El próximo miércoles 1 de octubre, en la Plaza Uruguaya de Asunción, se llevará a cabo la décima edición del Festival Nacional del Jopará, un encuentro que celebra las creencias populares, las costumbres y la gastronomía de nuestro país. Esta cita obligada con la raíz más profunda de nuestra identidad se desarrollará de de 7:00 a 15:00.
La tradición marca que el décimo mes del año debe ser recibido con un sustancioso plato de jopará que combina locro, poroto y los más variados ingredientes, al que se le se le atribuyen poderes místicos contra el temible Karai Octubre que, según la creencia popular, trae consigo días de mucha carencia y malas vibras.
DIEZ VARIEDADES
El reconocido promotor cultural Clemente Cáceres encabezará el equipo de cocineros que preparará diez variedades de jopará, entre ellas el joparaité, jopara kesu, kure pykue jopara, jopara peky, vaca pokue jopara, jopara so’o con osobuco, jopara norteño y sesina piru jopara.
Habrá también otras propuestas gastronómicas, postres y bebidas tradicionales. En la ocasión se celebrará igualmente el Día Internacional del Adulto Mayor con un homenaje a Lidia González de Cardozo e Irma Pereira de Cáceres. La jornada contará con la presentación de unas 30 agrupaciones artísticas de música y danza folclórica para disfrutar de una verdadera fiesta popular paraguaya.
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Hoy es el día del vori vori, mirá dónde podés degustarlo
Este 14 de abril no es un día cualquiera para los amantes de la cocina paraguaya. Es el Día Nacional del vori vori, y la propuesta viene con un plus difícil de ignorar: degustaciones gratuitas en varios puntos del país.
La Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) invita a sumarse a una jornada que pone en el centro a uno de los platos más representativos del Paraguay, reconocido incluso a nivel internacional como el mejor plato del mundo, según el ranking de TasteAtlas.
En Asunción, la cita es en Turista Róga, sobre Palma, de 11:00 a 13:00, donde los visitantes podrán probar esta receta tradicional que combina sabor, historia e identidad.
Pero la celebración no se queda solo en la capital, ya que también habrá actividades simultáneas en Encarnación, Ciudad del Este, Villarrica, Pedro Juan Caballero y Areguá.
La jornada cuenta además con el apoyo de marcas como Pechugón y La Pradera, sumando al sector privado a esta apuesta por revalorizar la gastronomía local.
Más que un plato, el vori vori es parte de la identidad paraguaya. Y este martes en su día oficial, la excusa es perfecta: probarlo, celebrarlo y entender por qué llegó a lo más alto del ranking mundial.
Hay que mencionar que está disponible una guía del vori vori a través de Visit Paraguay, con más de 65 puntos del país donde se puede disfrutar de un vori vori casero. Los destinos incluyen Central, Cordillera, Alto Paraná, Itapúa, Ñeembucú, Misiones, Paraguarí y, por supuesto, Asunción que podés conocerlo aquí.
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Feria Palmear mostrará cultura, arte y tradiciones de Japón
En conmemoración de los 90 años de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses al Paraguay, se llevará a cabo la Feria Palmear Japón el próximo 18 de abril sobre la calle Palma, en el centro histórico de Asunción.
El evento iniciará a las 11:00 y ofrecerá a los asistentes una experiencia cultural que pondrá en valor las tradiciones y expresiones artísticas de la colectividad japonesa en Paraguay, anunció el embajador Katsumi Itagaki, en el programa Tribuna de Paraguay TV.
El diplomático explicó que la feria forma parte de una serie de actividades abiertas a la ciudadanía, orientadas a celebrar la historia compartida, el intercambio cultural y el fortalecimiento de los vínculos entre Paraguay y Japón. En ese sentido, recordó que ambos países conmemoran este año 107 años de relaciones diplomáticas.
El embajador también resaltó la convivencia armoniosa entre paraguayos, descendientes japoneses y otros inmigrantes, así como el rol del intercambio cultural como base del entendimiento mutuo entre ambos pueblos.
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Resaltó además el aporte de la comunidad nikkei al desarrollo económico, social y cultural del país. “Gracias a los inmigrantes japoneses, sus hijos y nietos, hoy existe una comunidad que ha contribuido significativamente al crecimiento del Paraguay”, manifestó.
Asimismo, recordó que la cooperación japonesa con Paraguay se extiende por casi seis décadas, con aportes en infraestructura vial, sistema de salud y formación técnica, destacando el rol del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP).
También refirió el respaldo del Japón a proyectos de innovación tecnológica impulsados por la Agencia Espacial del Paraguay, incluyendo el desarrollo del satélite GuaraniSat-2 y la capacitación de recursos humanos en tecnología espacial.
El diplomático subrayó que la relación bilateral avanza hacia una alianza estratégica con énfasis en inversión, innovación y cooperación técnica, y destacó que actividades como esta feria permiten acercar estos vínculos a la ciudadanía.
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Postales de Fe: Semana Santa 2026
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“La cocina es dinámica y lo que no evoluciona se muere”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Néstor Soto/Gentileza
Clemente Cáceres es tesoro nacional vivo por su aporte a la cultura paraguaya y en particular por su trabajo de investigación de la historia culinaria del país. Además de su labor propiamente bibliográfica, su aporte a la difusión estriba fundamentalmente en la realización de ferias que rescatan las prácticas vivas. Además de la recuperación de viejas recetas olvidadas, Clemente amasa en sus manos nuevas técnicas para renovar los sabores partiendo de la base de que tradición e innovación van de la mano.
“Muchas veces se plantea la idea de que la verdadera cocina paraguaya es la de antes, desde lo estático y no es así, la cocina es dinámica. Todo cambia, todo evoluciona y lo que no evoluciona se muere”, refiere Clemente Cáceres, un docente y periodista que a sus 74 años es un referente en el trabajo de investigación, rescate y difusión de la gastronomía popular paraguaya.
Nacido en San Ignacio Misiones en 1951, creció rodeado de la tradición culinaria de su familia, pero lo que primero lo atrapó fue el arte del sonido y el cuerpo, en particular la danza, escuchando y viendo a su madre.
“Ella era analfabeta, pero era bandoneonista, tenía su orquesta familiar y su grupo de danza tradicional, en donde yo bailé con ella desde los cinco años. Es así que yo casi nací entre el teatro, la música y la danza”, comenta.
Clemente tiene una hoja de vida extensa y desde hace varios años, como funcionario de la Municipalidad de Asunción, viene trabajando en la difusión de la comida tradicional paraguaya, la que celebra como joya histórica, pero a la que le rinde tributo desde el dinamismo, el cambio, la adaptación a cada nuevo escenario, una mirada que le aportó su formación en antropología.
DESDE LOS MÁRGENES
“Empezamos en la Manzana de la Rivera mientras trabajábamos en la difusión de la música, la danza y el teatro en los barrios de Asunción, y a cocinar y a recordar todos los platos tradicionales, pero era ijyképe. Ahí fue que se inició este compromiso, con actividades como el kurusu ára, chipa’apo y el karu guasu de karai octubre, que llevaba mucha gente y después ya pasó a hacerse en formato de ferias, como la de 100 comidas dulces y bebidas de San Juan. Lo hacíamos en la plaza Uruguaya y en diferentes plazas de Asunción, desde junio a octubre”, narra Clemente.
Si bien en los años 70 tuvo una vida como docente de matemática y educación física en Laureles, Ñeembucú; de periodista del diario La Tribuna de Asunción durante la década del 80 y de emprendedor gastronómico en algún intersticio, su labor cercana a la cultura popular y la gastronomía lo terminó de coronar como tesoro nacional vivo por su aporte a la investigación.
“Empecé a descubrir muchas cosas, a leer, a investigar. Yo recorría el país y encontraba cosas muy diferentes, con otros nombres, como el caso del kavure, de las chispas, las variedades de locro”, comenta.
Su aporte en lo gastronómico tiene dos elementos centrales: por un lado la investigación histórica y el registro in situ, gracias a su recorrido de todo el país como gestor cultural, de las distintas variantes de las comidas tradicionales del Paraguay expresadas en cada región, ciudad o contexto, con convergencias y divergencias de recetas y nombres; y por el otro, la difusión a través de ferias de comidas, mediante las cuales se mantiene viva la historia gastronómica del país.
Hace varios años, desde la Dirección General de Cultura de la Municipalidad de Asunción, además de dirigir varios grupos de danza, quedó a su cargo el rescate y la difusión de los acervos populares del país. Entre ellos se menciona la Feria Anual de 300 Tembi’u Paraguái por las diferentes plazas de la capital; el Festival Nacional del Tereré, el Chipa’apo Punta Karapã ha Terminal-pe; Kurusu Ára, Carrulim Ára, el Festival Nacional del Jopara, entre otras actividades.
EL PAN DE LA COLONIA
“Encontramos el archivo de los mercedarios, religiosos que vinieron a Paraguay en época de la colonia. Eran los únicos que registraban lo que comían a diario en un anecdotario, donde incluso había recetas. Estos documentos obran desde el año 1570, 1573”, comenta Cáceres, uno de los hallazgos que considera más importantes dentro de su trabajo.
Su escudriñar entre libros y archivos es para él un desafío personal y autogestionado, que lo viene desarrollando desde hace años con algunas colaboraciones. En ese tren menciona a Eusebio Velázquez como uno de sus aportantes a la hora de realizar la labor investigativa en los archivos oficiales.
“Para mí, el hallazgo de ese diario, ese anecdotario, es como una perla, como una pepita de oro. Yo ya había encontrado en otros textos históricos la palabra mbuja. En el caso de textos de Alejo García hablan del mbujape, otro cronista, Luis Ramírez, habla de mbujapeguasu. Hablan nombrando a panecillos o a veces a tortas, era vago y ambiguo el uso del término. Pero en este archivo se explica que el mbuja es todo lo que después evolucionó como pan, y algunos decían que mbujape es pan, pero no es así”, indica citando una de las conclusiones de sus estudios.
Según explica, de aquel mbuja vendrán todos los amasados de la tradición culinaria de la región: las que terminan en arenado evolucionaron hacia el mbeju, y las que fueron más hacia la torta fueron de mbejupe a mbejupe guasu y de ahí a chipa guasu.
LA TORTA Y LAS BOLITAS DE MAÍZ
“Otro documento que encontramos es uno en el que el mariscal López pide torta de maíz para los soldados, a los que van a combatir por 15 días. Se menciona la torta de maíz dos veces en Asunción. Después, estando en Humaitá, ya no pide torta de maíz, sino que pide sopa de maíz”, reseña sobre los orígenes de una de las comidas más tradicionales del Paraguay.
Otro dato obtenido por Clemente da cuenta del origen indígena de lo que se conoce actualmente cono vorivori. En este sentido, se remite a un religioso que desde Santa Cruz de la Sierra explica que es costumbre de los chiriguanos, guaraníes occidentales, agregar bolitas de maíz a sus caldos de caza y de pesca.
Es por hallazgos como estos que la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) recurrió a sus aportes para la fundamentación histórica de los patrimonios gastronómicos nacionales como el locro, la chipa, el vorivori, la sopa paraguaya, entre otras recetas tradicionales.
LA IMPRONTA ARTÍSTICA Y ANTROPOLÓGICA
“Mi mundo es el arte. Ninguna ocupación llegó ocupar demasiado mi tiempo como el arte, sea música, danza y teatro”, explica Clemente y casi inmediatamente después invita a que se visite su canal de YouTube, donde tiene una sinfín de recetas y preparados de comida tradicional del Paraguay.
“Yo creo que mi formación en antropología me permitió ampliar el horizonte, la mirada, ver que todo cambia, de que uno evoluciona, que uno tiene que adaptarse a lo que hay. Eso hace que no me sorprenda que el pueblo esté creando cosas”, añade.
La actividad reciente más importante realizada desde la oficina que dirige fue el chipa’apo en Punta Karapã, en la Chacarita, el pasado Martes Santo, que fue muy concurrido y celebrado por el público, que disfrutó de esta delicia culinaria tan característica de la Semana Santa paraguaya.
“La gente que va a nuestras actividades se sorprende por lo rico, por lo colorido, por las variedades, muchas comidas que ellos no conocían, pero en otras ocasiones se reencuentran con platos que ya hacían sus abuelas, y formas de preparación que no se hacen más en el presente. Es así que le llevan a sus hijos para mostrarles cómo eran antes las variedades de comida”, finaliza entusiasmado.