Los patrimonios del Paraguay imponen elegancia en el bosque
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Un recuento de lo que fue la emocionante travesía del segundo grupo de voluntarios de A Todo Pulmón, en la búsqueda de los árboles más altos y más añejos.
Por Sara Ayala
@saruayala
Fotos Gentileza Mario Achucarro
Una aventura más se suma con A Todo Pulmón, para descubrir a nuevos colosos en esta edición 2025 que los reconoce con nombre y apellido, “Patrimonios del Paraguay”. Porque en estas expediciones se logró conectar con lo más profundo que nos ofrece el bosque tropical del país, los árboles que echan raíces en las reservas y en las comunidades.
Se cumplió con el recorrido completo aguardando el reconocimiento a los árboles más altos y más añejos, en el acto de premiación que será el jueves 9 de octubre a las 20:00. Estas expediciones para el concurso Colosos de la Tierra 2025 culminaron el fin de semana pasado con los tres recorridos que se dieron en todas las regiones del país, desde el Chaco hasta el Este, Norte y Sur del país, para conocer a los finalistas de esta edición.
La expedición, en plena tarea de evaluación, en la Reserva Nacional de Caazapá
RESERVAS Y COMUNIDADES
La experiencia social y ecológica de honrar a aquellos árboles del país así como recorrer por sitios emblemáticos sumaron al recorrido ambiental y turístico. En esta oportunidad acompañé al segundo grupo de voluntarios que comenzó su travesía en el Parque Nacional Caazapá, distrito de Abaí, evaluando a un yvyra pytã, en la categoría Árbol Más Grande de las Áreas Silvestres Protegidas.
Yvyra pytã, postulado por Emiliano Coronel
Se continuó en Itapúa, Kressburgo de Carlos Antonio López, donde se midió un yvyraro en el Colegio Privado Heinfried Wolfgang Kress, en la categoría Árbol de mi Escuela. Llegando a Tomás Romero Pereira, se evaluó un imponente yvyra pytã, como Árbol Más Grande. Cerrando el día en Edelira, con un guapo’y del Colegio Nacional Pirayu’i, seguido de una visita a las Misiones Jesuíticas de Trinidad.
El segundo día, volviendo a Itapúa en Coronel Bogado se evaluó otro yvyra pytã. Se culminó esa jornada en Mbocayaty del Guairá, con un guapo’y en el área de la Reserva de Recursos Manejados Ybytyruzú.
Guapo’y, propuesto por Herminio Morínigo
El tercer día en Villarrica, se celebró al ganador de la categoría “Árbol de mi Comunidad”, un gomero. La expedición finalizó en Quiindy, Paraguarí, con un guapo’y, el octavo finalista al Árbol Más Grande del Paraguay, culminando la expedición en el lago Ypoá.
VALOR PATRIMONIAL
En estas travesías naturales no solo se buscan árboles altos o añejos, más bien la expedición logra esa simbiosis entre la vida cotidiana de las comunidades comprometidas con la causa de darle el valor patrimonial a estos árboles que guardan historias, recuerdos con el testimonio de sus sombras.
Yvyraro del Colegio Privado Kress
Los colosos no solo están en las reservas, sino también en propiedades privadas que resguardan el valor ecológico de los bosques, siendo una mezcla de historia en las escuelas y en los barrios. El compromiso que permite a la organización A Todo Pulmón dar protagonismo a los verdaderos patrimonios vivos del Paraguay, junto a las historias de las comunidades que los protegen.
Medición del yvyra pytã, de Coronel BogadoYvyra pytã, inscripto por César SaucedoGuapo’y en el Colegio Nacional Pirayu’iYvyra pytã, propuesto por Édgar AquinoGuapo’y del área de la Reserva de
YbytyruzúGomero, ganador de “El árbol de mi comunidad”Guapo’y, propuesto por Herminio Morínigo
Taguá, la supervivencia de una especie clave para el Chaco
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Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
En Fortín Toledo, a 493 kilómetros de Asunción, el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) logró reproducir en cautiverio 70 ejemplares de taguá, un tipo de pecarí que se creía extinguido hasta que en 1972 un grupo de zoólogos estadounidenses logró avistar ejemplares vivos. Luego de una primera reintroducción de la especie en 1999, ahora buscan terrenos donde poder hacerlo nuevamente en un escenario difícil por la presencia de caza furtiva y el avance de la deforestación.
Desde que en la década del 70 del siglo XX el mundo científico se sorprendiera por la presencia de este muy antiguo pecarí en el Chaco, se dio un largo recorrido hasta la creación en 1985 del Proyecto Taguá, que tuvo por objetivo preservarlos, criarlos en cautiverio y, siempre que estuvieran dadas las condiciones, reintroducir ejemplares en el bosque.
En este proceso surgió el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) y su valiosa labor en la protección de la especie, cuyo nombre científico es Catagonus wagneri. Lo hace en una reserva de 120 hectáreas en la que se van criando en distintos corrales en los que son alimentados a base de andai y balanceados e identificados mediante microchips.
En estos días se realiza el chequeo anual de la salud de los animales, una buena oportunidad para conversar con Yamida Benítez, directora ejecutiva del CCCI, que da cuenta que las manadas son muy protectoras de las crías: “Es una estructura familiar compleja y solidaria”, apunta destacando la capacidad de los taguás de adaptarse a un clima muy difícil que puede tener días de 50 grados de calor con un sol cegador o soportar fríos bajo cero en los inviernos.
Yamida Benítez, directora ejecutiva del CCCI
RESULTADOS SATISFACTORIOS
Yendo a la actividad del Centro, resume: “En lo que respecta a la cría en cautiverio, el estudio y el plan de conservación han arrojado resultados muy satisfactorios. El mayor desafío que enfrenta actualmente el proyecto es la protección efectiva del hábitat natural de la especie”.
Es que el avance de la deforestación en el antiguo territorio que habitaron enlhet, nivaclés, ayoreos y sanapanás, en lo que hoy es el departamento de Boquerón, hace difícil encontrar espacios para devolverlos a la vida silvestre.
Estos especiales chanchos de monte cumplen un rol clave en la dispersión de semillas y, sobre todo, y no es un detalle menor, en la preservación de agua en los senderos que van cavando las manadas en sus recorridos por el bosque.
En 1999, cuando el taguá fue la mascota de la Copa América organizada por nuestro país, se hizo la última reintroducción en la zona de la estatal estancia La Patria, que tiene unas 20.000 hectáreas de bosques protegidos. La experiencia concluyó en 2001 y, desde entonces, la caza furtiva y el avance de la frontera agrícola vienen limitando los espacios para la reproducción no solo de los taguás, sino de la diversa y variada fauna chaqueña.
Aquí su diálogo con El Gran Domingo de La Nación:
–¿Cuántos ejemplares silvestres se estima que sobreviven en el Chaco?
–Según el último censo realizado en 2012, se estimó una población de aproximadamente 5.000 individuos. Sin embargo, las estimaciones actuales indican que dicha población ha disminuido, situándose entre 3.500 y 4.000 taguás en estado silvestre.
–¿Por qué se dice que está en peligro de extinción?
–La difícil situación de la especie se da debido a una combinación de factores que han impactado severamente su población: la destrucción progresiva de su hábitat natural en el Gran Chaco Americano, la presión ejercida por la caza y la posible incidencia de enfermedades.
–¿Cómo impacta la deforestación en su hábitat?
–El taguá es una especie que evolucionó en estrecha relación con el bosque chaqueño, del cual depende para su supervivencia. No se adapta bien a los cambios en el uso del suelo ni a la degradación del monte nativo. Su bienestar está intrínsecamente ligado a la densidad del bosque chaqueño, entorno en el que encuentra refugio y camuflaje. Por ello, la deforestación afecta negativamente su reproducción y la diversidad genética de la especie, al aislar a los individuos y fragmentar su hábitat.
ALIMENTACIÓN
–¿Cuál es su principal fuente de alimentación?
–Su dieta se basa principalmente en el consumo de cactáceas, que representan el 80 % de su ingesta alimentaria. Si bien en el Chaco puede alimentarse de diversas especies de cactus, su preferida es la Opuntia chacoensis (NDR: popularmente conocidas como tunas).
–¿Cómo es la conducta del taguá?
–El taguá es un animal gregario que vive en grupos familiares de entre 2 y 7 individuos, con una organización social de carácter matriarcal. Todos los miembros del grupo participan en la protección mutua y en el cuidado de las crías. Es una especie diurna y de temperamento tranquilo, siempre que no se sienta amenazado o perturbado.
–¿Cómo es su vida silvestre?
–Su comportamiento en libertad no difiere significativamente del observado en cautiverio. La principal diferencia radica en que, en su entorno natural, los individuos están más expuestos a los riesgos y peligros propios del ecosistema.
REINTRODUCCIÓN AL HÁBITAT NATURAL
–¿En qué zona del Chaco se lo podría reintroducir?
–La reintroducción de una especie en su ambiente natural es un proceso de alta complejidad. Requiere evaluar el estado sanitario de los individuos candidatos, verificar que el área seleccionada reúna las condiciones ecológicas necesarias para la especie y garantizar que dicho territorio no estará sujeto a cambios en el uso del suelo. Asimismo, tras cualquier reintroducción es indispensable implementar un programa de monitoreo a largo plazo, lo que representa un desafío logístico y económico considerable.
–¿Quiénes los ayudan en la financiación de la actividad y aporte científico?
–El programa de conservación se financia íntegramente con fondos internacionales. En cuanto al respaldo científico, se trabaja principalmente en colaboración con zoológicos, instituciones y universidades de Estados Unidos y Europa. A nivel nacional, se trabaja en colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades).
–El taguá fue mascota de la Copa América 99 y eso logró visibilizarlo. ¿Se analiza alguna estrategia parecida para el corto plazo?
–El objetivo principal del proyecto es la conservación de la especie. No obstante, como estrategia complementaria y de alto impacto inmediato se implementa activamente la difusión de su existencia y del rol ecológico fundamental que desempeña en el monte chaqueño. Esta labor de comunicación y educación ambiental se lleva a cabo mediante charlas dirigidas a visitantes nacionales e internacionales, así como a instituciones educativas de todo el país, con el propósito de generar una conciencia activa en torno a su valor y conservación. Esta iniciativa cuenta además con el respaldo de instituciones locales como la Secretaría de Turismo de Filadelfia y guías turísticos, quienes recomiendan el CCCI Proyecto Taguá como punto de interés turístico de la vida silvestre e histórico por su cercanía con los puntos del Fortín Toledo, el Samu’u del Franco Tirador y los cementerios Paraguayos y Bolivianos.
OTROS PROYECTOS
El Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) tiene en marcha además el Proyecto Cactaceae, que se inició en 2021, que va de la mano con el principal de la cría de los taguá. “Tras varios años de observación de esta especie en estado salvaje y en cautiverio, se identificó un patrón alimenticio utilizado para complementar la nutrición de los grupos familiares. Entre los alimentos preferidos por el taguá se encuentran varias especies de cactáceas endémicas del Chaco. Bajo esta premisa se inicia el Proyecto Cactacea con la intención de producir parcelas experimentales para complementar su alimentación a partir de fuentes controladas y sostenibles”, se explica.
También se lleva adelante el Proyecto Tapir, iniciado en 2019, que estudia la especie en su comportamiento, patrones de movimiento y relacionamiento con el medioambiente. Allí se busca “información fundamental para el diseño de estrategias para preservar la especie, protegerla de amenazas y dar a conocer la importancia de su rol en el ecosistema. Utilizando técnicas de captura por métodos químicos para la toma de muestras biológicas, curación de heridas y lesiones, instalación de collares para el monitoreo de los especímenes mediante GPS, así como su observación por medio de cámaras trampa”, comentan.
“Todos estos datos ayudarán a conocer la interacción de la misteriosa especie con otras, incluyendo la humana, con la intención de generar información fundamental para la protección de su hábitat natural. La intención además es publicar estos hallazgos con fines académicos y el desarrollo de proyectos de conservación”, concluyen señalando.
UN LUGAR PARA VISITAR
El Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI), ubicado a 30 kilómetros de Filadelfia, ingresando unos 9 kilómetros desde la ruta Transchaco, comparte espacio con el Museo Fortín Toledo, que reúne objetos históricos y fotografías de época.
El recorrido también incluye la posibilidad de explorar antiguas trincheras, refugios subterráneos, conocidos como “tucas”, y otras estructuras originales. Destaca también la presencia de un samu’u que sirvió de “nido de francotirador” en la guerra del Chaco.
Allí también se pueden observar los cementerios de soldados paraguayos y bolivianos, caídos en la batalla de Toledo, que se desarrolló entre el 25 de febrero y el 11 de marzo de 1933 y fue uno de los enfrentamientos principales de la guerra del Chaco. En dicho combate se frenó el avance de las tropas bolivianas hacia Isla Po’i, el centro de operaciones estratégicas del Ejército paraguayo.
El fortín Toledo fue fundado el 21 de enero de 1927 y su nombre rinde homenaje al héroe de la guerra de la Triple Alianza coronel de caballería Felipe Toledo, que ofrendó su vida en la batalla de Lomas Valentinas.
“La instalación del fortín respondió a una doble finalidad estratégica: por un lado, resguardar la integridad del territorio nacional en una zona clave del Chaco y, por otro, brindar protección a las colonias menonitas establecidas en las cercanías”, recuerda la Wikipedia.
Está habilitado allí también el Museo Interactivo Ruta Chaco Boreal, una aplicación tecnológica que permite a los visitantes acceder a información histórica y patrimonial mediante herramientas digitales. La señalética del recorrido también incorpora sistemas inclusivos como braille y códigos QR.
Cámara de comercio presenta estand “Uruguay expone” en el Chaco
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La Cámara de Comercio Paraguayo-Uruguaya (CCPU) participa de la Expo Pioneros 2026 con el estand “Uruguay Expone”, abierto a empresarios, productores, profesionales y público en general, en el importante evento que se celebra del 27 al 30 de mayo en el corazón del Chaco paraguayo, en el predio de Pioneros del Chaco S. A., en Loma Plata (Boquerón).
“Nuestro estand está ubicado en el Pabellón Comercial 3, Stand n.° 5, el espacio estará abierto de 8:00 a 18:00 horas, ofreciendo una oportunidad única para conocer empresas uruguayas de diversos sectores, generar contactos estratégicos y explorar nuevas oportunidades de negocios”, indicaron desde la CCPU.
El objetivo de esta participación es fortalecer los vínculos comerciales entre Paraguay y Uruguay, promoviendo el intercambio de experiencias, la cooperación empresarial y la identificación de proyectos conjuntos que contribuyan al desarrollo de ambos países.
Los visitantes podrán encontrar potenciales socios estratégicos, tender puentes para futuras alianzas y descubrir caminos concretos para generar beneficios reales entre empresas uruguayas y paraguayas, en un entorno diseñado para fomentar el networking, la innovación y la integración regional.
La Cámara de Comercio Paraguayo-Uruguaya (CCPU) es una institución histórica fundada en 1961 que tiene el propósito de estimular el relacionamiento entre ambos países para optimizar sus intereses económicos, a través de los organismos oficiales competentes, así como la realización de eventos para difundir oportunidades de negocios para beneficio mutuo.
Recientemente presentó su comisión directiva para el periodo 2026-2028, conformada por Federico Esmite (presidente), Ignacio Bentos (vicepresidente), Santiago Mello (secretario), Cecilia Casalás (tesorero), Andrea Bacigalupi, Sussy Alsina, Sebastián Pérez, Juan Pablo García, Enrique Fernández (directores titulares), Elbio Martínez, Sebastián Bianchini, Leticia Fleitas (directores suplentes), Gustavo Pose (síndico titular), Carlos Sirtori (síndico suplente).
Tramo de construcción de la ruta PY12 llega a avance del 98 %
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La construcción de la ruta PY12 se encuentra en franco avance, más específicamente el lote 3, que comprende un extenso tramo en el Bajo Chaco. La obra es de fundamental importancia para la interconexión regional, entre localidades de la región Occidental con la región Oriental.
La vía, en el tramo comprendido entre Chaco’i y General Bruguez, departamento de Presidente Hayes, continúa acercándose a su etapa final en el lote 3, que ya registra un avance físico del 98 %, de acuerdo con lo informado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
La ruta, de aproximadamente 166 kilómetros de extensión total, dará impulso a la conectividad del Bajo Chaco, al facilitar el traslado de personas y cargas, además de ampliar el acceso a servicios y consolidar la integración con Asunción y la red vial principal del país.
Trabajos
Las labores en este sector se concentran en la conformación de la carpeta asfáltica en los últimos tramos correspondientes al lote mencionado anteriormente, que abarca desde el km 80,2 hasta el km 122,2. Este frente también incluye el acceso a las comunidades Ninfa y Cabo Olivorio Talavera.
Igualmente, prosigue la ejecución de las distintas capas que conforman la estructura de la calzada, entre ellas la base de concreto asfáltico, la base estabilizada y los tratamientos con suelo cemento y suelo cal. Las intervenciones en este tramo están a cargo del Consorcio Vial Chaco, integrado por las empresas Weell Co S.A. y Teco S.R.L., y avanzan conforme al cronograma previsto.
La construcción de la ruta PY12 está dividida en cuatro lotes y constituye una de las principales obras de infraestructura vial en ejecución en el Bajo Chaco, debido a su impacto en la integración de comunidades y el acompañamiento al desarrollo productivo.
La Cámara de Comercio Paraguayo Uruguaya renovó autoridades y llega al Chaco
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La Cámara de Comercio Paraguayo Uruguaya (CCPU) anunció su nueva comisión directiva para el periodo 2026-2028, renovando el compromiso de seguir fortaleciendo los vínculos comerciales, empresariales e institucionales entre Paraguay y Uruguay, promoviendo espacios de integración, networking y generación de oportunidades para nuestros asociados.
La misma está conformada por Federico Esmite (presidente), Ignacio Bentos (vicepresidente), Santiago Mello (secretario), Cecilia Casalás (tesorero), Andrea Bacigalupi, Sussy Alsina, Sebastián Pérez, Juan Pablo García, Enrique Fernández (directores titulares), Elbio Martínez, Sebastián Bianchini, Leticia Fleitas (directores suplentes), Gustavo Pose (síndico titular), Carlos Sirtori (síndico suplente).
“Con entusiasmo y visión de futuro, trabajaremos para consolidar a la CCPU como un referente binacional, impulsando iniciativas que contribuyan al crecimiento del intercambio comercial, la inversión y la cooperación entre ambos países”, expresa el gremio en un comunicado. “Agradecemos la confianza depositada y reafirmamos nuestra vocación de servicio para continuar construyendo, junto a ustedes, una Cámara cada vez más dinámica, cercana y representativa”.
La Cámara de Comercio Paraguayo-Uruguaya (CCPU) es una institución histórica fundada en 1961 que tiene el propósito de estimular el relacionamiento entre ambos países para optimizar sus intereses económicos, a través de los organismos oficiales competentes, así como la realización de eventos para difundir oportunidades de negocios para beneficio mutuo.
La Cámara de Comercio Paraguayo Uruguaya centra sus esfuerzos en el intercambio de las inversiones del comercio y de los servicios, cooperación regional y global entre los bloques económicos, orientados a la mayor libertad de comercio posible, así como fomentar las relaciones comerciales, turísticas y culturales entre Paraguay y Uruguay.
En ese objetivo, la Cámara de Comercio Paraguayo-Uruguaya invita a visitar su estand institucional en la próxima Expo Pioneros 2026, uno de los encuentros más importantes del país para el desarrollo empresarial, productivo y logístico en el Chaco paraguayo, del 27 al 30 de mayo, en el predio de Pioneros del Chaco S. A., en Loma Plata (Boquerón), para generar networking, fortalecer vínculos comerciales, conectar con empresas uruguayas y paraguayas y descubrir nuevas oportunidades de negocios.