- David Sánchez
- Doha
Las Katara Towers, en Lusail (Catar), es uno de los edificios más sorprendentes del planeta. Su forma de dos espadas árabes cruzadas se ha convertido en un ícono mundial, y dentro albergan dos hoteles de lujo absoluto que llevan el concepto de hospitalidad a otro nivel.
Una curva enorme que es casi imposible de construir
Las torres alcanzan 211 metros y se curvan hacia adentro hasta unirse en la parte superior. Esa curvatura no es solo estética: exige columnas oblicuas, pisos progresivamente distintos, y una estructura de acero diseñada milímetro a milímetro. Para lograrlo, los ingenieros usaron modelos 3D avanzados similares a los de la industria aeronáutica.
50.000 km2 (7 campos de fútbol) de puro lujo interior
Entre los dos hoteles, el edificio alberga: más de 600 habitaciones y suites, un ballroom de más de 3.000 m², uno de los spas más grandes del Golfo, restaurantes de chefs internacionales, y un vestíbulo tan alto que puede albergar una escultura de varios pisos sin tocar el techo. Todo pensado para eventos de élite, bodas reales y turismo de alto nivel.
Construido para ser sostenible en un clima extremo
Las torres usan: vidrio especial que reduce el calor, sistemas de agua eficientes, iluminación inteligente, y materiales que aguantan temperaturas superiores a 45 °C sin perder rendimiento. Su certificación GSAS demuestra que es posible combinar lujo extremo + sostenibilidad incluso en uno de los climas más desafiantes del planeta.
Un edificio que contiene dos hoteles de lujo absoluto
Cada “espada” es un hotel diferente: Raffles Doha ultra-lujo, suites personalizadas, servicio de mayordomo y diseño inspirado en la herencia árabe. Fairmont Doha lujo contemporáneo, tecnología integrada y espacios amplios. Es uno de los pocos edificios del mundo con dos marcas de lujo de Accor cohabitando en el mismo complejo.

