La atleta completó los 42 kilómetros y 195 metros para quedarse espectacularmente con el primer puesto de la Maratón Internacional de Asunción (MIA).

Entre cinco mil corre­dores en masculino y femenino, la fondista paraguaya Fátima Romero ganó recientemente la Mara­tón Internacional de Asunción (MIA).

La atleta de élite cruzó la meta y completó los 42 kilómetros y 195 metros, marcando un tiempo de 2:59:28.65, logrando espectacularmente el primer puesto en una jor­nada histórica para el atle­tismo del país.

En la Costanera de Asunción, el tradicional evento organi­zado por el Paraguay Mara­thon Club (PMC) tuvo récord de participantes con atletas locales e internacionales.

“La maratón es una de las pruebas que más me gusta correr. Disfruto un montón prepararlo, y eso hace que el proceso sea mucho más lle­vadero. Cada kilómetro en competencia es un logro para mí”, contó Fátima en charla con La Nación del Finde. Ade­más de otras competidoras, ella dio férrea lucha al calor, la humedad, la deshidrata­ción, dolor de piernas y todo el cuerpo, pero pudo vencer.

“La verdad que fue algo increíble. Desde el kilómetro 12 más o menos, sabía que venía prácticamente sola, eso me dio tranquilidad en toda la carrera”, recordó

“Busqué animarme, me hablaba en el trayecto, iba diciendo, ‘ya falta poco, estás bien, vamos’. En el kilómetro 34 más o menos, sentí las pier­nas, me doy cuenta de que el ritmo estaba bajando, enton­ces dije: ‘tranquila, Fátima, la carrera ya es tuya’”, admitió.

En los últimos 195 metros, confesó que escuchó su nom­bre. “Vivi, porque en mi fami­lia me llaman por el segundo nombre. Era una mezcla de todo un poco”, precisó.

Después llegó la hora de fes­tejar y disfrutar de su gran logro. Correr una maratón no es tarea fácil, ni es para cualquiera.

“Me pasé quitando varias fotos con la medalla, con la gente. La tenía junto a los tro­feos en mi pieza”, valoró.

PREPARACIÓN A FULL

Fátima contó que la prepara­ción fue estricta para llegar en óptimas condiciones al día de la carrera. “Con doble sesión de entrenamientos, el primer turno comenzaba muy tem­prano (6:00), y por la tarde (17:00), completando diaria­mente entre 25 y 26 kilóme­tros. Renunciamos a muchas cosas”, explicó.

“Es mucha inversión, por semana ronda los 300 a 350 mil guaraníes solo en el super­mercado para alimentación. Luego están los suplementos, todo eso debo pagarlo”, reco­noció.

PROHIBIDO RENDIRSE

Fátima admitió que en varias ocasiones pensó dejarlo todo, “cuando no salían los entrenamientos y las com­petencias. Traté varias veces de abandonar, pero luego me pongo a reflexionar, y todavíame veo corriendo”, sentenció.

Su tenaz lucha continúa, pese a la falta de apoyo que viven los atletas en Paraguay. Su familia siempre está, empu­jándola para llegar a la meta.

“La falta de apoyo es una cuestión de siempre, lastimo­samente. Tengo una marca que me acompaña en la indu­mentaria y el calzado, como clínicas que me ayudan con la nutrición y el recovery”, indicó.

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