En Paraguay, uno de los técnicos más queridos por la afición guaraní es el argentino Gerardo “Tata” Martino, quien logró la mejor ubicación de la selección paraguaya de fútbol en un mundial, Sudáfrica 2010.
Desde entonces, la afición deportiva no se había vuelto a ilusionar hasta que llegó él, catalogado como el “cazador de utopías imposibles”, Gustavo “Lechuga” Alfaro.
El también técnico argentino logró lo impensable en los últimos 5 partidos de la Albirroja y conquistó los corazones paraguayos al ganarle a los máximos representantes del fútbol sudamericano y mundial: Brasil y Argentina, esta última campeona del mundo.
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El júbilo se desató en las calles y en las redes sociales, donde la gente no escatima en mensajes de elogios para Alfaro, desatando una verdadera “Alfaromanía”.
Es así que hasta le dedicaron un poema al actual técnico de la selección paraguaya: “Si Alfaro habla, yo me callo y escucho; si Alfaro opina, estoy de acuerdo; si Alfaro falla, yo fallo; si Alfaro llora, yo lloro; si Alfaro dice algo, tiene razón; si Alfaro tiene 1000 fans, yo soy uno de ellos; si Alfaro tiene un solo fan, yo soy ese fan; si Alfaro ya no tiene ni un fan, es porque ya no estoy”.
La figura de Alfaro está tan afianzada en Paraguay tras los últimos resultados que se leen frases como “Si Alfaro busca la verdad, la mentira se retira por respeto”; “Los padres dormían con él cuando tenían miedo”; “Le gana a Brasil y a Argentina, un duro Ancelotti”; “El SEÑOR de los MILAGROS!!!”; “Qué se sentirá perder? No sé, yo soy de la alfaroneta”.
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Zona de clasificación
Con su victoria, Paraguay se mantiene en la sexta posición de las Eliminatorias Sudamericanas, en zona de clasificación directa al Mundial Norteamérica 2026. Pero además se asegura estar en zona mundialista al menos por el resto del 2024. En la siguiente fecha, el combinado guaraní visitará a Bolivia en la altura de El Alto, por la fecha 12.
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Marruecos le puso el frenazo a Brasil
En el arranque del Grupo C, la selección de Brasil igualó 1-1 con Marruecos en un partido que le fue desfavorable de inicio, pero que lo supo rescatar a tiempo.
Un golazo de Ismael Saibari, tras gran asistencia del jugador del Real Madrid, Brahim Díaz, adelantó a la selección africana, pero Vinicius Jr., otro madridista, luego de una acción personal, decretó el empate para el cuadro de Carlos Ancelotti.
SÍNTESIS. Estadio: Nueva York Nueva Jersey. Árbitro: Slavko Vinčić. Asistente 1: Tomaž Klančnik. Asistente 2: Andraž Kovačič (eslovenos). Cuarto árbitro: Sandro Schärer (Suiza). VAR: Felix Zwayer (Alemania). Goles: 31’ Vinicius Jr. (B), 21’ Ismael Saibari (M). Amonestados: Casemiro, Ibáñez (B).
BRASIL (1): Alisson Becker; Roger Ibáñez (46’ Danilo), Marquinhos, Gabriel Magalháes, Douglas Santos; Casemiro (46’ Fabinho), Bruno Guimaraes (80’ Danilo Santos), Lucas Paquetá (61’ Matheus Cunha), Raphinha; Vinicius Jr., Igor Thiago (61’ Luiz Henrique). DT: Carlo Ancelotti.
MARRUECOS (1): Bono; Achraf Hakimi, Issa Diop, Chadi Riad, Noussair Mazraoui (80’ Anass Salah-Eddine); Neil El Aynaoui, Ayyoub Bouaddi, Brahim Díaz (65’ Chemsdine Talbi), Azzedine Ounahi (65’ Samir El Mourabet), Bilal El Khannouss; Ismael Saibari (88’ Soufiane Rahimi).
DT: Mohamed Ouahbi.
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La increíble historia del hombre que revivió la ilusión de todo un país
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Archivo / Gentileza
Aunque nunca jugó en primera e incluso pensó en abandonar la dirección técnica, Gustavo Alfaro estará al frente de una selección por segunda vez consecutiva en un Mundial. Aquí un repaso por la vida y obra del hombre que ilusiona a la Albirroja y a todo un país.
Uno de los artículos más requeridos en los puestos de venta de artesanía en Areguá son las alcancías del profe Gustavo Alfaro, los alfaritos, que se consiguen a 50.000 guaraníes.
El fenómeno, más allá de la felicidad que aportó la clasificación, tiene mucho que ver con la capacidad motivadora de Alfaro, algo que construyó en el tiempo, desde el joven futbolista, el empecinado técnico del fútbol de ascenso en la Argentina, su llegada a primera división, su paso por Boca Juniors y el salto final a ser técnico de selecciones.
Ahora sueña con dar junto a la Albirroja el paso más grande de su carrera. “Nosotros tenemos que pasar de ser un equipo que amenaza de contragolpe a un equipo que tiene letalidad de contragolpe, que va a definir de contragolpe”, dice Alfaro tras el último amistoso y anticipa una figura táctica que tomará forma definitiva en los tres partidos de la fase de grupos.
Un hombre que, con trabajo, enciende una ilusión, una constante en su vida. Gustavo Alfaro nació en Rafaela, Santa Fe, y le dicen Lechuga, porque de joven su cabellera encrespada se parecía a un atado de hojas de la hortaliza.
LIDERAZGO INNNATO
Cuenta Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias, que el actual técnico de la Albirroja era volante central, número 6 en nuestro país, 5 en la Argentina. “Siempre fue caudillo, líder dentro de la cancha, más bien rústico, no era un creativo. Era más de marca, despliegue, de estar apoyando. Esporádicamente llegaba al gol, pero hizo goles importantes, siempre era el que hablaba, ponía la cara, el capitán”, describe. “Flaquito, parecía endeble, pero era aguerrido como jugador, mucha marca, estaba en todos lados, gran líder”, agrega.
Jugó en Sportivo Norte y Villa Alvear de Chaco y entre los años 84 al 93 jugará en el Atlético de Rafaela en una carrera en la que “pega el salto del amateurismo al profesionalismo en el 89”, cuenta el colega. “Juega un torneo que le permite clasificarse al ascenso Nacional B, actual primera nacional, y él fue el capitán, caudillo, referente principal, porque se había formado en el equipo y era un técnico dentro de la cancha, era muy profesional, serio, estudioso”, memora.
Perseguir ese ascenso era como un sueño impensable para un club de una ciudad mediana que tenía una liga local de poco más de 10 equipos, pero lo hicieron, ganaron un regional provincial y clasificaron al nacional. “Arranca como futbolista, desde las formativas, se hace capitán del equipo y es el referente que logra ascender”, resume.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela, confirma lo anterior: “Lo sigo desde el 89 cuando consiguió el ascenso con el Atlético”, cuenta. Desde Miami, donde cubre en estos días la participación de Argentina en el Mundial, cuenta que mantiene una buena relación con Alfaro, que sus familias son amigas y que también estará atento a la suerte de Paraguay en el torneo.
De su liderazgo apunta que “viene de su personalidad, de joven, era la voz cantante, el que ponía el umbral del temperamento y siempre tuvo buena comunicación con los compañeros y el entorno. Tiene un aire intelectual, pero se debe a su formación, que fue importante”.
DISYUNTIVA
Alfaro contó en primera persona que debió elegir entre su carrera universitaria o seguir su pasión por el fútbol: “Mi camino empezó cuando tenía 28 años, después de dejar la carrera de Ingeniera Química a falta de diez materias para el título. La decisión fue muy difícil de entender por mis padres. Años antes había llegado a un acuerdo con ellos para pausar mis estudios y dedicarme al fútbol por completo. Fue cuando llegamos con Atlético de Rafaela al Nacional B. En una categoría así, ya tienes que entrenar todos los días, sin tiempo para enfocarte en los estudios u otros asuntos. “Déjenme hacer esto que es lo que soñé toda mi vida. Porque ingeniero puedo ser a los 40, pero futbolista no”, les dije. Y ellos aceptaron”, apuntó en el sitio Coaches Voice (La voz de los técnicos).
Sigue contando el profe: “Entonces jugué tres años y medio, y después me retiré. Ya me había sacado el gusto por jugar. Pero al volver a la ingeniería no cumplí con mi parte del trato con mis padres: terminar la carrera.
Ahí sentí que la pasión por la ingeniería se había muerto y había nacido mi verdadera pasión, que era la que tenía de chico cuando soñaba con los domingos del fútbol de primera división. Como no lo había alcanzado como jugador, sí quería hacerlo como entrenador de un equipo de primera.
Debió pasar diez años en segunda división para poder hacer realidad la ilusión de poder disfrutar el privilegio de estar en primera, pero llegó. Por eso digo siempre a mis jugadores –también a mis hijas– el valor de perseguir los sueños. Lamentablemente mis padres ya no estaban con vida para poder verlo hecho realidad”, narró. Quizá de la ingeniería le venga el afán de mantener el orden y las estructuras en sus equipos.
CONDUCTOR DE GRUPOS
Más tarde, dice González: “Asciende, juega en el profesionalismo, comienzan a codearse con el futbol nacional, cuando se retira, pasa a ser el técnico del equipo y en su cuerpo técnico hasta hoy está Carlos González, que jugaba de 8 a su lado en Atlético Rafaela y Sergio Chiarelli, que es el preparador físico de sus equipos, era también del club y se conocen desde chicos”, cuenta.
Clivati agrega que “Claudio Cristofanelli lleva 20 años con ellos. Habla muy bien de él, saber rodearse y mantener el equipo en el tiempo”. Entiende que allí está una de las claves de su desarrollo: “Esa química que logra en los vestuarios viene de la que él generó en su cuerpo técnico y sus ayudantes. Si bien es notorio el caso de Paraguay, no es la primera vez que despierta un grupo, ya lo hizo con otros planteles en otras campañas, no es infalible, pero sus jugadores siempre destacan esa empatía que logran él y su cuerpo técnico que lo respalda”.
Dirigiendo Atlético Rafaela en su primera experiencia, cuenta González que “estuvo a punto de ascender a la primera, llegó a jugar definitorias con Estudiantes de La Plata, donde el capitán era Juan Sebastián Verón”, apunta.
Después pasa a Olimpo de Bahía Blanca, Belgrano, Quilmes y en un tiempo más consigue llegar a dirigir en primera división y disputa la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí. “Es todo mérito suyo, porque no era un tipo de Buenos Aires que crece codeado con los más grandes, viene del fútbol del interior, de una liga provinciana”, destaca.
SEGUNDO MUNDIAL
Alfaro lo cuenta así: “Por eso, después de dirigir a Boca, sentí que lo que tenía que hacer en Argentina estaba cumplido…Yo he estado en cuatro mundiales seguidos, desde Alemania 2006 a Rusia 2018, trabajando para una televisión de Colombia. Antes de cada partido, miraba abajo desde la posición de la cabina de televisión y me fijaba en los seleccionadores y siempre me hacía las mismas preguntas: “¿Por qué yo no estoy ahí? ¿Qué me falta para dirigir en un Mundial?”.
Clivatti recuerda que “pensó en dejar de dirigir después de Boca, que fue traumático para él, pero después hace un quiebre positivo y pasa de ser entrenador de seleccionados”. Primero en Ecuador (2020-22), con el que fue a Catar, luego Costa Rica (2023-24) y finalmente Paraguay. Con 63 años cumplidos el 14 de agosto pasado, tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva.
González apunta: “Desde siempre fue un conductor de grupo, líder, un tipo preparado, estudioso, formado, lector de muchos temas. No solo estudia el fútbol, sino también las cosas cotidianas, no es que vende humo”. Señala que “su familia tenía una pequeña industria metalúrgica que quebró en una época difícil, creo que de autopartes, no viene de un hogar de carencias, y el equipo del que es referente es del centro de la ciudad. Al Atlético le dicen la Crema es un club importante en lo social”.
Entiende que es un emblema de Rafaela, “una ciudad con poder adquisitivo que sobresalió en la región y en el país. Tiene una idiosincrasia de gente que provino en gran medida de la inmigración italiana que dio empuje y desarrollo, e instaló fábricas de caramelos, colchones, lácteos, frigoríficos, etc.”.
El Atlético de Rafaela administra además el autódromo de la ciudad, reconocido internacionalmente, al punto de que “los autos de las 500 millas de Indianápolis corrieron aquí en el 71 y allí en ese predio está el centro de entrenamiento que tiene el complejo de canchas e instalaciones del fútbol”.
UN REFERENTE EN SU COMUNIDAD
Perfila a Alfaro como “un muchacho de clase media que aprovechó oportunidades y que trabajó duro. No sé si soñó lo que le dio el fútbol” y comenta que “es muy reconocido y querido en la ciudad como un referente de fútbol en el mundo, no viene muy seguido, pero cuando lo hace suele dar charlas a los juveniles y se lo escucha con respeto”.
Clivati agrega que “es una figura admirada por sus valores, su compromiso, tiene una identificación con Atlético, pero lo quieren en general. Hace muchos años se fue de la ciudad donde quedan algunos familiares”.
A la hora de trazar un perfil, apunta que “es una persona presente, es amigo de los amigos, es afectuoso, tiene siempre buena memoria emotiva y creo que en dosis se nota cuando puede llegar a un grupo de profesionales”.
Agrega que “si repasas sus declaraciones, las matiza con alguna riqueza conceptual, con hechos que tienen que ver con el jugador persona y es un recurso que lo hace un entrenador distinto, que llega al jugador y le toca la fibra más íntima, lo que le agrega valor a su liderazgo como jefe de grupo”. En diciembre de 2025, lo homenajearon en la fiesta del deporte en su Rafaela natal.
UNA CAMISETA ESPECIAL
“Fue una experiencia impresionante, el profe Alfaro me trató como su hijo, me sentí como un niño chiquito al que su papá le da un abrazo”, cuenta Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño que pinta camisetas biográficas de futbolistas y personalidades destacadas.
Comenta que esperó media hora en la portería de la APF en Ypané “hasta que escuché la radio que decían ‘déjenle pasar a Ignacio Villalba’. La seguridad era tremenda y cuando logré entrar vi la locura que genera el profe, porque cuando él salió incluso hasta los que trabajan todos los días allí se acercaron para tomarse una foto con él”, recuerda.
“Fue superamable supercorrecto, tenía un aura y me puse muy nervioso, fue tan lindo y emocionante. Me hicieron un video los de la Albirroja y ahí le dije a Alfaro que esto es por todos los paraguayos, por lo que nos devolviste y cuando vio el cuadro se le iluminaron los ojos. Casi se me escapan algunas lágrimas y me abraza el profe y me dice ‘muchísimas gracias, voy a llevarme a un recuerdo muy bonito de Paraguay’”, concluye.
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Historia que se repitió casi un siglo después
La selección paraguaya volvió a perder por goleada frente a Estados Unidos casi un siglo después. En el primer partido, que se remonta al Mundial de 1930, en Uruguay, los yankees nos propinaron un 0-3 lapidario y el viernes en el estreno albirrojo en la cita norteamericana, la derrota fue de 4 a 1, es decir, nuevamente por tres goles de diferencia.
Aquella goleada en contra, 96 años atrás, fue en la inauguración del primer Mundial de la historia, jugada en 1930, en Montevideo, Uruguay. El partido que perteneció al grupo 4, se disputó el jueves 17 de julio, en el estadio Parque Central ubicado en la capital charrúa.
Los tres goles fueron convertidos por el delantero, Bert Patenaude, que fue reconocida oficialmente por la FIFA recién en el 2006 como el primer hat-trick, en la historia de citas ecuménicas.
El viernes, tristemente para nuestro combinado, nuevamente en el estreno de la Albirroja en el Mundial, esta vez en propio suelo norteamericano, la derrota fue por un categórico, 1-4.
ÚNICA VICTORIA, 4 DÉCADAS ATRÁS
La única vez que la Albirroja venció en un debut mundialista se registró 40 años atrás, en México 1986, cuando superamos, 1- 0, a Irak, con gol de Julio César Romero. Además del debut triunfal, en la cita mexicana del 86, la Albirroja logró 4 paridades (2-2 frente a Suecia, en Brasil 1950; 0-0 contra Bulgaria, en Francia 98; 2-2, ante Sudáfrica, en Corea-Japón 2002 y 1-1, vs. Italia, en Sudáfrica 2010).
Además, la selección cayó en 4 estrenos; 0-3, con Estados Unidos, en el ya citado Mundial de Uruguay en 193, 3-7, contra Francia, en Suecia 1958, 0-1, ante Inglaterra, en Alemania 2006 y la derrota, 1-4, contra Estados Unidos, en la cita norteamericana de 2026.
“Hay que trabajar y ganar a Turquía”
El volante Diego Gómez no tuvo tampoco un buen desempeño en el estreno paraguayo ante Estados Unidos. Superado por su sector, el jugador del Brighton de Inglaterra no pudo hacer pesar su juego ante los norteamericanos y debido a ese escaso aporte, Paraguay también perdió protagonismo en zona de ataque, donde produjo muy poco.
En zona mixta, el misionero se mostró muy afectado por la derrota.
“Triste por el resultado, no esperábamos la goleada en contra. Ahora hay que levantar cabeza y desde mañana ir pensando en lo que van a ser los dos siguientes partidos, especialmente el de Turquía”, expresó inicialmente.
En un análisis rápido de lo que fue el compromiso, destacó que ese tanto inicial desarticuló al equipo. “Ese gol nos costó, nos afectó mucho”, refirió.
Finalmente, añadió que ya no hay nada que hacer y que solo resta centrarse en lo que viene.
Cáceres reconoció que fueron mejores
Si hay un jugador que sufrió de verdad en el partido ante Estados Unidos fue el lateral derecho Juan José Cáceres. El jugador del Dinamo Moscú de la Liga Premier de Rusia fue reiteradamente sobrepasado por su sector, donde hubo grietas y fue un callejón abierto para los ataques norteamericanos. Como nunca antes, esa flojedad defensiva, pasó factura en este estreno mundial.
Especialmente en la primera etapa, Cáceres lo pasó mal ante la calidad del delantero del Milan de Italia, Christian Pulisic, que hizo lo que quiso. Al término del partido, el zaguero argentino naturalizado paraguayo , reconoció que los norteamericanos fueron mejores en todo el partido. “Muy triste por el resultado, ellos fueron superiores a nosotros. Pero bueno, trataremos de entrenar en la semana para revertir la situación”, señaló en zona mixta.
Cáceres reconoció que la actuación de Pulisic fue fundamental para propiciar los tres goles que marcó Estados Unidos en la primera fracción.
Roque, autocrítico
Roque Santa Cruz, mundialista con Paraguay, actualmente cumple función de comentarista en los Estados Unidos para una cadena internacional. Fue autocrítico tras la derrota 4-1 de la Albirroja ante Estados Unidos.
“He sufrido un montón, la verdad que es una derrota que no esperábamos. El planteamiento, obviamente de entrada fue esperar, pero después de recibir el gol, nos quedamos sin plan B. Estuvimos en una fase, como esperando que pase el partido y en ese lapso concebimos los tres goles, que nos dejaron con una remontada muy difícil. En esta instancia del Mundial no se puede jugar con esa pasividad. Regalamos demasiados periodos del partido, que lo pagamos muy caro”, explicó.
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Alderete reconoce que hubo descoordinación
La dinámica en el juego de Estados Unidos y la falta de coordinación, sobre todo en el primer tiempo, desbordó la defensa de Paraguay en la dura derrota 4-1 ante Estados Unidos en el debut de ambos en el Mundial 2026, admitieron dos de los referentes de la Albirroja.
Omar Alderete, que estuvo desconocido en el partido por algunos errores puntuales, fue el más crítico en señalar que el equipo estuvo descoordinado y que eso fue el detonante para encajar los primeros goles.
“Arrancamos descoordinados en la marca y llegamos tarde y eso nos costó los dos primeros goles”, apuntó el zaguero del Sunderland de Inglaterra. A partir de allí, “el partido se nos hizo cuesta arriba”, añadió.
Con total autocrítica, reconoció que no era el estreno que esperaban tras 16 años de ausencia en mundiales.
“Hay que corregir los errores más que nada del primer tiempo, no podemos empezar un partido así, había muchos espacios y llegábamos tarde siempre. Hay que aprender de estos errores, es competencia de alto nivel no podemos dar mucho margen y ahora a preparar los siguientes dos partidos”. También pidió disculpas a la afición. “Quiero pedir disculpas por el mal partido que hicimos. Es un golpe duro. No es lo que queríamos”, remarcó.
DINÁMICA Y VELOCIDAD
En tanto, Júnior Alonso reconoció que “el equipo rival tuvo más dinámica, mucha más velocidad, más intensidad y con eso pudieron sacar una gran ventaja que ya no pudimos revertir por más quE intentamos en el segundo tiempo”. “Hay que aprender de estos errores. Tenemos que prepararnos para el siguiente partido”, admitió finalmente el defensor.
Enciso y Maurício, los que intentaron
Se puede decir que solo dos jugadores fueron los rescatables en el engranaje albirrojo, en el penoso estreno con derrota en el Mundial: Julio Enciso y Maurício.
La Joya llegó con lo justo a este partido, pero fue el que más intentó, aunque no tuvo mucho margen de maniobra para sus habituales gambetas.
El casi nulo acompañamiento que tuvo de parte de los otros referentes en ataque, que estuvieron en zona ofensiva y anduvieron muy erráticos, limitaron el potencial del jugador del Racing de Estrasburgo. De todas formas, se rescata su actitud.
El otro que también se salva de las críticas es el volante Maurício Magalhães, que cuando ingresó, mejoró el andar el equipo, siendo incluso autor del único paraguayo, tras pase de Enciso. El jugador del Palmeiras se mostró muy criterioso en los pases y es un punto a su favor para su eventual titularidad ante Turquía.
Tras manifestar en sus redes “el honor” de su entreno con la Albirroja, mencionó en una entrevista que “Argentina también perdió en su estreno (Catar 2022) y remarcó que “todavía nos quedan dos partidos y tenemos todas las condiciones para ganarlos”.
VUELTA A LAS TAREAS
La Albirroja ya retornó ayer a las tareas en el Spartan Soccer Complex de San José. Los trabajos arrancaron a las 17:00 (21:00 de nuestro país).