IH Patisserie: pastelería creativa y equilibrada para no resistirse
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Los dulces generalmente son relacionados con ese gusto extra, con el placer de disfrutar pero no precisamente de un bocado sano. Ivonne Huber reescribe esa historia con sus dulces frescos, equilibrados y de ingredientes locales orgánicos.
Ivonne Huber es la pastelera paraguaya al frente de IH Patisserie, bautizada con las siglas de su nombre. “Ivo”, como ella misma se presenta, se especializó en el Cordon Bleu de París en donde perfeccionó su técnica. De regreso a Paraguay abrió su laboratorio de producción en el 2019. “Nuestra especialidad es pastelería creativa; es decir, productos dulces que tienen un concepto y son equilibrados. La idea es que tenga un concepto, diseño y sabor, mucho sabor. Si se trata de un pie de limón, que tenga mucho limón. Si es una torta de chocolate, que el sabor sea a chocolate bien intenso, y así sucesivamente”, explica “Ivo” del compromiso con sus creaciones.
Desde que la pastelería arrancó, hubo un indiscutible dulce que se ganó toda la atención: los eclairs de la casa. Sin dudas, allí se encuentran los mejores del país y desde acá te recomendamos que los pruebes e “Ivo” nos cuenta del lazo muy personal.
“Los eclairs son emocionalmente mi pastelería favorita porque se trató de mi primer trabajo en Francia, en una boutique especializada completamente en eclairs. Los eclairs para mí son pastelería fresca, equilibrada y fáciles de comer”, explica.
DULCES DE TEMPORADA
En IH Patisserie los eclairs nunca faltan, tampoco las tortas, verrines (postres como tiramisú, cheesecake, etc.) en frasquitos indivuales, los entremets florales o scones de queso. Sin embargo, su variedad es mucho más amplia ya que sus postres atienden a las temporadas. Por ejemplo, en temporadas de frutillas es un festival de dulces en todas sus distintas presentaciones y que aprovechan al máximo su sabor. Así también lo son las fechas especiales a lo largo del año. Como justamente el sello de la pastelería es trabajar sobre un concepto, las fechas especiales son realmente su fortaleza y algunos de sus productos estrella son: la flor de coco completamente comestible de Navidad, los huevos de pascuas de autor que siempre están decorados de manera artística o las mamitas de chocolate para el Día de la Madre.
REGALOS ESPECIALES
Y de sus más pedidos son los regalos, ya sean empresariales o para momentos especiales. Ivonne detalla: “Tenemos una gama de regalos para todo el año y también para fechas especiales. Por ejemplo, las cajas popurrí que son la mejor selección de nuestra pastelería en bocados pequeños, emulando como antes acostumbrábamos a llevar masitas”. Lo que sí, hay para todos los gustos. Desde el más chocolatoso hasta el bocado más fresco, incluso para los paladares que disfrutan de nuevas experiencias porque tienen unos entremets florales con sabor a azahar, jazmín o rosas. También para quienes no pueden ingerir gluten, lactosa o azúcar. La creatividad realmente se nota en su catálogo.
“Nuestra especialidad es pastelería creativa; es decir, productos dulces que tienen un concepto y son equilibrados. La idea es que tenga un diseño y sabor, mucho sabor. Si se trata de un pie de limón, que tenga mucho limón”
COLECCIÓN “FESTIVE”
Este fin de semana IH Patisserie lanza su colección “Festive” para las fiestas de fin de año. “El concepto es el de reescribir las tradiciones y para ello plasmamos en comestibles los clásicos de la Navidad: un pesebre completo, guirnaldas para el arbolito, arbolitos de chocolate, una sagrada familia en chocolate; así como la estrella y emblema de la Navidad paraguaya: la flor de coco comestible. Es una invitación a agregarle un toque de dulzor a las tradiciones navideñas. Vamos a tener en diferentes tamaños, con una presentación que acompaña y que ya es nuestro sello”, nos detalla Ivonne.
DÓNDE ENCONTRARLA
La vitrina de IH Patisserie se abre de lunes a sábado de 8:00 a 18:00 y los domingos, de 10:00 a 17:00 con dulces ya hechos y disponibles para que los pruebes. La dirección es España 2271 c/ Venezuela. O bien si querés hacer algún regalo especial y pedirlo con anticipación, su número del Whatsapp es (0984) 985-176.
“Empecé con lo que tenía”, la historia de una mipyme que transformó la crisis en un negocio
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En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que se recuerda este sábado 27 de junio, historias como la de la emprendedora Antonella Mateu ponen en valor el impacto del emprendedurismo y la capacidad de adaptación de quienes transforman desafíos en oportunidades.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente y formal que hoy continúa expandiéndose con la marca Azucarados, con la que actualmente comercializa sus productos.
Con 20 años y mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación, Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y amigos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.
Actualmente, con 24 años y ejerciendo la carrera sigue apostando al crecimiento de su marca y al fortalecimiento de su negocio. “Comencé en el año 2021, durante la pandemia, cuando no podíamos realizar muchas actividades por las restricciones sanitarias. Fue ahí cuando me metí de lleno a la cocina. Desde niña me enseñaron lo básico y siempre me gustó ayudar y trabajar de alguna forma”, contó a La Nación/Nación Media.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente para Antonella Mateu. Foto: Matías Amarilla
Inversión y perspectivas
Con una inversión de G. 500.000 los primeros productos de su catálogo fueron pastafrolas y alfajores, que ofrecía a personas cercanas. Con el paso de los meses, comenzó a notar que la actividad podía convertirse en una fuente de ingresos mientras continuaba con sus estudios universitarios.
Su recorrido refleja el papel clave que cumplen las mipymes como motor de innovación, generación de ingresos y desarrollo económico, demostrando que muchas veces las grandes iniciativas nacen de pequeñas ideas y del compromiso por hacerlas crecer.
Hoy además de pastafrolas, ya produce tortas decoradas (a partir de 500 gramos), alfajores de maicena, tortas 3 leches, pie de limón, piononos y budines. Con el crecimiento de la demanda, Mateu decidió incursionar en la elaboración de tortas decoradas.
Sin embargo, pronto se encontró con una limitación importante, y fue la falta de equipos adecuados para mejorar la calidad de sus productos. “Necesitaba una batidora más potente y un horno más grande, pero en ese momento no contaba con los recursos”, explicó.
Fue entonces cuando, por sugerencia de su madre, comenzó a buscar alternativas de financiamiento. Aunque todavía no contaba con documentación tributaria ni podía demostrar ingresos formales, logró acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), que le permitió realizar su primera inversión importante.
El acceder a un préstamo del CAH le permitió adquirir los equipos necesarios para acompañar el crecimiento de su negocios, dijo la emprendedora. Foto: Matías Amarilla
Aliados
“Con ese préstamo pude comprar un horno más grande, una batidora de mayor potencia y otros utensilios que fueron fundamentales para seguir creciendo”, señaló. Sin haber realizado cursos de pastelería, recurrió a internet para perfeccionar sus técnicas de decoración.
“Debo reconocer que mis primeros pasteles no eran los más lindos. No conocía las técnicas de decoración y nunca había hecho un curso. Mi gran aliado fue YouTube y cualquier video que pudiera enseñarme cómo armar y decorar tortas”, afirmó.
A base de práctica constante, fue perfeccionando sus habilidades hasta ofrecer productos con una presentación más profesional. Otro paso fue incorporar herramientas de marketing digital para ampliar su alcance.
“Habilité páginas en Instagram y Facebook, además de un número exclusivo de WhatsApp para recibir pedidos. También fui aplicando estrategias para mejorar el empaque, la presentación de los productos y darle una identidad al emprendimiento”, relató.
Cinco años después de sus primeros pasos, Azucarados continúa operando con una estructura más formal. Hoy el emprendimiento cuenta con Registro Único del Contribuyente (RUC), emite facturas legales con IVA y recientemente la emprendedora se incorporó como miembro de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Asomipymes).
En fechas de alta demanda, como el Día de la Madre o el Día del Padre, elabora tortas en cantidad para venta por stock, además de trabajar con pedidos agendados con anticipación. “Todo fue un proceso de aprendizaje. Empecé con lo que tenía, fui superando obstáculos y entendí que siempre hay espacio para mejorar, y que el apoyo de mis padres fue esencial desde mi inicio en el mundo del emprendedurismo”, destacó.
La joven destacó que el apoyo de sus padres fue fundamental desde el inicio del emprendimiento. Foto: Matías Amarilla
Avances en el sector
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre del 2024 entre todos los departamentos se contabilizaron 420.109 empresas activas. Por distribución territorial, el departamento Central concentró la mayor cantidad de mipymes activas, con 140.256 unidades, seguido de Asunción, con 86.030; Alto Paraná, con 55.525; Itapúa, con 28.605, y Caaguazú, con 20.772. En el resto del país se registran 88.921 mipymes activas.
En cuanto a la distribución por sectores, un 47 % pertenece al sector de servicios con 196.426 empresas activas, un 40 % en comercio con 169.342 empresas y un 13 % en industrias con 54.341 empresas. Según el tamaño, 377.020 (90 %) correspondió a microempresas, unas 34.282 (8 %) a pequeñas empresas y 8.807 (2 %) a medianas empresas. (ver info)
Escenario desafiante
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, indicó que las micro, pequeñas y medianas empresas atraviesan actualmente un escenario desafiante, aunque con perspectivas favorables impulsadas por nuevas herramientas y medidas de apoyo al sector. Destacó que existe una agenda intensa de trabajo articulada entre instituciones públicas y gremios con el objetivo de traducir la normativa vigente en beneficios concretos para las empresas.
“Estamos buscando traducir la normativa en trámites sin costo, de manera digital, más créditos disponibles, más mercado nacional e internacional y por supuesto acompañamiento a través de asistencia técnica en todo el país”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Gustavo Giménez, viceministro de Mipymes. Foto: Matías Amarilla
El viceministro explicó que el rubro de comercio y servicios sigue siendo el sector con mayor desarrollo y donde están más del 80 % de las mipymes. “Pero a través de la revolución industrial que impulsamos en el MIC, el apoyo y foco a la industrialización es nuestro norte actualmente para aprovechar la oportunidad global con producción local”, dijo.
Respecto a la competitividad, sostuvo que el camino está centrado en cuatro ejes principales:formalización simplificada, acceso al financiamiento, apertura de nuevos mercados y capacitación constante. Estos pilares buscan generar condiciones para que las mipymes puedan crecer de manera sostenible y ampliar su capacidad de inserción económica.
Giménez acotó que las mayores oportunidades de crecimiento para las mipymes estarán en la transformación digital y el comercio electrónico, permitiendo ampliar mercados y aumentar las ventas. También el potencial del Estado puede contribuir mediante programas como Hambre Cero y una mayor integración con grandes empresas.
Asomipymes: existe una brecha
En representación de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en Paraguay (Asomipymes), Guillermina Coronel de Imlach, indicó a LN/NM, que el momento que atraviesa el sector se puede definir como un escenario de profunda dualidad: existe una marcada brecha entre la solidez macroeconómica del país y la compleja realidad de la microeconomía en el día a día.
Detalló que el sector se encuentra en un punto de inflexión, donde existe una voluntad política y gremial orientada a impulsar medidas de digitalización, incentivos y fortalecimiento productivo, aunque advirtió que el desafío sigue siendo convertir esas herramientas en resultados concretos para las empresas.
Guillermina Coronel de Imlach, presidenta de la Asomipymes. Foto: Gentileza
En cuanto al comportamiento del mercado, la titular del gremio indicó que los sectores con mayor dinamismo son aquellos vinculados a la tecnología, los servicios, las industrias creativas, la confección y los alimentos procesados con capacidad de inserción en cadenas comerciales. En contraste, mencionó que los almacenes y tiendas de barrio continúan enfrentando mayores dificultades frente al crecimiento y la competitividad de las grandes superficies comerciales.
“Para que las micro, pequeñas y medianas empresas ganen mayor competitividad en el futuro, la clave no está en intentar competir por volumen con las grandes corporaciones, sino en explotar su mayor ventaja: la agilidad y la proximidad al cliente, yo diría que hay 4 ejes para desarrollar”, explicó.
En ese sentido, señaló la transformación digital, la asociatividad y cooperación entre empresas, la profesionalización de la gestión y la diferenciación con enfoque en sostenibilidad.
La formalización representa el factor crítico para acceder a nuevas oportunidades de crecimiento y explicó que actualmente existen herramientas, fondos e infraestructura disponibles, pero que estos beneficios llegan principalmente a aquellas empresas que cuentan con documentación en regla, estándares básicos de calidad y una estructura que les permita generar confianza y proyectarse a mayor escala.
Como hoja de ruta para fortalecer al sector, planteó concentrar los esfuerzos. “En lugar de un plan con decenas de objetivos, el foco debe ponerse en los tres cuellos de botella que, al resolverse, destraban todo. Estos son la formalización ágil y desburocratización, el financiamiento y fondos de garantías de verdad y el tercero la asociatividad y vinculación comercial”, explicó.
El team Alma Guaraní obtuvo la Licencia Marca País, un reconocimiento que celebra el talento, la disciplina y la identidad paraguaya proyectados al mundo. Foto: Gentileza.
A casi un año de haber marcado un hito en la pastelería internacional, Alma Guaraní recibe la Licencia Marca País Paraguay, consolidándose como embajadora del trabajo paraguayo en los escenarios más exigentes del mundo.
Hubo un momento, no hace mucho, en el que todo Paraguay contuvo la respiración frente a una transmisión en vivo por redes sociales, que mostraba una cocina instalada en Francia, en la que unas valientes y competitivas chefs paraguayas hacían historia y dejaban en alto el nombre del país.
Cada presentación, cada plato, cada gesto del equipo de Alma Guaraní fue seguido como si se tratara de una final mundial. No era solo pastelería, era identidad, orgullo, bandera; era la emoción profunda de saberse representados en uno de los escenarios más exigentes del planeta.
A un mes de cumplirse un año de aquel hito histórico en la Copa del Mundo de la Pastelería, el 2025 se confirma como el año más importante en la historia de Alma Guaraní. Esta vez, el reconocimiento no llega desde afuera, sino desde casa. Recientemente, el equipo recibió la Licencia Marca País Paraguay, un sello que reconoce el trabajo sostenido, la excelencia y la coherencia de un camino recorrido con convicción.
No fue suerte, fue proceso, disciplina y, sobre todo trabajo en equipo, afirmó Chiara Pederzani, capitana de Alma Guaraní, para quien la noticia de recibir esta licencia tuvo un impacto íntimo y colectivo a la vez. “Para el equipo fue una alegría enorme, fue sentir que todo el trabajo, el esfuerzo y la pasión que ponemos todos los días realmente valieron la pena, y más todavía en un año tan especial para nosotros”, afirmó.
La Licencia Marca País aparece como una consecuencia natural de ese recorrido. “Este reconocimiento nos da muchísima motivación para seguir creciendo. Nos abre puertas y también nos compromete a seguir haciendo las cosas bien, con los mismos valores y el mismo cuidado que tuvimos desde el inicio”, subrayó Chiara.
A la conversación también se sumó Verónica Pardo, manager del team Alma Guaraní, quien aseguró que el reconocimiento tiene un valor especial en un contexto donde la inmediatez parece gobernarlo todo. La emoción, aseguró, va mucho más allá de un logro profesional. “Hay un amor que va más allá del trabajo. Al trabajar juntos, al representar al Paraguay en escenarios internacionales que son súper difíciles, nos sentimos muy, muy emocionados”, sostuvo.
De hecho, para Verónica, la pastelería es también una forma de narrar quiénes somos. “Chiara, con un legado familiar en el rubro; Joana Borgoñón, que salió al exterior para formarse y superarse; Tomás, del interior del país, equilibrando lo paraguayo con los estándares internacionales; Bella Rosa, con más de dos décadas de experiencia; y un equipo que decidió creer, invertir, exigirse y sostener valores comunes. Ser equipo paraguayo, nos da muchísimo orgullo”, enfatizó Verónica.
Sin embargo, dijo que el hecho de que Paraguay hoy los respalde con una marca país, “eso es maravilloso”.
“La marca país te da respaldo, te abre puertas, te da institucionalidad y te posiciona con una mayor credibilidad, no solo hacia afuera, sino también hacia adentro para generar alianzas, formaciones, apoyos, para inspirar a más jóvenes, a más mujeres, a más personas, para que crean que Paraguay puede estar en esa esfera internacional”, explicó Verónica.
Marca País, el marco que da sentido. Desde Rediex, su directora general, Alison Townsend, explicó que el 2025 fue un año clave para la estrategia de Marca País Paraguay, con un fuerte enfoque en la pedagogía y la socialización del concepto en todos los sectores.
“La marca país es una estrategia de posicionamiento internacional que busca que cada día tengamos más productos, servicios y embajadores que representen a Paraguay en el mundo”, señaló.
Alison Townsend, directora general de Rediex, lidera la estrategia de Marca País Paraguay, apostando a una identidad que conecta con el mundo.
En ese camino, la gastronomía ocupa un lugar central como herramienta de diplomacia cultural. Y equipos como Alma Guaraní encarnan ese espíritu: talento, disciplina e identidad proyectados al mundo. Sin dudas, cuando el trabajo es coherente y sostenido, los reconocimientos no son casualidad, son una consecuencia.
Su propietaria es Anabel Schaerer (42), quien hoy es una productora de alfombras freelance, además de ser licenciada en diseño gráfico. Foto: Gentileza
Su amor por el diseño la llevó a crear tapetes de hilos de lana
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Oh! Lala Tufting es un emprendimiento de arte en hilo y lana que innova en el mercado decorativo con alfombras y tapices personalizados hechos a mano. Su propietaria es Anabel Schaerer (42), quien hoy es una productora de alfombras freelance, además de ser licenciada en diseño gráfico.
Impulsada por su amor a las manualidades comenzó a buscar referencias hasta dar con la técnica del tufting que atrapó su interés en emprender. Esta es una técnica en la que se trabaja con una pistola que lleva dos hebras de lana y se teje en una tela tensada a un marco, similar a un bastidor, para ir armando los diseños.
El emprendimiento iniciaba como hobby en agosto de 2022 y actualmente es su principal fuente de ingreso. “Empecé a subir fotos, a la gente le empezó a gustar y así nació Oh! Lala. Mi primera alfombra fue a mano con esta técnica que precisa de una aguja mágica”, explicó Schaerer en entrevista con La Nación/Nación Media.
Las alfombras se realizan con una técnica de tendencia internacional: el tufting. Foto: Gentileza
Los productos son decorativos y considerados unas piezas de arte que pueden colocarse en el interior de la casa, tapices, o incluso colgarse. Luego de realizar muchos trabajos a mano, tejiendo punto por punto, finalmente reunió el capital necesario para adquirir la pistola para bordar, con la cual se trabaja de manera sistemática. “Es un trabajo superlaborioso, pero con la práctica todo se alcanza. Yo sola estoy emprendiendo y realizo a través de una agenda abierta a medida que llegan los pedidos”, remarcó.
TENDENCIA EN OTROS PAÍSES
La emprendedora dijo que sus diseños son personalizados y exclusivos, hechos para cada gusto específico. Precisó que en Estados Unidos y países de Europa son un boom y que en Paraguay todavía se está descubriendo la técnica. “Yo importo mis materiales, la tela para tejer no existe acá y es cuestión de hacerle seguimiento siempre, porque es un trabajo de todo el día”, añadió.
El trabajo más largo que realizó fue una alfombra de seis metros por un metro y medio, que fue tejida en un mes. Detalló que sus diseños pueden ir desde un tamaño de 2x2, con flecos, colores y tienen diferentes usos, desde espejos, posa objetos, formas de logos, dibujos animados, o todo lo que solicite el cliente. “Yo estaba buscando referencias y caí con una foto de esta técnica. Empecé a probar viendo videos de YouTube por mi propia cuenta.
Los productos son decorativos y considerados unas piezas de arte. Foto: Gentileza
Aprendí sin ningún curso y ahora ya me dedico solo a eso prácticamente”, dijo Schaerer. La emprendedora cuenta con un estudio/taller donde realiza la producción e incluso brinda talleres para que los interesados en la técnica aprendan a utilizar los materiales. “Dentro de poco quiero abrir un showroom y ahí voy a tener todas mis alfombras expuestas”, añadió.
APOSTAR POR LO ARTESANAL
Anabel sostuvo que hoy el consumidor debe valorar el trabajo detrás de un producto artesanal, que lleva un proceso muy minucioso y cansador. “Ese es el problema de todos los emprendedores y una lucha colectiva, es cuestión de apuntar mejor el público, porque hay gente que invierte en arte exclusivo para sus hogares”, indicó.
La emprendedora cuenta con un estudio/taller donde realiza la producción. Foto: Gentileza
Los precios son fijados por metro cuadrado, de acuerdo a los detalles y la complejidad, pero como ejemplo, precisó que una alfombra de entrada de 80 x 45 centímetros puede rondar desde los 500.000 a 800.000 guaraníes. La inversión se realiza en dos pagos, 50 % para iniciar con la producción, remarcó.
Dulce Astrid: tras años de postergar su sueño, hoy hace los mejores pasteles artesanales
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Por Karina Ríos (karina.rios@nacionmedia.com)
Desde niña, Analía Benítez soñaba con ser una gran pastelera, pero con el paso de los años sus sueños se fueron esfumando. Terminó la secundaria y formó una linda familia, a la que se dedicaba 100%. Pero, con el tiempo sintió la necesidad de ayudar con los ingresos de su hogar y comenzó a estudiar.
Durante la pandemia, vio que el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP) ofrecía clases virtuales de pastelería y se lanzó a la posibilidad de cumplir su sueño. “Decidí inscribirme en repostería, pero los cupos se llenaban muy rápido. Entonces, fui haciendo cursos donde sí había lugar, entre ellos, de panadería, bocaditos dulces y salados”, explicó a La Nación/Nación Media.
Analía nunca perdió su verdadero enfoque, estudiar repostería y así lo hizo finalmente. Se especializó en tortas decoradas y arte en azúcar y no se detuvo hasta dar vida a su propio emprendimiento, “Dulce Astrid”, hace tres años.
Vender para estudiar
Analía indicó que pese a que las clases eran gratuitas, cada curso tenía sus gastos porque debía preparar lo que las instructoras le pedían y debía costear ingredientes. Siempre contó con la ayuda de su marido, pero ella quería hacer más, entonces, empezó a vender lo que preparaba.
“Empecé a vender mis productos, todo lo que hacía en los cursos y en las prácticas, para así poder solventar los insumos de las próximas recetas que nos daban los profesores”, explicó.
Al finalizar las clases, Analía ya contaba con cuatro certificados y había concretado su sueño con “Dulce Astrid”, nombrado así en honor a su hija menor. Además, contaba con el apoyo de sus clientes, que la vieron formarse y conocían la calidad de sus productos, promocionándola de boca en boca.
“Vendo pasteles artesanales, personalizados y bocaditos dulces para eventos, todo por kilo”, aclaró a La Nación/Nación Media.
Las medialunas son la especialidad de la casa. Foto: Gentileza
Local propio
Analía no se imaginaba dejar solos a sus pequeños para dedicarse a su emprendimiento. Entonces, decidió trabajar desde su casa, con la ayuda de sumarido, familiares y amigos, que no dudaron en ayudar a ofrecer sus productos.
“Trabajo sola desde mi cocina, tengo todas mis herramientas, que fui adquiriendo de a poco y con mucho esfuerzo. Ahora mi sueño es tener mi local, donde recibir a mis clientes y vender mis productos a los que vayan llegando”, relató.
La emprendedora detalló que ofrecen productos artesanales, pasteles de distintos sabores y bocaditos dulces, específicamente medialunas, pastafrolas, bizcochos, cupcakes, alfajores. “La especialidad de la casa son las tortas personalizadas y las medialunas”, remarcó.
“Hasta ahora me llegan clientes nuevos. Las personas que me hacen pedidos me dicen que asistieron a algún evento o cumpleaños y que probaron mis productos y que les gustó, o que se les recomendó. Así fui creciendo de a poco, ahora tengo muchísimos clientes gracias a Dios”, confirmó.
La emprendedora trabaja sin alejarse de sus hijos. Foto: Gentileza
“Quien quiere, puede”
Analía hoy puede decir que gracias a su emprendimiento puede generar dinero para ayudar a su familia y lo más importante, sin dejar a sus hijos solos en casa. Además, pudo cumplir con sus sueños y equipó la cocina de su casa para avanzar en su emprendimiento.
“A los emprendedores les digo que nunca se rindan en lo que desean, es difícil y a veces creemos que incluso puede ser imposible, pero mi lema siempre fue el que quiere puede, sin excusas. Les animo a todas aquellas mamis, en especial amas de casas, a que no desistan de sus sueños y a que se animen a emprender, porque todo sacrificio tiene su recompensa”, puntualizó.
Las personas que deseen probar los productos de Dulce Astrid pueden contactar al (0971) 526-956.
Datos claves
Desde niña, Analía Benítez soñaba con ser una gran pastelera, pero con el paso de los años sus sueños se fueron esfumando.
Nunca perdió su verdadero enfoque, estudiar repostería y así lo hizo finalmente. Se especializó en tortas decoradas y arte en azúcar y dio vida a su propio emprendimiento, “Dulce Astrid”, hace tres años.
Hoy anima a las mamás y a las amas de casas a que no desistan de sus sueños y a que se animen a emprender, porque todo sacrificio tiene su recompensa.
Analía Benítez estudió cocina y pastelería en el Snpp. Foto: Gentileza