Entre noviembre y diciembre, la Ciudad Creativa se tiñe de un matiz diferente con el brillo que traen las fiestas y la celebración de la tradicional y colorida feria de pesebres. Los artesanos locales exponen sus trabajos en un espacio donde se fusionan tradición, creatividad, cultura y fe.

Los artesanos se pre­paran durante todo un año para esta acti­vidad central de su calenda­rio. La ExpoFeria de Pesebres de Areguá celebra su edición número 25 con la participa­ción de 120 expositores cuyos puestos se despliegan a lo largo de tres cuadras sobre la avenida Mariscal Estigarri­bia, la vía que conecta la igle­sia Virgen de la Candelaria con la Playa Municipal. El evento, que fue inaugurado el 23 de noviembre, se pro­longará hasta el martes 23 de diciembre, ofertando repre­sentaciones del Nacimiento de Jesús de los más diversos tamaños, estilos y precios que oscilan entre los G. 30.000 y G. 14.000.000.

Los visitantes llegan de todas partes a la Ciudad Creativa buscando el pesebre soñado para la ambientación navideña

“Cuando termina la feria y comienza un nuevo año, ya estamos otra vez preparán­donos para la siguiente edi­ción. Para nosotros es una actividad muy importante porque nos da la oportunidad de hacer conocer nuestro tra­bajo y de tener un ingreso eco­nómico”, dice a La Nación del Finde Nora Delvalle a quien encontramos pintando con la técnica del betunado las imá­genes que otros integrantes de su familia moldearon. “Aun­que todavía no es mucho el movimiento, esperamos que estas dos últimas semanas de la feria la gente se llegue a Are­guá y adquiera los hermosos pesebres que hacemos”, añade mientras limpia sus manos y nos invita a apreciar el pesebre estrella de su stand.

La representación del nacimiento de Jesús es un ele­mento central en la celebración cris­tiana de la Navidad

EL BLANCO, DE MODA

“Este es el pesebre más grande que estoy ofreciendo en esta feria y es del estilo que más se está llevando. Está de moda”, señala al momento de ense­ñarnos un juego de 17 piezas de mediana altura, en tono blanco con detalles ocre. “Cuesta 1.300.000 y lo pinté yo, pero su proceso de elabora­ción es largo, lleva cerca de una semana y somos varios los que trabajamos para lograr algo así”, explica Nora al tiempo de acotar que hay pesebres “para todos los bolsillos”.

La feria de pesebres de Areguá forma parte de la ruta turística de los visitantes extranjeros, como este grupo de colombianos

“Yo tengo desde 30.000 gua­raníes y son de tres piezas, la Sagrada Familia en Belén. Pero también ofrecemos todos los elementos para decorar los pesebres, además de arboli­tos de ysypó que nos traen los artesanos de Tobatí y tam­bién tengo muchas imágenes de santos”, cuenta la artesana cuya familia es propietaria de la conocida Santería Del­valle y de un taller que tiene más de 50 años de tradición. Patricia Zárate, presidenta de la Asociación Loma Clavel, una de las agrupaciones que participan de la feria organi­zada por la Coordinadora de Artesanos de Areguá, ratifica que este año se puso de moda el pesebre blanco. “Es una innovación que presentamos y gusta mucho. En mi stand está teniendo mucho éxito un juego en color blanco con mati­ces de tono durazno, una idea de mi hija. También la combi­nación blanco y arena tiene mucha aceptación. Son idea­les para los que buscan algo más moderno y que vaya con el estilo de la decoración de su casa o de otros espacios. Son elegantes, pero sin perder la esencia de esta representación que encierra espiritualidad y fe”, indica.

Ezequiel Maqueda, de una reconocida familia de artesanos de Areguá, enseña el estilo de pesebre más exitoso de su stand

AFLUENCIA

Sobre el movimiento que está teniendo la feria en cuanto a la afluencia de comprado­res, Patricia cuenta que es usual que la actividad pase por varias etapas. “A fines de noviembre y primeros días de diciembre, los que más vienen a comprar son las empresas para su ambientación navi­deña. Se llevan las figuras más grandes, las de más de un metro, y que son también las más caras”, menciona. En este punto, la interrumpi­mos para pre­guntarle sobre los precios de los juegos de mayor tamaño que se encuentran en la feria y cuyos costos fueron viraliza­dos en las redes.

El artista Carlitos Echeverría

“Aquí podés encontrar pesebres de hasta 14 millones de guaraníes, pero son imponentes, de la altura normal de una persona, con varias piezas y elementos, que implican muchísimo trabajo y la mano de obra de muchas personas”, enfatiza, y conti­núa con su anterior explica­ción: “Después, vienen unos días más tranquilos, y de vuelta el movimiento se ace­lera en las dos últimas sema­nas, cuando ya la gente cobra su aguinaldo y vienen las familias a recorrer y llevar su pesebre. Vienen muchos chi­cos y esto se vuelve una verda­dera fiesta”, dice Patricia, hija de una conocida artesana local, doña Coca Barrien­tos, y esposa de Édgar Maqueda, integrante de otra respetada dinastía de arte­sanos are­güeños.

Según los feriantes, este año los pesebres que más se llevan son los de color blanco. Están de moda

TURISTAS

La feria de pesebres de Areguá es también un destino insos­layable en la ruta de los turis­tas. Mientras caminábamos por el paseo central, disfru­tando de la fresca brisa are­güeña que nos acariciaba el rostro, nos cruzamos con un grupo de colombianos que se mostraban maravillados por la gran variedad y calidad de lo trabajos expuestos “Esto está muy lindo”, nos decía uno de los visitantes mien­tras se aplicaba pantalla solar en los brazos, bajo el radiante sol del mediodía paraguayo.

Una joven italiana con la casaca de la Albirroja se mostró encantada con el arbolito ecológico de doña Celina Torres
En la feria también se pueden encontrar elementos diversos para la ornamentación navideña, como los arbolitos de ysypó de Tobatí

Los artesanos contaron a La Nación del Finde que los turis­tas se llevan mayormente los pesebres más pequeños y recuerditos que puedan caber en sus maletas en su retorno a sus países de ori­gen. En otro momento, nos encontramos con una chica italiana con remera de la Albi­rroja que posaba de lo más contenta con sus acompañantes junto al arbo­lito de ysypó, decorado con sombreritos pirí y otros pequeños adornos artesa­nales típicos. Una creación de doña Cecilia Torres, anti­gua expositora de los loca­les permanentes ubicados sobre La Candelaria, una calle neurálgica que cruza la avenida Mariscal Estiga­rribia. La muchacha europea estaba tan encantada con la origina pieza navideña eco­lógica que quiso eternizar la escena con una foto junto a la artesana y su obra.

Nora Delvalle, quien viene de una larga tradición de artesanos, cuenta que ella es la encargada de dar color y los últimos toques a las figuras

VALORAR

La presencia del equipo perio­dístico de La Nación/Nació Media llamó la atención de uno de los expositores más antiguos de la feria: don Mario Rubén León. El artista del barro salió a nuestro encuen­tro con la esperanza de hacer llegar un mensaje a la ciuda­danía.

Una enternecedora propuesta con figuras regordetas

“Quiero decir nomás que es importante que se valore más nuestro trabajo. Esta sabiduría ancestral se debe fortalecer, no tiene que morir, por eso es importante que se conozca cómo hace­mos nuestro trabajo, todo lo que conlleva, para que valo­ren y para que se pague lo que realmente vale”, mani­fiesta.

Cristina Meza pro­pone un nuevo diseño, con figuras más estili­zadas que ella misma pinta

“Este juego, por ejemplo”, dice mostrando un pesebre de mediano tamaño de 17 pie­zas, pintado con la compleja técnica que emplea betún de Judea. “Lleva una semana de trabajo, tengo personas que me ayudan, vendo a 350.000 guaraníes y mi ganancia es solo de 50.000, práctica­mente para mi comida del día nomás. Igual, mucha gente cree que ya es muy caro”, lamenta este trabaja­dor que comenzó a realizar sus primeros moldeados en arcilla en su niñez, en el seno de una familia de artesanos. Una actividad que se convir­tió en su pasión y con la que pudo sacar adelante digna­mente a sus seis hijos.

El pese­bre de doña Celsa Martí­nez viene en una cúpula
Don Mario Rubén León lleva 25 años expo­niendo en esta feria
En más de 120 coloridos stands se ofertan todo tipo de creativos trabajos
Los productores de flores de Cabañas también se suman a esta tradicional actividad
Tres cuadras de la avenida Mariscal Estigarriba presenta este atractivo panorama en la Ciudad Creativa

LOS GORDITOS DE CARLITOS

Este original juego de pesebre de 15 figuras gorditas de Carlitos Echeverría tiene un costo de G. 3.200.000

Del otro lado de la vereda, sobre la calle Mariscal Estigarribia, una pequeña, antigua y encantadora casa nos llama la atención: es la tienda, taller y refugio del artista Carlitos Echeverría en cuya entrada un juego de pesebres para nada tradicional no pasa desapercibido. Está conformado por tiernas figuras de cerámica regordetas, un estilo creado por Carlitos y que se hizo muy famoso y solicitado en la Feria de Pesebres. “Empecé haciendo los gorditos a partir de los bodoquitos que yo formaba cuando iniciaba en este oficio en mi adolescencia. Yo vengo de una familia de artesanos y artistas, todos de Areguá. Recuerdo que me aburrían las imágenes de siempre, era todo tan repetitivo, que una vez me puse a hacer figuras redonditas que terminaron gustando mucho en la feria”, cuenta. Para hacerlas todavía más especiales, las colorea con pintura en aerosol luminis­cente; las presenta en tres tamaños: de 8, 20 y 50 centímetros.

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