdad, cada uno por su propio lado, sin que eso suponga negación, sino al contrario, es coadyuvante para la comprensión del pasado, base de nuestro presente y hacedor de nuestro futuro”.
Sin duda uno de los mayores desafíos de la literatura paraguaya es seguir haciendo historia, tanto en el sentido literal como también apelando a las poderosas herramientas que ofrece la ficción.
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Gastón Ybalo, el influencer correntino que conquistó a Paraguay con el guaraní
El influencer argentino, Gastón Fernando Ybalo (24), se ha vuelto una sensación en Paraguay por hablar guaraní en sus redes. El joven de Tabay, Corrientes, suma más de 292 mil seguidores en Instagram y 207 mil en TikTok, donde comparte contenido con un sello muy especial: el uso del guaraní, idioma que aprendió de sus abuelos.
Su estilo jopará, una mezcla de español y guaraní, hizo que ganase una enorme comunidad de seguidores en Paraguay, que se sienten identificados con su forma de hablar. En entrevista con La Nación/Nación Media, el correntino destacó la importancia de sus raíces y del idioma que lo conecta con sus seguidores paraguayos.
– ¿Cómo nació la idea de enseñar guaraní a través de TikTok y redes sociales?
La verdad fue algo espontáneo por el hecho de que yo solamente mi contenido fue siempre hablando guaraní porque es la forma en que yo hablo, o sea, no hablando guaraní así fluidamente, sino que en más en forma jopará entonces, por el hecho de que yo empezaba a hablar mucho guaraní y gente tanto de Paraguay, correntinos me seguían.
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Pero después como que llegué a tener un poco más de alcance, como hoy en día tengo más alcance de diferentes, incluso diferentes países, diferentes regiones de lo que es el continente sudamericano, entonces me piden mucho que enseñe qué significa la palabra que yo digo, entonces en el principio no me sentía tanto como el hecho de enseñar palabras en guaraní.
Si no que como que yo decía, bueno, sigo haciendo un contenido normal y que la gente aprenda, pero después como que se vio como una necesidad el hecho de a la hora de yo decir una palabra, traducirlo al instante para que la gente aprenda, porque para mí es muy difícil el hecho de ir enseñando palabra por palabra porque no es un contenido espontáneo como lo que yo hago.
– ¿Qué sentís al ver que tu contenido en guaraní conecta tanto con el público paraguayo?
El hecho de que mi contenido conecta mucho con los paraguayos, a mí me genera mucha felicidad por el hecho de alguna forma conectar dos países. Entonces, conecto a Argentina y Paraguay porque obviamente conocemos la rivalidad que suele existir entre paraguayos y argentinos, pero a la hora de yo hacer mi contenido como que se genera esa conexión.
Esa conexión que hay por el tema de los pueblos originarios y las tradiciones que compartimos tanto correntinos con paraguayos, misioneros con paraguayos, formoseños con paraguayos. Eh, obviamente hay una banda de creadores de contenido también correntinos, chaqueños, que también tiene su alcance a las comunidades paraguayas.
– Si tuvieras que elegir tu palabra o expresión favorita en guaraní, ¿cuál sería y por qué?
Rohayhu. Un día una profesora mía de historia que se llama Karina, había dicho, “¿Por qué nosotros utilizamos en todo ´I love you´, tipo remeras, cuadernos, cartucheras. Entonces, como que estamos muy yanquizados, “¿Por qué no utilizamos Rohayú?” Che rohayhu, que sería originario nuestro, de ese entonces defiendo esa forma de pensar.
– En Alemania sorprendiste a muchos con tus videos en guaraní. ¿Qué reacción tienen los europeos cuando lo escuchan por primera vez?
La reacción que siempre me dicen que suena como a chino, tipo como que siempre me dice, “Como la forma en que hablar, la forma en que pronunciar suena mucho a chino” y siempre están interesados, mi jefe más que nada, siempre están interesados en aprender más sobre mitología y cultura guaraní porque ya está muy arraigada con lo que es el yoga, lo que es la meditación, con la conexión a la naturaleza y ella me dice que toda mi cultura tiene mucho de eso.
– Cuando viviste en Estados Unidos ¿también enseñaste guaraní?
Sí, enseñé guaraní más a mis amigos, a la familia con la que yo me quedaba, también siempre que terminamos de lavar los platos, le decía mi jefe, “oĩma” u “opama.” Y como que se escuchó tantas veces, él (estadounidense) empezó a repetir cada vez que terminábamos lavar los platos, decía, “oĩma” y así.
– Recibiste críticas por hablar guaraní siendo correntino. ¿Cómo manejás esos comentarios?
Sí, muchas veces, incluso desde que fui chico, creo que siempre hay ese estigma de marginar a las personas, igual tipo no solamente a mí, burlarse o marginar a personas que tal vez no hablan así el español correcto entre comillas, pero eso está de recontra mega mal.
O sea, uno está como que rechazando lo que somos, rechazando nuestra cultura, rechazando nuestras tradiciones y nuestras creencias que forman parte de nosotros de tiempos lejanos, o sea, es sentir como una traición, por así.
Yo siempre digo, “traiciona lo que es nuestro.” Y así, tipo, siempre de que estuve en la escuela, siempre me decían guarango o cosas así y por ahí, por lo que para mí, el hecho de hacer contenido hoy en día y expresarme en las redes sociales me encanta y me encanta que la gente me reciba.
– Sos de Tabay, Corrientes, y aprendiste guaraní de tus abuelos. ¿Qué recuerdos tenés de esa infancia?
Hay un recuerdo que siempre resuena en mí, esas noches donde yo me sentaba en el regazo, mi abuela en la silla esa de plásticos. Teníamos una casa de madera y teníamos un galponcito en donde nos sentábamos la noche supertarde a escuchar la radio.
Y escuchamos chamamé, polca paraguaya, la radio del pueblo y entonces nos sentábamos ahí y ahí había a veces donde teníamos un fogoncito y ahí nos sentábamos o yo me sentaba siempre en el regazo de mi abuela, mi abuela usaba siempre pollera y me acuerdo de que ella tenía juntada sus piernas y ahí me decía, “Venís, yo me sentaba. Y ella me hamacaba con sus piernas y ahí nos quedamos toda la noche hasta que yo diga tipo, “Me quiero ir a dormir”.
– ¿Pensás visitar Paraguay alguna vez, o ya estuviste por acá?
Me encantaría visitar Paraguay. Fui a Paraguay solamente por un solo día, fue ahí en la frontera que está entre Misiones. Entonces, fuimos por un solo día a Paraguay. Y me encantaría volver a irme y probar sus comidas, su cultura, viajar.
Me encantaría ir a Areguá. Es uno de los pueblitos que suelo ver a veces en TikTok y me encantaría visitar. Pero si tengo un montón de amigos ahora en Paraguay, entonces me encantaría visitarlos.
Perfil
- Nombre completo: Fernando Gastón Ybalo
- Fecha de nacimiento: 13 de noviembre de 2000
- Signo del zodíaco: Escorpio
- Estado sentimental: No disponible
- Hobbies: Crear videos, pintar, modelar, sacar fotos
- Comida favorita: Polenta con mucho queso
- Serie favorita: “Anne with an E”
- Libro favorito: “El Alquimista”, de Paulo Coelho
- Color favorito: Verde
- Temporada favorita: Verano
- Perfume favorito: Yves Saint Laurent
- Deporte favorito: Handball y vóley
- Postre favorito: Torta de queso (cheesecake)
- Influencers que lo inspiran: Valentijn Dijkman y Alessandra Yupanqui
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Legado del Cervantes paraguayo integra el Espacio Cultural Roa Bastos
Documentos manuscritos, libros dedicados y su biblioteca personal, así como cartas, fotografías e incluso su máquina de escribir son parte del legado del gran escritor paraguayo Augusto Roa Bastos (1917-2005), ganador del Premio Cervantes en 1989 por su obra “Yo El supremo”, que concentra el Espacio Cultural Roa Bastos, inaugurado el 22 de abril pasado por la Fundación Roa Bastos y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura – OEI.
El nuevo museo literario se ubica en el predio del Centro de Formación e Innovación en Políticas Públicas (CeFIPP), ubicado en Humaitá 558 casi 14 de Mayo, en Asunción. La iniciativa busca preservar y proyectar la memoria del escritor paraguayo más universal, en un entorno abierto al diálogo entre la historia, la literatura y la ciudadanía moderna.
El espacio cultural alberga una valiosa colección libros de su biblioteca personal, documentos, fotografías, libros dedicados, cuadros, vestimenta y objetos personales de Augusto Roa Bastos, algunos de los cuales fueron cedidos por sus hijos Mirta y Carlos a través de la fundación. La curadoría fue desarrollada por Carlo Spatuzza, con el diseño expo gráfico de la arquitecta de operaciones y patrimonio del Museo de Arte do Rio, Gisele de Paula, junto a su equipo técnico.
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El Espacio Cultural Roa Bastos abrirá al público de lunes a viernes de 9:00 a 16:00 horas. Este nuevo espacio cultural de la OEI en Asunción se suma a la red de museos y centros culturales gestionados por la OEI en ciudades como Buenos Aires, Río de Janeiro y Salvador de Bahía para promover el arte, la memoria y la diversidad cultural en clave iberoamericana.
La propuesta de este espacio cultural invita a revisitar al reconocido autor de “Hijo de hombre” y “El trueno entre las hojas” desde una perspectiva vivencial, acercando su legado a nuevas generaciones. La muestra propone una lectura contemporánea del pensamiento y obra del autor, cuya literatura continúa interpelando las realidades del Paraguay e Iberoamérica.
Organización de Estados Iberoamericanos (OEI)
Bajo el lema “Hacemos que la cooperación suceda”, la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) es, desde 1949, el primer organismo intergubernamental de cooperación Sur-Sur del espacio iberoamericano. En la actualidad, forman parte del organismo 23 Estados miembros y cuenta con 19 oficinas nacionales, además de su Secretaría General en Madrid. En 2024 fue galardonada con el prestigioso premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional “por su fructífera labor de fomento del multilateralismo y representar un significativo puente en las relaciones entre Europa e Iberoamérica”.
Con más de 650 proyectos en curso y más de 400 convenios activos, la OEI representa una de las mayores redes de cooperación de Iberoamérica. Entre sus resultados, la organización ha contribuido a la drástica reducción del analfabetismo en Iberoamérica, con un promedio de más de 12 millones de beneficiarios directos de media en los últimos 5 años.
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Fundación Augusto Roa Bastos
La Fundación Augusto Roa Bastos es una entidad sin fines de lucro, fundada en el 2006, con la misión de preservar la memoria del autor, recopilar, proteger y difundir su obra, y proyectar hacia la sociedad los valores que marcaron su trayectoria intelectual y humana: el compromiso con la identidad cultural latinoamericana, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la lectura como pilar fundamental del desarrollo personal y colectivo. Entre sus fines, la Fundación se propone impulsar iniciativas orientadas a la educación de los jóvenes, fomentando el acceso al libro y al pensamiento crítico como herramientas esenciales para la transformación social.