“Desde antes de la pandemia nació la idea y la intención de lograr esta feria temática, y este mayo cumplimos ya cuatro años de ejecución de esto que fue un sueño”, dice Clara Alarcón a La Nación del Finde al mencionar que la feria de antigüedades que se realiza hoy, sábado 9, en la Estación Central del Ferrocarril, tiene una connotación especial por tratarse de la edición aniversario.
La visión de la principal impulsora y coordinadora de esta actividad que se volvió un clásico en el centro histórico, era que Asunción tuviera, al igual otras capitales del mundo, un espacio de encuentro para anticuarios y coleccionistas, un lugar de exposición y venta de objetos antiguos y vintage, al tiempo de fomentar el rescate de piezas con historia, en un sitio emblemático.
SIMBOLISMOS
“No me había dado cuenta de todos los simbolismos y de todas las conexiones que tiene el hecho de que exista una feria de antigüedades en un museo y, además, que ese museo sea una estación de ferrocarril. Vamos recorriendo los años como las estaciones de tren, viviendo y dejando vivencias cada fecha de feria”, expresa la reconocida anticuaria. “Nuestras antigüedades reaniman ese espacio dándole vida a lo que fue alguna vez el corazón de la ciudad”, agrega.
Desde hace cuatro años, un sábado al mes el calendario reserva una cita en esta feria la que hoy tendrá un brillo festivo y estará adornada con antigüedades, bazar, arte, numismática, filatelia, además de bisutería, plantas, libros y muchos rincones con cosas que pueden sorprender a los nostálgicos. La actividad se desarrollará de 9:00 a 19:00, en la Estación Central del Ferrocarril Carlos Antonio López (Eligio Ayala esquina México) con entrada libre y gratuita. Es pet friendly.
COMIDA Y MUSEO
En el marco de la feria, la cafetería del vagón comedor de la estación estará abierta, ofreciendo una ex per ienc i a gastronómica única en el histórico recinto. Además, los visitantes tendrán la oportunidad de ingresar al Museo Ferroviario con 50 % de descuento en las entradas. Por su aporte a la cultura y al coleccionismo, la Feria de la Antigua Estacion ha sido declarada de Interés Cultural por la Secretaría Nacional de Cultura. Más informes, en el (0982)164-018.
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Creencias fuertes, sostenidas sin rigidez
Christian Kennedy
Director de London Import
¿Quién puede debatir con un éxito demostrado? ¿Quién puede negar que algo funcionó si se ven sus frutos? Si una convicción, un modelo o una idea, junto con su forma de ejecutarla, dio resultados, entonces la pregunta parece inevitable: ¿por qué cambiar?
¿Y quién puede siquiera atreverse a proponer un cambio sin tener el mismo historial que aquel a quien quiere corregir?
Pregúntenle a Kodak, BlackBerry, Yahoo, Nokia, MySpace, Blockbuster y a tantas otras cómo les va hoy. Algunas siguen existiendo, otras apenas sobreviven frente a lo que fueron, pero ya no ocupan el lugar que alguna vez tuvieron. ¿Entonces?
“Strong beliefs, loosely held”. Las creencias fuertes son más que válidas. Muchas veces se sostienen en experiencia real, en años de ejecución y en resultados concretos. Son fuente de estabilidad, criterio y dirección. El problema no está en tenerlas, sino en aferrarse a las mismas por ego o miedo.
Todo lo que alguna vez fue innovador, disruptivo y osado, con el tiempo puede transformarse en conservador, continuista y prudente. Lo que ayer rompía moldes, mañana puede convertirse en el molde.
Nada es permanente, excepto el cambio. Sin importar cuánto tiempo lleve o qué tan profundo sea, el cambio es inevitable. Está en la naturaleza del universo, del planeta, de las civilizaciones, de las empresas y de las personas. A veces ocurre rápido y sus efectos son visibles de inmediato. Otras veces se mueve lentamente, casi en silencio, hasta que al mirar hacia atrás ya resulta imposible negar que todo cambió.
La velocidad y la profundidad necesarias para cambiar dependerán de la situación. Una organización puede decidir transformarse antes de que sea indispensable, anticipándose a lo que viene. O puede verse forzada a reaccionar cuando cambiar ya no es una opción estratégica, sino una condición de supervivencia. La verdadera pregunta es desde qué lugar queremos observar esos escenarios: desde la anticipación o desde la urgencia.
Por eso, tener creencias fuertes no debería implicar cerrarse. Debería implicar, justamente, contar con la madurez suficiente para ponerlas a prueba. No para abandonarlas ante cualquier moda, sino para contrastarlas con una realidad que sigue moviéndose.
Tu mejor idea, tratala como una piñata mexicana. Así hermosa como la vez, dale palos y sacá algo mejor, lo que realmente querés.
En la práctica, evitar la rigidez exige disciplina y algunos criterios concretos:
- Revisar las creencias clave con una frecuencia fija.
- Hacé doble clic de lo que estás viendo.
- Dato mata relato. Opinión interna vs. datos confiables.
- Definir de antemano qué señales obligan a replantear una decisión.
- Probar cambios en pequeño antes de escalar.
- Separar el ego de la evidencia: que algo haya funcionado no significa que siga funcionando.
Con todo esto en mente, vale recordar que nuestra realidad, construida a partir de vivencias, experiencia e historia, siempre debe permanecer atenta a nuevas realidades sostenidas por datos consistentes y fuentes confiables. La experiencia importa. El historial importa. Pero ninguno de los dos nos exime de revisar si seguimos leyendo bien el presente.
Las convicciones construyen. La rigidez, en cambio, muchas veces empieza a destruir en silencio. Y, como enseñaba el filosofó estoico Epicteto: “No pretendas que las cosas ocurran como tú quieres, sino desea que ocurran como ocurren, y tu vida fluirá con serenidad”.
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FOCO crece y hace historia
Mayo es un mes para celebrar. Tenemos el Día del Trabajador, de la Patria, de la Madre y, para FOCO es más que especial, puesto que nos trae la alegría de un nuevo aniversario. Cumplimos 19 años de un camino construido con trabajo constante y con la convicción de acercar el Paraguay positivo que no se detiene y avanza hacia el desarrollo.
Hoy nos sumamos a la energía que proyecta este país que se sostiene en su gente trabajadora, emprendedora, innovadora, una nación que sigue demostrando que, incluso en contextos globales desafiantes, tiene la capacidad de crecer, adaptarse y proyectarse.
En ese mismo espíritu, en FOCO preparamos un año de celebración con contenidos especiales que reflejan ese movimiento. En las páginas centrales de esta edición, desplegamos las estrategias de comunicación de las marcas que acompañan la transmisión del Mundial a través de GEN, sus campañas y cómo logran estar cerca de sus consumidores.
A esta publicación se suman notas de color en todas nuestras secciones, como por ejemplo la de Campo, que aborda el legado familiar en la ganadería que se reinventa sin perder raíces, o la de Detrás del éxito, que ofrece de primera mano la historia humana del nuevo embajador de Taiwán en Paraguay. También acercamos los avances en inteligencia artificial junto a la llegada de un data center inédito que promete transformar el ecosistema de negocios en el país.
Cada historia es una pieza que busca conectar y proyectase al mundo con nuevas herramientas y nuevas voces.
Por esta razón, este aniversario es muy especial, pues viene con la renovación de nuestro compromiso de seguir innovando, explorando nuevos formatos y encontrando nuevas formas de llegar a nuestros lectores. Estar cerca, contar las mejores historias de desarrollo, y seguir siendo un puente entre el Paraguay productivo y las oportunidades de progreso.
Celebramos 19 años. Pero, sobre todo, celebramos lo que se viene. Esperamos que disfruten de la edición.
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Iván Lee, con Paraguay en el corazón
Por: Adelaida Alcaraz
Lejos de la figura clásica y estructurada de un diplomático de carrera, el embajador de Taiwán, Iván Lee, abre las puertas de su alma para demostrar la humanidad, los valores y una cultura milenaria aprendida de sus padres y aplicada actualmente en Paraguay. Conocé la historia del embajador que volvió por tercera vez al país.
Era domingo 26 de abril, Día del Periodista, una de esas jornadas que estaba predestinada a la calma, sin conferencias ni el ruido habitual que empuja las coberturas. Y, sin embargo, la historia apareció sola, en un parque de la capital, junto a senderos de tierra, hojas secas típicas de un otoño crujiendo bajo los pasos, pájaros rompiendo el aire todavía fresco de la mañana. Entre todo eso, un hombre caminaba solo.
Era Iván Lee, embajador de Taiwán. Y en esta ocasión no había protocolo ni comitiva. Solo un recorrido lento, casi íntimo, en el que el sonido de los pasos sobre la tierra y el viento entre los árboles reemplazaban cualquier formalidad.
El cruce fue casual, el saludo breve, y luego una pregunta que en periodismo abre puertas inesperadas: si podíamos acompañarlo en su caminata. Respondió que sí, mostrando la cercanía esperada, como lo haría un compatriota más.
El día de las revelaciones. Mientras avanzaba, hablaba sin apuro y enseñando la habitual sonrisa que lo caracteriza. A veces esquivaba raíces, otras, levantaba la mirada hacia los árboles que filtraban la luz del domingo, dejando entrever su admiración por la naturaleza.
En ese momento el embajador contó que para él, Paraguay es un país muy importante. “Aquí viví los años más valiosos de mi carrera”, afirmó mientras seguía caminando. Iván ya estuvo en Paraguay en dos períodos (2001–2007 y 2011–2017), y luego fue embajador en Nicaragua, Perú y México, pero Paraguay vuelve siempre a su relato como un eje emocional.
“Soy padre de tres hijos paraguayos, todos nacidos aquí. Por eso siempre lo consideré mi segundo hogar”, relató dejando entrever el porqué de su cariño y afinidad tan especial con esta tierra guaraní.
Un diplomático entre dos mundos. Su formación académica -licenciado en Lengua y Literatura Española y máster en Estudios Europeos- lo llevó a interesarse por la política internacional y los procesos de integración económica, pero lo que lo define, según su propio enfoque, es una filosofía cultural profundamente taiwanesa.
“Taiwán es un país muy libre y diverso, donde conviven múltiples corrientes de pensamiento. Sin embargo, creo que una característica central del pueblo taiwanés es el profundo valor que otorga a la amistad y a la gratitud”, reflexionó.
En ese sentido, dijo que cuando Taiwán “recibe apoyo, procura corresponderlo y mantener ese vínculo en el tiempo”. En ese marco, el vínculo con Paraguay se vuelve también geopolítico y afectivo ya que “Taiwán está profundamente agradecido a Paraguay por su firme apoyo en la participación internacional de nuestro país, así como por su respaldo a la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán”.
El lado humano. En su mundo, por lo general, las respuestas suelen ser estratégicas y muy comedidas. Sin embargo, en esta ocasión Iván eligió ser él mismo para responder fuera de todo protocolo.
Dijo que le preocupa mucho el bienestar de las personas mayores. Y que, si no fuera embajador, le gustaría trabajar en iniciativas orientadas a mejorar su atención y calidad de vida, ya que considera que son generaciones que sentaron las bases de nuestras sociedades.
Como dato que sorprende indicó que si tuviera la posibilidad de escribir un libro sobre su carrera lo haría y que no tiene dudas sobre cuál sería el capítulo más importante. “Estoy seguro de que Paraguay ocuparía un lugar muy especial en ese libro, probablemente el más profundo, ya que muchos de mis recuerdos más significativos y apreciados han ocurrido en este país”, precisó.
En su radar, la relación entre Taiwán y Paraguay no aparece como contraste, sino como complementariedad. Al respecto, destacó que “Taiwán es orden, tecnología y eficiencia. Paraguay es tierra fértil, energía y calidez humana”.
Por ello, indicó que durante su misión buscará profundizar la cooperación tecnológica entre ambos países. Por ejemplo, a través del proyecto de mipymes, con el que ya han introducido software de diseño 3D para mejorar la eficiencia productiva en emprendimientos textiles, así como tecnologías de Internet of Things (IoT) para optimizar el control de la producción lechera en varios departamentos.
El dato es contundente, teniendo en cuenta que Taiwán produce cerca del 60 % de los chips del mundo y alrededor del 90 % de los más avanzados. Ese liderazgo abre una puerta directa a Paraguay como socio estratégico en infraestructura digital.
“Creemos que existe un gran potencial para colaborar con Paraguay en áreas como la inteligencia artificial y los centros de datos, aprovechando las ventajas del país: abundante energía sostenible y recursos hídricos”, enfatizó.
En cuanto al comercio, señaló que buscan fortalecer aún más el intercambio bilateral. Taiwán es actualmente un mercado clave para la carne bovina y porcina paraguaya, ambas con acceso libre de aranceles y cuotas. De hecho, Taiwán ya es el principal destino del cerdo paraguayo, llegando a representar el 92,5 % de sus exportaciones en enero. Sin embargo, Paraguay ocupa apenas el cuarto lugar entre los proveedores de este producto en ese mercado, lo que revela un amplio margen de crecimiento.
“Además, próximamente se anunciará la exportación de carne aviar paraguaya a Taiwán, lo que abrirá nuevas oportunidades, considerando que hoy solo unos pocos estados de Estados Unidos tienen acceso a ese mercado. Si bien Taiwán no cuenta con una gran población, su alto poder adquisitivo -con un PIB per cápita que ya supera al de Japón y Corea del Sur- lo convierte en un destino altamente atractivo”, precisó.
En materia de inversión, Taiwán es una democracia en la que las decisiones de inversión son tomadas libremente por el sector privado. “Nuestro rol es visibilizar las ventajas que ofrece Paraguay y facilitar condiciones propicias para atraer capital”, apuntó.
Casi siete décadas de cooperación bilateral atraviesan su relato: salud, vivienda, educación e infraestructura. El embajador mencionó la Universidad Politécnica Taiwán–Paraguay, el sistema de salud digital HIS y los buses eléctricos que ya circulan en Asunción.
“Más de 300 egresados ya trabajan en proyectos importantes del país”, dijo con una serenidad que no suena a informe, sino a continuidad. También habló del Parque Industrial Taiwán–Paraguay, convertido en un polo tecnológico con conectividad 5G, energía inteligente e inversiones en marcha.
Para él, todo regresa a una misma idea: desarrollo a través del conocimiento. Recuerda el caso de su país, que pasó de economía agrícola a potencia tecnológica gracias a la educación y los semiconductores. “El camino fue la industrialización”, resumió.
Cuando se le pregunta por el futuro de Paraguay, su mirada se proyecta más allá del parque que ya quedó atrás. “Lo imagino como un país más industrializado, competitivo, con mayor valor agregado y liderazgo en energía y tecnología”, expresó.
Caminar junto a un embajador visionario no formaba parte de los planes para un domingo en que se celebraba el Día del Periodista, pero el fortuito encuentro reveló la esencia de quien ese día no hablaba desde un despacho, sino caminando entre árboles, viento y hojas.
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El momento de Paraguay ante el capital global
Por: Alba Delvalle
En un mano a mano, el representante del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay, Alonso Chaverri-Suárez, analiza el impacto de las Reuniones Anuales del Grupo, el interés del capital internacional y los sectores que hoy concentran las principales oportunidades de inversión.
¿Qué calificación pondría a las Reuniones Anuales de la Asamblea de Gobernadores en Paraguay?
Diría que la calificación fue muy alta, incluso que fue sobresaliente. Las Asambleas en Asunción reunieron a cerca de 4.000 participantes de 53 países, con alrededor de 1.700 representantes del sector privado, casi 400 CEOs y 700 ejecutivos alto nivel. El Grupo BID logró articular al menos 600 reuniones con el sector privado a través de una opción sencilla en la aplicación móvil del evento que permitía conectar no solo a interesados con BID Invest – nuestro brazo del sector privado – sino también entre ellos, lo que refleja una operación compleja ejecutada con solidez.
¿Que dejaron estos encuentros?
Las Reuniones Anuales en Paraguay marcaron un hito para el país y para el propio Grupo BID. Si bien, se trató de la 66ª Reunión Anual del BID y la 40ª de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), fueron las primeras Asambleas Anuales que presentaron al Grupo BID como una unidad. Se presentó una visión articulada, con un énfasis sin precedentes en el sector privado como motor del desarrollo. Durante las Asambleas, el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, hizo un anuncio importante que se centra en una ambiciosa visión de futuro que prevé financiamientos para toda la región por US$ 500.000 millones durante los próximos diez años.
¿Qué cambió para Paraguay a partir de esta edición?
Desde la mirada de Paraguay, el balance es altamente positivo. El país no solo albergó con éxito un evento de escala regional y global, sino que aprovechó la ocasión para posicionarse como una plataforma confiable para la inversión, el crecimiento y la articulación público-privada. Y en cuanto a los cambios, el Grupo BID anunció la ampliación de su oficina física en Paraguay y una cartera estimada en US$ 2.700 millones para los próximos dos años, con aproximadamente US$ 2.000 millones canalizados por BID Invest para el sector privado y cerca de US$ 700 millones para proyectos con el sector público.
También se reforzó la capacidad operativa del Grupo en el país y se consolidó a Paraguay como un lugar donde hoy se discuten proyectos de escala con una lógica mucho más cercana al capital privado. Se aceleró la visibilidad del país.
¿Qué oportunidades concretas de inversión quedaron abiertas?
En el ámbito privado, BID Invest avanzó con hitos relevantes para Paraguay, como son el financiamiento para la ampliación de la Ruta 2, el apoyo al primer proyecto de fertilizantes con hidrógeno verde, un programa de crédito para microemprendedores por medio de billetera digital, y el financiamiento de un polo forestal sostenible.
En el ámbito público, el BID firmó el acuerdo para la construcción del tramo dos de la Ruta Bioceánica en el Chaco paraguayo, con financiamiento de US$ 200 millones, y también un contrato de préstamo de US$ 70 millones para la ampliación del sistema de transmisión y el fortalecimiento institucional de la ANDE. Esto, complementado por un préstamo por el mismo monto del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y una donación de US$ 10 millones de la Unión Europea.
¿Qué tipo de inversores y de qué origen mostraron más interés en Paraguay durante esos días?
El interés vino de una mezcla muy valiosa de actores como líderes empresariales, banca privada, organismos multilaterales, agencias de desarrollo y ejecutivos del sector privado. Paraguay estuvo expuesto no solo a interlocutores de la región, sino también a socios internacionales con capacidad real de financiamiento, asociación y movilización de capital. Por ejemplo, BID Invest ha anunciado la aprobación de un financiamiento de hasta US$ 165 millones para Paracel, destinado a desarrollar un polo industrial forestal sostenible en Paraguay. El proyecto prevé generar alrededor de 7.000 empleos directos e indirectos.
¿El interés se centró más en financiamiento público o en inversión privada, en qué sectores?
El sesgo fue claramente hacia la inversión privada y su movilización. Esta edición puso explícitamente al sector privado en el centro y, además, el paquete anunciado para Paraguay proyecta aproximadamente tres veces más recursos para el frente privado que para el público. Unos US$ 2.000 millones vía BID Invest frente a cerca de US$ 700 millones para operaciones públicas. Los sectores más visibles fueron energía, infraestructura y conectividad, agronegocios y forestal, servicios financieros para pymes, transporte fluvial y manufactura.
¿Como Grupo BID, en qué segmentos ven las mayores oportunidades de inversión en Paraguay?
Como Grupo BID, vemos una primera línea de oportunidades en infraestructura, transporte, conectividad, energía y mercados financieros, porque entendemos que allí se centra buena parte de la capacidad del Paraguay para sostener crecimiento, atraer capital y ganar competitividad.
La Estrategia del Grupo BID con Paraguay para el periodo 2025-2029 pone justamente el acento en una economía impulsada por el sector privado, con más productividad, mejor integración y una base financiera más profunda, y reconoce ventajas comparativas especialmente claras en transporte, mercados financieros y agronegocios. Son los sectores con mayor capacidad de movilizar inversión a escala y de generar efectos transversales sobre el resto de la economía.
¿Y otros que sean emergentes o igualmente potenciales?
Los agronegocios, cadenas productivas, financiamiento a pymes, forestal e innovación, porque son claves para diversificar la matriz productiva y capturar más valor agregado. Otros con alto potencial y una agenda de maduración más intensiva, como agua y saneamiento, transporte fluvial y esquemas de participación público-privada, donde existe espacio para ampliar la participación del capital privado.
Finalmente, vemos una oportunidad emergente muy relevante en hidrógeno verde, economía circular y otras industrias verdes. Son sectores con gran proyección, muy alineados con las ventajas energéticas del país, pero cuyo despegue dependerá de seguir fortaleciendo marcos, instrumentos y proyectos bancables en los próximos años.
¿Cuáles fueron las principales consultas o dudas de los inversionistas?
En encuentros de esta naturaleza las conversaciones suelen concentrarse en temas muy concretos como la calidad y madurez de los proyectos, la velocidad de estructuración, previsibilidad regulatoria, profundidad del mercado local y opciones de financiamiento en guaraníes.
En otras palabras, el capital privado no solo mira lo macro, sino también qué tan rápido un proyecto puede volverse financiable y ejecutable. Esa lógica estuvo muy presente en una agenda que puso el foco en el desarrollo de mercados, sinergias público-privadas y movilización de capital.
¿Paraguay está aprovechando esta ventana o la está dejando pasar?
Mi lectura es que Paraguay sí está aprovechando esta ventana. Hay señales fuertes y hay que convertir el interés hacia Paraguay en más cierres, ejecución e impacto, como ya venimos acompañando al Gobierno de Paraguay y al sector privado. En cuanto a las oportunidades, por ejemplo, el Grupo BID está acompañando a Paraguay y a los otros países del Mercosur con el histórico acuerdo firmado en enero pasado con la Unión Europea.
Esto representa la mayor expansión del acceso a mercados para el bloque regional desde su creación, con impactos previstos en los sectores de agronegocios, energía, manufactura, minerales críticos y servicios basados en el conocimiento, incluyendo la integración de pequeñas y medianas empresas en las cadenas globales de valor. Paraguay, con respaldo del BID, firmó el año pasado un programa para implementar estándares de la OCDE, fortaleciendo así sus instituciones.
¿Qué tiene que hacer Paraguay en los próximos 12 meses para capitalizar este momento?
Paraguay tiene hoy una oportunidad muy valiosa para profundizar el interés que despertó durante las Asambleas y convertir ese posicionamiento en resultados sostenibles en el tiempo. Las reuniones llegaron con una base que ya venía fortaleciéndose durante el gobierno de Santiago Peña, con estabilidad macroeconómica, compromiso con las reglas fiscales y una agenda de reformas orientada a atraer inversión y modernizar la economía. En ese marco se impulsaron y promulgaron cambios relevantes, entre ellos la actualización del régimen APP y reformas vinculadas a inversión, maquila, mercado de valores y energías renovables.
Las Asambleas ayudaron a proyectar esa señal con más fuerza ante inversionistas y socios internacionales. En los próximos 12 meses, será importante seguir fortaleciendo las condiciones que ya distinguen al país. Creemos importante sostener ese rumbo con ejecución.
¿Cómo Paraguay puede lograr la ejecución sostenida?
Ahí la integración regional puede ser decisiva. Bajo el paraguas de Conexión Sur, el Grupo BID ya acompaña iniciativas que mejoran la conectividad del país con sus vecinos, como el financiamiento de US$ 200 millones para un tramo clave del Corredor Bioceánico, el apoyo a las Rutas 2 y 7 bajo concesión privada y un programa de US$ 19 millones para fortalecer la facilitación comercial y la atracción de inversiones.
Mantener consistencia entre reformas, infraestructura e integración, puede hacer que Paraguay dé un salto importante. Creemos que existe una oportunidad real para consolidarlo como un hub logístico y energético de clase mundial, con capacidad de reducir costos, ampliar su conexión regional y generar empleos de calidad sobre una infraestructura moderna y sostenible. Desde el Grupo BID, vemos un momento auspicioso para acompañar ese proceso y para seguir trabajando junto al país en la atracción de inversiones que contribuyan al desarrollo, la productividad y la creación de oportunidades.