El grupo de ballet Paraguay Rekove junto a la agrupación Guaraní Folk se encuentran llevando en alto la cultura nacional en Francia. Así lo dejó ver Nancy Ovelar, la embajadora y delegada permanente de la República del Paraguay ante la Unesco con imágenes emotivas que ilustran “ñande mba’e” (lo nuestro).
“Es arte es belleza, es felicidad, es emoción y, sobre todo, orgullo guaraní”, expresó Ovelar. Además, escribió: “Hoy decidimos parar el tráfico en París con las torres de botellas de nuestras niñas preciosas del Ballet Paraguay Rekove y los sonidos del arpa y las guitarras de Guaraní Folk... y quedamos felices con el corazón lleno de emoción y orgullo”.
Fue en el Pont de Bir Hakeim en París con la Torre Eiffel de fondo donde nuestros compatriotas derrocharon su talento para hacer saber a los parisinos más sobre nuestros bailes típicos, además de la vestimenta y el acompañamiento musical. “Una tarde paraguaya en el Pont de Bir Hakeim en París, el aguacero pasó y como dándonos permiso salió el sol, y las bailarinas bailaron y los músicos tocaron inundando de música paraguaya este mágico rincón”, destacó la delegación de la Unesco en Paraguay.
Así también, este jueves la delegación paraguaya fue recibida en la sede de la Unesco acompañada por la embajadora Ovelar. “Fue un espacio de aprendizaje que los jóvenes valoraron. También se comprometieron a difundir en sus presentaciones el poncho para’i de 60 listas, candidato a patrimonio cultural inmaterial”, indicaron.
Al respecto, el Ministerio de Relaciones Exteriores anunció que La Embajada del Paraguay en Uruguay hará entrega del premio Poncho de 60 Listas al expresidente uruguayo Luis Alberto Lacalle Herrera, el 23 de agosto, “por su apoyo a la difusión y promoción de nuestros valores nacionales, historia y tradiciones”.
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La IA francesa Mistral se valorizó en USD 24.400 millones
La empresa francesa de inteligencia artificial Mistral se valorizó en más de 21.000 millones de euros (24.400 millones de dólares) tras recaudar 3.000 millones de euros, principalmente del gigante surcoreano Samsung, para desarrollar su infraestructura e investigación. “Esta ronda de financiación nos da los medios para avanzar más rápido en la investigación, los productos y la infraestructura, y ayudar a más organizaciones a implementar la IA a gran escala”, comentó el jefe ejecutivo de Mistral, Arthur Mensch, en un comunicado.
La operación deberá dar impulso a la joven empresa francesa para mantenerse en una carrera mundial por la IA cada vez más competitiva y costosa. Samsung, mayor fabricante mundial de chips de memoria, ya estaba presente en el capital de Mistral por medio de su rama de inversiones Samsung Ventures, y lideró la nueva ronda de financiación junto a los fondos Scaleup Europe, lanzado por la Comisión Europea, y PSG Equity.
El grupo neerlandés ASML, que ingresó al capital de Mistral el año pasado en su ronda previa de financiación, y el gigante estadounidense Nvidia también volvieron a poner dinero sobre la mesa. Los fundadores Arthur Mensch, Guillaume Lample y Timothée Lacroix “todavía controlan la empresa”, indicó a la AFP Johan Bergqvist, su director financiero.
Aunque la recaudación fue significativa, resulta modesta en comparación con los gigantes estadounidenses del sector. OpenAI, creador de ChatGPT, obtuvo en marzo pasado la cifra récord de 110.000 millones de dólares, y Anthropic, creador de Claude, se prepara para una salida en bolsa que podría superar la de SpaceX.
Fuente: AFP.
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Macron presiona a la UE para vetar las redes sociales a los menores de 15 años
El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, impulsar una legislación europea que prohíba el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, con el objetivo de “proteger a todos los niños” de los países del bloque.
El mandatario francés quiere convertir la protección de los menores en las redes sociales y la regulación del tiempo frente a las pantallas en uno de los hitos de su segundo mandato, que termina en mayo de 2027.
“Es indispensable hoy ir más allá y armonizar mediante un nuevo texto europeo la prohibición de acceso a las plataformas de redes sociales para los menores de 15 años”, escribió Macron en una carta fechada el 29 de agosto y consultada este lunes por AFP.
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“La urgencia está ahí”, señaló el presidente francés, que ha logrado reunir en los últimos meses una coalición de países de la UE favorable a establecer una “mayoría digital”, aunque persisten diferencias entre ellos, especialmente sobre la edad mínima que debería fijarse.
“La verificación de la edad debe basarse en mecanismos nacionales y europeos sólidos y respetuosos de la privacidad”, estimó Macron.
También pidió que la futura legislación europea “permita identificar y regular claramente las funcionalidades consideradas adictivas, además de imponer medidas de seguridad por defecto”, como por ejemplo “límites de tiempo de uso”.
Von der Leyen prometió en julio presentar propuestas sobre este tema “después del verano”, boreal.
- Fuente: AFP
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De la tierra paraguaya a las mesas de Japón: cultivan mandioca y maíz para mantener vivo el sabor de casa
A más de 18.000 kilómetros de Paraguay, compatriotas radicados en Japón cultivan mandioca y maíz, producen almidón y hasta elaboran queso paraguayo. La cosecha de mandioca prevista para octubre de 2026 ya tiene pedidos anticipados entre la comunidad migrante, que busca conservar en la mesa los sabores de su tierra.
La distancia no logró borrar el sabor de Paraguay. En distintas regiones de Japón, compatriotas encontraron una manera de mantener cerca las comidas con las que crecieron: sembrando, cosechando y elaborando en suelo japonés algunos de los ingredientes que sostienen la gastronomía paraguaya.
Mandioca, maíz, almidón y queso paraguayo forman parte de una producción que nació de una necesidad concreta de la colectividad: conseguir los productos necesarios para preparar sopa paraguaya, chipa, mbejú y otras comidas tradicionales lejos del país.
La historia fue recogida por Miryan Megumi Kumagai Yamashita, dirigente de la colectividad paraguaya en Japón y autora del libro “Paraguay, sabor de mis recuerdos, aromas que llegan al corazón”, escrito íntegramente en japonés.
Durante la investigación para su obra, Megumi descubrió que detrás de muchos de los alimentos que llegan a las mesas paraguayas en Japón existe el trabajo de compatriotas que decidieron producirlos allí. “Muchos paraguayos no quieren perder las costumbres ni los sabores con los que crecieron. Por eso se fueron desarrollando emprendimientos para cultivar y producir alimentos típicos”, relató durante una entrevista concedida a los medios del Estado desde Tokio.
La mandioca que viaja de Itapúa a Japón
Uno de los productos más buscados es la mandioca. La cosecha se concentra tradicionalmente en octubre y la demanda de la comunidad paraguaya es tal que los productores ya comenzaron a recibir reservas para la próxima temporada.
La comercialización se realiza principalmente a través de redes sociales y grupos de compatriotas. Uno de los anuncios difundidos recientemente ofrece mandioca “de Itapúa, fresca en Japón, cosechada en octubre de 2026” y resume el recorrido del producto con una frase: “Directo de la tierra a tu mesa”. La disponibilidad es limitada y los pedidos se realizan con anticipación para asegurar una parte de la cosecha.
El producto tiene además un valor considerable en el mercado japonés. De acuerdo con Megumi, el precio ronda los US$ 5 por kilogramo, unos G. 30.000, aunque para los compradores paraguayos el costo no necesariamente es el principal factor.
La mandioca permite volver a preparar en familia una comida conocida, recuperar sabores de la infancia y, especialmente para quienes nacieron en Japón, mantener un vínculo con una cultura que conocen muchas veces a través de la cocina.
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Maíz y almidón para la chipa y el mbejú
La producción tampoco se limita a la mandioca. Paraguayos radicados en diferentes zonas de Japón también cultivan maíz utilizado en preparaciones tradicionales. Parte de la mandioca, además, es procesada para obtener almidón, uno de los ingredientes fundamentales de la chipa y el mbejú.
Así, una cadena que comienza en los cultivos termina en las cocinas de las familias paraguayas. La producción local permite acceder a ingredientes que durante años fueron difíciles de conseguir y reduce la dependencia de productos enviados desde Paraguay.
Del cuajo al queso paraguayo
Uno de los mayores desafíos fue reproducir el queso paraguayo, indispensable para varias de las recetas más tradicionales. La solución también llegó de la mano de los propios compatriotas. Según relató Megumi, algunos emprendedores llegaron a llevar cuajo para intentar reproducir el proceso tradicional y obtener un queso con características similares al que se consume en Paraguay.
“Llegaron incluso a llevar el cuajo para poder hacer el queso con las mismas características que conocemos en Paraguay”, contó.
Actualmente, algunos productores elaboran queso paraguayo por encargo y lo ofrecen a través de redes sociales y grupos de la colectividad. De esta manera, las familias pueden preparar sopa paraguaya, chipa o mbejú utilizando productos elaborados en Japón, pero siguiendo recetas y métodos heredados de Paraguay.
Una cocina que también conserva identidad
La investigación de Megumi comenzó con el objetivo de acercar la gastronomía paraguaya al público japonés, pero terminó revelando una historia más amplia: la manera en que los migrantes utilizan la comida para conservar su identidad.
La primera edición de “Paraguay, sabor de mis recuerdos, aromas que llegan al corazón”, con 850 ejemplares, se agotó por completo. Detrás de las recetas quedaron también las historias de agricultores, cocineros y emprendedores paraguayos que encontraron en Japón una nueva tierra para sembrar productos de su país.
Mandioca que vuelve a crecer en suelo japonés, maizales cultivados por compatriotas, almidón producido para preparar chipa y queso elaborado artesanalmente forman parte de una pequeña cadena que mantiene conectado a un país con su comunidad migrante. A miles de kilómetros de Paraguay, la identidad también se cultiva. Y muchas veces, llega a la mesa.
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Tras quedar sola en Francia, una niña se reencuentra con su abuela gracias al Convenio de La Haya
Tras una larga espera, una niña que perdió a su madre en Francia se reencontró con su abuela en Paraguay, una mujer que peleó sin cansancio para que su nieta pueda volver a territorio nacional y vivir con su familia. Se trata de la primera aplicación del Convenio de La Haya de protección y restitución internacional de menores.
Es la historia de Ana Vázquez, una mujer que perdió a su hija que estaba trabajando en Francia y cuya nieta quedó huérfana. Tras el fallecimiento de su madre, la menor fue llevada a un hogar en el que estuvo todo este tiempo mientras su abuela y el Ministerio de la Niñez y Adolescencia (Minna) realizaban las gestiones para volver a Paraguay.
“Me enteré por Facebook nomás que mi hija falleció, estuve llamando sin cesar a Francia y nunca me contestó su marido. Pase por muchos malos momentos porque no tenía condiciones para llegar a ese país pese a que trabajo. Eso me dolió mucho”, expresó la mujer.
Afirmó que llegó hasta el Ministerio de la Niñez donde recibió ayuda y asesoramiento de como sería la aplicación del convenio. “Me quedé tranquila porque por lo menos podía traer a la nena para que no se quede ahí abandonada. Porque a mi parecer quedar sola en un país extranjero es muy triste. Es una niña que necesita de su padres, pero como no están, estoy yo para darle ese amor y cariño”, manifestó.
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“Ya no va a estar sola”
Finalmente, ayer sábado, Ana y su nieta pudieron reencontrarse, se dieron un fuerte abrazo y entre lágrimas se dijeron lo mucho que se querían. “Mi vida va a cambiar a partir de ahora y vamos a ser muy felices, ya no va a estar más sola porque va a estar con su abuela, con su familia. No puedo con tanta felicidad y agradecimiento”, agregó.
Por su parte, el ministro Walter Gutiérrez manifestó que esto se dio gracias a la articulación histórica entre Paraguay y Francia, de esta forma una familia que vuelve a encontrarse. Hoy, gracias a la fuerza inmensa de una abuela, se cumple el derecho de una niña a crecer rodeada de amor y protección.
“Nos damos cuenta de que todo vale la pena todo lo que se hace y todo el trabajo. Cuando podemos reunir acá en Paraguay, a una abuela paraguaya, una mujer guapa que luchó por su nieta que estaba viviendo en Francia sola. Es una alegría poder reunirlas hoy”, afirmó el titular del Minna.
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Sobre el convenio
El Convenio de La Haya aplicado por el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna) es un tratado internacional diseñado para proteger a los menores de edad en situaciones transfronterizas, garantizando su seguridad jurídica, bienestar y la restitución internacional cuando han sido trasladados o retenidos ilícitamente en el extranjero.
A nivel país, el Minna actúa como la autoridad encargada de coordinar y ejecutar las acciones derivadas de este acuerdo con otros países. Esto consiste en el procedimiento legal y administrativo para lograr el regreso inmediato de niños, niñas o adolescentes menores de 16 años a su país de residencia habitual.
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