Un momento conmovedor se vivió minutos antes del partido entre Novak Djokovic y Jack Draper en el torneo de tenis londinense. En Wimbledon anunciaron que la investigadora Sarah Gilbert estaba en el palco y todo el estadio terminó aplaudiendo de pie. Se trata de una profesora de virología en Oxford que ha desarrollado la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus.
“El día de hoy incluye a líderes que desarrollaron las vacunas contra el COVID-19”, se escuchó en la previa del encuentro desde el altoparlante. Gilbert fue invitada junto a otros colegas para ver el partido entre Djokovic y Draper.
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Cabe recordar que recientemente, la científica británica fue galardonada en España con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, al igual que otros científicos de diversos países cuyos aportes permitieron desarrollar con rapidez varias vacunas contra el COVID-19.
El Princesa de Asturias premió a los artífices de las vacunas anti-COVID y en su acta, el jurado había escrito que con sus largas trayectorias en investigación básica, los galardonados han conducido a innovadoras aplicaciones como la obtención, en un tiempo extraordinariamente corto, de vacunas efectivas para luchar contra la pandemia del nuevo coronavirus.
En conjunto, estos investigadores dieron “una demostración extraordinaria de la capacidad de la ciencia para hacer frente” a una pandemia “que cambió la vida cotidiana y la economía mundiales”, había agregado la Fundación Princesa de Asturias.
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Infraestructura que transforma: la obra completa es la que mejora vidas
Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay
Hace unas semanas, Asunción reunió a referentes del sector público, empresarial y financiero para debatir sobre infraestructura, competitividad y desarrollo en la Noche de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) y en el VI Foro de la Cámara Vial Paraguaya, ambos con el apoyo del Grupo BID. El foco de estos espacios estuvieron unidos por una misma convicción: el desarrollo no ocurre por accidente; se construye.
Cuando hablamos de infraestructura solemos pensar en rutas, puentes, aeropuertos o viviendas. Sin embargo, una obra empieza mucho antes de la primera excavadora y no termina con el corte de cinta inaugural. Comienza con una buena decisión de inversión y alcanza su verdadero propósito cuando un productor llega más rápido a un mercado, una familia accede a agua segura o una persona abre por primera vez la puerta de su casa propia.
Por eso, la infraestructura debe entenderse como una cadena de valor completa. Cada eslabón cuenta: la planificación, el financiamiento, la ejecución, la operación y el mantenimiento. Si uno falla, el resultado pierde impacto. Una ruta construida sin mantenimiento oportuno se deteriora. Un proyecto mal diseñado eleva costos y retrasa beneficios. Una inversión sin una adecuada articulación institucional termina entregando menos valor del esperado.
El Grupo BID estima que el país necesitará alrededor de USD 15.000 millones hacia 2030 para fortalecer su infraestructura de transporte, logística y conectividad. Al mismo tiempo, estudios internacionales señalan que será necesario sostener durante años niveles de inversión superio superiores a los actuales para cerrar las brechas existentes.
Paraguay llega a este momento con activos importantes y unas oportunidades estupendas. La obtención del grado de inversión abre acceso a capital de largo plazo y a condiciones de financiamiento más favorables. Sin embargo, el desafío no es solo invertir más, sino hacerlo sin comprometer la disciplina fiscal que permitió construir esa credibilidad. Ambos objetivos son compatibles.
La clave está en innovar en los mecanismos de financiamiento. La inversión pública seguirá siendo fundamental, pero debe complementarse con financiamiento multilateral, asociaciones público-privadas, concesiones, garantías, mercado de capitales y nuevos instrumentos capaces de movilizar recursos privados e institucionales. Cuanto más amplia sea la base de financiamiento, mayor será la capacidad de sostener inversiones estratégicas sin concentrar toda la presión sobre el presupuesto público.
También es esencial fortalecer la calidad de la preparación de proyectos. Contar con una cartera madura, evaluaciones rigurosas, reglas previsibles, contratos equilibrados y una adecuada distribución de riesgos es lo que convierte una intención de inversión en una obra exitosa.
La misma lógica se aplica a la integración regional. Paraguay, como país sin litoral marítimo, depende de la eficiencia de cadenas que trascienden sus fronteras. Una ruta no termina donde termina el pavimento. Su valor depende también de pasos fronterizos ágiles, servicios logísticos eficientes, procesos digitales y regulaciones regulaciones coordinadas entre países.
En ese contexto -y solo como un ejemplo-el Corredor Bioceánico, en el Chaco paraguayo, representa una oportunidad de cambio. La inversión de USD 200 millones del BID para el Tramo II y conectores permitirá mejorar más de 130 kilómetros de la Ruta PY15 y fortalecer la conexión de una región donde operan más de 7.000 productores.Pero el verdadero impacto llegará cuando esa infraestructura se integre a un sistema logístico que reduzca costos, facilite el comercio y amplíe oportunidades para quienes producen y generan empleo.
Desde el Grupo BID compartimos esta visión. Nuestra Estrategia de País 2025-2029 prioriza inversiones en transporte, energía, agua y saneamiento, y vivienda sostenible. Lo hacemos convencidos de que el Estado y el sector privado no son actores excluyentes, sino socios indispensables. El primero planifica, regula y protege el interés público; el segundo aporta capital, innovación y capacidad de gestión.
Paraguay tiene hoy la oportunidad de convertir su impulso constructor en una transformación duradera. Porque, al final, la mejor infraestructura es aquella que mejora vidas. Y esa es nuestra misión central.
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Los “viejitos” les dieron una lección de humildad en videojuegos a los de Generación Z
¡Quién dijo que los videojuegos son cosa de jóvenes! Cinco jugadores de entre 55 y 64 años les dieron una verdadera lección a los integrantes de la Generación Z al derrotarlos por 13-10 en una partida de Counter-Strike 2, según se hizo eco el medio RT este lunes a través de la agencia Tass. Al parecer, los años también sirven para mejorar la puntería y, de paso, bajarles los humos a los más tecnológicos.
El particular enfrentamiento se disputó el 31 de octubre durante la segunda Semana Internacional de Videojuegos de Moscú, como parte de la denominada “Liga de Generaciones”, celebrada en el marco de la “Noche de Videojuegos”.
Los representantes de la tercera edad, integrantes del programa “Longevidad de Moscú”, se midieron con un equipo de jóvenes blogueros y creadores de contenido rusos.
Derrotados
La derrota dejó a los muchachos con pocas ganas de presumir sus habilidades. “No es vergonzoso perder ante rivales así”, reconoció el bloguero Maxim Lutchak, quien admitió que, pese a los intentos de concentrarse y remontar el marcador, no consiguieron doblegar a sus contrincantes.
Del otro lado de la pantalla, Yuri Kónonov, uno de los vencedores, contó que al principio observaron con cierto recelo a sus jóvenes adversarios. Sin embargo, tenían un as bajo la manga: la experiencia. Además, los cinco habían dedicado una semana entera a entrenar juntos, mejorar la coordinación y aprender a trabajar en equipo.
La partida dejó una enseñanza que seguramente los zoomers tardarán en olvidar: tener más años no significa quedarse atrás frente a la tecnología. Y si alguien todavía duda, que se atreva a desafiar a estos “viejitos” a una revancha.
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UIP Joven insta a planificar la demanda energética y atraer inversión privada
La necesidad de anticiparse al crecimiento de la demanda energética y generar condiciones para atraer inversiones privadas se perfila como uno de los principales desafíos para sostener la expansión industrial en Paraguay. Desde el sector empresarial advierten que la planificación debe comenzar con anticipación, considerando que la instalación de nuevas centrales de generación requiere varios años.
Francisco Martino, referente de la UIP Joven, señaló que la energía constituye un factor estratégico para el desarrollo económico, por lo que considera fundamental establecer condiciones que permitan ampliar la capacidad de generación en el país y responder a las necesidades futuras de las industrias.
“Tenemos que adelantarnos a eso y no esperar a tener el problema, porque son procesos largos”, manifestó al referirse a la posibilidad de que la demanda supere la disponibilidad energética. En ese sentido, explicó que la instalación de una planta de ciclo combinado puede tomar entre cinco y seis años, lo que refuerza la importancia de comenzar a trabajar desde ahora en alternativas que garanticen el abastecimiento.
El empresario sostuvo que la generación de energía no debería depender exclusivamente del Estado, sino que también debe abrirse espacio a la participación del sector privado. Para ello, consideró necesario contar con un marco regulatorio que brinde seguridad a las empresas interesadas en invertir, producir y comercializar electricidad en Paraguay.
Martino indicó que existe capital disponible a nivel internacional que podría orientarse hacia proyectos energéticos en el país, siempre que se establezcan reglas claras y condiciones que permitan desarrollar estas iniciativas. A su criterio, facilitar la participación de nuevos actores contribuiría a fortalecer la capacidad de generación y a preparar al país para los requerimientos de una economía en crecimiento.
La disponibilidad de energía también representa un elemento relevante para la competitividad industrial, debido a que la expansión de las actividades productivas requiere condiciones que permitan operar y proyectar nuevas inversiones a largo plazo. En ese contexto, anticiparse a las necesidades futuras será clave para evitar que las limitaciones de infraestructura energética condicionen el desarrollo de nuevos emprendimientos.
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Planta procesadora de algodón impulsa el potencial agrícola e industrial del Chaco
La instalación de una planta procesadora de semillas en Filadelfia abre oportunidades para agregar valor a la producción, integrar agricultura y ganadería y ampliar el desarrollo productivo de la región.
Más tecnología para el campo chaqueño. El Chaco paraguayo busca ampliar su frontera agrícola con inversiones industriales que permitan aprovechar mejor sus recursos y generar nuevas oportunidades para el sector productivo. En Filadelfia, Boquerón, una moderna planta procesadora de semillas de algodón se suma a esta apuesta, con tecnología para acondicionar las semillas y facilitar su reutilización en el campo.
Durante una visita a las instalaciones, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, destacó el potencial de la región y la importancia de impulsar inversiones que fortalezcan la producción nacional.
El proceso comienza en las desmontadoras, donde se separa la fibra de la semilla. Luego, esta pasa por la planta, donde se elimina la pelusa que la recubre y se acondiciona para su uso agrícola.
Nuevas oportunidades para la producción. Marco Caballero señaló que el Chaco ha demostrado un importante potencial para el cultivo del algodón durante los últimos cuatro o cinco años, aunque todavía requiere mayor conocimiento técnico y nuevas variedades. La visión a largo plazo apunta a alcanzar unas 500.000 hectáreas de algodón, una meta que dependerá de la incorporación de tecnología y mejores prácticas de manejo durante los próximos 10 a 20 años.
La industrialización también abre posibilidades más allá de la siembra. Hildor Lowen explicó que la semilla permite obtener aceite y expeller, un subproducto que puede complementar la alimentación animal y contribuir al aumento de la producción de carne.
Esta alternativa refuerza la posibilidad de integrar agricultura y ganadería mediante la rotación de cultivos, con el objetivo de mejorar la productividad y aprovechar mejor los recursos disponibles.
Articulación para crecer. El desarrollo del sector requiere también acompañamiento técnico y sanitario. El presidente del Senave, Ramiro Samaniego, destacó el trabajo con cooperativas, como Chortitzer, y empresas del rubro para garantizar semillas de calidad a los productores.