Como parte del programa conmemorativo por los 90 años de la Inmigración Japo­nesa al Paraguay, regresa a Asunción un espectáculo que por su elegancia, riqueza y colorido conquistó a los paraguayos en sus dos pre­sentaciones anteriores.

Se trata del Kimono Show que vuelve después de seis años de la mano de la comunidad japonesa y la colectividad nikkei que buscan celebrar la profunda amistad entre Paraguay y Japón, y expre­sar gratitud al pueblo para­guayo por la cálida acogida a los inmigrantes.

La esperada puesta en escena, que enarbola el lema “Gra­titud y respeto, un lazo de 90 años”, está prevista para mañana, domingo 26 de julio, a las 18:00, en el Gran Tea­tro “José Asunción Flores” del Banco Central del Para­guay. El acceso será libre y gratuito, con inscripción pre­via obligatoria, hasta llenar el aforo. Más información en el IG: inmigracion_japonesa_py.

El público podrá disfrutar del des­pliegue en pasa­rela de 100 mode­los que exhibirán una amplia varie­dad de piezas tradi­cionales que abar­can desde trajes de boda hasta atuen­dos para niños. Se verán Yukata o kimonos de verano y festivales, Homongi o trajes típicos semiformales, hasta los imponentes Furisode para señoritas.

Denise Obara con un kimono que perteneció originalmente a su abuela, luego pasó a su madre y hoy forma parte de su propio legado

RENDIR HOMENAJE

En visita al programa Tri­buna, de Paraguay TV, Mika Nishijima, coordina­dora general del comité organiza­dor del 90.° ani­versario de la Inmigración Japonesa al Paraguay, y Denise Obara, miembro del comité organi­zador, expresaron que esta tercera edición del Kimono Show busca rendir homenaje a nueve décadas de amistad, cooperación e intercambio cultural entre Paraguay y Japón.

Destacaron que, más que una vestimenta, el kimono repre­senta memoria, respeto, per­tenencia y el vínculo perma­nente con los antepasados. Para la comunidad nikkei en Paraguay, estimada en unas 10.000 personas, el traje nacional del Japón simbo­liza además valores profun­damente arraigados como la disciplina, el respeto y la pre­servación de las raíces cul­turales.

Aunque el kimono ya no forma parte de la indumen­taria de uso cotidiano en el Japón moderno, conti­núa ocupando un lugar cen­tral en ceremonias y acon­tecimientos importantes, como bodas, graduaciones, celebraciones de mayoría de edad y la tradicional ceremo­nia del té. Consideradas ver­daderas obras de arte, estas prendas suelen estar con­feccionadas con telas fina­mente bordadas o pintadas a mano, lo que les confiere un alto valor cultural y sen­timental.

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