La banda de indie rock local viene de cerrar una gira internacional y presentó “Enero”, un nuevo adelanto de su próximo disco.
- Por Jimmy Peralta
- Fotos: Gentileza
Una gira internacional y el lanzamiento de su segundo disco durante la primera mitad de 2026 parecen dibujar el camino de consolidación del proyecto de indie rock local Ciudad Mansa, que ya viene lanzando adelantos de su nuevo trabajo. La agrupación arrancó el año tocando en Mendoza, Argentina, y en Concepción y Valparaíso, Chile. Presentó a fines de 2025 los singles “Que me juzgue Dios” y “Ajenos”, y el pasado 9 lanzó “Enero”, que formará parte junto a las anteriores canciones de su próximo disco.
Ciudad Mansa, que representa al nuevo sonido de la escena local, está integrado por Seba Elizeche (voz y guitarra), Abril Casco (bajo), Matías Cipolla (batería), Renato Cáceres (teclados y sintetizadores), Diego Serafini (guitarra y voz). La Nación del Finde habló con su vocalista Seba Elizeche, quien comentó sobre el origen del grupo, su sonido, el nuevo trabajo y el próximo disco.
–¿Cómo surge la banda?
–Ciudad Mansa es una banda que nace poco antes de la pandemia y se termina de conformar durante ella. Ante la situación mundial, los que integrábamos el proyecto (Elizeche, Cipolla, Cáceres y Campuzano) decidimos hacer resistencia de alguna forma a lo complejo del momento, llevando adelante el proyecto, y produciendo el primer disco con Diego Serafini, en Supernova Estudios durante el 2020. El nombre nace en pandemia, a raíz de ver la ciudad de Asunción completamente vacía y el sentimiento que provocaba. Una paz extraña, como si el tiempo se detuviera para rehacer todo.
–¿Los integrantes de la banda tuvieron proyectos anteriores?
–Sí, todos venimos de proyectos anteriores. Yo (Elizeche) vengo de Nine Bits, de donde además venía la anterior bajista Stephanie Campuzano (actualmente en Inmigrantes, de Madrid, España). Hace ya dos años que se sumó Abril Casco en bajo y voces, ella venía de “Por lo Bajo” y actualmente integra también las bandas de solistas como Sari Carri, Fabri Hentscholek y el grupo Pasionaria. Renato Cáceres venía de tocar con Los Ollies, y Mathías Cipolla, de un breve paso por Caja Blanda y Retobado. Por su parte, Diego Serafini es también miembro de los grupos GAIA, Tribu Sónica y Los Lilas.
–El sonido que plantean como idea actualmente, ¿fue un punto de partida o fueron llegando a ese lugar?
–El sonido que la banda plantea actualmente, desde el lanzamiento de “Quien soy ahora”, en febrero de 2025, no fue el punto de partida. Si bien mantiene su esencia en algunos elementos, se plantean usos de los mismos de maneras más frontales y crudas, que se notan especialmente en la actitud de la voz, el lenguaje en las letras, el uso de las guitarras y presencia de la batería en la mezcla. Decisiones en producción hasta más “rockeras” si se quiere llamar de alguna manera. Este giro se aprecia mucho más en los shows en vivo de la banda donde se busca generar una energía festivalera y de mucha carga emocional.
PROCESO CREATIVO
–¿Cuál es la dinámica compositiva, de arreglos y de producción para estos últimos cortes, y en qué se diferencia con el disco anterior?
–Actualmente, todos participan y las canciones no tienen un punto específico de partida. Pueden nacer desde cualquier elemento de la banda. La mayor parte de la producción y arreglos ocurren tocando en grupo, con cambios in situ, donde se establece más del 50 % de la dirección de las canciones con mucha comunicación. Se diferencian del disco anterior en el que, en su totalidad, las canciones fueron compuestas por mí (Elizeche) y la producción era mayoritariamente de Serafini.
–¿Qué influencias locales e internacionales son pilares para tu formación y para el sonido de la banda?
–La diversidad de influencias de la banda es lo que genera la solidez de su sonido. Como referentes locales tenemos al gran trabajo de bandas como Flou, Paiko, y entre nuestras mismas líneas GAIA. Son bandas cuyo profesionalismo sirvió de inspiración para direccionar los valores de Ciudad Mansa. Internacionalmente, de manera muy presente en el sonido se podrían llegar a identificar elementos de rock estadounidense como The Killers, U2 o Kings of Leon, así como elementos de bandas como Temper Trap, de Australia e indiscutibles del rock latinoamericano como Soda Estéreo o Café Tacvba.
ALCANCE DIGITAL
–¿Qué oportunidades tienen actualmente como proyecto con la digitalización, las plataformas, respecto a la difusión nacional o internacional?
–El campo de juego se encuentra abierto en ese aspecto. Con nuestra reciente gira internacional por Argentina y Chile, pudimos experimentar con difusión y desembarcos digitales, direccionando nuestro arte anticipadamente a los lugares que íbamos a visitar. Hoy en día es posible llegar a un territorio sin pisarlo y las redes sociales juegan un papel muy importante para los proyectos independientes como el nuestro, en la posibilidad de conectar con colegas y profesionales de la industria de manera internacional, y fortalecer estratégicamente la logística en este tipo de giras independientes. Además de contar con acceso a datos que permiten conocer mejor a quien escucha nuestro arte y acercarles nuestras canciones.
“ENERO”, PROPUESTA ROQUERA COMO BANDERA
–Contanos un poco de qué va el último single lanzado, “Enero”.
–“Enero” lleva una propuesta roquera como bandera. Nace con una guitarra eléctrica y la voz cantada a capella y fue una de las primeras composiciones que dieron fuerza a la idea de esta nueva dirección. La introducción de la canción presenta de buenas a primeras el humor, con una guitarra al estilo Blur y mucha fuerza desde el inicio. De manera profética vaticinó la sensación de esta última gira, donde tuvimos un exitoso show en el Trotamundos de Valparaíso, Chile en el marco del VAM 2026 (Encuentro Internacional de la Industria Musical en Valparaíso), para el que la banda quedó seleccionada entre más de 300 proyectos de toda Latinoamérica. La canción habla de estar lejos de un lugar, de un encuentro y de tener una ciudad a los pies, describiendo desde el punto de vista del espectador un viaje (que fue en el concepto que conectamos nosotros, en el marco de la gira), o un nuevo comienzo, hasta un reencuentro si así se quiere. Es una de esas canciones que te deja elegir tu propia aventura.
–¿Cómo va el proceso de producción del siguiente disco? ¿Queda por componer, por grabar?
–El nuevo álbum ya se encuentra en etapa de masterización y se prevé su lanzamiento para la primera mitad del 2026. El concepto del material que va a estar disponible en todas las plataformas ya se encuentra cerrado y casi listo para mostrar a los fans de siempre, y a los nuevos.
–¿Cuál será el nombre y el hilo conductor, tema o idea que aglutina a las canciones?
–El hilo conductor principal es el sonido del álbum. Se nota una búsqueda honesta de la banda, abrazando sus nuevos elementos y reconociéndose en ellos. Es un álbum que tomó 2 años en terminarse entre cada parte del proceso. Pero se puede adelantar del concepto que explora mucho una perspectiva que reconoce y respeta los tiempos de cada proceso en la vida, así como en el arte, frente a una aceleración vertiginosa del entorno. Da mucho valor a momentos específicos de humanidad y sentimentalismo con la descripción. Me gusta pensar y verlo como (casi) una reivindicación de la “hora paraguaya” como un concepto artístico hasta saludable.

