El enfrentamiento entre Mark Zuckerberg y Elon Musk, que nació como una “broma”, podría concretarse y disputarse en el emblemático Coliseo romano, según reportaron medios internacionales. La disputa entre ambos multimillonarios surgió luego de que se filtrara que el gigante tecnológico Meta (de Zuckerberg) está creando una red social para competir con Twitter (de Musk).
De acuerdo con lo que trascendió en portales internacionales, el Ministerio de Cultura de Italia se habría contactado con el dueño de Facebook, Instagram y Whatsapp (Meta) para organizar una pelea de Campeonato Máximo de Lucha (UFC, por sus siglas en inglés) contra Musk en el histórico anfiteatro de la época del Imperio romano.
Mientras se concreta supuestamente el sitio en que se colocará el cuadrilátero, donde se enfrentarán ambos multimillonarios, Zuckerberg mostró en redes sociales que ya está entrenando con el informático ruso estadounidense Lex Fridman para luchar contra Musk.
Lea también: ¡Puppa Careaga y el tiktokero Harche se suman al programa “Noche de furia” de GEN!
El dueño de Meta señaló recientemente que se encuentra listo para pelear contra Musk luego de que el también director ejecutivo de Tesla bromeara con la idea de un combate en jaula de artes marciales mixtas (MMA) entre ambos. “Mándame la localización”, escribió Zuckerberg la semana pasada en su historia sobre un pantallazo del tuit de Musk.
El supuesto duelo entre ambos multimillonarios apareció luego de que se filtrara que Meta está creando una red social para competir con Twitter y tiene la idea de lanzarla tan pronto como se pueda. El supuesto nombre público de esta red social podría ser “Threads” (hilos, en inglés), según se filtró en portales internacionales.
Te puede interesar: Larissa Riquelme mostró su nueva faceta: ahora es ganadera
Dejanos tu comentario
Bill Gates alerta que la IA podría desatar una catástrofe con miles de millones de víctimas
La inteligencia artificial podría llegar a convertirse en una herramienta capaz de amplificar amenazas a una escala sin precedentes. El cofundador de Microsoft, Bill Gates, lanzó una severa advertencia sobre los riesgos de esta tecnología y señaló que, bajo determinadas circunstancias, podría contribuir a eventos con un saldo de hasta mil millones de muertes.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con Meet the Press, de NBC News, apenas un día antes de que Elon Musk planteara un escenario radicalmente diferente, al pronosticar que la IA podría conducir en la próxima década a una etapa de abundancia económica y altos ingresos para toda la población.
Mientras Musk comparaba el futuro de los robots domésticos con personajes de la saga Star Wars como C3PO o R2D2, Gates puso el foco en el escenario más peligroso. Según explicó, la IA posee un nivel de poder suficiente como para ser utilizada por personas con intenciones maliciosas y desencadenar acontecimientos de enormes dimensiones.
El empresario y filántropo sostuvo que nunca había existido un arma con semejante potencial cuando se combina la acción humana con las herramientas tecnológicas más avanzadas de inteligencia artificial. No obstante, aclaró que alcanzar una cifra de mil millones de víctimas sería extremadamente difícil.
Gates reclama controles obligatorios
Ante la consulta sobre si la autorregulación de las compañías tecnológicas podría ser suficiente para contener estos riesgos, Gates respondió que no. También hizo referencia al reciente llamado del director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, quien planteó la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de determinados modelos para disminuir los peligros asociados.
Para Gates, la respuesta debe incluir necesariamente la intervención de los Estados. Consideró que las fuerzas del orden y los responsables políticos deben participar en la definición de las salvaguardas y mecanismos de vigilancia aplicables a la IA.
El cofundador de Microsoft reconoció que estas medidas representarían una carga adicional para la industria tecnológica, pero sostuvo que no deberían significar una paralización drástica de la innovación.
Sus declaraciones se producen en medio de un creciente debate internacional sobre cómo controlar el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial cada vez más sofisticados y evitar que sus capacidades sean utilizadas con fines destructivos.
Leé también: La Embajada de Corea exhibirá “The Face Reader” en la Noche de Cine Coreano
Dejanos tu comentario
Elon Musk se hace eco de la llegada de Starlink a las escuelas paraguayas
El despliegue de conectividad satelital avanza en instituciones educativas de comunidades que enfrentan mayores dificultades de acceso a internet. A la fecha ya fueron instalados 413 equipos y los trabajos continúan. Esta conectividad se da en el marco de la alianza del Gobierno nacional con la empresa estadounidense, propiedad del magnate tecnológico Elon Musk, quien a través de sus redes sociales destacó e avance de la conectividad en Paraguay.
Desde el Ministerio de Tecnología de la Información y Comunicación (Mitic), señalan que el despliegue de conectividad satelital impulsado por el Gobierno continúa avanzando en instituciones educativas de comunidades remotas y vulnerables del país.
Mencionan que desde la llegada de los equipos aportados por la empresa Starlink, ya fueron instaladas 413 antenas en cinco departamentos de la Región Oriental, y el proceso continúa. Las instalaciones son ejecutadas por la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco), en coordinación con el Mitic y el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
Le puede interesar: Plantean la creación de diez registros notariales en Itapúa
Informaron que el avance del despliegue registra 108 de las 152 antenas previstas en Canindeyú, mientras que en Ñeembucú ya fueron instalados los 17 equipos previstos. En Cordillera, Concepción e Itapúa también se completó la instalación, con 49, 102 y 141 antenas, respectivamente.
De esta manera, cuatro departamentos ya completaron la instalación de la totalidad de los equipos previstos, mientras que Canindeyú continúa en proceso, con 108 antenas instaladas y 44 en proceso de instalación.
Conectar donde antes no había conexión
El informe señala que el despliegue forma parte de una estrategia que busca llevar conectividad a comunidades aisladas y zonas en las que las alternativas tradicionales de acceso a internet presentan mayores dificultades, permitiendo que instituciones educativas puedan incorporarse al ecosistema digital independientemente de su ubicación geográfica.
“Los 1.600 kits de conectividad satelital aportados por Starlink permitirán ampliar progresivamente este alcance a más instituciones del país. La iniciativa busca que la distancia deje de ser una barrera para acceder a internet, información, educación y herramientas digitales”, destaca el informe oficial.
De esta manera, cada nueva instalación representa no solo la incorporación de un servicio de conectividad, sino también una oportunidad para romper el aislamiento de comunidades históricamente desconectadas y acercar nuevas posibilidades de aprendizaje, comunicación y desarrollo.
Inclusión social
El proyecto incorpora además un componente de inclusión social. En el marco de un convenio entre el Ministerio de Justicia y Copaco, los soportes metálicos utilizados para la instalación de las antenas son fabricados por personas privadas de libertad capacitadas en los talleres laborales del sistema penitenciario.
Esta articulación permite que una misma iniciativa combine la expansión de la conectividad con oportunidades de capacitación y reinserción social, incorporando mano de obra paraguaya a la infraestructura necesaria para llevar internet a comunidades alejadas.
El despliegue de los equipos continúa en el territorio, con el objetivo de ampliar progresivamente la cobertura y garantizar que más instituciones educativas y comunidades puedan acceder a las oportunidades que ofrece la conectividad digital.
Dejanos tu comentario
Zuckerberg rechaza frenar la IA: defiende que el mercado garantiza la seguridad
Mark Zuckerberg, el jefe de Meta, rechazó el martes los crecientes llamados a suspender o ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), al considerar que los mecanismos de mercado y el riesgo de demandas judiciales constituyen los mejores contrapesos frente a esta tecnología. La preocupación sobre la IA aumentó en las últimas semanas debido a varios incidentes de seguridad y a la nueva capacidad de los modelos de inteligencia artificial para mejorar por sí mismos, sin intervención humana.
“La gente no querrá utilizar agentes que no estén alineados con sus intereses y que no hagan lo que se les pide. Los laboratorios tienen, por tanto, un fuerte incentivo natural para hacer que sus modelos estén más alineados”, escribió Zuckerberg en X. El “alineamiento” hace referencia a los esfuerzos destinados a conseguir que los modelos se comporten tal y como lo desean los humanos. “Todo laboratorio que no se centre en el alineamiento se quedará atrás”, añadió.
El debate gira ahora también en torno a la capacidad del sector para autorregularse. Actores como OpenAI, Anthropic y Google estudian la creación de un organismo común encargado de elaborar normas. Zuckerberg sostuvo, sin embargo, que la amenaza de demandas judiciales ya obliga a los laboratorios a actuar de “manera responsable”.
Citó como ejemplo la decisión de Meta de posponer varios meses el lanzamiento de su sistema Muse AI, dotado de agentes personalizados, con el fin de reforzar sus mecanismos de seguridad y protección.
También se manifestó a favor de evaluaciones independientes de los sistemas de IA, subrayando que Meta Superintelligence Labs, la división de IA del grupo, ya recurre a expertos externos.
Y pidió la creación de un “ecosistema más amplio y más diverso de evaluadores” en el sector.
Meta, que este año invertirá hasta 145.000 millones de dólares en sus infraestructuras de IA, lucha contra cualquier regulación que pudiera frenarla.
Ninguna norma debería retrasar la salida de los modelos estadounidenses, “ni siquiera un mes”, defendió el empresario a comienzos de agosto.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Dos grandes se alían para frenar la IA: Musk respalda a Amodei
La carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes comienza a abrir una pregunta que hasta hace poco parecía propia de la ciencia ficción: ¿Se puede y es seguro ralentizar el desarrollo de la IA?
El empresario Elon Musk considera que sí. El magnate respaldó públicamente la propuesta de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, quien planteó reducir el ritmo de avance de los modelos más avanzados para evitar que sus capacidades crezcan más rápido que los mecanismos destinados a controlarlas.
“Dario tiene razón”, escribió Musk en su cuenta de X, en referencia a la propuesta del ejecutivo de Anthropic.
La discusión no plantea necesariamente detener la inteligencia artificial ni abandonar sus potenciales beneficios. La idea es introducir una suerte de “velocidad controlada” en el desarrollo de los modelos más avanzados, de manera que la investigación sobre seguridad, evaluación y alineación pueda acompañar el aumento de sus capacidades.
Te puede interesar: Gastronomía de autor: el proyecto que ya vende más de 8.000 hamburguesas al mes
¿Cómo hacerlo?
Amodei propone avanzar en tres frentes:
- El primero consiste en incorporar evaluadores externos independientes dentro de las compañías de IA, con acceso permanente a sus procesos y sistemas para comprobar si realmente se cumplen las medidas de seguridad y detectar incidentes.
- El segundo plantea que las principales empresas de IA de los países democráticos coordinen estándares comunes de seguridad y establezcan límites frente a avances que se produzcan sin controles suficientes.
- El tercer paso llevaría la discusión al ámbito internacional, buscando acuerdos entre gobiernos, incluso entre países con sistemas políticos enfrentados, para establecer reglas mínimas sobre el desarrollo y los usos más peligrosos de esta tecnología.
En otras palabras, la propuesta no consiste simplemente en “apagar” la IA, sino en ganar tiempo para probar mejor los modelos, identificar comportamientos inesperados, reforzar los controles y establecer reglas antes de que las capacidades de estas herramientas superen la capacidad de supervisarlas.
¿Dónde está el peligro?
La tecnología también puede acelerar investigaciones científicas, mejorar diagnósticos, aumentar la productividad y generar avances que actualmente serían difíciles de alcanzar por métodos tradicionales. El propio Amodei reconoce ese potencial.
El problema aparece cuando sistemas cada vez más autónomos pueden ejecutar tareas complejas, desarrollar estrategias, utilizar herramientas digitales o participar en procesos que sus creadores no pueden predecir completamente.
A esto se suma otro factor: la velocidad. Si cada generación de modelos contribuye a desarrollar la siguiente, el progreso podría acelerarse todavía más. Amodei advierte que esta posibilidad de “mejora recursiva” podría hacer que la evolución de los sistemas avance más rápido que la capacidad humana para comprenderlos y establecer mecanismos efectivos de control.
También existen riesgos más inmediatos y concretos: utilización de IA para ciberataques, fraude, manipulación de información, desarrollo de armas o automatización de actividades ilícitas. Es decir, no hace falta imaginar una máquina consciente que decida destruir a la humanidad para encontrar peligros reales.
Por eso, el debate que ahora respaldan Musk y otros referentes tecnológicos no debería reducirse a “IA sí” o “IA no”. La pregunta más importante es otra: ¿qué tan rápido estamos dispuestos a avanzar cuando todavía no sabemos con absoluta certeza cómo se comportarán los sistemas que estamos construyendo?