Un viaje a las raíces del arte y la cultura de Tobatí se llevará a cabo mañana, domingo 3 de agosto, un paseo vivencial por las tradiciones ancestrales y la historia de una localidad donde la artesanía y la cerámica son inherentes a su identidad, con exponentes que dan ejemplo de turismo sustentable a través del arte.
La salida está marcada para las 7:30 desde Turista Róga Costanera (Senatur). Durante el circuito se podrá disfrutar de la majestuosa naturaleza que arropa al Parque Ysypo del artesano Diego Esquivel; se visitará la Iglesia Inmaculada Concepción y se conocerá la historia de la ciudad con un guía e historiador. Una experiencia vivencial única se vivirá luego en la compañía Rosado, en el taller de don Néstor Portillo, maestro tallador famosos por sus máscaras.
TIENDA TOBA
Habrá almuerzo con degustación de comidas típicas y, finalmente, se llegará a la tienda y taller de Toba el Rostro del Arte, punto referencial de la promoción de la artesanía en la ciudad. El retorno a Asunción está previsto para las 15:00. Más informes en los teléfonos (0984) 817-990 y (0985) 623-880.
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Ecuador: el país de los cuatro mundos que quiere conquistar al paraguayo
Ecuador sorprende al mundo con una diversidad única que reúne islas legendarias, montañas imponentes, playas infinitas y selvas llenas de vida. En entrevista con La Nación, el embajador ecuatoriano en Paraguay, Santiago Ruiz, compartió un recorrido apasionante por los “cuatro mundos” que conforman su país, desde las icónicas Galápagos hasta el corazón de la Amazonía.
Se trata de un destino compacto, culturalmente vibrante y geográficamente fascinante, que invita a explorar cada uno de sus paisajes y sabores.
Con una extensa carrera diplomática iniciada en 1993 y misiones en Bélgica, la Unión Europea, Francia, Irán, la Santa Sede y Bielorrusia, Ruiz expuso emocionado sobre la riqueza turística de un país que, con apenas 370.000 km², reúne una diversidad natural y cultural única en el planeta.
Galápagos y la Costa
“Ecuador son cuatro mundos en un solo país”, insistió el embajador al describir la variedad de paisajes que sorprende incluso al viajero más experimentado.
Entre ellos, la joya indiscutible son las Islas Galápagos, ubicadas a solo dos horas de vuelo desde Guayaquil, en pleno Pacífico. Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1978, las islas también son famosas por su vínculo con las investigaciones del científico inglés Charles Darwin, quien, durante su travesía en el Beagle, observó allí elementos clave para formular la teoría de la evolución.
El segundo gran mundo ecuatoriano es la Costa, una franja privilegiada que ofrece 650 km de litoral, de los cuales 500 km son playas prácticamente ininterrumpidas. Esta región brilla por su gastronomía marina, destacando el encebollado, uno de los platos más recomendados por el embajador.
La Costa es también potencia en la producción de camarones, que en 2026 superó en divisas incluso a la exportación de petróleo, además del tradicional banano, uno de los sellos económicos del país.
Ciudades como Esmeraldas aportan un componente cultural vibrante, con una fuerte presencia afrodescendiente y una identidad musical única.
La Sierra: volcanes, cultura viva y ciudades que enamoran
En el corazón de los Andes se levanta La Sierra, con alturas que van desde los 1.800 hasta los 6.263 metros sobre el nivel del mar. Allí se encuentra el majestuoso Chimborazo, un volcán activo que forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, la cadena geológica que comienza en Japón y atraviesa todo el continente.
La capital, Quito, posee el centro histórico mejor conservado de América, además del reconocidísimo monumento de la Mitad del Mundo, donde los visitantes pueden colocar un pie en el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur. A una hora de allí se alza el Cotopaxi, un coloso de casi 6.000 metros que ofrece experiencias de aventura extrema acompañadas por guías locales.
Otras ciudades como Cuenca y Otavalo completan la región con arquitectura única, mercados artesanales y rutas culturales imperdibles.
La Amazonía: la mitad del Ecuador y un santuario natural incomparable
El cuarto mundo es la Amazonía, que ocupa la mitad del territorio ecuatoriano y constituye, según el embajador, una de las regiones más especiales del país. Allí se encuentra el Parque Nacional Yasuní, considerado uno de los lugares más biodiversos del mundo.
Situado entre los ríos Napo y Curaray, en las provincias de Orellana y Pastaza, el Yasuní es un refugio natural de miles de especies, hogar de comunidades indígenas y escenario de paisajes que parecen sacados de un documental. En sus ríos es posible observar delfines rosados, además de practicar kayak y otros deportes de aventura.
Sabores que conquistan paladares
La gastronomía ecuatoriana es tan diversa como su geografía. Entre las delicias más representativas destacan el encebollado, el ceviche ecuatoriano, los mariscos frescos, la tradicional fanesca (platillo típico de Semana Santa), y los yapingachos, un clásico de la cocina serrana.
Cómo llegar desde Paraguay
Las conexiones desde Asunción permiten llegar a Ecuador a través de rutas vía Lima, Bogotá, Panamá e incluso Buenos Aires, lo que convierte al país en un destino accesible para viajeros paraguayos que buscan un abanico completo de naturaleza, cultura, historia y aventura.
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Presentan el libro “Manual para el viajero” en Alto Paraná
La joven autora Carolina María Alexandra Galeano Quesnel presenta su libro titulado “Manual para el viajero”, este jueves 5 de marzo a las 17:30, en el espacio turístico de Saltos Monday, en Presidente Franco (Alto Paraná). La publicación de 190 páginas, que cuenta con el sello de editorial Arandura, reúne experiencias personales y reflexiones sobre la identidad, la memoria y la transformación.
“La obra plantea que el verdadero viaje no siempre es hacia un destino, sino hacia uno mismo, entendiendo que cada cierre también puede ser un nuevo comienzo. Un libro dirigido a quienes se sienten en tránsito y buscan descubrir que viajar también puede ser una forma de reencontrarse con su propia esencia”, expresa la descripción del lanzamiento.
“Vengo guardándome esto hace un tiempo… porque primero tenía que vivirlo, sostenerlo, escribirlo, llorarlo, ordenarlo… y volver a mí. Este proyecto no nació de un día para el otro. Nació de escuchar, de compartir, de aprender de otras personas. Ahí entendí algo que me cambió: no hay límites. Cada persona es única. Y lo más lindo es que cada una tiene algo para entregar al mundo”, compartió Alexandra Galeano en su cuenta de Instagram.
“Para mí, venimos con dos misiones: 1) Ser feliz, 2) Amar lo que hacemos. Y cuando encontrás ese algo que solo vos sabés hacer con pasión… el tiempo desaparece. Y cuando lo enlazás (sí, enlazás) con esta era digital y con tu propósito, todo se empieza a acomodar. En el medio de este proceso aprendí a equilibrar mis cuatro cuerpos: mente, cuerpo, alma y espíritu. Y comprendí algo clave: el poder de creación que tenemos es ilimitado… en presencia, en conciencia y en gratitud”, agregó.
Reseña de la obra
¿Y si el viaje más importante no fuera hacia afuera, sino hacia adentro? “Manual para el viajero” es una invitación a detenerse, escuchar y mirar la vida desde otro lugar. A través de experiencias personales, símbolos, caminos recorridos y reflexiones íntimas, este libro propone un viaje consciente por los territorios de la identidad, la memoria y la transformación.
No se trata de llegar a un destino, sino de aprender a habitar el camino. De comprender que todo cierre es también un comienzo, y que el verdadero movimiento ocurre cuando nos atrevemos a volver a casa con una mirada nueva. Un libro para quienes sienten que están en tránsito, para quienes buscan sentido y para quienes saben que viajar también es una forma de recordar quiénes somos.
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Premios Óscar: “La categoría de cortometraje muestra una diversidad particular”
Para los cineastas emergentes que este año compiten por el Óscar a mejor cortometraje, su nominación es una conquista personal, pero también una señal de apertura de la industria. “La categoría de cortometraje muestra una diversidad particular en sus géneros”, dijo a AFP Julia Aks, nominada junto a Steve Pinder por su sátira menstrual “Jane Austen’s Period Drama”.
"Y creo que eso me llena de esperanza, porque la Academia, que es el pináculo y el termómetro de la industria, se está abriendo cada vez más". La joven realizadora poco imaginaba que su obra, una comedia de época que aborda la menstruación y cuya protagonista se llama Estrogenia, aterrizaría en la mayor gala de Hollywood.
“Es muy alentador que el tipo de cosas que queremos hacer también estén siendo reconocidas”, dijo. La categoría de cortometrajes es vista como una puerta de entrada para nuevos talentos que buscan destacarse en la competitiva industria, y ha contribuido a lanzar carreras en el pasado. Fue el caso de Martin McDonagh, guionista y director de las multipremiadas películas “Tres anuncios por un crimen” (2017) y “Los espíritus de la isla” (2022).
“Honor increíble”
“Es un honor increíble”, comentó Pinder. “La Academia está integrada por personas que admiramos y con quienes queremos trabajar a futuro”, agregó en conversación con AFP. Para Sam Davis, que entró en la competencia junto a Jack Piatt por su corto “The Singers”, se trata de “un momento irreal”.
Y cree que la nominación valida su apuesta por elaborar sus preocupaciones personales a través del cine. “The Singers” sigue a un grupo de hombres solitarios que una noche en un bar inician espontáneamente una competencia de canto. “Quería contar una historia sobre la conexión y el poder de la vulnerabilidad, especialmente hoy en día cuando todo el mundo está en sus teléfonos, y estamos más desconectados”, dijo Davis a AFP.
El joven realizador, que cuenta entre sus ídolos a Paul Thomas Anderson, sostuvo que el aislamiento que afecta a los hombres de su generación era algo que quería evocar en la pantalla. “Nunca se sabe quién está a tu lado en la tienda o en el bar”, comentó. “Quizás haces un amigo si hablas”.
“Transformaciones”
La misma temática guió el trabajo del debutante Lee Knight, director de “A friend of Dorothy”, protagonizado por la actriz británica Miriam Margolyes. La pieza de 20 minutos, en la que también actúa Stephen Fry, retrata la amistad improbable entre una anciana y su joven vecino, y plantea una reflexión sobre la importancia de conectar con otro ser humano más allá de generaciones y orígenes.
“Se encuentran en un momento en el que se necesitan mutuamente, y están solos cada uno a su manera”, explicó Knight a la AFP. Para estos talentos que buscan su espacio en Hollywood, la nominación les confirma que por más competitiva que sea la industria, quien insiste persevera.
“Se trata de enviarle un mensaje a otros cineastas, actores, contadores de historias. Es un cliché, pero realmente no puedes rendirte”, dijo Knight, quien probó suerte por años como actor antes de su primera aventura detrás de la cámara. “Hubo momentos en los que cerré mi computadora y dije: no puedo”.
Meyer Levinson-Blount, nominado junto a Oron Caspi por “Butcher’s Stain”, coincide. “Nunca sabes qué va a pasar, o cuándo va a pasar”, dijo Levinson-Blount a AFP. “Butcher’s Stain” cuenta la historia de un empleado árabe-israelí que trabaja en un supermercado de Tel Aviv y es acusado de quitar afiches de personas secuestradas. El optimismo es la clave para entrar a esta industria, sostiene Oron Caspi.
“Contar historias es una de las artes más antiguas, y creo que muchas de las transformaciones en relación a la tecnología y los cambios respecto a la situación en que nos encontramos... así es como obtenemos nuestras historias”, dijo Caspi. “Siento que estamos entrando en una era muy interesante para la narrativa”. La 98ª edición de los Óscar se celebrará el 15 de marzo en Hollywood.
Fuente: AFP.
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Falleció el novelista portugués António Lobo Antunes a los 83 años
El novelista portugués António Lobo Antunes, uno de los escritores lusófonos más leídos y traducidos del mundo y en varias ocasiones favorito al Nobel de Literatura, falleció a los 83 años, anunció este jueves su editorial, el Grupo Leya. “Su muerte está confirmada. Divulgaremos una nota de condolencias”, dijo a AFP una portavoz de Leya, la editorial que publicó su última novela en 2022.
Lobo Antunes, cronista de la sociedad portuguesa contemporánea, es el autor de una obra exigente, que mezcla novela, poesía y autobiografía en un estilo barroco y metafórico. Casado dos veces y padre de tres hijas, había superado tres cánceres mientras seguía escribiendo, de media, alrededor de una novela al año, pero dejó de publicar en los últimos tiempos.
Según un periodista al que había concedido una serie de entrevistas, el autor habría padecido una forma de demencia, una información que nunca fue confirmada por su entorno. Nacido en 1942 en el seno de una familia de la alta burguesía lisboeta, Lobo Antunes descubre a comienzos de los años 1970 los horrores de la guerra colonial en Angola, adonde fue enviado como médico militar.
A su vuelta, trabaja como psiquiatra en un hospital de Lisboa y conoce el éxito desde su segunda novela, “En el culo del mundo” (1979), monólogo de un hombre que regresó de la guerra. A partir de 1985, se consagra exclusivamente a la escritura.
El universo de sus personajes revela con ironía los conflictos interiores de una sociedad portuguesa marcada por medio siglo de dictadura y la decepción que siguió tras la llegada de la democracia en 1974, especialmente en “Manual de inquisidores” (1996). Autor de una treintena de novelas y de varias recopilaciones de artículos de prensa, recibió en 2007 el Premio Camões, la distinción literaria más importante de la lengua portuguesa.
Un narrador crítico
El portugués António Lobo Antunes, fallecido a los 83 años, fue uno de los escritores lusófonos más leídos y traducidos del mundo, autor de una obra exigente que revela con ironía los conflictos internos de la sociedad contemporánea de su país. Este hombre de mirada azul a veces intensa, otras perdida, y muy a menudo en los pronósticos para el Nobel de Literatura, ensanchó las fronteras de la novela para dar entrada a la poesía y la autobiografía.
Casado dos veces y padre de tres hijas, había superado tres cánceres mientras seguía escribiendo, de media, alrededor de una novela al año, pero dejó de publicar en los últimos tiempos. Según un periodista al que había concedido una serie de entrevistas, el autor habría padecido una forma de demencia, una información que nunca fue confirmada por su entorno.
Una de sus últimas novelas fue “O Tamanho do Mundo” (El tamaño del mundo), sobre un anciano que recuerda los pormenores de la vida, publicada en 2022. “Todo lo que rodea la literatura, las traducciones, los premios, el ruido que acompaña el éxito nunca tuvo una gran importancia para mí”, afirmó en noviembre de 2012.
De psiquiatra a escritor
A través de dramas personales como la muerte, la soledad, la ausencia de amor, Lobo Antunes hizo, con una prosa barroca, elaborada y metafórica, un retrato sin concesiones de una sociedad portuguesa que sigue marcada por medio siglo de dictadura y una guerra colonial en la que él mismo participó como médico militar en Angola de 1971 a 1973.
Nacido el 1 de septiembre de 1942 en una familia de la gran burguesía lisboeta, Lobo Antunes, que era el mayor de seis hermanos varones, trabajó como psiquiatra en un hospital de Lisboa a su regreso del frente angoleño.
Su segunda novela, “En el culo del mundo” (1979), el monólogo de un hombre que regresa de la guerra de Angola, fue elogiada por la crítica y a partir de 1985 Lobo Antunes se dedicó exclusivamente a la escritura.
De la muerte de un toxicómano en “La muerte de Carlos Gardel” (1995) a la despoblación de la región del Alentejo en “El archipiélago del insomnio” (2008), pasando por las desventuras de una pandilla imaginaria en “Mi nombre es Legión” (2007), el escritor tomó siempre partido por las víctimas y los oprimidos.
Algunos críticos comparan su obra con la del gran escritor portugués Eça de Queiros, autor de un corrosivo retrato de Portugal en el siglo XIX.
“Amo este país. Somos feos, bajos y tontos, pero lo amo”, declaraba un día quien en “Manual de inquisidores” (1996) denunciaba con acritud las mentiras y desilusiones que siguieron al advenimiento de la democracia en 1974.
Formado, según decía, leyendo a Faulkner y a Scott Fitzgerald, este gran admirador de Céline y de Tolstoi publicó una treintena de novelas y de recopilaciones de crónicas de prensa, y recibió en 2007 el Premio Camões, el más importante en lengua portuguesa.
Un hombre “en guerra civil”
Ese año reveló que padecía cáncer de intestino. Desde entonces, sacó varias novelas, una de las cuales, “Sobre los ríos que van” (2010), tiene como narrador a un hombre confrontado a la enfermedad y la cercanía de la muerte.
“La literatura no es un placer”, porque el escritor “paga un alto precio en términos de salud y de esperanza” y está “constantemente expuesto a sus propios errores y limitaciones”, decía con cierto desaliento en octubre de 2013.
Lleno de contradicciones, Lobo Antunes se describía a sí mismo como un hombre “tierno y afectuoso”, pero también “introvertido y lleno de dudas”. “No me resulta fácil vivir conmigo mismo. Es como si estuviera siempre en guerra civil”.
Provocador nato, Lobo Antunes fue también conocido por su sentido del humor: “He leído un texto de un crítico que decía que me seguirán leyendo con pasión dentro de 5.000 años. Creo que tiene razón, pero no me sirve para nada”.
Fuente: AFP.