Emotivos momentos vivieron los usuarios de Instagram al ver una fotografía colgada por Rubén Rodríguez, que se remonta a la década de los ‘80s y ‘90s, donde se lo ve junto a una de las comunicadoras más conocidas de la radio y la televisión nacional, Bibiana Landó. Mientras que al pie de la publicación dice_ “Años de TV y fiestas. Aquí junto a Bibi Landó, yo con barba y ella eternamente bella… y hoy creo está más”, escribió Rubén.
Cabe destacar que, además de su vasta trayectoria en el mundo de la comunicación y el entretenimiento, el Pionero también es reconocido por ser coleccionista y en sus 45 largos años de permanecer en los diferentes medios de nuestro país ha logrado compilar cientos de imágenes de momentos capturados junto a diversas personalidades nacionales e internacionales.
En esta ocasión compartió una foto suya cuando estaba siendo ser entrevistado por la conductora del programa “El sueño mágico de Bibi”, que se emitía hacia dines de la década de los ‘80s y en los inicios de los ‘90s. La imagen fue capturada por el afamado fotógrafo Dany Adorno y llegó a manos del “Pionero” gracias al escenógrafo Emilio Duarte, reveló “La voz de oro”.
“Mi intención es que las nuevas generaciones conozcan la amplia trayectoria de grandes e importantes figuras y todo el trabajo que han hecho mujeres como Bibi, al igual que Mina Feliciángeli, Pelusa Rubin, Menchi Barriocanal, Adela Mercado, por citar algunas entre muchas otras”, destacó Rubén.
Por otro lado, y para finalizar, le consultamos sobre si ya están de regreso con la animación y realización de eventos sociales, ante lo cual expresó que ya están de vuelta con las actuaciones en todo el país. Él por lo general tiene presentaciones en la Capital, mientras su hijo, Júnior, recorre el interior.
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Recuerdos del Este 50 años después
- Toni Roberto
Este domingo, Toni Roberto comparte los recuerdos de su primer viaje para conocer el Este, una nueva ruta y la aventura de la tierra colorada convertida en polvareda tiñendo de rojo el verde de aquellos interminables lapachos, ygurayús o cocoteros que apuntaban al cielo.
Un vago recuerdo de la niñez allá por 1977. El camino al Alto Paraná, la llegada a la ciudad y el polvo colorado que parecía una neblina en tecnicolor, la inmensa arboleda de los nuevos chalets del Área 1, las casas de los ingenieros de Itaipú. En una de ellas vivía el hermano de mi madre, el ingeniero agrónomo Juan Federico Godoy Figueredo, quien ya había estado por primera vez en el lugar en 1962. Al frente, una enorme reserva ecológica y del otro lado la casa del ingeniero Enzo Debernardi, que se entreveía en el inmenso follaje.
AGRIPINA GIANOTTI EN LA MEMORIA DE GODOY FIGUEREDO
La memoria prodigiosa del Ing. Godoy Figueredo nos lleva a recovecos de la geografía del Paraná y a aquellos primeros pobladores, en especial a una mujer pionera, doña Juana Agripina Gianotti, quien había nacido en Encarnación en 1900, atreviéndose a surcar aguas arriba en esa enorme selva de otros tiempos y llevándome a parafrasear a la maravillosa música de don Herminio Giménez, “rumbo al mar en tan grandioso altar”. En este caso, contracorriente como fue todo su andar hasta la instalación de su negocio. El viejo hotel Mi Abuela, amparo y reparo de muchos recién llegados a mediados de la década del 70 del siglo pasado.
PEREIRA RUIZ DÍAZ
En un momento de la charla cuenta cómo vivió su primer viaje en 1962. Muchísimas carpas a la vera del caudaloso río, recordando también a los militares, que sorteando todos los obstáculos fueron los primeros en abrir camino, y habla con mucha emoción del entonces capitán Porfirio Pereira Ruiz Díaz, uno de los más rectos hombres de su época, quien fuera mucho después intendente de Asunción.
DEL ALTO PARANÁ A BRASILIA
Increíblemente, como sale de la riqueza de toda charla no estructurada, me vino a la memoria Lucio Costa, el urbanista de Brasilia. El Ing. Godoy hizo una interesante comparación con la capital del Alto Paraná, cuando nacían casi al mismo tiempo, con un enorme contraste entre ambas. Una absolutamente diseñada y la otra entre carpas y casitas de madera, pero con el escenario del caudaloso Paraná.
GUILLERMINA NÚÑEZ DE BÁEZ
Entre las imágenes aportadas por un libro de Édgar L. Insfrán, otro de Guillermina Núñez de Báez, quien fuera creadora de la Academia de Historia del Alto Paraná junto a Godoy Figueredo y otros inmigrantes al Este, quienes mantienen viva la memoria de ese lugar, que se transformó en “crisol de razas”, emulando de alguna manera al departamento de Itapúa.
Esto se comprueba a través de una épica vieja foto de un ciudadano oriental que posa con corbata frente al puente de la Amistad que hoy publicamos.
MEMORIA GEOGRÁFICA POLÍTICA
Entrar en los recovecos de los análisis geográficos políticos con este memorioso del lugar, que eligió vivir ahí para siempre, nos lleva también muy atrás, cuando ya se miraba al casi impenetrable este del Paraguay. Tal vez ya en la primera idea de una política más cercana al Brasil por medio del servicio de trenes, que no prosperó, idea que recién se concretó en los años 60 con la estrategia de la política pendular de nuestro país con los dos gigantes de la región y donde también tuvo que ver el trabajo diplomático de dos grandes personalidades como el Dr. Raúl Sapena Pastor y el Dr. Alberto Nogués.
HACE CASI 50 AÑOS
Así de un pantallazo me quedo recordando mi primer viaje para conocer el Este, una nueva ruta y la aventura de la tierra colorada convertida en polvareda tiñendo de rojo el verde de aquellos interminables lapachos, ygurayús o cocoteros que apuntaban al cielo, aquel enero del año 1977 de mi infancia, hace casi cincuenta años.
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Del dolor a los recuerdos. A Jorge Mendelzon
- Toni Roberto
Este domingo Toni hace un trabajo plástico, convertir el libro sobre una afección de décadas en el rescate de una historia de los años 80, a partir del anuario 1984 de Colegio Internacional, promoción de Jorge Mendelzon, figura principal de esta historia.
Una casa de la calle Cerro Corá en el centro mismo de la Asunción de los años 50, uno de los más importantes ejemplos de la modernidad en la arquitectura paraguaya, es el principio de esta historia.
Ahí pasó su infancia Jorge Mendelzon, una persona que transformó el dolor de décadas en el motor de otras historias que nos llevan por distintos caminos, una de ellas, los recuerdos de infancia, desempolvados desde un anuario colegial de 1984, hace más de cuarenta años, y que derivó en este artículo.
RECUERDOS CASI ANTROPOLÓGICOS
Un libro de tapa dura de 120 páginas que nos habla de recuerdos que hoy ya sirven de manera casi antropológica para conocer el estilo de vida de jóvenes colegiales asuncenos, de uno de los colegios más tradicionales de Asunción, el Internacional.
Con sus hojas tirando ya a amarillas, nos hablan de grandes profesores de aquellos años como lo fueran el inolvidable Mario Prono o la gimnasta de otras épocas Zeneida Bozzano, el legendario Mister Wiley y su moto Vespa, Mesié Oge de Morvil, una rigurosa profesora Marta Ramos o Dominga Yanho, o la legendaria actriz Margarita Chaparro. Todos ellos componen este rincón de memorias llevado al papel.
DESDE VAQUEROS CONE A UNA CASIO
En las imágenes de los chicos de aquellas épocas, podemos ver hasta los prelavados vaqueros Cone, remeras de Splash, fotos perpetuadas frente al antiguo local de empanadas Don Vito.
Los famosos auspicios de esos años, como la tienda, mercería y bazar “Lo Mitá”, las prendas deportivas de la vieja marca Pony, los deliciosos productos de Dixie’s, hasta una publicidad de calculadoras científicas de bolsillo Casio FX 991 que solucionaban problemas de materias que en otras épocas se tardaban una enormidad de tiempo en resolverse.
EL PODER TRANSFORMADOR DE UNA RODILLA DERECHA
¡Quién creyera! El dolor de una rodilla derecha, relatado magistralmente por Mendelzon en su último libro “De pie. Palabras para sostener el alma”, se transforma en estos recuerdos de sus compañeros de colegio que nos llevan a una vida urbana de una Asunción más lenta.
Hoy quedan en estas imágenes en blanco y negro de otras épocas con fotos de, en aquellos años, los alumnos José Krauch, Carlos Ramírez, Víctor Butletov y Jorge Miranda, sumados a la diagramación de Enrique Chamorrro y Alejandro Dragotto, en una época en que el resultado del revelado de cada rollo de una cámara fotográfica estaba en manos de Dios, cuando muchos rezábamos que todas las instantáneas salgan correctamente, frente a Rochester, Kodak o a foto Guaraní.
Historias que hoy ya forman las pequeñas grandes memorias urbanas de una Asunción lejana de los años 80, que ya no volverá.
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El primer Mundial que recordarán toda la vida: pediatra insta a crear recuerdos inolvidables
Paraguay volverá a competir en un Mundial luego de 16 años y este será el primero para muchos niños, niñas y adolescentes, por lo que las emociones están a flor de piel. En las instituciones educativas oficiales, privadas y subvencionadas de todo el país, este viernes los alumnos vistieron sus camisetas y tiñeron con los colores de la Albirroja sus salas de clases, patios y calles, derrochando alegría y pasión por la selección paraguaya, que hoy disputa un encuentro amistoso contra Nicaragua.
“Este será el primer Mundial para muchos de nuestros niños, niñas y adolescentes, por eso, vivámoslo intensamente y guardemos cada recuerdo. Tómense fotos, completen juntos sus álbumes y píntense la cara”, expresó el pediatra Robert Núñez, en sus redes sociales.
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De esta manera, el profesional instó a los padres a que disfruten con sus hijos cada partido de la selección nacional que debutará en el Mundial este mes de junio, para crear recuerdos imborrables en las memorias de los chicos. La Copa Mundial 2026 se extenderá hasta el 19 de julio, se desarrollará conjuntamente en tres países de Norteamérica: Canadá, Estados Unidos y México.
“Celebren cada emoción, que nuestros hijos crezcan amando los colores de nuestra bandera, sintiendo orgullo por sus raíces y aprendiendo que representar a Paraguay es un motivo de alegría y unión”, afirmó. Agregó que de esta forma se crearán momentos felices y buenos recuerdos para cada niño, además, se sembrará el amor y pasión por Paraguay para toda la vida.
“Hoy más que nunca, que nuestro uniforme sea vestir con orgullo la camiseta de la Albirroja y llevar en el corazón los colores de nuestra patria”, puntualizó.
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Recuerdos desde el cálido enero de 1976 (“Frescos de verano”)
- Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
En este tórrido tercer domingo de 2026, Toni nos comparte entretenidas anécdotas de aquel enero de 1976, hace 50 veranos, en torno a lugares y a conocidas figuras de la sociedad asuncena de la época.
Era la siesta del 13 de enero de 1976, en la pileta del deportivo Cristo Rey, el profesor Segades daba clases de natación. Del otro lado de las ligustrinas y bajo el canto de las cigarras reposando en los viejos chivatos, se veían raros movimientos.
Era el principio de lo que después, con el tiempo, al dejar la niñez, entendimos que era el inicio de la intervención al colegio. Muchos nos decían en tono de burla, lo que le llaman bullying hoy, que en aquellas épocas disfrutábamos del “balneario veraniego del alto zurdaje bravío de los jesuitas”.
JOSÉ PÉREZ CHAVES Y LA BAÑISTA DEL CENTENARIO
Esta historia que hace pocos días cumplió medio siglo, en aquella lejana siesta de la década del 70, me llevó a otras zonas de la ciudad y a recuerdos como los de José Pérez Chaves en el Centenario cuando con devoción le miraba a Nuria, la primera bañista de ese distinguido club que usó bikini, en 1966, hace también exactamente 50 veranos.
En una época en que muchas de las niñas, señoritas y señoras iban a hacerse un peinado para luego ir a mojarse los pies al borde de la pileta.
EL PAÑUELO DEL CORONEL
Una calurosa tarde de verano de 1964 partieron con Demetrio “Papu” Rojas las hermanas Marta y Graciela Aquino, Dulce María y Nuria Costa Martí, dicen que también estaba Nené Domínguez, entre otros, rumbo a la, en aquel entonces, afamada playa de Itá Enramada.
Habían salido en caravana desde el domicilio de las Aquino, de Cerro Corá casi Independencia Nacional.
Por el camino, aunque ustedes no lo crean, después de la quinta de los Zanotti, hoy Aranjuez, había una caseta policial y peaje, que le pidió los documentos a Papu, respondiéndole “soy el hijo del coronel Pablo Rojas”, a lo que el oficial le dice: “Pero identifíquese, quite su comprobante”, le responde: “Ya le paso”, abre la guantera y le enseña un pañuelo blanco finamente bordado con las iniciales PR, segundos después dice: “¡Adelante!”.
Increíblemente un pañuelo bordado había servido de pase para toda la comitiva que iba vibrante a aquella, en otra época, concurrida y exclusiva playa de Itá Enramada, en el límite sur de la Asunción.
INSPIRACIÓN DESDE UNA PILETA
Las historias veraniegas asuncenas van y vienen. La playa Nacho, Rancho 13, la del Itá Enramada, la pileta del Antequera y Castro, la del Parque Caballero, las playas y piletas del Mbiguá y del Club Deportivo de Puerto Sajonia, todas representadas por estos nadadores y bañistas, que hoy grafican estos “Frescos de verano” de Cuadernos de Barrio de 2026, inspirado en aquel imborrable verano de 1976, que marcó para siempre un antes y un después en la historia de la educación paraguaya del siglo XX.