La banda Los del Boulevard celebrará esta noche su 16.º aniversario con un recital denominado “Cantando y contando”, en Garage 555 Bar (Benjamín Constant entre 15 de Agosto y 14 de Mayo). El show contará con la presencia estelar en escena del compañero de ruta de Joaquín Sabina: Pancho Varona. Los del Boulevard es una agrupación tributo a Sabina que viene trabajando en la difusión y el disfrute de la música del cantautor español, recogiendo cada vez más adeptos.
Varona (Francisco José Varona Martín) es uno de los músicos más influyentes en la historia reciente de la música en español. Conocido principalmente por su colaboración de más de 40 años con Joaquín Sabina, no solo fue su guitarrista y compañero de banda, sino también su coautor y confidente musical. Juntos crearon algunas de las canciones más icónicas y queridas en la música hispana.
Varona aportó su talento en guitarra, bajo y arreglos, pero también su capacidad como compositor. Entre los dos, firmaron temas que hoy son himnos, como “Princesa”, “Pacto entre caballeros”, “19 días y 500 noches”, “La del pirata cojo” y “Contigo”. Los del Boulevard está integrado por Gabriel Espínola, Lorenzo Morales, Gustavo Areco, Mario Mieres y José López. Las entradas están a la venta a través de tuti.com.py.
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Los del Boulevard y la magia de Joaquín Sabina en Paraguay
- Fotos: Cristóbal Núñez
En este “Expresso” a pura música y poesía, Augusto dos Santos recibe a Los del Boulevard, una popular agrupación paraguaya tributo al cantautor español Joaquín Sabina que pronto cumplirá 18 años en la escena. Asimismo, el experto en seguridad Carlos Capurro y el filósofo José Manuel Silvero, dos sabineros confesos, al igual que el anfitrión, reflexionan sobre el legado musical del que quizá sea el artista europeo más cercano a Latinoamérica.
–Hay un reconocimiento a lo bien que suena Los del Boulevard, que está muy presente en la opinión de la gente. ¿Cuántos años llevan juntos?
–LDB: Hace 17 años. Este noviembre cumplimos 18.
–En orden de aparición, podrías presentar a tus compañeros. O sea, quién apareció primero en la banda y cómo vino después.
–LDB: No hay como un orden. Pero somos José López en la batería, Lolo Morales en la primera guitarra, armónica, voces; Guti Areco bajo, voces; Marito Mieres en el teclado, Gabriel Espínola en la voz.
–¿Qué emociones y satisfacciones cosecharon en todo este tiempo con ser cultores de Sabina?
–LDB: Hay demasiadas cosas. Hay noviazgos, matrimonios, hijos, divorcios. Demasiadas cosas, por lo general lindas. Y las feas hay que obviar (risas).
–¿Por qué se es sabinero, Carlos?
–CP: Ser sabinero tiene que ver con qué es para mí Sabina. Sabina para mí es la banda de sonido de mi vida y creo que la banda de sonido de todos, porque creo que hay más que menos que se ha identificado en algún momento con alguna letra de Sabina, ya sea de su faceta de noctámbulo, ya sea esa faceta más introspectiva, ya sea esa faceta de despedida. Y, por otro lado, Sabina también es un refugio para el sabinero, es el lugar feliz. Aunque Sabina nos dice en una canción “al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”, creo que todos terminamos volviendo ahí.
–Claro, porque además es lo prohibido, ¿no?
–CP: Exacto. Es lo que nos gusta, Es el lugar donde somos felices. Y cuando eso se comparte en comunidad, se disfruta el triple, el quíntuple.
EL SER ARTÍSTICO
–En su caso, ¿don Manu?
–JS: Para mí Sabina es un artista. Y tengo que explicar brevemente que artista es aquel que instituye un modo de ser, de estar en el mundo. Y el artista puede ser poeta, puede ser guitarrista, pero artista como tal en su conjunto son muy pocos. Y para mí Sabina reúne todas las condiciones como para llevar esa etiqueta de artista con mayúsculas. Él llega a mi vida en un momento en que yo estaba culminando la secundaria, que tenía muchas inquietudes artísticas y no sé por qué rápidamente asocio con Chaplin, quizás por el bombín y compañía, pero sobre todo por el perdedor exitoso. Chaplin es lo mismo y por el buen decir, valga la redundancia. Sabina es un cultor de la palabra, es un artesano de la palabra. Hay una construcción muy compleja, pero al mismo tiempo extremadamente dolorosa. Hay canciones que van de fracaso en fracaso, pero siempre con el ropaje de la ternura.
–¿Cuáles son los tres temas más pedidos por la gente en los shows?
–LDB: En este orden “Y sin embargo”, “19 días y 500 noches” y “Princesa”.
–¿El momento más emocionado?
–LDB: Arranca con “Peces de ciudad” y el epítome es “Y sin embargo”.
–Esta magia que tiene vuestra relación con los seguidores los volvió un grupo de culto en este tiempo.
–LDB: Cuando arrancamos la banda, le pusimos fecha de caducidad. Esto va a ser un año o dos máximo, pero fueron cinco y después llegamos a 10 y así. Algo que hago cada año en nuestro aniversario es pedir un fuerte aplauso para el integrante más importante de la banda que suele ser el público.
–¿Hubo también un cambio generacional en el público?
–LDB: Sí, sí, muchísimo
ENCUENTRO ENTRE GENERACIONES
–Y eso supone que Sabina no se quedó con nuestra generación, ¿no?
–CP: Hablar de sabinismo en Paraguay es decir Los del Boulevard. Ellos crearon una comunidad, ellos tuvieron ese poder de juntarle a fans que estaban por todos lados de diferentes generaciones, que escuchaban a Sabina, que se juntaban en grupos de amigos, en convertir en algo de masa. Yo soy seguidor de Sabina desde hace bastante tiempo, pero las veces que voy a los conciertos de ellos son caras nuevas y son cada vez caras más jóvenes. Y eso es algo que no tiene precio porque mantiene esa llama viva. Entonces, yo creo que es un aglutinador.
–Capaz que sea porque la filosofía de sus canciones tiene vigencia para todas las generaciones.
–JS: Claro. La condición humana. Yo creo que es un derecho humano escuchar buena música, con músicos que verdaderamente aman lo que hacen, con instrumentos bien afinados, con la solvencia de una banda como lo demuestran ellos siempre y además disfrutar de buena poesía. Porque finalmente la poesía tiene esa magia que te mueve y te conmueve. En la ciudad ideal de Platón, los poetas no tienen cabida, son expulsados. Porque Platón sabía que los poetas pueden mover masas, porque la poesía llega ahí donde el poder convencional no llega. Y el poder convencional no tiene la eficiencia que puede llegar a tener una poesía. Por eso muchos poetas han sufrido exilios, han sido perseguidos. Entonces uno dice ¿pero por qué se le lleva preso a un fulano que lo único que hizo fue escribir poesías? Una buena letra moviliza.
–CP: De hecho, en “Peces de ciudad” Sabina menciona “en la fatua Nueva York da más sombra que los limoneros la estatua de la libertad”. El limonero es donde fue fusilado (Federico) García Lorca.
–Ustedes son casi la única banda sabinera acá, ¿no?
–LDB: Creo que sí. Es el momento indicado para acordarnos de un grupo que estaba antes de nosotros, que básicamente nos fue mostrando el camino. Los Viceversa. Le mandamos un fuerte abrazo. No es que dejaron el camino del sabinismo, sino que básicamente nosotros heredamos ese camino. Y tenemos que hacer justicia porque ellos venían con una fuerte racha y entramos nosotros con ellos a intentar compartir el camino y nos dejaron el camino a nosotros.
ETAPA CREATIVA
–Y ustedes tuvieron un año, creo que durante la pandemia, en el que editaron dos canciones. ¿Cómo fue eso?
–LDB: Y creo que la etapa creativa de todos fue la pandemia. Grabamos un tema a cuotas. La letra es de Jessica Maciel. Más bien fue un experimento a nuestro entender de cómo funcionaba a nivel local el tema de la producción musical. Gracias a eso tuvimos oportunidad de trabajar con gente importante en estudios, con buenos equipos. Y también utilizamos la experiencia de crecimiento y de entender. Es algo que probablemente esté en pausa hoy, pero en algún momento sabemos que vamos a volver ahí.
–Qué importante es cómo la gente va alineándose con preferencias en el mundo de la música, ¿no?
–CP: A mí me gusta dividir la obra de Sabina en cuatro etapas y un cisne negro. Las cuatro etapas son la del trovador, la del cantautor, después está la etapa del contador de historias, ¿verdad? Donde creo que es la cual en la que todos nos enganchamos con él. Esas historias que él nos cuenta de cuando le asaltan, le roban el reloj, etcétera, “Y nos dieron las 10”. Después de eso viene el cine negro, que es donde él se entiende de su equipo habitual, le entrega toda la producción a Alejo Stivel y sacan “19 días y 500 noches”, que es algo totalmente único en la carrera de Sabina. Mucha gente dice que es su obra cumbre. Luego tenemos la etapa Sabina íntimo, que es el Sabina posdepresión, post ictus cerebral, en donde escribe “Alivio de luto” y Sabina se desnuda. Esa etapa estuvo muy influenciada por escritores, García Montero, Almudena Grande, Benjamín Prado. Y nos cuenta muchas cosas como diciéndonos “esto no era verdad, esto sí es verdad, toma esto, no tomes aquello”. Después tenemos la etapa que yo le llamo del legado, donde él busca que esa semilla perdure y elige un heredero. Y en este caso es Leyva.
–JS: Quería mencionar la importancia de América Latina en la vida de Sabina, en todos los sentidos, desde sus primeras canciones de Atahualpa, que los grabó, y la compañía de Jimena. Entonces, yo creo que América Latina ha sido una instancia decisiva. Y su amor por creadores latinoamericanos. Lo de Chabela, por ejemplo, lo de México, lo de la Argentina, y en tantísimos lugares donde Sabina es verdaderamente único. Eso es digno de destacar.
APRENDIZAJE
–¿Qué hay en el 2026 por delante
–LDB: Cumplimos 18 años. Mayoría de la edad. Nos tiene todavía muy complicado. Primero vino lo de Pancho Varona. Fue un momento muy fuerte. Compartir con ese tipo de gente. El aprendizaje más importante que tuvimos era compartir con gente que con grandes estadios, con giras interminables, que venga y te diga “están haciendo bien las cosas”. Al año siguiente, en nuestro aniversario tuvimos la compañía de grandes artistas que nos acompañaron esa noche. Y este año estamos diciendo cómo hacemos. Por ahí salimos a tocar desnudos. No sabemos todavía qué...
–¿Qué es lo más importante que les quedó de esa visita?
–LDB: Muchísimas cosas. Entre tantas cosas que pasamos, que hablamos, que charlamos, que compartimos, la única que podría sintetizar todo esto es que nos dijo “disfruten lo que hacen. Sigan haciendo, sigan disfrutando que esto es diversión”. Ya había terminado su participación y volvió de nuevo a terminar el concierto con nosotros. Ahí nos demostró creo que sí estábamos haciendo bien las cosas. Y aparte también esa cuota de humildad que el tipo también nos enseñó a tener.
–Chicos, gracias por esta noche maravillosa. Los esperábamos hace mucho tiempo, nos emocionamos y por fin se dio. Nos vamos como ustedes digan.
–LDB: Fue en un pueblo con mar, una noche después de un concierto…
Bueno, aguante Sabina y hasta pronto.
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Pancho Varona se une al festejo de los 16 años de la banda Los del Boulevard
El grupo paraguayo Los del Boulevard celebra sus 16 años de trayectoria con la compañía del músico español Pancho Varona. El show aniversario, titulado “Cantando y Contando” se realizará a las 21:00, el próximo 7 de diciembre, en el bar “Garage 555″, ubicado sobre la calle Benjamin Constant, entre 15 de Agosto y 14 de Mayo (Asunción).
Francisco José Varona Martín, más conocido como Pancho Varona, es una de las figuras más representativas de la música en español. Colaboró más de 40 años con Joaquín Sabina, trabajando como su guitarrista y coautor de sus éxitos. Algunas de las canciones en la que comparte créditos con Sabina son: “Princesa”, “Pacto entre caballeros”, “19 días y 500 noches”, “La del pirata cojo” y “Contigo”.
Además, de Sabina, Varona trabajó con Ana Belén, Miguel Ríos, Manolo Tena, Luz Casal, y Amaral. En los últimos años, Pancho se enfocó en su carrera como solista y presentando la gira “Ruta 52″, donde interpreta las canciones que escribió con Sabina y otros éxitos musicales. Este referente de España compartirá escenario con el grupo paraguayo y las expectativas de los fans están por las nubes.
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Repertorio de Joaquín Sabina
El show “Cantando y Contando” de Los del Boulevard junto a Pancho Varona, promete una noche cargada de nostalgia y emoción. Gabriel Espínola, Lorenzo Morales, Gustavo Areco, Mario Mieres y José López, integrantes de Los del Boulevard, más Pancho Varona, ofrecerán un recorrido por el repertorio clásico de Joaquín Sabina.
Los del Boulevard, considerada la mejor banda tributo a Sabina en Paraguay, han llevado su música a distintos escenarios del país y de la región, y esta vez celebrarán 16 años de trayectoria en el ambiente íntimo y único de Garage 555 Bar. Las entradas pueden adquirirse a través de la plataforma de www.tuti.com.py. Para más info comunicarse al (0984)404-151.
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Última gira de Joaquín Sabina
El veterano cantautor español Joaquín Sabina anunció el pasado jueves que realizará una gira mundial de despedida de los conciertos multitudinarios que le llevará a varios países latinoamericanos y a España a partir de febrero de 2025 y durante nueve meses.
“Joaquín Sabina ha decidido despedirse de los escenarios multitudinarios con HOLA Y ADIÓS, un último nocaut emocional”, informó un comunicado publicado en la cuenta del cantante andaluz de 75 años en la red social Instagram. Los conciertos del cantautor consistirán en una “veintena larga de temas que son ya plegarias universales”, añade el comunicado.
La gira comenzará en el próximo mes de febrero de 2025 en América y durante casi tres meses recorrerá México, Estados Unidos, Costa Rica, Colombia, Perú, Chile, Uruguay y Argentina, informa el texto. “Tras una breve pausa la gira seguirá su rumbo a España y Europa hasta su final en el mes de noviembre”, añade.
En este julio se darán a conocer las ciudades y fechas de la gira por América, y en setiembre se conocerán las de España. El artista ha sufrido en los últimos años problemas de salud que le obligaron a cancelar algunos recitales. Los problemas más notorios se derivaron de una caída de dos metros desde el escenario durante un concierto en 2020.
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“Lo mejor de su música es la elegancia con que dice las cosas más vulgares”
Por Jimmi Peralta - Fotos: Juanjo Ivaldi
Después de más de tres horas de recital, el público corea “otra, otra, otra” y si la banda no complace el pedido, recibe improperios de todo tipo. Así es la secta sabinera asuncena, loca, apasionada, insaciable y con la sangre en estado de ebullición. Gabriel Espínola, con esa característica voz ronca del compositor español que, según asegura, es su timbre natural por pura casualidad y no un intento de emulación, lidera este proyecto musical que cumple el próximo mes 14 años en la escena local.
En un tiempo lejano la pregunta por el arte era la cuestión sobre su forma de operar, si existía una creación genuina o si el arte era imitación de natura. No resuelto ese debate, lo que hoy está vacío de dudas es que desde la voz hasta el caminar humano, pasando por el pensar y el sentir, la imitación es la primera musa que habla al oído. No hay creación sin que el arte de otros hable a través de uno mismo y ahí, en eso que llamamos interpretación, nace cada vez algo único y genuino.
Hace casi 14 años un grupo de muchachos plantó sobre la mesa su primera apuesta para subir al escenario. Lo que se veía de un vistazo era un tributo al compositor de sus sueños, Joaquín Sabina, que cargaba por dentro una anotación: sus sueños de hacer de la música su vida y su profesión.
Los del Boulevard –integrado por Lorenzo Morales, José López, Mario Mieres, Gustavo Areco y Gabriel Espínola– es una banda que nació gracias a un concierto comprometido sin haber existido ni repertorio, ni ensayo; una banda que brotó y se hizo de fans en el día uno.
El homenaje constante a Sabina se convirtió en la excusa perfecta para no parar de hacer música. Joaquín habla a través de estos fanáticos que lo interpretan en este mediterráneo y Los del Boulevard hablan a través de la música del español, y cada vez nace ese algo único y genuino que aquellos que los escuchan lo sienten.
En la jerga del rock son una banda de covers, sobre el escenario son una banda de amigos con fans y seguidores, con cientos de conciertos con pubs llenos y público fiel que no se retira hasta la última canción.
La lealtad con el músico de Úbeda los pone en constante labor divulgativa de su arte, pero también hoy apuestan a la creación, en una puja permanente por descubrir su propio sonido, que siempre será también de otros.
Gabriel Espínola, voz líder de la banda, habló con La Nación sobre su experiencia con la música, el surgimiento de la banda y sobre el sueño de seguir creciendo con Los del Boulevard.
–¿Cómo llegás a la música, a los instrumentos y al canto?
–La música llegó a mi vida a la edad de los 7 años. Mi abuela Vicenta, que en ese entonces estaba de visita en mi casa, agarró una guitarra que estaba destinada a ser el instrumento del Judas kái en la fiesta de San Juan de la iglesia del barrio y comenzó a hacer unos rasguidos de polca. A partir de ahí mi fascinación por la guitarra. Esa guitarra del Judas kái no se quemó, fue mi primer instrumento. Seguidamente un vecino, don Nino, enseñaba a mi papá a ejecutar la guitarra y yo presenciaba esas clases con mi guitarra del Judas kái. Ahí aprendí mis primeros acordes.
–¿Cómo es que la música se termina convirtiendo en tu profesión?
–Ya teníamos la banda hace aproximadamente 9 años. Yo tenía un trabajo fijo hacia 9 años, también, y un día decidí lanzarme al vacío. Renuncié a ese trabajo, y con una mano adelante y la otra atrás comencé a meterme de lleno en la música.
Siempre supe que esto era lo que quería hacer en mi vida. Aunque fue una decisión alocada en ese entonces, con tres pibes que mantener, sabía de alguna manera que era la decisión correcta porque mi pasión estaba y está en la música. Creo que para que cualquier cosa funcione siempre tiene que tener una alta dosis de pasión. Pasaron ya cinco años desde ese momento.
–¿Fue una decisión difícil apostar por algo que no siempre tiene mucho apoyo como la música?
–Fue difícil, sí, me tomó nueve años tomar la decisión, pero decidí por el camino que eso es lo que quiero hacer y lo hice sin un plan, como casi todas las decisiones de mi vida. Al principio fue bastante complicado realmente, pero después de un par de años sigue complicado.
A pesar de que la música es lo más popular en el mercado del arte en Paraguay, se pelea día a día, tenemos una trayectoria de 13 años y la seguimos remando como muchas otras bandas. No hay un camino marcado que seguir, o sea, sí lo hay, pero aún no lo descubrimos (risas).
–¿Cuánto de lo que soñaste con la música ya lo lograste y qué falta por venir?
–Básicamente todo lo que soñé hacer con la música ya lo cumplí de alguna manera. Me gustaría seguir grabando más canciones, hacer shows exclusivos con temas de la banda.
–¿Cuál fue la primera canción que te llamó la atención de Sabina? ¿Qué era lo que te gustaba en ese entonces de su música?
–La primera canción que me enganchó con Sabina fue la canción “69.G”. Para mí hay dos vías de entrada de una canción, la lírica y la melódica. A mí me enganchó la lírica. Hasta hoy lo que más me gusta es eso. Aunque melódicamente es bastante interesante y la modalidad armónica en la que se mueven sus canciones.
–Tantos años después, ¿qué te parece lo mejor de la música de Sabina?
–Lo mejor de su música es la elegancia con que dice las cosas más vulgares. Sabina siempre cae bien parado. Aunque el mismísimo Sabina niega que lo que escribe y canta sea poesía, para mí sí. Sabina es poesía, calle, estilo de vida, madrugadas, sexo, droga y rocanrol.
–¿Lo viste cantar en vivo? ¿Lo conociste?
–Siempre que puedo voy a sus conciertos, ya lo vi varias veces en el escenario. No tuve la oportunidad de conocerlo en persona.
–¿Sos un fan que canta canciones de Sabina o sos su imitador?
–Soy plenamente un fan de Sabina que vive de sus canciones. El tema de imitar su voz es algo que salta constantemente. Realmente mi voz es así, no hay y nunca hubo una intención de imitarlo, es una casualidad muy loca.
–¿Cómo nace el grupo Los del Boulevard?
–De pura casualidad. La banda se armó de un grupo de peñeros. Cantábamos canciones hasta altas horas de la mañana. Un día, hace un poco más de 13 años, fui a ver un tributo a Jorge Drexler en un bar llamado La Casona de Emilio, vi cantar a Emiliano Remonato solo con su guitarra y con un buen margen de público. Apenas terminó el concierto se me ocurrió mentirle al propietario del bar. Inventé una banda y le dije que podíamos hacer un homenaje a Sabina, sin dudar me dijo que sí. “Ahora mismo te reservo la fecha, te queda bien el 27 de noviembre”, me dijo. Y respondí que sí.
Ahí comienza nuestra historia, le dije a los muchachos que el 27 de noviembre teníamos un show. La verdad es que no teníamos repertorio ni instrumentos para hacer un concierto, pero hicimos de tripas corazón y tocamos ese 27 de noviembre, asistieron 150 personas y desde ese momento no paramos.
–¿Cuántos años cumple la banda y cómo lo celebrarán?
–Este noviembre cumplimos 14 años manteniendo los mismos integrantes.
El aniversario es la fecha más importante para la banda, hasta solemos ensayar para esa fecha, imaginate lo importante que es (risas).
–¿Qué peso tuvo en todos estos años la amistad para seguir tocando?
–La amistad significa todo para mí y creo que para los muchachos también. De no ser así, hace ratísimo estaría disuelta la banda.
–¿Cuál es la relación que tienen con sus seguidores y cultores de Sabina?
–Una relación complicada y fraterna: odio, amor, amistad, negocios, esposas, padrinos, patrones, etc.
–¿No les molestó o se sintieron saturados en algún momento del proyecto enfocado en un solo artista?
–El público nos encasilla bastante con Sabina generalmente y es complicado romper e ir saliendo de eso para proyectarnos a los temas que estamos grabando. Pero como grupo estamos chochos con Sabina, todos nos sentimos cómodos y para nada saturados haciendo sus temas.
–¿Sentís que a veces las bandas de tributo son menoscabadas por algunos músicos, pero súper valoradas por los fans?
–La pregunta se responde sola, es así mismo. Para algunos músicos somos una banda tributo nomás, pero para nosotros es mucho más significativo que ser eso nomás. Artísticamente aprendimos muchísimo haciendo tributos, el roce con el público, la experiencia sobre el escenario, el rumbo que le queremos dar a nuestros temas propios, etc. Y referente a los fans, es tal cual, tenemos público que nos sigue hace 13 años, se formaron parejas, amigos, hermanos entre ese público y es como una familia enorme que te apoya incondicionalmente.
Para el fan de Sabina, LDB es lo más cercano e inmediato de estar conectado a su ídolo, escuchar en vivo canciones e himnos de Sabina es una experiencia increíble y es recíproca porque, a la par que ellos, nosotros también disfrutamos en el escenario. A mi parecer, a diferencia de otros fanáticos, el fan de Sabina es súper interesante, siempre tiene algo sorprendente. El público sabinero tiene sangre de verdad. Después de haber cantado tres horas en el escenario nos piden otro tema y si no tocamos más temas, nos corean “hijo de puta… hijo de puta…” (risas).
–¿Cómo se va generando la propia identidad de la banda en ese proceso o cómo se reafirman los sonidos o estilos que vienen trabajando con sus temas propios?
–La búsqueda de la identidad con respecto a temas propios se va generando con el tiempo. Como banda tributo ya tenemos una identidad definida y con los temas propios es algo que vamos descubriendo por el camino. Para mí es una búsqueda eterna. Lo nuestro no es encontrar una fórmula y quedarnos con eso, sino ir probando cosas diferentes que surgen de acuerdo a la experiencia de cada uno y de lo que te exija cada canción.