Diversos números artísticos se presentarán hoy, desde las 21:00, frente a la Capilla María Auxiliadora, en Fernando de la Mora, Zona Norte.
Esta noche tendrá lugar, a partir de las 21:00, la edición número 35 de la “Fiesta Kamba 2026–Lázaro Vive”, frente la Capilla María Auxiliadora del barrio Kamba Kua, en Fernando de la Mora, Zona Norte. Como cada año la comunidad afrodescendiente realiza una convocatoria abierta para celebrar a San Baltazar, que tiene como fecha de festividad el 6 de enero, Día de los Reyes. La tradicional cita es un espacio de convivencia del arte y la cultura diversas, y tiene como ejes principales la espiritualidad y la música.
Bohemia Urbana se sumará a la tradicional celebración
ARTISTAS
En esta edición confirmaron su presencia en escena los Pardos de Emboscada, LR Dance, Los Peñeros, Grupo Tradicional Ballet Kamba Kua, Tania Duarte y Dos Raíces, Bohemia Urbana, Grupo Itakyry de Música y Danza, Pipi Bentron y la Nueva Onda, y Los del Fondo. La presentación estará a cargo de Alcides Villasboa.
La Fiesta Kamba es organizada por el Ballet Kamba Kua de Lázaro Medina, quien había creado en 1976 el grupo cultural afroparaguayo, espacio que actualmente cuenta con más de 100 integrantes, entre músicos tamborileros y bailarines en grupos de niños, jóvenes y el ballet principal de adultos.
Compatriotas residentes en España conservan la tradición del chipa apo en Semana Santa
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Compatriotas que forman parte de la colectividad paraguaya en España y otros países europeos conservan la tradición del chipa apo y otras costumbres del país en Semana Santa.
“Los paraguayos quieren comer la chipa, la sopa, mbeju, vorivori y en Semana Santa se mantiene la tradición, no se pierde la tradición del chipa apo”, mencionó María Ester Pérez Bazán, residente en Valencia, en diálogo con La Nación/Nación Media.
En ese sentido, mencionó que la gente se rebusca con los ingredientes. “Acá creamos nuestro pequeño Paraguay. Hay mujeres de nuestro país admirables, campeonas, sumamente trabajadoras, emprendedoras. Entre todas nos ayudamos para mantener la tradición para que no falte la chipa y que en ninguna mesa paraguaya falte la comida típica”, subrayó.
El chef compatriota Gabriel Garay amasando la masa para la chipa en la casa de nuestra entrevistada. Foto: Gentileza
Pero, mencionó que lo típico del paraguayo es que hacerlo siempre sobre la hora. “Todo el mundo se apura a última hora para preparar sus platos típicos. Es gracioso y es parte de nuestra cultura”, manifestó.
Por otro lado, Pérez dijo que hay compatriotas que se ingenian para tener su horno de barro. “Algunos quieren su tatakua. Este año, mi hermano vino a visitarme y me prometió hacerme el tatakua. Todo lo que es de nuestra tierra nos llena de emoción”, resaltó.
En lo religioso, también mantienen todos los ritos. “Hacemos la bendición de palmas, el viacrucis, la pasión del Señor, la vigilia Pascual, todas las ceremonias de Semana Santa. En Valencia tenemos la parroquia San José Artesano que acoge a muchos inmigrantes y los paraguayos trabajamos permanentemente en la parroquia. Tenemos nuestro coro”, apuntó.
Pérez destacó que la colectividad es muy unida y emprendedora. Personalmente, encaró un emprendimiento, produciendo harina de maíz. “Se llama Doña Reinita en honor a mi mamá, y tiene muy buena aceptación, estoy vendiendo en España, mando a Alemania, Italia, Francia”, mencionó.
Otras compatriotas hacen lo mismo para salir adelante. “Elizabeth González hace chipa al estilo Coronel Bogado. Carmen Alicia Vega hace chipa al estilo barrereño. Hay emprendedoras de queso Paraguay. Mirta tiene su negocio y vende nuestros productos. En Italia, una compatriota hace comidas paraguayas”, detalló.
Parroquia San José Artesano de Valencia, donde se congregan los paraguayos. Foto: Gentileza
Sin embargo, la añoranza les persigue. “Detrás de esa gran ilusión que creamos hay una realidad: la gran añoranza que guardamos, estar lejos de nuestra familia, de nuestra tierra, la mesa familiar, se extraña muchísimo. Uno se adapta, pero en nuestro corazón siempre está nuestra tierra”, puntualizó.
Desde la madrugada, centenares de personas acudieron a ríos, arroyos y nacientes para cumplir con el tradicional baño antes de la salida del sol, un ritual que simboliza la purificación del cuerpo y del alma. Foto: Jorge Jara
Tradiciones de Viernes Santo se mantienen vivas en Paraguay
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Cuando todavía no despunta el alba, mucha gente llega hasta un mantial, río o arroyo para seguir manteniendo viva una tradición que perdura en tiempo, aunque cada vez menos gente la practique. El ritual de purificación antes del amanecer del Viernes Santo, consiste en bañarse antes de que salga el sol.
Con la llegada del Viernes Santo, numerosas tradiciones profundamente arraigadas en la cultura paraguaya volvieron a manifestarse en distintos puntos del país, combinando fe, costumbre y espiritualidad en una jornada marcada por el recogimiento.
Desde la madrugada, centenares de personas acudieron a ríos, arroyos y nacientes para cumplir con el tradicional baño antes de la salida del sol, un ritual que simboliza la purificación del cuerpo y del alma. En la ribera del río Paraguay, en Mariano Roque Alonso, familias enteras se congregaron en silencio para participar de esta práctica transmitida de generación en generación.
Los fieles sostienen que el agua al amanecer posee un carácter especial, asociado a la limpieza de pecados, la renovación de la fe y la búsqueda de salud, en una tradición que mezcla elementos del catolicismo popular con creencias ancestrales. Las oraciones al borde del agua y el ambiente de respeto refuerzan el carácter espiritual de este acto.
Visitar a los difuntos
Otra de las costumbres que se mantiene vigente es la visita a los cementerios, donde, ya avanzada la mañana, numerosas familias acudieron para honrar a sus difuntos, limpiar tumbas, llevar flores y elevar plegarias. Este gesto convierte la jornada en un espacio de memoria y encuentro familiar, además de reflexión sobre la pasión y muerte de Cristo.
Asimismo, en algunas comunidades persiste la tradición de subir cerros, evocando el camino de Jesús hacia el Gólgota, como expresión de sacrificio y devoción.
A pesar de los cambios sociales, estas prácticas continúan firmes, evidenciando que en Paraguay la religiosidad popular sigue siendo un componente esencial de la identidad cultural, especialmente durante la Semana Santa, cuando la fe se vive de manera intensa y comunitaria.
Cuarteles se llenaron de tradición con el chipa apo en Semana Santa
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En el marco de la Semana Santa, diversas unidades militares del país llevaron adelante el tradicional chipa apo, una práctica profundamente arraigada en la cultura paraguaya que reunió a uniformados en jornadas de integración y camaradería.
La actividad se desarrolló en instalaciones como la 3ª División de Infantería “Carandayty”, así como en el Comando de Artillería del Ejército, el III Cuerpo de Ejército y otros destacamentos, donde los efectivos compartieron la elaboración de la chipa en un ambiente de compañerismo.
Durante la jornada, los militares no solo prepararon este alimento típico, sino que también fortalecieron los lazos de respeto, unidad y espíritu de cuerpo, reafirmando valores esenciales dentro de la institución.
El chipa apo, además de ser una tradición culinaria, representa un símbolo de unión, fe y trabajo en equipo, especialmente en fechas significativas, consolidándose como una expresión viva del patrimonio cultural paraguayo.
Estas actividades permiten a las Fuerzas Armadas mantener vigentes las costumbres nacionales, promoviendo el sentido de pertenencia y transmitiendo estos valores a las nuevas generaciones dentro del ámbito castrense.
De esta manera, en distintos puntos del país, los cuarteles se convierten en espacios donde la tradición y la identidad nacional se fortalecen, a través de prácticas que unen a los integrantes en un clima de armonía y fraternidad.