El próximo jueves 27 de noviembre, la ciudad fronteriza de Foz de Yguazú será el epicentro del talento, la creatividad y la pasión detrás de las barras, con la realización del 4.º Campeonato Internacional de Coctelería con Identidad Cultural.
Este certamen que reunirá a más de 50 cocteleros de Paraguay, Argentina y Brasil en el corazón de las Tres Fronteras se ha consolidado como una de las competencias más esperadas del sector, donde cada cóctel es una historia líquida que celebra las raíces, la cultura y el arte de mezclar.
MODALIDADES
Los bartenders competirán en tres modalidades que ponen a prueba no solo su técnica, sino también su creatividad y conocimiento cultural: “Trago Trinacional” es una creación que debe representar a los tres países hermanos (Paraguay, Argentina y Brasil) reflejando su unión a través de ingredientes y sabores típicos.
“Trago de Autor con Identidad Cultural” es una propuesta libre donde el participante expresa la esencia de su tierra, su historia y sus costumbres en una receta original; y “Estilo Flair” es una modalidad que combina acrobacia, precisión y show, donde el bartender se convierte en un verdadero artista del movimiento.
PREMIOS
Los ganadores disfrutarán de estadías para dos personas con todo incluido en los prestigiosos hoteles Viva Porto de Galinhas y Solar Porto de Galinhas, además de una estancia en Natal, en el hotel Aram Hotéis.
También recibirán trofeos y certificados oficiales. En sus tres ediciones anteriores, el campeonato ha recorrido ciudades emblemáticas como Encarnación, Ciudad del Este y Puerto Iguazú, reuniendo a los mejores bartenders del Cono Sur en jornadas memorables. Más informes, en el (0995) 672-460.
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Roban lujosa camioneta a un asunceno en pleno centro de Foz
La inseguridad transfronteriza vuelve a ser noticia tras confirmarse el hurto de una camioneta perteneciente a un ciudadano paraguayo en territorio brasileño.
La Comisaría Primera de Ciudad del Este notificó oficialmente a la Dirección de Policía de Alto Paraná sobre la denuncia radicada por el propietario, activando de inmediato los protocolos de búsqueda y localización en la zona primaria y alrededores.
De acuerdo con el informe oficial, el ilícito se produjo aproximadamente a las 02:00 horas del domingo 22 de febrero, en la vía pública de la ciudad de Foz de Yguazú.
El vehículo se encontraba estacionado sobre la avenida Paraná, en el barrio Centro, zona de alta concurrencia, desde donde el autor —cuya identidad aún se desconoce— logró sustraerlo sin dejar rastros inmediatos.
El rodado denunciado es una camioneta de la marca Toyota, modelo Fortuner SRV, año 2018, de color gris y con chapa paraguaya N° HEO-888. El propietario fue identificado como Daniel Eduardo Echague Fretes, un hombre de 33 años de edad con domicilio en la ciudad de Asunción, quien se encontraba de visita en la región fronteriza al momento del percance.
Ante la gravedad del hecho, las autoridades paraguayas han impartido una orden de captura internacional a través de la frecuencia radial policial. Asimismo, se ha dado participación al Departamento de Automotores de la Policía Nacional para coordinar esfuerzos con sus pares brasileños, con el objetivo de cerrar el cerco sobre el posible paradero de la unidad antes de que sea desarmada o trasladada a zonas remotas.
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Buscan incorporar gastronomía a base de pescado como atractivo turístico
La Secretaría Nacional del Turismo (Senatur) y la Asociación de Productores de Pescado del Bajo Monday (Aprom), analizan acciones conjuntas para el diseño de productos turísticos estratégicos, incorporando la gastronomía a base de pescado como elemento diferenciador en el rubro.
Esto, tras una reunión que mantuvieron ambas entidades, en la que destacaron el enorme potencial de la piscicultura como motor de desarrollo y las oportunidades de articulación interinstitucional para fortalecer al sector desde una visión integral que combine producción y turismo.
“En Alto Paraná, los establecimientos de pesque y pague ya se posicionan como atractivos que convocan a visitantes nacionales y extranjeros, dinamizando la economía local al integrarse con otros destinos de la zona”, mencionaron desde Senatur.
Además, indicaron que la integración de granjas con propuestas recreativas, gastronómicas y educativas representa una alternativa que diversifica ingresos en áreas rurales y potencia la oferta turística del país con experiencias auténticas, por lo cual su importancia es relevante.
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De la reunión participaron la ministra de la Senatur, Angie Duarte, la presidenta de la Asociación de Productores de Pescado del Bajo Monday (Aprom), Jacqueline Farías, y Delia Núñez como miembro de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y gerente de la Asociación de Criadores de Cerdo del Paraguay.
En el encuentro se conversó sobre el IV Encuentro Nacional de Productores y Piscicultores del Paraguay que se realizará el 4 de junio en Santa Rita, Alto Paraná, que contará con la participación de referentes nacionales e internacionales de Brasil, Argentina y Uruguay, consolidándose como un espacio de proyección regional y crecimiento sostenible.
La semana pasada, el gremio piscicultor se reunió con el sector ganadero, en la búsqueda de estrechar lazos, y dar impulso al desarrollo productivo integral, la innovación, la formación continua y la preparación del productor paraguayo, señalando que el apoyo del gremio dará un aporte significativo al evento.
Participaron Daniel Prieto, presidente de la ARP, así como el presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Búfalo (Apacribu), Bruno Garelli, entre otros.
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Oliver Gayet: “Paraguay puede convertirse en un polo turístico gastronómico”
- Por Antonella Mateu
La gastronomía se consolidó en Paraguay como uno de los rubros con mayor dinamismo en el consumo urbano, impulsada por una clase media que valora cada vez más la experiencia de salir a comer, aunque en un contexto de márgenes ajustados, alta informalidad y cambios en el comportamiento del consumidor.
El desarrollo del sector no solo impacta en el empleo y los servicios, sino que también abre una oportunidad para posicionar al país como un destino turístico gastronómico, a partir de la revalorización de platos tradicionales y de una mejora en la calidad de la materia prima. En ese escenario, uno de los referentes del rubro es Oliver Gayet, presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy), con más de tres décadas de trayectoria en la cocina y la gestión de restaurantes.
En esta entrega de Hacedores LN, Gayet compartió con La Nación/Nación Media su recorrido en la gastronomía, su mirada sobre la rentabilidad y sostenibilidad de los restaurantes en Paraguay, los desafíos que enfrenta el sector y el potencial del país para consolidarse como un polo gastronómico regional.
-¿El consumidor paraguayo cambió su forma de gastar en gastronomía o solo se volvió más selectivo?
Hay un cambio grande. Yo tengo más de 30 años en gastronomía y claramente el consumidor cambió. Los restaurantes se modernizaron, se introdujeron nuevas técnicas y el paraguayo aprendió a consumir productos a los que antes no estaba acostumbrado. Hoy el cliente gasta menos por persona, el ticket promedio es más bajo y se opta por opciones más económicas. Sigue saliendo, pero cuida mucho más el bolsillo.
-¿Cuál es hoy el principal obstáculo para que un restaurante sea rentable y sostenible?
Un restaurante tiene fama rápido, en tres años se sabe si va a funcionar o no. Para ser rentable en ese tiempo tenés que tener un público definido, al que le guste tu propuesta. Los márgenes son siempre muy ajustados, el margen de lucro es pequeño. Nosotros vendemos servicios, no productos industriales, y eso hace que el equilibrio sea frágil. Para que funcione, tenés que ser muy bueno. La informalidad sigue siendo un tema sensible.
-¿Cómo afecta la informalidad?
Ser formal no es fácil, y el consumidor no siempre es exquisito en los detalles de calidad, muchas veces quiere que sea rico y barato. Eso pone en desventaja a quienes hacen el esfuerzo de formalizarse. Es un tema sensible y complejo para el sector.
-¿Qué escenario proyecta para la gastronomía paraguaya?
Creo que Paraguay puede convertirse en un polo turístico gastronómico. Tenemos platos autóctonos muy interesantes. El vorivori, por ejemplo, como mejor sopa del mundo. Hay muchos más platos que pueden construir una identidad gastronómica fuerte. Tenemos que sentirnos orgullosos, incluirlos en las cartas y trabajar en conjunto, sector público y privado, para atraer a un turista que viene a gastar y a disfrutar de la buena gastronomía.
-¿Qué consejo le daría a alguien que hoy quiere abrir un restaurante? ¿Y qué error no repetiría?
Lo primero es el lugar, y lo segundo tener muy claro el público objetivo. Si fallas ahí, es muy difícil avanzar. Después viene la temática, la identidad, la especialización. Un restaurante tiene que tener alma. Algo que no repetiría es el lugar del estacionamiento. La gente no quiere caminar; si no tiene dónde estacionar, muchas veces no entra.
-¿Qué rol juegan hoy la innovación y la digitalización en la rentabilidad?
La innovación es clave, pero es costosa. En la parte productiva hay equipamientos que ayudan a ahorrar tiempo, mantener el sabor y reducir mano de obra. Y un restaurante, en general, empieza a ser realmente rentable recién a partir del quinto año. Antes es aguantar.
-¿Cómo incursionó en la gastronomía y cómo ve hoy al sector a nivel local?
Empecé a los 16 años, como ayudante de mozo, hace más de 36 años. Después fui a Francia, me recibí de chef, trabajé en restaurantes de primera línea con estrellas Michelin y también me formé como sommelier. Trabajé en Francia, Italia, Portugal, Chile. La gastronomía siempre me apasionó. Hoy el sector crece en Paraguay. Hay una clase media que disfruta salir a cenar, cada uno de acuerdo a su bolsillo.
-La gastronomía paraguaya ganó prestigio internacional, ¿a qué lo atribuye?
Mejoró mucho la calidad, sobre todo porque mejoró la materia prima. Hoy trabajamos con carnes de primera línea, envasadas al vacío, por ejemplo. También hubo apoyo institucional. La Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy) trabajó fuerte en la formación en higiene y servicio, para que el cliente tenga una buena experiencia.
-¿Cuál fue el peor mes de su restaurante y qué aprendió de ese golpe?
Los meses malos son aquellos en los que gastás más de lo que ingresás. Enero y febrero suelen ser complicados. En los meses buenos te ponés al día. La gastronomía te enseña a sobrevivir y a administrar los ciclos.
-¿Qué le enseñó el rubro sobre liderazgo?
El factor humano es lo más importante. La relación entre el patrón y el empleado es clave. Hay que aprender a convivir y a liderar. Son pocos los que visten la camiseta de la gastronomía y falta mano de obra calificada. Liderar en este rubro es entender personas, no solo números.
Perfil
- Licenciado en Hotelería por la Universidad de Estrasburgo, Francia
- Sommelier internacional
- Desde el 2005 se desempeña como gerente de A&B del Hotel Crowne Plaza
- Ocupa el cargo de presidente de la Asociación Paraguaya de Sommeliers (APS)
- Actualmente preside la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy)
- Es docente de la carrera de Hotelería en la UNA
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“Paraguay puede convertirse en un polo turístico gastronómico”
- Por Antonella Mateu
El desarrollo del sector no solo impacta en el empleo y los servicios, sino que también abre una oportunidad para posicionar al país, aseguró.
La gastronomía se consolidó en Paraguay como uno de los rubros con mayor dinamismo en el consumo urbano, impulsada por una clase media que valora cada vez más la experiencia de salir a comer, aunque en un contexto de márgenes ajustados, alta informalidad y cambios en el comportamiento del consumidor.
El desarrollo del sector no solo impacta en el empleo y los servicios, sino que también abre una oportunidad para posicionar al país como un destino turístico gastronómico, a partir de la revalorización de platos tradicionales y de una mejora en la calidad de la materia prima. En ese escenario, uno de los referentes del rubro es Oliver Gayet, presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy), con más de tres décadas de trayectoria en la cocina y la gestión de restaurantes.
En esta entrega de Hacedores LN, Gayet compartió con La Nación/Nación Media su recorrido en la gastronomía, su mirada sobre la rentabilidad y sostenibilidad de los restaurantes en Paraguay, los desafíos que enfrenta el sector y el potencial del país para consolidarse como un polo gastronómico regional.
–¿El consumidor paraguayo cambió su forma de gastar en gastronomía o solo se volvió más selectivo?
–Hay un cambio grande. Yo tengo más de 30 años en gastronomía y claramente el consumidor cambió. Los restaurantes se modernizaron, se introdujeron nuevas técnicas y el paraguayo aprendió a consumir productos a los que antes no estaba acostumbrado. Hoy el cliente gasta menos por persona, el ticket promedio es más bajo y se opta por opciones más económicas. Sigue saliendo, pero cuida mucho más el bolsillo.
–¿Cuál es hoy el principal obstáculo para que un restaurante sea rentable y sostenible?
–Un restaurante tiene fama rápido, en tres años se sabe si va a funcionar o no. Para ser rentable en ese tiempo tenés que tener un público definido, al que le guste tu propuesta. Los márgenes son siempre muy ajustados, el margen de lucro es pequeño. Nosotros vendemos servicios, no productos industriales, y eso hace que el equilibrio sea frágil. Para que funcione, tenés que ser muy bueno. La informalidad sigue siendo un tema sensible.
–¿Cómo afecta la informalidad?
–Ser formal no es fácil, y el consumidor no siempre es exquisito en los detalles de calidad, muchas veces quiere que sea rico y barato. Eso pone en desventaja a quienes hacen el esfuerzo de formalizarse. Es un tema sensible y complejo para el sector.
–¿Qué escenario proyecta para la gastronomía paraguaya?
–Creo que Paraguay puede convertirse en un polo turístico gastronómico. Tenemos platos autóctonos muy interesantes. El vorivori, por ejemplo, como mejor sopa del mundo. Hay muchos más platos que pueden construir una identidad gastronómica fuerte. Tenemos que sentirnos orgullosos, incluirlos en las cartas y trabajar en conjunto, sector público y privado, para atraer a un turista que viene a gastar y a disfrutar de la buena gastronomía.
–¿Qué consejo le daría a alguien que hoy quiere abrir un restaurante? ¿Y qué error no repetiría?
–Lo primero es el lugar, y lo segundo tener muy claro el público objetivo. Si fallas ahí, es muy difícil avanzar. Después viene la temática, la identidad, la especialización. Un restaurante tiene que tener alma. Algo que no repetiría es el lugar del estacionamiento. La gente no quiere caminar; si no tiene dónde estacionar, muchas veces no entra.
–¿Qué rol juegan hoy la innovación y la digitalización en la rentabilidad?
–La innovación es clave, pero es costosa. En la parte productiva hay equipamientos que ayudan a ahorrar tiempo, mantener el sabor y reducir mano de obra. Y un restaurante, en general, empieza a ser realmente rentable recién a partir del quinto año. Antes es aguantar.
–¿Cómo incursionó en la gastronomía y cómo ve hoy al sector a nivel local?
–Empecé a los 16 años, como ayudante de mozo, hace más de 36 años. Después fui a Francia, me recibí de chef, trabajé en restaurantes de primera línea con estrellas Michelin y también me formé como sommelier. Trabajé en Francia, Italia, Portugal, Chile. La gastronomía siempre me apasionó. Hoy el sector crece en Paraguay. Hay una clase media que disfruta salir a cenar, cada uno de acuerdo a su bolsillo.
–La gastronomía paraguaya ganó prestigio internacional, ¿a qué lo atribuye?
–Mejoró mucho la calidad, sobre todo porque mejoró la materia prima. Hoy trabajamos con carnes de primera línea, envasadas al vacío, por ejemplo. También hubo apoyo institucional. La Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy) trabajó fuerte en la formación en higiene y servicio, para que el cliente tenga una buena experiencia.
–¿Cuál fue el peor mes de su restaurante y qué aprendió de ese golpe?
–Los meses malos son aquellos en los que gastás más de lo que ingresás. Enero y febrero suelen ser complicados. En los meses buenos te ponés al día. La gastronomía te enseña a sobrevivir y a administrar los ciclos.
–¿Qué le enseñó el rubro sobre liderazgo?
–El factor humano es lo más importante. La relación entre el patrón y el empleado es clave. Hay que aprender a convivir y a liderar. Son pocos los que visten la camiseta de la gastronomía y falta mano de obra calificada. Liderar en este rubro es entender personas, no solo números.
Perfil
Licenciado en Hotelería por la Universidad de Estrasburgo, Francia.
Sommelier internacional.
Desde 2005 se desempeña como gerente de A&B del Hotel Crowne Plaza.
Ocupa el cargo de presidente de la Asociación Paraguaya de Sommeliers (APS).
Actualmente preside la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy).
Es docente de la carrera de Hotelería en la UNA.