El cantante inglés Harry Styles, de 28 años, ha sido blanco de acusaciones por utilizar supuestas pelucas en sus shows, puesto que los fanáticos han iniciado el rumor de que el intérprete de “Watermelon sugar” tendría una marcada calvicie y, para ocultar su falta de cabellera, emplearía peluquines en sus interpretaciones en vivo en el marco de su gira mundial “Love on tour”.
El rumor de la supuesta calvicie de Styles tomó fuerza en Tiktok, donde muchos usuarios han publicado videos explicando la teoría, incluso titulando el suceso como “Baldrry”, que sería el conjunto de la palabra calvo en inglés con el final de nombre de Harry, dando a entender “Harry calvo”. Tras el suceso conspiranoico por parte de los fans, el cantante ha reaccionado con humor.
La revista Rolling Stone UK entrevistó al artista británico y le consultó si estaba al tanto de la “teoría” de sus fans sobre las supuestas pelucas. A lo que el cantante respondió que si, incluso comentó que su amigo cercano Kid Harpoon es quien más comparte con él las confabulaciones de los fans sobre su cabello. “Está completamente obsesionado con ello, no para de enviarme mensajes sobre la gente escribiendo sobre si verdaderamente estoy calvo”, indicó.
El cantante británico agregó con mucho humor: “No, no he quedado calvo, por ahora. ¿Qué pasa con la calvicie? Se salta una generación o algo así, ¿no? ¿Si tu abuelo es calvo, tú también lo serás? Bueno, mi abuelo no era calvo, así que crucemos los dedos”. La teoría de la falta de cabello o incluso calvicie de Styles inició en el sitio DeuxMoi, el pasado mes de julio.
Pero se sumaron a la teoría más videos en Tiktok, indicando que Harry utilizaba pelucas realistas en sus shows. Los fanáticos incluso comparten montajes del cantante sin cabello para observar la “realidad” de su aspecto sin la peluca, por si el cantante se muestra al público sin el peluquín y lo puedan así “reconocer”.
Dejanos tu comentario
Camilo Pérez: “Soy parte del cambio que está plasmando el Partido Colorado”
El candidato a la intendencia de Asunción por la Lista 1 del Partido Colorado, Camilo Pérez, aseguró que su principal objetivo es generar un cambio real en la administración municipal de la capital. El intendentable participó del programa “Fuego cruzado” del canal GEN/Nación Media para comentar sobre sus propuestas que buscan dotar de tecnología y seguridad a la gestión de la ciudad para lograr su transformación.
“Pienso que soy parte de ese cambio que está planteando el Partido Colorado y, sin lugar a dudas, vengo a producir el cambio, vengo de un sector diferente, vengo de una gestión comprobada, soy bien colorado y no rehuyo a decir eso, pero sí tengo los brazos abiertos, en mi equipo están las mejores personas, colorados y de todos los colores porque así pienso gobernar la Municipalidad de Asunción”, expresó Pérez.
El presidente del Comité Olímpico Paraguayo (COP), referente de grandes eventos deportivos realizados en el país, viene de congregar a más de 20.000 personas en el acto de lanzamiento de su campaña electoral, realizado el jueves 6 de agosto, en el Puerto de Asunción, con la participación de varios líderes del Partido Colorado, como Horacio Cartes, Pedro Alliana, Raúl Latorre, Arnaldo Samaniego, Hugo Velázquez, entre otros ministros, dirigentes de seccionales y más.
Cómo concretar cambio
“El primer gran cambio es el inicio de la digitalización total de la Municipalidad de Asunción, que va traer de la mano mucha transparencia, pienso acabar con el uso del efectivo, que todo se haga a través de transferencias bancarias a las cuentas de la municipalidad. Estoy seguro que la digitalización completa, haciendo que todo pase por el sistema municipal se convierta en un hecho inédito y sea grande del gran principio del cambio”, aseguró.
Detalló que en los primeros cien días apunta a ”acabar con la basura, acabar con los baches, tener una ciudad segura, pero eso parte del día a día que reclama el asunceno y que nosotros estamos convencidos que lo podemos hacer. Tenemos ya el plan para llevar adelante todo eso”.
Otro de los objetivos es realizar una auditoría económica y de gestión para conocer la función de cada una de las direcciones en detalle, lo que ya está realizando con su equipo. Adelantó que todos los detalles estarán disponibles para la ciudadanía el las próximas semanas.
“Mi plan de gobierno municipal lo van a conocer todo el 20 de agosto, vamos a invitar a gente de todos los sectores, periodistas, personas de los gremios, personas influyentes de la sociedad. Vamos a mostrar todo lo que queremos hacer en la ciudad, vamos a mostrar todo nuestro eje de gobierno para que la gente se de cuenta que estamos trabajando seriamente”, sentenció.
“El cariño no se compra”
El conductor de “Fuego cruzado”, el periodista Benjamín Livieres consultó acerca del comentario que surgió desde la oposición, que la multitud vista en su acto del 6 de agosto habría sido “arreada”; a lo que Camilo respondió: “Quiero que me muestren cómo se hace 25.000 personas, para mí es una ofensa para el pueblo cuando dicen una cosa así. En Asunción, donde la gente vota pensando, no veo que eso pueda ocurrir, aparte, vengo haciendo campaña desde hace varios meses y yo no vi nunca un lugar donde se tome lista, me sorprende cuando dicen eso y escucho, cualquier cosa uno puede decir, pero el cariño no se compra y yo siento ese cariño, ese calor humano y ese acompañamiento”, indicó.
También se refirió al discurso de continuidad que utiliza el sector de la oposición. “No es ni siquiera dicho por mí, es dicho por la oposición, ellos me llaman outsider, dicen que soy una persona diferente, escuché decirle a la oposición que yo vengo del área corporativa, tal vez puede ser que así sea, pero el Partido Colorado, de 263 municipalidades tiene 160, alguno por ahí puede tener problemas, no podemos tapar eso, pero lo bueno que tiene el partido es que trata de corregir errores, los corrige”, expresó Camilo Pérez.
Dejanos tu comentario
Retratos de familia y el peso de la herencia: Mads Mengel debuta en Karlovy Vary con “The Guest”
- Por David Sánchez, desde Karlovy Vary (República Checa), X: @tegustamuchoelc (*).
Karlovy Vary se caracteriza por esa atmósfera única de los festivales de Europa del Este, donde la devoción por el cine de autor convive con una arquitectura imperial de balneario. En ese escenario se encuentra el danés Mads Mengel, quien experimenta la mezcla exacta de tranquilidad por el trabajo bien hecho y el inevitable nerviosismo de estrenar su primer largometraje. Su ópera prima, The Guest, compite en la sección oficial del festival internacional de la ciudad checa, un logro que consolida una trayectoria construida previamente en el cortometraje y la televisión de su país.
“Nunca había estado en Karlovy Vary, pero todos los que han venido me dicen que es un lugar y un festival maravillosos”, admite el cineasta con la timidez propia de la cultura nórdica. “A nivel personal, estoy emocionado y, por qué no decirlo, un poco nervioso. Pero sobre todo, inmensamente agradecido de que mi primera película haya sido elegida para la competición principal”.
Del rodaje rápido a sostener la magia
Dar el paso hacia el largometraje suele desestabilizar a muchos directores por las exigencias de presupuesto y escala, pero Mengel enfoca el reto desde la raíz del oficio: “La escala es muy diferente, conseguir la financiación es una batalla distinta, pero el núcleo de todo sigue siendo el mismo: hacer que una escena funcione. En un corto haces un par de escenas y listo; en un largometraje tienes que sostener esa magia durante mucho más tiempo”. En ese sentido, valora sus cimientos: cuatro años de formación en la escuela de cine de Dinamarca y la agilidad que le aportó trabajar en televisión. “Al final, todo se reduce a la verdad de lo que ocurre frente a la cámara”, reflexiona.
El estreno llega además en una época dorada para el cine danés, impulsado internacionalmente por creadores como Thomas Vinterberg o Anders Thomas Jensen gracias a obras como Otra ronda, Riders of Justice o La tierra prometida. Lejos de verlo como una carga, Mengel lo asume con gratitud: “No lo siento como una presión, sino como un honor. Nací en un país que ya tenía el camino pavimentado. Somos un país muy pequeño, pero en la escena cinematográfica hemos tenido picos históricos que han empujado los límites de lo que el cine puede ser. Solo tengo que dar las gracias a los gigantes sobre cuyos hombros me apoyo”. Según el director, el éxito de sus compatriotas se debe a una artesanía depurada y al hecho de seguir filmando con pasión y corazón.
La coreografía de la tensión
Esa influencia del entorno se percibe en cómo The Guest aborda las relaciones humanas en espacios cerrados, teniendo como punto álgido una tensa e incómoda escena en un comedor. “El cine nórdico siempre ha sido muy bueno retratando a personas obligadas a pasar tiempo juntas, en todo tipo de situaciones. Y nuestra tradición no tiene miedo a ser incómoda. Me gusta mucho eso”, detalla Mengel.
Para capturar esa incomodidad de la manera más orgánica posible, el director trabajó codo con codo con su director de fotografía, David Bauer, diseñando un sistema de filmación en 360 grados que priorizaba la interpretación:
- Distancia: Utilizaron dos cámaras con objetivos de larga distancia para observar a los actores desde lejos, recreando la perspectiva de una obra de teatro.
- Libertad: Grabaron planos secuencia de casi media hora en los que el elenco a menudo no sabía la ubicación exacta de la cámara.
- Naturalidad: El método propició que surgieran reacciones completamente genuinas entre los intérpretes, sin interferencias técnicas que estorbaran la escena.
Aunque el guion fue escrito desde cero junto a Kerstin Bengtsson, el largometraje se nutre inevitablemente de la realidad del director. “Es una mezcla de pensamientos personales sobre temas como el perdón y la familia. Al final, las observaciones y fascinaciones de tu vida se amontonan en esa gran pila de creatividad que es una película”.
El cine como puente
Más allá de los debates estéticos, el objetivo final de Mengel con este drama sobre las heridas familiares y los silencios dañinos es apelar directamente a la fibra íntima del espectador. “En el mejor de los mundos, espero que piensen en sus propias vidas”, confiesa de manera directa. “Que se den cuenta de que nunca es demasiado tarde para cambiar las cosas. Que quizás no sea demasiado tarde para llamar a alguien a quien aman y con quien no han hablado en mucho tiempo. Ese sería el mayor regalo”.
Mientras defiende The Guest ante el público del festival, Mengel ya escribe su próximo largometraje, repitiendo autoría junto a Bengtsson. Se tratará de un drama de personajes ambientado en el entorno periodístico y la sociedad de Dinamarca, con un marcado trasfondo político. Un nuevo paso para un cineasta que, con paso firme y sin estridencias, continúa la rica tradición del cine humano y necesario de su país.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Dejanos tu comentario
Annecy 2026: Karla Castañeda y el exilio de los “niños cuervo”
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La animadora tapatía Karla Castañeda compite en la selección oficial del certamen francés más prestigioso del mundo con "Canción de Noche", una fábula en stop-motion sobre la ausencia, la migración y el perdón. Tras dos años de aislamiento en Zacatecas y su paso por el equipo de Guillermo del Toro, Castañeda desnuda los sacrificios de la animación independiente en Latinoamérica.
Detrás de cada segundo de magia en la pantalla, hay horas de oscuridad, soledad y tierra roja. Mientras la industria cinematográfica global voltea sus ojos hacia el Festival Internacional de Animación de Annecy —la meca indiscutida de la disciplina—, la mexicana Karla Castañeda llega a la exigente selección oficial con una obra que late con el pulso, el dolor y la resiliencia de su país.
Originaria de Guadalajara, Jalisco, Castañeda es una de las pocas voces latinoamericanas que logran colarse en la competitiva grilla de Annecy. Su nuevo cortometraje, Canción de Noche, es el resultado de dos años de encierro en un pequeño pueblo de Zacatecas, donde la naturaleza, un estudio artesanal y un equipo de apenas cuatro personas bastaron para crear una fábula oscura sobre la ausencia y la violencia.
La fantasía como espejo de una realidad hostil
Lejos de ser un simple ejercicio estético, Canción de Noche es una profunda crítica social envuelta en realismo mágico. La historia se sitúa en un pueblo donde la música es el alma de la gente, pero donde la sombra del exilio involuntario lo acecha todo.
“Es una historia sobre una madre y un hijo que se quedan solos cuando el padre tiene que irse a la frontera, al exilio, a buscar cómo mandar de comer a su familia”, explica la directora. “De pronto, en ese hogar lleno de música, llega la maldad. Yo los quise representar como los ‘niños cuervo’, que son esos ‘niños halcones’ de 10 o 12 años a los que los adultos les pagan para vigilar o hacer daño”.
El cortometraje no rehúye al dolor, pero tampoco cae en el panfleto. Cuando los “niños cuervo” le arrancan el corazón a la madre, el niño protagonista emprende un viaje de venganza que, en un giro magistral, desemboca en el perdón. “El niño levanta la máscara del otro niño, se da cuenta de que es un niño como él, que llora y tiene sentimientos. Decide perdonarlo, absolverlo, y se lleva a su madre en una barca tocando la tuba, de donde empiezan a salir mariposas. Es el legado musical, es la catarsis”, relata. A través de la fantasía de Canción de Noche, Castañeda logra universalizar el desgarrador fenómeno de las familias mexicanas fracturadas por la migración y la violencia.
Hacer animación en México: entre el serrucho y la cinta médica
Si la historia de Canción de Noche es conmovedora, su detrás de cámara es una epopeya de la artesanía latinoamericana. Para lograr los texturizados y escenarios del filme, Castañeda no recurrió a estudios gigantescos, sino a la geografía misma de Zacatecas, con el apoyo de la Secretaría de Cultura local y las bandas de viento del pueblo.
“Yo tenía que ir a cortar los árboles al cerro. Me llevaba mi serrucho, caminaba 40 minutos, y si se acababa la batería de mis herramientas, tenía que regresar. Agarraba tierra roja de costales, me subía a la maqueta y ponía los costales. Tenía muchísima alergia, pero todo el arte me lo tenía que levantar yo”, recuerda la animadora.
Esta realidad contrasta con los procesos de producción en Europa o Estados Unidos, donde los departamentos están fragmentados. “En México tienes que hacer todo solito. ¿Cómo solucionas esto? Pues con cinta médica, con hilo, cosiendo para que parezca una herida. Es cómo solucionarla en México, es la vida misma”, sentencia.
De Guillermo del Toro a los gigantes de Annecy
El talento de Castañeda no pasó desapercibido en la industria internacional. Tras años de trabajar de manera independiente y con apoyos del Imcine, llegó a colaborar en el Departamento de Arte y Diseño de Producción de Pinocho, la obra maestra stop-motion de Guillermo del Toro y Mark Gustafson, donde se encargó de las escenas más oscuras de la muerte y los conejos.
Esa conexión fructificó aún más: actualmente, Castañeda se encuentra coescribiendo junto a del Toro su primer largometraje, El gigante enterrado, un proyecto que mantiene en estricto secreto pero que describe como “muy lindo”.
Para Canción de Noche, la directora logró reunir a un equipo de ensueño que refleja el respeto que su obra ha ganado a nivel global. La música estuvo a cargo del español Fernando Velázquez (compositor de Lo imposible y Un monstruo viene a verme); el color fue tratado por Compadre 3; y los créditos fueron animados por la aclamada portuguesa Regina Pessoa. “Que un músico de esta talla haga la partitura para Canción de Noche, o ver a gente que yo admiro en el mismo programa... es muy lindo", confiesa con emoción.
La animación no es un “hobby”
A pesar de los elogios y de la alfombra roja de Annecy, Castañeda es enfática al defender la dignidad de su oficio, el cual suele ser subestimado por el público general. Para ella, cada proyecto es una forma de procesar el duelo, tal como lo hizo con sus anteriores trabajos Jacinta y La Noria.
“La gente me dice: ‘Qué flojera, qué paciencia’. Pero no es un hobby. Hay gente que dice ‘en mi tiempo libre quiero hacer animación’, y no, no es tu tiempo libre. La animación es algo muy serio, te tienes que tomar 24 horas, sábados y domingos. Trabajas en la oscuridad, es como estar en una mina”, advierte.
Tras dos años de aislamiento en Zacatecas, rodeada de ancianos, mujeres solas y la música de las bandas de viento locales, Karla Castañeda logró traducir el silencio y la tierra roja de México en nueve minutos de poesía visual. Con Canción de Noche, la animadora tapatía no solo compite por un premio en Francia; ofrece al mundo un abrazo cinematográfico a todas las madres que esperan, y a los niños que, incluso en la hostilidad, deciden aprender a tocar la tuba para que vuelvan las mariposas.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Dejanos tu comentario
Annecy 2026: la animación china madura con “Tana”
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, la alfombra roja se tiende sobre la hierba verde de los Alpes franceses, pero es en la oscuridad de las salas donde ocurre la verdadera magia. Allí, entre los títulos de la competición oficial, brilla con luz propia "Tana", la ópera prima del estudio chino Light Chaser Animation, codirigida por Ji Zhao y Ke Er Zhu. Durante la rueda de prensa tras la proyección, la dinámica de la dupla resultó tan reveladora como su película: mientras Ji Zhao asumió con vehemencia el papel de portavoz y visionario —reflejando la perspectiva paterna que defiende en el filme—, Ke Er Zhu intervino apenas un par de veces para clavar el puñal emocional de la trama, aportando la mirada de la hija.
«En realidad, es la primera película de nuestro estudio. Y ahora tenemos la suerte de haber sido seleccionados por Annecy. Estamos muy emocionados», confesó Ji Zhao al inicio del encuentro, visiblemente conmovido por el respaldo de la Meca de la animación. Sin embargo, el director no tardó en dejar claro que Tana no es una película para ser consumida en la soledad de una pantalla doméstica. «No se trata solo de lo visual. También se trata de lo que escuchas. Y tenemos una frase que dice: “Una vez que la música está aquí, siempre recordarás el momento”», explicó Zhao, defendiendo el cine como un espacio sagrado. «La mejor parte del cine es que te metes en una caja negra y quedas inmerso. Estás muy centrado en todo lo que te rodea. El sonido envolvente te ayuda a disfrutar, como si estuviéramos en una sala de conciertos. Tienes todo regresando hacia ti desde las diferentes paredes y techos. Esa es la idea».
Dos perspectivas, una misma obra
Preguntados por cómo funciona la codirección, la intervención de Ke Er Zhu fue tan escueta como certera: «Trabajamos juntas y decidimos juntas».
Zhao tomó el relevo para explicar la simbiosis de una década de trabajo conjunto y cómo sus propias vidas se filtraron en el guion. «Llevamos más de 10 años trabajando juntas. Hemos estado muy cerca y concentradas en diferentes partes. La mayoría de las veces, hablamos juntas. Discutimos, por supuesto. Todos los directores tienen diferentes puntos de vista», relató Zhao. «Pero creo que es bueno porque la película trata sobre un padre y una hija. Ella tiene la perspectiva de una hija... Pero ella tiene una hija. Yo tengo una hija. Así que yo tengo la perspectiva del padre. Ella tiene la perspectiva de la hija».
«Como en la película», sentenció brevemente Ke Er Zhu, cerrando el círculo de la metáfora.
Ese conflicto generacional es el corazón de Tana. En la trama, el padre es músico, pero se niega a que su hija siga sus pasos. Zhao contextualizó este choque desde la propia historia de la animación en su país: «Hace 10 o 20 años, no había industria de la animación en China en absoluto. Crecimos viendo animación japonesa y estadounidense. Cuando le decía a nuestros padres: “Voy a hacer animación”, decían: “Eso es algo para niños. ¿No podrías encontrar algo más serio?”». Sin embargo, el director celebra el cambio de los tiempos: «Los padres empiezan a apoyar a sus hijos para que hagan lo que realmente aman. La vida es dura. El trabajo es duro. ¿Por qué no hacer algo que amemos? Eso hará nuestra vida más fácil».
El silencio de la familia asiática
Si Zhao pone la voz de la experiencia y la industria, Ke Er Zhu pone el alma de la cultura oriental. Al ser interpelada sobre su momento favorito de la cinta, la codirectora ofreció una de las reflexiones más hermosas de la jornada, desgranando la idiosincrasia afectiva de Oriente:
«Mi momento favorito es Tana en el río Huangpu de Shanghái... Su padre ama su música. Porque para mí, escuché muchas cosas de mi padre, de otras personas. Pero él nunca me lo dijo», confesó Zhu, con la voz quebrada por la emoción. «Así que es la familia asiática. No estamos acostumbrados a decir “te quiero” o “me importas”. Todo está en las pequeñas cosas».
Esa música, que actúa como el verdadero lenguaje de ese amor no dicho, fue compuesta e interpretada por Anda Union, un grupo nativo de Mongolia Interior. Zhao recordó el encuentro fortuito que cambió el rumbo del proyecto: «La primera vez que los conocimos, fue en un lugar muy casual. Tocaron para nosotros. Hicieron un “jam”. Y en ese momento, éramos seis o siete personas sentadas ahí. Todos estaban llorando sin entender las palabras. Y eso, creo, nos inspiró a hacer algo. A hacer una película sobre esta música maravillosa pero muy poco conocida. Incluso en China continental, nadie los conoce. Quiero llevarla a una pantalla más grande».
La magia de lo onírico
La película está salpicada de secuencias oníricas donde la realidad se disuelve en fantasía visual. Para Zhao, esto es la esencia misma de su medio: «Creo que cuando escuchas una canción, tienes una imagen en tu cabeza... No tienes que entender ninguna letra o idioma, pero puedes sentir el flujo internacional, la melodía tocándote. Intento transformar la música en mi cabeza en algo visual para compartirlo con la gente... Eso es lo único que la animación puede hacer. Porque la animación puede mostrar algo que no es real».
Esa capacidad de evasión y madurez artística es el reflejo de un boom industrial sin precedentes. «Quizás hace 20 años, nadie veía animación china. No había ningún largometraje», recordó Zhao. «Pero la nueva generación me dijo: “Crecí con tu película White Snake“. Y dijeron que eso los inspiró. Quieren hacer animación desde entonces. Y ahora se están graduando. Es muy conmovedor para mí».
A diferencia de Francia, donde el CNC impulsa el sector, Zhao aclaró que en su país el motor es otro: «No es algo específico para ayudar a la animación... Para la animación, creo que ahora mismo, especialmente la animación 3D, es súper cara. Así que está más impulsada por el mercado. Consigues más taquilla y puedes tener la oportunidad de hacer la siguiente».
Antes de concluir, Ji Zhao lanzó un último y apasionado alegato en favor de la exhibición tradicional.
«Sé que esta película no es solo para el cine. No se trata solo de las imágenes. También es por lo que escuchas», zanjó Zhao, mirando a los presentes. «Por eso respeto el cine. Amo el cine. Por eso sigo haciéndolo. De otra manera podría hacer cortos para streaming online. Eso también puede expresarme. Pero sigo haciendo cine porque amo el formato. Amo el medio. Estoy realmente metido en el cine. Por eso, cuando hacemos la película, queremos que la gente tenga la mejor experiencia dentro de la sala. Así que pusimos mucho esfuerzo».
Ke Er Zhu, desde su discreción, solo asintió con una última y cómplice palabra: «Entiendo». Un broche de oro para una película que, precisamente, trata sobre todo lo que se entiende sin necesidad de ser pronunciado.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.