Estamos en una época del año en que se pisa a fondo el acelerador para lograr ponerse en forma y lucir espléndidas en los miles de actividades sociales que trae cada fin de año. También para estar regias después en las vacaciones que son sinónimo de pileta y playa. Pero muchas se preguntan qué actividad física es la más completa para conseguir un resultado rápido y efectivo. Aquí te lo contamos.

Está comprobado que para tener mejores resultados es importante combinar cardio y fuerza, junto con una alimentación saludable y buen descanso, pero por otro lado, hay deportes que tienen características que los destacan de las otras actividades.

En efecto, hacer actividad física siempre es positivo para el cuerpo y la mente, pero si tenés objetivos específicos o querés probar un deporte diferente, los expertos afirman que este es el top 5 de los más completos:

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PUESTO 1: NATACIÓN

El ganador del ranking es la natación. Se lo considera el más completo porque trabaja todos los músculos del cuerpo, mejora el sistema cardiovascular y respiratorio, aumenta la fuerza, la resistencia y la espalda. También favorece la flexibilidad de los músculos y las articulaciones, a la vez que relaja todo el cuerpo después de practicarlo.

PUESTO 2: BOXEO

El boxeo se gana el segundo puesto por poner totalmente en movimiento el cuerpo y desarrollar en gran medida la coordinación. Muchas creen que solo se trabajan los brazos por tirar golpes, pero lo cierto es que las técnicas ponen en movimiento desde la planta de los pies hasta la cabeza. Ayuda a quemar calorías en gran medida, tonifica el cuerpo, fortalece los hombros, brazos, abdomen, glúteos, piernas y espalda. Incrementa la capacidad aeróbica y anaeróbica, además de desarrollar fuerza y precisión.

PUESTO 3: RUNNING

Ayuda a quemar calorías, pone a todo el cuerpo en movimiento, tonifica los glúteos y las piernas, ayuda a alinear la columna vertebral, mejora la función cardiorrespiratoria; también trabaja los hombros, brazos y abdomen. En cuanto al aspecto mental, es terapéutico para reducir el estrés y generar sensación de bienestar.

PUESTO 4: YOGA

Aunque muchas no lo crean, el yoga es un deporte y para los especialistas, uno muy completo. Es una disciplina que no solo trabaja el cuerpo, sino la mente y el espíritu –acorde a la fe de cada una–. El yoga aumenta la flexibilidad del cuerpo, ayuda a bajar de peso, incrementa la energía, corrige la ergonomía corporal, ayuda a eliminar las tensiones y contracturas, combate el estrés, oxigena el cuerpo y reduce los problemas digestivos y los dolores menstruales.

PUESTO 5: CICLISMO

Para andar en bici no se necesitan de grandes equipos o una bicicleta de carrera último momento. La salida recreativa ya permite gozar de todos los beneficios de esta actividad. El ciclismo quema una gran cantidad de calorías sin realizar movimientos de impacto. Fortalece toda la zona media del cuerpo, tonifica las piernas y aumenta la resistencia cardíaca y respiratoria. Es algo que se puede practicar en una máquina de gimnasio o al aire libre, aunque en el último de los casos brinda más beneficios como el contacto con la naturaleza, la vitamina D del sol, respirar aire puro, entre otras cosas.

Así tenés que tomar agua cuando entrenás

Para que el cuerpo funcione correctamente es fundamental mantenerse hidratado, pero hay una creencia de que tomar agua mientras se hace ejercicio afecta al desempeño. Sin embargo, basados en sus investigaciones, los expertos del American Council on Exercise confirman que es extremadamente fundamental beber agua antes, durante y después de una intensa sesión de entrenamiento.

Pero hacen la acotación de que para beberla, hay que hacer una pausa durante los ejercicios, sentarse y así ingerirla para evitar algunos riegos en la salud como problemas pulmonares y renales, indigestión y artritis. Por otro lado, no debe estar demasiado fría, tampoco hay que beberla en abundancia ni hacerlo de forma rápida, sino calmadamente y de a pequeños sorbos.

DOSIFICACIÓN

Recomiendan unos 500 a 600 ml de agua de 2 a 3 horas antes de hacer ejercicio, 230 ml de 20 a 30 minutos antes de comenzar el entrenamiento y 300 ml cada 10 a 20 minutos durante el ejercicio. Al terminar, tomar unos 230 ml de líquido. Cuando te sometes a un ejercicio intenso se pierden grandes cantidades de agua y sales corporales en forma de sudor, ya que el cuerpo está formado por un 70 % de agua.

Hidratarse correctamente durante el entrenamiento ayuda a evitar los calambres musculares, el estrés por calor y la reducción de la resistencia. Si no tomas suficiente agua y te deshidratas, podés experimentar síntomas que incluyen sequedad en la boca y los labios, sensación de mareo y fatiga.

Por otro lado, el líquido vital contribuye a salvaguardar la columna vertebral y los tejidos delicados, asegura movimientos intestinales y urinarios regulares, mantiene en condiciones la temperatura del cuerpo y mejora la calidad de la piel y las funciones renales. Además, desintoxica el cuerpo a través de la micción, sudoración y deposiciones.



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