Ricardo Flecha y el cuarteto Joaju brindan tributo a la gran figura del Nuevo Cancionero a 45 años de su partida, que se cumplieron el pasado 9 de diciembre.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos Gentileza
“Este homenaje es para mí como una reparación histórica a una generación que se dio en llamar la generación del Nuevo Cancionero, liderada por Maneco Galeano y Carlos Noguera, que empezó esa reivindicación del género guarania, por encima del miedo y por encima de muchas otras cosas que en aquel momento representaba la dictadura”, refiere Ricardo Flecha, destacada voz de la escena musical paraguaya, que el pasado 8 de diciembre junto con el cuarteto Joaju presentaron el adelanto del disco “Maneco”, un material homenaje a Félix Roberto Galeano, más conocido como Maneco Galeano (Puerto Pinasco 1945 - Asunción 1980).
Se estrenaron en las diversas plataformas dos canciones: “José Trombón”, guarania dedicada a José Asunción Flores, y “Ñandejara’ípe guarã”, más conocido como “Dos trocitos de madera”, ambas reconocidas creaciones de Galeano. El lanzamiento se dio con motivo de los 45 años del fallecimiento de Maneco.
“En ese momento de la proclamación de la guarania como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, se nos apareció la figura de José Asunción Flores en la mente, pero también la figura de Maneco Galeano, que fue uno de los que inició este movimiento e inició la reivindicación no solo del género musical, sino también de José Asunción Flores”, explica Flecha, quien también fue partícipe del movimiento musical Nuevo Cancionero, que entre las décadas del 70 y el 80 del siglo pasado representó una forma de resistencia cultural al régimen dictatorial de Alfredo Stroessner (1954-1989).
HORIZONTE SONORO
El acervo creativo de Maneco Galeano materializado en sus canciones forma parte del horizonte sonoro del Paraguay, con obras reconocidas y populares como “Soy de la Chacarita”, “Despertar”, “La chuchi”, “El ejecutivo”, entre muchas más.
“Maneco es quizás uno de los últimos y más importantes cantautores de la escena contemporánea a nivel popular dentro de la música paraguaya. Tenía una notable fórmula propia. Supo proyectar en sus composiciones, ya sea a nivel musical como lírico, una sonoridad propia en la que uno puede apreciar sin duda el tiempo en que estaba inmerso. En la música de Maneco, así como apreciamos una raíz de música paraguaya popular, también escuchamos una música regional, que en cierto sentido también nos identifica”, explica Víctor S. Morel, baterista y líder del cuarteto de jazz paraguayo Joaju.
EL DISCO
El disco será presentado oficialmente en mayo próximo y contará con 10 canciones curadas por Ricardo Flecha y Giovanni Primerano, pianista del cuarteto, quien tuvo a su cargo el desarrollo de cada pieza hacia el género jazzístico.
“A Giovanni lo conocimos hace un tiempo atrás, cuando casi de niño interpretaba las obras de ‘Piano paraguayo’, de Óscar Cardozo Ocampo, todo con una genialidad increíble. Y todos los músicos de Joaju son realmente unos virtuosos de sus instrumentos y, sobre todo, con sonidos de este tiempo, con sonidos y formas que tienen que ver con la contemporaneidad”, agrega Flecha.
El material se da a iniciativa de Ricardo, quien contactó con la agrupación y así gestionaron este material que tiene su primer avance con dos singles, al cumplirse un año del reconocimiento de la guarania como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco.
MIRADA SOCIAL
“Más allá de los hits que tiene, comencé a reconocer el valor de la obra de Maneco al ver cómo esta perdura en el tiempo y cómo siendo un compositor de los 70, dentro de la tradición de la música paraguaya, podía proyectar una sonoridad de vanguardia. Así también, a través de sus letras podría describir de manera magistral su tiempo, que no es otra que la descripción social propia de nuestro país”, sostiene Morel.
El Nuevo Cancionero se destaca, entre otras cosas, por poner como presente a través de la música lo que estaba oculto y silenciado por el régimen, desde la guarania, los quejidos del padecimiento social, obras y autores censurados, las esperanzas de un país distinto.
“Maneco era un gran cronista de su tiempo y pudo plasmar en sus canciones el gusto popular. Maneco era un hombre preocupado por lo que pasaba alrededor. Lo que creo que sí le tengo que explicar a la gente de las nuevas generaciones es decirle que el gran legado no solamente de Maneco, sino de otros que vienen antes, es tratar de cantar las cosas de este tiempo con la lírica de este tiempo y con los sonidos de este tiempo, como lo hizo el movimiento del Nuevo Cancionero, que no fue solamente un movimiento de música, de canción social o la mal llamada canción de protesta”, puntualiza Flecha.
JOSÉ TROMBÓN
“Es un drama tener que elegir una canción de Maneco, pero yo me quedo realmente con ‘José Trombón’, que es una canción dedicada a José Asunción Flores y tiene una frase profética: ‘Nde kusugue jaguerúne ome’ê hagua hi’a (tus cenizas habremos de traer para que den frutos). Eso decía muchos años atrás y hoy, en esta versión que hacemos con el cuarteto Joaju, yo cambio la letra por ‘Nde kusugue jaguerúma ome’ê hagua hi’a’ (tus cenizas ya trajimos para que den frutos)”, comenta Ricardo.
José A. Flores falleció en 1972 tras varias décadas de exilio en Argentina, donde fue enterrado. Finalmente, caída la dictadura, el 11 de noviembre de 1991 sus restos fueron repatriados.
“La canción ‘José Trombón’ responde a un sentimiento y es una canción que reivindica no solamente la obra de Flores, sino su figura como ciudadano. Un hombre que jamás traicionó sus ideas, un hombre que supo ser coherente a lo largo y ancho de su existencia. Si hoy queremos hablarles a nuestros hijos de cómo queremos que sean cuando sean grandes, sin duda les diría que sean como José Asunción Flores, talentoso, coherente, firme en sus convicciones y en su pensamiento político”, concluyó.

