Martín Gómez Platero, fundador y CEO de Gómez Platero Arquitectura & Urbanismo, el estudio con sede en Montevideo que diseñó las reformas integrales del Sheraton Asunción Hotel, habla con La Nación del Finde sobre los conceptos que aplicaron al momento de realizar las intervenciones y los desafíos que se encontraron a nivel local en aspectos como la alta radiación solar y las frecuentes precipitaciones.
- Fotos: Jorge Jara / Gentileza
Gómez Platero empieza explicando que desde la oficina central en Montevideo se movilizó un equipo diverso de arquitectos de las áreas de anteproyecto, proyecto ejecutivo, diseñadores interiores, con un rol muy primordial del PM, que apoyó en la coordinación para lograr los plazos.
Asimismo, colaboraron especialistas en iluminación, acústica y coordinación técnica, entre otros. En Paraguay, la constructora, el equipo de ingeniería y todo el personal del hotel en general fueron colaboradores locales clave que hicieron posible la realización.
“En todo el proceso mantuvimos una coordinación estrecha con los equipos de Global Design de Marriott y Sheraton para asegurar el cumplimiento de todos los estándares de la cadena hotelera, sin limitar la adecuación de estas a la cultura local”, explica el arquitecto en esta correspondencia desde Uruguay que compartimos a continuación.
–¿Cuáles son las áreas del hotel que fueron intervenidas?
–La remodelación del Sheraton Asunción implicó una intervención integral que abarcó tanto los espacios comunes como las habitaciones y las áreas exteriores.
En la planta baja se transformaron el lobby, el restaurante, los accesos a los salones de eventos, los pasillos y la zona de recepción, buscando otorgarles una nueva vitalidad y convertirlos en espacios más abiertos, flexibles y acogedores para huéspedes y visitantes. En las habitaciones y corredores internos se llevó adelante una renovación completa de revestimientos, mobiliario, luminarias y acabados, con el objetivo de actualizar la estética, mejorar el confort y elevar la calidad de la experiencia del huésped.
EXTERIORES
–¿Cuáles son los trabajos que se hicieron a nivel de exteriores?
–A pesar de que no era un encargo inicial, a nivel urbano también se intervinieron las áreas exteriores de acceso, donde la incorporación de una nueva pérgola redefine la llegada al hotel, brindando protección climática y una identidad renovada. Esto fue llevado a cabo entendiendo que iba a ser necesario para mejorar el vínculo con la ciudad.
–¿Podría cuantificar el área que fue transformada?
–En términos de magnitud, la remodelación abarca aproximadamente 2.100 m² de espacios comunes, 4.800 m² de habitaciones con sus baños y corredores y cerca de 500 m² de áreas exteriores, confirmando el carácter integral y estratégico de la intervención. Quedó pendiente en esta primera etapa la remodelación del rooftop, el cual se llevará a cabo próximamente.
CONCEPTO
–¿Cuál es el concepto que se aplicó al momento de realizar las modificaciones?
–El eje conceptual de la remodelación fue lograr una transformación capaz de aportar contemporaneidad sin perder de vista las raíces locales. La intervención se concibió como una oportunidad para renovar la imagen del hotel, alineándose con los lineamientos de la marca y con una cultura profundamente orientada a la satisfacción de los huéspedes. Global Design planteó un pedido clave: que los espacios comunes trascendieran su función práctica para convertirse en verdaderos puntos de encuentro, donde la interacción, las relaciones y el sentido de comunidad cobraran vida. En este marco, el diseño de las áreas públicas asume un rol central, funcionando como plataformas facilitadoras que inspiran y potencian vínculos.
–¿Cuál fue la razón o la necesidad que motivaron estas transformaciones?
–Uno de los objetivos principales fue reforzar la conexión del hotel con la ciudad y con el clima de Asunción. En este sentido, la reconfiguración del acceso se convirtió en un gesto arquitectónico decisivo: una nueva pérgola que, además de dotar de identidad al edificio, aporta confort térmico al generar sombra y protección frente a la intensa radiación solar. Así, el hotel deja de ser un volumen hermético para transformarse en un espacio permeable, abierto y conectado con su entorno urbano inmediato.
IDENTIDAD LOCAL
–¿Cómo se transmitió este mismo concepto a nivel de interiores?
–En el interior, la propuesta buscó traducir la identidad local a través de una lectura contemporánea de sus tradiciones. Textiles, cerámicas y artesanías fueron reinterpretados bajo un lenguaje sobrio y elegante, acompañado de materiales nobles como la madera y la piedra, que transmiten calidez y sofisticación en igual medida. Cada detalle –desde el mobiliario hasta los revestimientos diseñados a medida– fue pensado para equilibrar funcionalidad y estética, proyectando una atmósfera actual e internacional, pero a la vez íntimamente enraizada en lo local.
–¿Qué nuevas características funcionales aportaron las reformas?
–Las reformas aportaron una serie de mejoras tanto funcionales como estéticas que transformaron de manera integral la experiencia del hotel. Desde el punto de vista funcional, se reorganizó el programa espacial con el objetivo de optimizar la circulación, aportar flexibilidad y enriquecer la vivencia del huésped. Un ejemplo de ello es el restaurante, concebido para adaptarse a distintos momentos del día. El lobby también adquirió un rol renovado: dejó de ser un espacio de tránsito para convertirse en un lugar de encuentro y permanencia, gracias a la incorporación de áreas multipropósito, espacios de cowork y livings frente a la recepción.
MATERIALES NOBLES
–¿Qué puede destacarse respecto a las características estéticas de las intervenciones?
–En el plano estético, la intervención definió una nueva identidad visual para el hotel, basada en una materialidad contemporánea enriquecida con guiños a la tradición paraguaya. Se recurrió a la madera y la piedra como materiales nobles, combinados con cerámicas artesanales y textiles locales, entre ellos piezas de ñandutí reinterpretadas para el proyecto. La presencia del arte también se potenció con la futura reubicación del mural emblemático de Carlos Colombino. La iluminación fue diseñada con una lógica cambiante a lo largo del día, capaz de generar un ambiente fresco y luminoso en las horas diurnas y transformarse en un clima íntimo y sofisticado durante la noche, especialmente en el restaurante.
Finalmente, el paisajismo con vegetación autóctona refuerza la sensación de un entorno relajado y acogedor, mientras garantiza resistencia y adaptación a las condiciones climáticas propias de Asunción.
DESAFÍOS
–¿Cuáles son los principales desafíos que encontraron en aspectos como el clima local y la sustentabilidad en general?
–Un proyecto de esta magnitud inevitablemente enfrenta desafíos asociados al clima local, al mantenimiento en el tiempo. En Asunción, la fuerte exposición solar y las lluvias frecuentes demandan soluciones que no solo sean estéticas, sino también funcionales. El diseño de la nueva pérgola en el acceso es un ejemplo de ello: más allá de su valor arquitectónico, cumple un rol clave al generar sombra y confort desde el primer contacto con el edificio, evitando el sobrecalentamiento de los espacios interiores y aportando protección frente a la humedad.
–¿Cómo se conjuga todo esto con la estructura preexistente?
–Un reto significativo fue la decisión de conservar la estructura existente. Esto implicó trabajar con las limitaciones arquitectónicas heredadas y adaptarlas, logrando una modernización profunda sin recurrir a demoliciones innecesarias.
Finalmente, en todo momento se buscó equilibrar el alcance de la intervención con los costos y la operación diaria del hotel. Una remodelación de este tipo debe ser sostenible también desde el punto de vista económico, utilizando materiales y soluciones que no representen cargas excesivas de mantenimiento y que aseguren durabilidad en el tiempo.