El nombre de la Pantera Guaraní recorre el mundo; ya que es nada menos que una de las 100 mujeres más influyentes del 2023. Camila Pirelli integra una exclusiva lista, de exigente y minuciosa selección, elaborada por uno de los medios de comunicación más importantes del mundo: la BBC. La paraguaya, que también es bióloga, brilla en un grupo integrado por otras grandes figuras femeninas inspiradoras de diferentes países que desde distintos ámbitos se destacan por su lucha por el medioambiente y la concientización sobre el cambio climático. Todo un orgullo para nuestro país.

  • Por Gloria Ocampos-Prieto
  • Fotos: Emilio Bazán y gentilezas Camila Pirelli y Magdalena Cubas de Pirelli

El martes pasado, Para­guay despertaba con una noticia que la ubi­caba en el foco del mundo. Una figura del deporte nacida en esta tierra acaparaba titu­lares junto a otras 99 mujeres de distintas partes del globo por ser una de las 100 más influyentes del 2023. Una exi­gente selección hecha por la BBC, el emblemático y pres­tigioso medio de comunica­ción británico cuya lista tuvo este año un enfoque ambien­tal con miras a la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28)

En el gran afiche de las ele­gidas, Anna Camila Dona­tella Pirelli Cubas (34), una de las 12 latinoamericanas escogidas este año, aparece junto a otras grandes refe­rentes femeninas de distintos ámbitos y diferentes países como la ex primera dama de los Estados Unidos, Miche­lle Obama; la reconocida abogada británica de dere­chos humanos Amal Cloo­ney, esposa del actor George Clooney; o la futbolista espa­ñola ganadora del Balón de Oro Aitana Bonmatí. Las categorías abarcadas fueron cultura y educación, política y apoyo, ciencia, salud y tec­nología y pioneras climáticas.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY
“Este reconocimiento de la BBC me va a ayudar a potenciar esa plataforma que tengo como deportista para llegar con más fuerza con mi mensaje sobre el medioambiente y el cambio climático que ahora se está haciendo sentir con todo”, dice Camila Pirelli Cubas

CRITERIOS

“Buscábamos candidatas que hubieran acaparado titula­res o generado artículos rele­vantes durante los últimos 12 meses, así como aquellas que tuvieran historias ins­piradoras que contar, que hubieran logrado algo signi­ficativo o influyeran en sus sociedades de forma que no necesariamente fueran noti­cia”, explica la BBC en su pla­taforma digital al detallar los criterios empleados para la elección.

“También se evaluó un grupo de nombres vinculados al tema de este año: el cambio climático y su desproporcio­nado impacto en las mujeres y niñas de todo el mundo, de donde seleccionamos un grupo de 28 pioneras climáti­cas y otras líderes ambienta­les. Representamos voces de todo el espectro político y de todas las áreas de la sociedad, exploramos nombres alrede­dor de tópicos que dividen a la opinión pública, y nomina­mos mujeres que han creado su propio cambio”, señala el equipo de la BBC encargado de la confección de esta lista.

EL PROCESO

“Hace casi dos meses, unas dos semanas antes de los Jue­gos Panamericanos de Chile, se comunicaron conmigo los de la BBC a través del correo electrónico contándome que estaba entre las nominadas para formar parte de esta lista de 100 mujeres influyen­tes del año”, cuenta Camila al equipo de La Nación del Finde, al que recibió en la casa de su madre, la doctora Magdalena Cubas de Pirelli. “Al principio no entendía muy bien de lo que se trataba. No respondí de inmediato por­que estaba muy enfocada en mis entrenamientos para Chile”, continúa la atleta.

“Insistieron y lograron comunicarse conmigo por WhatsApp donde una brasi­leña que trabaja para la BBC me pide que revise el correo. Me encuentro con algunas preguntas tales como qué sig­nificaba para mí el medioam­biente, qué estoy haciendo y qué puedo hacer al respecto, dónde crecí y cuál es mi profe­sión actual. Pero por lo visto lo que más les gustó es que yo crecí en una localidad chica y rodeada de animales y natu­raleza; y el hecho de que me preocupa mucho el cambio climático por los animali­tos. También que soy biológa y EcoAtleta y que tengo una plataforma muy importante en las redes sociales donde a través del deporte puedo lle­gar a más personas con men­sajes sobre el medioambiente y hablar del cambio climá­tico”, menciona.

En efecto, la BBC destaca en el anuncio que la Pan­tera Guaraní, quien posee varios récords nacionales de atletismo y es entrenadora deportiva y profesora de inglés, “creció en una fami­lia consciente del medioam­biente en un pequeño pue­blo de Paraguay, donde ha visto de cerca los impactos del cambio climático”.

Camila pasó su infancia y adolescencia en Ayolas, donde su madre era funcio­naria del Departamento de Medioambiente de la Enti­dad Binacional Yacyretá. La doctora Cubas, hoy jubi­lada, trabajaba específica­mente en el refugio faunís­tico y reserva natural de la EBY, lugar donde la consa­grada deportista paraguaya empezó a tener sus primeros contactos con los animales y la naturaleza.

“Yo desde chiquitita cono­cía el refugio de los anima­les en cautiverio en Ayolas. Y mi mamá cuando podía me llevaba con ella y yo me sentía una ambientalista más ahí, hablando o por lo menos prestando atención a todo. Recuerdo que miraba el piso y buscaba las espinas del Kui´i, una especie de puer­coespín, para que mi mamá cuando daba sus explicacio­nes sobre el animal ya tuviera en sus manos una muestra de sus púas. Yo era su asistente y me sentía muy feliz”, cuenta la deportista con título de Bióloga.

“Pero mi ejemplar favorito era el aguará guazú, el lobo de crin, porque era impo­nente, era hermoso. Encima había leído un libro de supera­ción donde el personaje era un zorro. Estaba encantada”, dice al recordar esos felices años en Ayolas donde, a pocos kiló­metros de su casa, se encon­traba con un mágico mundo de animales silvestres.

“NO CREÍ QUE ME ELEGIRÍAN”

Al relatar sobre cómo reci­bió la noticia de su nombra­miento como figura inspi­radora del mundo, confiesa: “Sinceramente no creía que iba a ser elegida. Después me olvidé del asunto porque ni siquiera me confirmaron cuándo más o menos iba a publicarse la lista”, dice. El tema quedó en segundo plano hasta el martes por la mañana cuando dirigiendo el calentamiento de corredo­res para una competencia en Ñemby le llegan notificacio­nes de varios medios.

“Al principio no caí. Yo no entendía bien porque pensé que era la nominación nomás hasta que vi que era la lista definitiva de las 100 más influyentes. No podía creer hasta que todos los medios fueron publicando y mencionando la noticia como algo muy destacado y ahí me cayó la ficha. Des­pués ya me empezaron a contactar de todos lados, especialmente la prensa. Voy a estar a full así hasta el domingo en los medios televisivos, radiales y dia­rios. Muy contenta la ver­dad. Tengo que aprovechar este momento al máximo porque justo estoy de vaca­ciones en cuanto a entrena­miento, que ya vuelvo a reto­mar el lunes”, refiere.

POSICIONAR A PARAGUAY

Camila dice estar contenta y orgullosa por esta men­ción tan significativa, “por­que estamos posicionando a Paraguay en una lista muy importante en la que no sé con seguridad si alguna para­guaya estuvo alguna vez. Para mí, en lo personal, es muy importante, pero, como les digo a mis seguidores, más importante aún es que nues­tro país sea reconocido en todas las facetas posibles”.

“En mi caso, como dice influ­yente, se refiere también a mi trabajo en redes sociales donde utilizo mi plataforma para promover el cuidado del medioambiente. Yo trabajo con WWF, con A Todo Pul­món y con una organización americana que se llama EcoA­thletes, que fueron los que propusieron mi nominación a la BBC y se logró esto por medio de ellos”, puntualiza.

Camila siempre estuvo invo­lucrada en tareas relaciona­das al medioambiente, “solo que mi faceta de depor­tista siempre opaca lo otro. Como que nunca tuvo tanto impacto, pero ahora la gente ya conoce un poco más lo que vengo haciendo como ambientalista. Además, yo creo que ahora que hay todos estos calores raros, las inun­daciones y las sequías, la gente se está dando cuenta de los cambios climáticos. Y este reconocimiento me va a ayudar a potenciar esa plataforma que tengo como deportista para llegar con más fuerza y hablar sobre esta problemática mundial”, apunta.

PROYECTO LAS PANTERITAS

La atleta también contó a los de la BBC que tiene un proyecto personal que está madurando. Se trata de la for­mación de un grupo llamado Panteritas, que no solamente se va a enfocar en formar bue­nos deportistas “sino, sobre todo, de formar buenas per­sonas. Y uno de los puntos principales va a ser induda­blemente el tema medioam­biental. Así como mi mamá me crió a mí, yo también les quiero enseñar a los chicos. Porque es muy importante entender que todo va relacio­nado, porque el que cuida su cuerpo, cuida el ambiente, y el que cuida el ambiente también es consciente de la importancia de un cuerpo sano”, enfatiza.

La academia es un proyecto que lo tiene guardado desde el 2016 cuando pensaba seria­mente en un retiro de las pis­tas. “Me fui a un foro de cinco semanas en Estados Unidos, de Mujer y Deporte, y ahí desarrollé este proyecto. Fui a varios lugares donde tenían iniciativas parecidas y vine con esa idea. En rea­lidad, en aquella época yo quería ser la madrina de la siguiente generación de Pan­teras. Ahora es un poco dis­tinto, ahora quiero una aca­demia. Yo quiero formar un semillero de deportistas que sepan correr, saltar, lanzar... Mi idea es que venga un entre­nador de rugby, por ejemplo, y me diga ‘yo necesito una chica de 13 años que corra bien’, o un futbolista. Sería un semi­llero de niños que tengan todas las habilidades básicas y, por supuesto, más adelante incluir los otros dos deportes base que son natación y gim­nasia”, detalla entusiasmada.

Dentro de su academia Camila dice que buscará cul­tivar valores como la amis­tad, el compañerismo, ali­mentar la garra guaraní, el orgullo de sentirse paragua­yos “y, obviamente, incul­car el cuidado del medioam­biente, hacer tours con las organizaciones con quienes colaboro, involucrar a las panteritas en el ambienta­lismo, ese es mi sueño”, mani­fiesta a LNDF.

EDUCACIÓN AMBIENTAL

Opina que en nuestro país hay mucho trabajo por hacer en materia de cuidado del medioambiente. “Cuando ocurren inundaciones en la ciudad, la gente quiere cul­par mucho a las institucio­nes, a la municipalidad, pero no quiere admitir que tam­bién tiene su cuota de res­ponsabilidad cuando tira su basura en cualquier parte y los desagües no andan. Todo el tiempo estoy viendo que desde los autos tiran latitas de cervezas con líquido toda­vía en las calles. Y ahí ocurre doble daño: basura y conta­minación”, apunta.

Sostiene que el tema del cam­bio climático es algo de lo que hay que hablar cada vez más porque hace 30 o 35 años la gente no creía mucho en todo esto. “Ahora en nuestro país mismo, en un lugar hay inun­daciones y a unos cuántos kilómetros hay sequía. Hay animales que están muriendo por las inundaciones en Ayo­las y hay animales que están muriendo por la sequía en el Chaco. Entonces, hay que insistir, explicar… y las redes sociales son un medio impor­tante para llegar y concien­tizar al respecto”, enfatiza.

Camila cree que en materia de educación ambiental se debe apuntar especialmente hacia los niños, “porque ellos son mucho más conscientes. Ellos te prestan más aten­ción cuando les hablás de esto. Y luego van a sus casas y les dicen a sus padres, y así van educando en sus hoga­res. Y ahí se genera realmente el cambio. Porque el adulto que toda la vida fue así, difí­cilmente cambie. Pero en los niños está la esperanza de un cambio de mentalidad con respecto al cuidado del medioambiente, de la natu­raleza, de los animales, del planeta”, insiste.

EXPLORAR OTRAS PASIONES

Hacia el final de la entrevista, Camila quiere enviar un mensaje, sobre todo a sus colegas deportistas, haciendo una invitación para que explo­ren otras facetas como ella lo hace con el tema medioam­biental: “Yo sé que cada uno tiene una pasión, aparte de ser deportista. Para mí es la parte medioambiental, soy amante de los animales. Yo les invito a que exploten esa pasión, o que exploren y sea un complemento lindo de sus carreras deportivas. A algunos les gusta la música, el baile, el canto. Hacer algo a la par, o estudiar cómo lo hice yo, y me recibí de Bió­loga. Que no abandonen sus estudios y que tengan otro tipo de pasiones y servir de inspiración para los niños y los jóvenes. Un deportista siempre va a saber calenda­rizar todo y eso hace también que uno sea responsable en cuestiones de horario y disci­plina. Se puede hacer, es cosa de organizarse nomás”.

“Soy bióloga y siempre estuve involucrada en tareas relacionadas al medioambiente en diversas organizaciones, solo que mi faceta de deportista siempre opaca lo otro. Pero ahora la gente ya conoce un poco más lo que vengo haciendo como ambientalista”

“Ahora, en nuestro país mismo, en un lugar hay inundaciones y a unos cuántos kilómetros hay sequía. Hay animales que están muriendo por las inundaciones en Ayolas y hay animales que están muriendo por la sequía en el Chaco. Entonces, hay que insistir, explicar lo que el impacto del cambio climático”

“Recuerdo que cuando iba al refugio de Yacyretá miraba el piso y buscaba las espinas del Kui´i, una especie de puercoespín, para que mi mamá cuando daba sus explicaciones sobre el animal ya tuviera en sus manos una muestra de sus púas”

“Mi sueño es concretar un proyecto que tengo desde el 2016, formar un grupo llamado Panteritas un semillero que no solamente se va a enfocar en formar buenos deportistas, sino formar buenas personas. Y uno de los focos principales va a ser indudablemente el tema medioambiental”


ESTOY MEJOR DE LO QUE ESPERABA

Deportivamente hablando, la Pantera Guaraní dice estar mejor de lo que esperaba a sus 34 años. “Estoy motivada siem­pre, y en estos momentos estoy enfocada en tra­tar de lograr la marca para ir a los Juegos Olímpicos de París 2024″. Tuvo 15 días de vacaciones tras los Juegos Panamericanos de Chile, pero el lunes reinicia los entre­namientos con miras a esa cla­sificación.

La idea del retiro siempre ronda en su cabeza, pero no cree que se concrete todavía, sino de aquí a dos o tres años. “No hay una fecha de retiro. Yo creo que en su momento voy a saber, lo voy a sentir y voy a decir: hasta aquí llegué. Pero, por ahora, todavía creo que puedo dar un poco más. Siempre que compito todo digo ' uno más, uno más’. Este heptat­lón no me gustó. Necesito uno más y así fui alargando desde los 27 años”.

Y en lo sentimental...la gran atleta asegura que por el momento está muy bien sola. “Estoy apren­diendo todavía muchas cosas de mí. Esto es muy independiente, muy introspectivo todo lo que me está pasando a partir de los Jue­gos Odesur. Siento que una per­sona a mi lado, que no está pre­parada, que no está sanada, que no está equilibrada, me va dis­traer. En este momento no es lo primordial”, afirma.

Sí uno de sus grandes deseos es ser madre algún día. “Quiero tener hijos, que también era algo que me apretaba porque sé de los riesgos después de los 35. Pero ya hice las paces con eso. Soy cre­yente y creo que Dios y la Virgen me van a enviar en su momento la persona correcta para que sea el padre de mis hijos. Estoy tran­quila”, asienta.

LA FAMILIA, EL ORIGEN DE TODO

Con su madre, la doctora Magdalena Cubas de Pirelli, la génesis de todo. La que cultivó en Camila el amor por los animales, el deporte, la música y el medioambiente

Deportes, música y respeto al medioambiente fueron siempre pilares fundamen­tales para la familia formada por el médico Juan Carlos Pirelli y la doctora en Vete­rinaria, Magdalena Cubas. Inculcaron a sus hijos Gio­vanni (que hoy tiene 36 años y es médico en el área depor­tiva) y Camila el amor por la vida sana, las actividades físicas, el arte y la naturaleza desde muy pequeñitos.

“En la escuela, en vez de dibujar animales como vacas, caballos, leones o jira­fas, ella dibujaba carpinchos o ciervos que veía en los refu­gios donde teníamos espe­cies en extinción, y también especies de la zona que están en cautiverio o semi cautive­rio para que la gente pueda visitar”, cuenta la doctora Magdalena Cubas de Pirelli.

“Ella vio toda su vida el tra­bajo que hacíamos en el refu­gio de Yacyretá con los ani­males silvestres y el gran rescate faunístico que ocu­rrió en el año 94 en Ayolas. Ella estaba encantada con toda la variedad de anima­les que había en ese ecosis­tema. Salías y a 10 kilóme­tros podías encontrarte con diferentes animales en las islas de Yacyretá. En los rescates de repente te aparecían los yurumí (oso melero) o los yacarés. Por eso es que cuando obtuvo la becada deportiva com­pleta, a los 18 años, en la Oral Roberts University de Tulsa, en Oklahoma, Estados Uni­dos, eligió seguir la carrera de Biología”, relata la madre de la atleta.

Antes de su viaje, Camila había hecho en Asunción el primer año de la carrera de Ciencias del Deporte, “pero cuando llegó a los Estados Unidos dio un giro y decidió darle oportunidad a su otra pasión que eran los animales y la naturaleza. Pero atletismo y Biología eran dos discipli­nas muy difícil de compaginar por lo demandante y exigen­tes que eran ambas carreras. Tal es así que su entrenador se mostró un poco asustado por la elección de ella, que estaba decidida a realizar sus sueños pese al gran sacrificio que sig­nificaría eso”, menciona.

Durante los cuatro años que duró la carrera, Camila deci­dió no venir de vacaciones al Paraguay para meterse de lleno al estudio y a sus prác­ticas deportivas. Grande fue la sorpresa de todos en la uni­versidad cuando al final de la carrera fue distinguida como una de las mejores alumnas atletas de ese año. Había con­seguido destacarse tanto en Biología como en el deporte.

“Le ofrecieron muchas opor­tunidades para seguir allá y continuar especializándose tanto en la carrera que había elegido como en el atletismo, pero ella quiso venir a Para­guay y aportar al deporte nacional. Volvió en el 2012 y se metió de lleno a entrenar y competir. De ahí en más nunca paró, pero tampoco se alejó mucho de las activida­des medioambientales, seguía colaborando con organiza­ciones como A Todo Pulmón, Guyra Paraguay, WWF, pen­sando siempre en que en algún momento se iba a abocar de lleno a ese mundo que tanto le apasiona”, menciona doña Magdalena.

Sobre la distinción que recibió su hija como una mujer inspi­radora para el mundo dice que “es una emoción muy grande. Estamos muy felices porque es un reconocimiento mun­dial muy importante. Real­mente estoy muy orgullosa de ella, de todo lo que logró y de lo que sigue haciendo”.

En este punto, a la doctora se llenan de lágrimas los ojos y con la voz entrecortada recuerda a su marido, el que­rido doctor Pirelli. El padre de Camila falleció muy joven, en el 94, cuando ella tenía apenas 5 años. Tenía 46 años cuando un cáncer hepático le arre­bató la vida. Pero su recuerdo sigue presente entre quienes lo conocieron y lo apreciaron.

“Los compañeros de promo­ción de Medicina se acuerdan siempre del doctor Pirelli por­que era muy bromista y tre­mendamente inteligente. Muy deportista y tenía un gran corazón. Siempre se acuer­dan de él en Ayolas porque era el médico de los pobres. Recorría en moto por todos lados atendiendo y curando a la gente”, comenta.

“Se habría sentido muy orgu­lloso y feliz también él, iba a ser su fan número uno”, dice y destaca lo importante que es acompañar a los hijos para que alcancen sus metas, en espe­cial en el mundo de los depor­tes que es muy exigente.

ACOMPAÑAMIENTO

“Los papás tienen que acom­pañar a los chicos que quie­ren ser atletas. Nosotros tene­mos un lema siempre con mis hijos. Decimos que aquél niño que ama el deporte, que ama la naturaleza, no va a transi­tar por caminos equivoca­dos, desperdiciando su vida en vicios. Va a estar concen­trado en cuidar su cuerpo para un buen rendimiento físico, o va a estar preocupado en cui­dar el medioambiente, en ver cómo aportar a la sociedad desde ese lado, en trabajos de rescate de animales o plan­tando un árbol”, sostiene.

Señala que las escuelitas deportivas de la Secretaría Nacional de Deportes son oportunidades magníficas para iniciar a los chicos en alguna disciplina y crear una rutina saludable para ellos. “Sin embargo, en el tiempo en que estuve colaborando en el gerenciamiento de estas escuelitas, vi casos en que los padres les castigaban a sus hijos por a o b motivo no llevándolos a las prácticas y eso no debe ser así. Porque el deporte es lo que les va a ayu­dar a cambiar, a adquirir dis­ciplina, a alimentar ese amor propio de que puede alcanzar grandes cosas por sí mismos, de que son capaces. El deporte es el remedio para muchas cosas, es el antídoto contra cualquier tipo de depresión o bajón que puedan tener niños y jóvenes”, sostiene.

El deporte es igualmente un escenario propicio para infun­dir el amor y el respeto hacia la naturaleza, asegura. “Y yo tengo una anécdota del tiempo en que estuve colaborando con estas escuelitas deporti­vas. Les acompañé a un grupo de chicos de 12 y 13 años a un torneo de atletismo en Natal, Brasil, y había un lugar que me llamó mucho la atención. Eran unas dunas muy simila­res a las que teníamos en Ayo­las; les llevé a los chicos donde les expliqué qué eran las dunas, hablamos sobre la erosión, árboles y especies que habían en el lugar y ellos quedaron encantadísimos con todo lo que vieron y aprendieron sobre cuidado del medioambiente. Así es que deporte y natura­leza siempre van de la mano”.

" Hay que enfocarse en los niños, en ellos está la esperanza de un cambio de mentalidad con respecto al cuidado del medioambiente, de la naturaleza, de los animales, del planeta”

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