La artesanía paraguaya puede “leerse” también como un mapa de conocimientos. Itauguá teje, Yataity borda, Carapeguá entrelaza, Tobatí modela la arcilla y trabaja la madera, mientras Luque hila la plata”. Cada territorio conserva técnicas, materiales y formas de hacer que se transmiten de generación en generación. Sumarle a esto las nuevas técnicas de creación y presentación las ayudan a poner en valor, sostiene el Programa Artesanía + Diseño (A+D).

“Tanto los dise­ñadores que trabajaron con un rol de tutor, como los maestros artesanos que se anotaron para recorrer este camino en conjunto pudieron compartir esta grata experiencia”, define Andrea Vázquez, presidenta del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA). Esto se materializó en una serie de productos y nuevas pro­puestas desarrolladas a par­tir de técnicas y materiales tradicionales como el cuero, la madera, la cerámica, los metales, fibras vegetales como la totora, el karanda’y, y también el aopo’i, el ñanduti, los tejidos de cua­tro lisos y tradicionales de Carapeguá.

Dio cuenta así de la edición 2026 del Programa Artesa­nía + Diseño (A+D), una ini­ciativa IPA, con el apoyo de ueno bank, que durante tres meses articuló 12 procesos de colaboración entre arte­sanas, artesanos y profesio­nales del diseño.

Filigrana. Adriana Aguirre (Luque)

En el intercambio, cuenta Vázquez, “identificamos plenamente que la autori­dad y el conocimiento son compartidos entre ellos y nos llena de emoción ver cómo hay muchos artesa­nos que están aplicando lo aprendido, como optimi­zar procesos en su produc­ción, hacer terminaciones o explorar con nuevas herra­mientas que no conocían y que les permite facilitar un poco más su trabajo”.

Vázquez comparte que “las devoluciones que recibimos del público y de la comuni­dad de artesanos fueron realmente muy positivas. Tuvimos muy buena afluen­cia de gente en la exposición en la Manzana de la Rivera y gran atención a nuestro seminario con invitadas internacionales”.

Aquí su diálogo con Nación Media:

Andrea Vázquez, presidenta del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA)

¿ evalúa la Edición 2026 del Programa Artesanía + Diseño (A+D)?

–¡uedamos sumamente satisfechos!. Realmente venimos haciendo prueba y error de diferentes estrategias porque nuestro prin­cipal objetivo no es sola­mente lograr la innovación o lograr justamente que el diseño junto con la arte­sanía pueda co-crear, sino que realmente esto quede en las comunidades. La idea es que estas prácticas de ir explorando, hablando nue­vos lenguajes de contempo­raneidad, de innovación y de diseño contemporáneo real­mente queden para los arte­sanos en las comunidades.

Tuvimos experiencias anteriores en las cuales los diseñadores hacían las pro­puestas y los artesanos eje­cutaban, sin embargo, eso se quedaba parado en el tiempo y los artesanos ya nunca más volvían a eje­cutar. Entonces, las técni­cas, los procesos que utili­zamos este año, realmente nos resultaron muy bien y creo que así lo vamos a seguir repitiendo de aquí en adelante.

Madera. César Mendoza (Tobatí)

CULTURA E IDENTIDAD

¿En cuánto entiende que ayuda el diseño a poten­ciar las posibilidades de nuestra artesanía?

– Considero que sobre todo aquellas piezas que son artesanía indígena y tam­bién por supuesto lo que es artesanía, arte popu­lar, tienen lo que llamamos “diseño original”, uno pro­pio que hace a la identidad, está muy profundamente ligado con los materiales del territorio, con las técnicas y las herramientas que están disponibles donde se habi­tan y también, por supuesto, con las tradiciones y las cos­tumbres.

Cuero. Leticia Gómez (Ypacaraí)
Textil. Raquel Meaurio (Yataity)

Cerámica. Mayra Insfrán (Lambaré)

Esta unión con el diseño o con una mirada un poco más contemporánea o de innovación permite que las piezas se vean como lo que realmente es la cultura. La cultura y la identidad no son algo estático, sino que van evolucionando a través del tiempo y bueno eso es lo que se puede percibir a través del diseño cuando trabaja en conjunto con los artesa­nos y artesanas.

ACCIONES QUE AYUDAN

–Cada territorio con­serva técnicas, materia­les y formas de hacer que se transmiten de gen e­ración en generación. ¿Cómo ayudan eventoscomo este a la preser­vación y transmisión de estos conocimientos?

– Definitivamente, este tipo de programas o de acciones ayudan. Nosotros hoy nos encontramos con un pano­rama en el que hay nuevas generaciones interesadas en continuar lo que sus padres o sus abuelos hacían o incluso generaciones nuevas que no vienen de familia de artesa­nos que están sumamente interesados en poder apren­der las técnicas para llevarlas a través de nuevas propues­tas de diseño contemporá­neo. Definitivamente, esta es la apuesta más grande por la continuidad de las técnicas, si bien para nosotros es muy importante la preservación del patrimonio así tal cual es y esto se puede ver desde las generaciones más gran­des, esta preservación de téc­nica como tal en nuevos usos o desde nuevas plataformas, de miradas, lenguajes, como bien lo había dicho, es para nosotros la principal apuesta.

Ñanduti. Romina Melgarejo (Itauguá)

–¿Qué devoluciones fueron recibiendo del público, de otros artesa­nos, de la comunidad de la artesanía paraguaya?

–Estas piezas resultar on en un proceso de un mes nomás. Por eso es que decimos que es un proceso que todavía está en construcción, no es un resultado final, sino que es un recorrido que todavía tiene muchísimo por andar. Hay diseñadores que están aprendiendo a trabajar de una manera no vertical, de una manera horizontal, en la cual los conocimientos de ambos lados de esta alianza son reconocidos como que tienen su valor, el diseñador aprende mucho más de lo que aprende el artesano del dise­ñador y bueno eso también nos llena de felicidad, ver que no solamente el artesano está aprendiendo a hablar nuevos lenguajes de contempora­neidad sino que también el diseñador está aprendiendo a bajar las revoluciones del sec­tor un poco más industrial o de moda y prestar atención al deta­lle que está con­tenido dentro de lo que es la cultura y las tradicio­nes de nues­tros terri­torios que se representan a través de nues­tras técnicas.

Cestería. Ana Amarilla (Villa Hayes)
Cuero. Carlos Fernández (Tobatí)

OBJETOS Y GESTOS

Filigrana. Vanina Frutos (Luque)

En Artesanía + Diseño 2026 se consiguieron produc­tos que “nacen del encuentro entre saberes, terri­torio y creatividad en doce procesos de colabora­ción entre artesanas, artesanos y profesionales del diseño dieron vida a nuevas piezas que se presentan como resultado de un programa que busca proyec­tar la artesanía paraguaya sin perder su identidad.

Textil. Alicia Páez (Carapeguá)

Según explicó el texto del evento: “Antes que obje­tos, hay gestos. Vestir el cuerpo, disponer la mesa, iluminar un espacio, guardar, ofrecer y compartir son acciones cotidianas que forman parte de nuestra manera de habitar el mundo. En cada una de ellas existe un objeto y, detrás de cada objeto, una histo­ria de manos, conocimientos y territorios y desde esta mirada se desarrolló”. Las piezas presentadas son el resultado visible de “un proceso mucho más amplio: conversaciones, experimentación, pruebas, ajustes y decisiones compartidas. El objetivo no fue modificar ni reemplazar los saberes artesanales, sino generar un diálogo entre la experiencia de quienes conocen profundamente los oficios y las herramien­tas del diseño contemporáneo”, apuntó.

Textil. Águeda Brítez (Carapeguá)

A+D parte de ese patrimonio vivo “para plantearnuevas preguntas: ¿qué ocurre cuando una técnica tradicional dialoga con nuevas necesidades?, ¿cómo pueden los objetos artesanales incorporarse a los espacios y usos contemporáneos?, ¿cómo generar productos que man­tengan su identidad y, al mismo tiempo, encuentren nuevas posibilidades?”. Se explica entonces que “las colecciones desarrolladas durante esta edición responden a esas preguntas desde la práctica. Son objetos de uso, pero tam­bién expresiones de una cultura material que continúa construyéndose”.

Explicando el punto sostuvo: “La tradición no necesariamente se con­serva repitiéndose de manera idéntica. También puede permanecer viva cuando tiene la capacidad de transformarse, adaptarse y responder alos desafíos del presente sin perder la esencia de los conocimientos que le dieron origen”. Concluye señalando que “los productos ter­minados que se presentan son una muestra concreta de ese potencial: objetos contempo­ráneos que nacen de técnicas tradicionales, creados a partir de la colaboración y el respeto por los conocimientos de nuestros artesanos. Porque antes que objetos, hay gestos. Y detrás de cada gesto, hay historias que merecen seguir siendo contadas”.

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