¡Cuidado! El exceso de redes sociales provoca ansiedad
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Si bien estar conectados en las distintas plataformas sociales es bastante entretenido, el uso excesivo puede generar ansiedad, inestabilidad y otros problemas emocionales. Te contamos cuáles son las señales y cómo podrías modificar tus hábitos para alcanzar un equilibrio saludable.
En la actualidad, las plataformas de Facebook, Twitter, Tiktok e Instagram son las redes sociales que reemplazan la conexión humana, ya que forman parte de una tecnología diseñada para acercar a las personas y dedicar demasiado tiempo a la interacción virtual.
Sin embargo, si pasamos una cantidad excesiva de tiempo en estas aplicaciones y los sentimientos de tristeza, insatisfacción o frustración afectan nuestro bienestar, es momento de reexaminar nuestros hábitos y encontrar un equilibrio más saludable.
Un estudio de la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos, descubrió que tantas horas conectados en estas plataformas aumenta dichos sentimientos que posteriormente recaen en la salud mental y cuanto más se priorice la interacción virtual sobre las relaciones en persona, mayor será el riesgo de desarrollar trastornos del estado de ánimo como la ansiedad.
Las personas que padecen ansiedad se obligan a levantar el celular cada pocos minutos para buscar actualizaciones o responder compulsivamente a todas y cada una de las alertas, incluso si eso significa correr riesgos mientras conduce, perder el sueño por la noche o priorizar la interacción en las redes sociales antes que las relaciones del mundo real.
¿CUÁLES SON LAS SEÑALES?
Aquellos que padecen este trastorno, a pesar de salir con amigos, todavía sienten la necesidad de revisar constantemente sus perfiles, impulsados por la sensación de que otros puedan estar divirtiéndose más.
Se comparan desfavorablemente con los demás, tienen baja autoestima o imagen corporal negativa, incluso pueden tener patrones de alimentación desordenada. Además, constantemente se muestran preocupados por no tener el control sobre lo que la gente publica acerca de ello.
Sienten la presión de publicar contenido con regularidad, obtener comentarios o me gustas en sus publicaciones, a su vez suelen responder rápidamente y con entusiasmo a las publicaciones de sus amigos. Algunos llegan al punto de participar en comportamientos de riesgo para obtener likes, compartir o reacciones positivas en las redes sociales.
Si pasamos demasiadas horas al día en estas aplicaciones nos pueden invadir sentimientos de tristeza, insatisfacción o frustración que afectan nuestro bienestar y nuestra salud mental.
HÁBITOS PARA MANEJAR LA ANSIEDAD
Ser más consciente sobre el uso de las redes sociales puede tener resultados beneficiosos en el estado de ánimo y concentración.
1. Tiempo en las redes sociales: reducir la cantidad de horas que se pasa en las plataformas. Esto puede ser controlado a través de una aplicación que nos ayude a establecer una meta de cuánto necesitemos reducirlo.
2. Apagar el celular: desconectarse completamente en ciertos momentos del día, como cuando se está conduciendo, en una reunión, en el gimnasio, cenando, pasando tiempo con amigos o jugando con los niños.
3. Deshabilitar las notificaciones: aunque es difícil resistir a las constantes alertas de las redes sociales, es necesario desactivar las notificaciones. De esta manera, se puede recuperar el control del tiempo y la concentración en lo verdaderamente importante.
4. Ponerse límites: si revisa compulsivamente el celular cada pocos minutos, descanse limitando sus controles a una vez cada 15 minutos. Luego una vez cada 30 minutos, después una vez cada hora.
5. Actividades recreativas: encuentre un pasatiempo, un esfuerzo creativo o una actividad física que disfrute y únase a un grupo de personas con ideas afines que se reúnen regularmente. Dedique su tiempo a interactuar fuera de línea con amigos y familiares, donde pueda mantener su celular apagado.
QUIMFA presenta CosmeClinik Faster, nueva línea dermatológica para el cuidado de la piel
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QUIMFA S.A. realizó el lanzamiento de CosmeClinik Faster, durante un evento exclusivo dirigido a dermatólogos, donde se presentó oficialmente esta nueva línea dermatológica orientada al cuidado integral de la piel con manchas, imperfecciones, signos de fotoenvejecimiento y tendencia grasa.
El encuentro se llevó a cabo el jueves 28 de mayo en el Gran Hotel del Paraguay, y reunió a profesionales de la dermatología en una velada donde se compartió innovación, ciencia aplicada al cuidado de la piel y nuevas alternativas dermocosméticas para la práctica clínica diaria.
CosmeClinik Faster llega al mercado con una propuesta enfocada en la renovación, corrección y control, incorporando productos desarrollados para acompañar rutinas dermatológicas modernas, con fórmulas orientadas a mejorar la textura, luminosidad, uniformidad del tono y apariencia general de la piel.
Entre los productos destacados de la línea se encuentra Melan Retin, un sérum antiedad y despigmentante intensivo formulado con activos reconocidos en dermatología cosmética, como retinol puro, ácido kójico, ácido tranexámico, niacinamida y vitamina E. Su propuesta está orientada a ayudar a reducir hiperpigmentaciones y manchas, mejorar la textura de la piel, aportar luminosidad y contribuir al cuidado de pieles con signos de fotoenvejecimiento.
La línea también incluye propuestas como Faster AHA 15 y Faster AHA 25, pensadas para el abordaje de pieles con tendencia grasa, imperfecciones y necesidad de renovación cutánea, ampliando así las herramientas disponibles para el acompañamiento dermatológico.
Con este lanzamiento, QUIMFA reafirma su compromiso con la innovación en el área dermatológica, acercando al cuerpo médico nuevas opciones de cuidado de la piel, con una presentación moderna, profesional y alineada a las tendencias actuales de la dermocosmética.
“CosmeClinik Faster representa una nueva etapa dentro de la línea dermatológica de QUIMFA. Buscamos ofrecer productos con respaldo, diseño profesional y fórmulas pensadas para acompañar las necesidades reales de los dermatólogos y sus pacientes”, destacaron desde la compañía.
La noche del lanzamiento fue una oportunidad para presentar la línea, compartir sus principales atributos y fortalecer el vínculo de QUIMFA con la comunidad dermatológica del país.
Sobre QUIMFA
QUIMFA S.A. es una industria farmacéutica paraguaya comprometida con el desarrollo, representación y comercialización de productos orientados al cuidado de la salud y el bienestar de las personas. A través de su línea dermatológica, la compañía continúa incorporando alternativas innovadoras para acompañar la práctica médica y responder a las necesidades del mercado nacional.
Pedir ayuda ya no es un tabú: reportan casi 600 urgencias psiquiátricas en un solo mes
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La salud mental gana cada vez más espacio en la agenda pública paraguaya, impulsada por una realidad que ya no puede permanecer invisible. Solo en abril, el Hospital Psiquiátrico registró 597 atenciones de urgencia, una cifra que refleja tanto la creciente demanda de asistencia especializada como la necesidad de fortalecer los servicios de contención emocional y psicológica en el país.
Según informó este lunes el Ministerio de Salud Pública, la mayoría de las consultas correspondieron a atenciones ambulatorias en las áreas de psiquiatría y psicología, sin requerir internación. Detrás de esos números aparecen cuadros de:
ansiedad
depresión
crisis emocionales
trastornos vinculados al estrés, problemáticas que se volvieron más frecuentes en los últimos años.
Cifras
El centro asistencial también realizó 42 estudios complementarios durante abril, entre ellos 17 electroencefalogramas y 25 electrocardiogramas, herramientas utilizadas para evaluar el estado clínico de los pacientes y descartar complicaciones asociadas.
Además, el Hospital Psiquiátrico recibió insumos y medicamentos por más de G. 573 millones. Del total, unos G. 487 millones fueron destinados específicamente a medicamentos, mientras que cerca de G. 86 millones correspondieron a insumos médicos para fortalecer la atención especializada.
Las cifras llegan en un contexto en el que Paraguay busca transformar su sistema de salud mental. El Ministerio de Salud impulsa actualmente un modelo de atención descentralizada, orientado a acercar la asistencia psicológica y psiquiátrica a hospitales y unidades de salud familiar de todo el país, evitando que el Hospital Psiquiátrico siga siendo el único gran punto de referencia nacional.
Según datos, las consultas relacionadas con problemas de salud mental aumentaron alrededor de un 30 % en los últimos cinco años. Foto: Gentileza
La preocupación no es menor. Datos difundidos en 2024 señalan que las consultas relacionadas con problemas de salud mental aumentaron alrededor de un 30% en los últimos cinco años en Paraguay, mientras especialistas advierten sobre la limitada capacidad de respuesta del sistema público.
A esto se suma un fenómeno social cada vez más visible: más personas buscan ayuda profesional y hablan abiertamente de salud mental, rompiendo antiguos prejuicios que durante décadas relegaron estas problemáticas al silencio familiar o al estigma social.
En paralelo, instituciones como el IPS reportan más de 100.000 atenciones en salud mental acumuladas en apenas tres años, evidencia de una demanda sostenida y creciente.
Las autoridades sanitarias sostienen que uno de los principales desafíos es lograr diagnósticos tempranos y tratamientos continuos. “El pronóstico mejora cuando el abordaje es precoz y existe seguimiento”, señalaron desde el Hospital Psiquiátrico, que avanza hacia su reconversión en un centro especializado de urgencias psiquiátricas.
En un país donde durante mucho tiempo la salud mental fue considerada un tema secundario, las casi 600 urgencias registradas en apenas un mes funcionan también como una señal de alerta: el bienestar emocional ya no puede quedar fuera de las prioridades sanitarias.
El éxito económico requiere de la consistencia de las políticas públicas, afirma Peña
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“En todas las métricas, el Paraguay está progresando, hoy el paraguayo medio está mejor de lo que estaban sus padres, sus abuelos, de eso no hay dudas“, afirmó este lunes el presidente de la República, Santiago Peña, quien defendió los logros alcanzados por su gobierno en materia económica y social, durante una visita a la 780 AM con motivo de su 50.° aniversario.
“La economía paraguaya crece, en promedio en estos casi 3 años de nuestro gobierno aumentó al 5,5 % y para este 2026 tenemos una proyección del 4,2 %. Este será el cuarto año en que la economía crece por encima del 4 %. Esto no ocurría en Paraguay desde la construcción de la entidad Itaipú. Se tiene un crecimiento compuesto”, comentó durante una entrevista en el citado medio radial.
“Lo que necesitamos es mantener las consistencias de las políticas publicas a largo plazo porque el desarrollo no conoce de atajos, no hay formulas mágicas. El modelo no debe ser tratar de tener un golpe de suerte, sino un trabajo consistente dedicado”, sostuvo el jefe de Estado.
Peña acotó: “Nosotros vemos que en casi 3 años disminuyó la pobreza total en un 9 %. No hay ningún país que haya visto una disminución o caída tan abrupta en un momento donde nos estamos acercando al nivel de pobreza como tiene Uruguay y estamos por debajo del nivel de Brasil. No es lo mismo bajar de 50 % a 41 % que bajar del 25 % al 16 %. El indicador social, que es un a métrica comparable, muestra que Paraguay está mejorando socialmente”.
El mandatario accedió a una entrevista con presentadores de un espacio radial de la 780 AM. Foto: Presidencia
Destaque internacional
El mandatario también destacó el éxito de su administración en la generación de empleos formales. “Todos estos números han sido resaltados en el ámbito internacional. Hace unos días salió un artículo perteneciente al Banco Mundial en donde se habla del fenómeno de Paraguay, sobre el tridente de políticas públicas que uno espera, el crecimiento económico, generación de empleos y disminución de la pobreza", comentó.
Agregó que Paraguay cuenta con todas las condiciones para ser el país más desarrollado de la región y conseguir ese estatus no dependerá de “formulas mágicas”, sino de mantener la consistencia de las políticas públicas a largo plazo.
“Un país no cambia en 5 años. La pregunta es si esto es suficiente en un país que tiene 40 millones de hectáreas de tierra arable, cultivable, que tiene una geografía maravillosa que le permite hacer 3 cultivos al año, que se encuentra geográficamente al lado de un gigante como Brasil con ventajas comparativas, y la respuesta es que no es suficiente, que se tiene que hacer mucho más. Paraguay tiene todo para ser el país más desarrollado de América Latina, podemos ser más desarrollados que Uruguay y Chile“, afirmó.
Viajar en el tiempo, la más reciente y atrapante oferta de las redes
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Viajar en el tiempo. La más novedosa oferta en red ofrece en breves videos de calidad lo mismo de siempre. En tiempos de incertidumbres saber del ayer para proyectar sobre el hoy de cara al futuro pareciera ser una apuesta comercial segura.
Las infinitas inteligencias artificiales (IAs) con las que interactuamos cotidianamente parecen carecer de límites. Los espíritus y las ánimas que emergen del Valle del Silicio y con las más diversas formas –una y otra vez– vuelven sobre todas y todos nosotros para impedir que podamos conocer y disfrutar de las mieles de vivir “unplugged”. Incorregibles. Resistir, aunque tiene sentido en procura de la libertad, torna complejo.
La que se conoce como “tercera ley de Newton” –en el tercer entorno, en el nuevo espacio que algunos imaginan como social– parece tan inaplicable como los vanos intentos por remar en dulce de leche. Esos coros de fantasmas no aflojan... ni quieren aflojar. Y, por si el espacio del presente no les fuera suficiente, invitan –indulgentes– a viajar al pasado. ¿A qué pasado? “Al pasado, ¿viste...? ¡Es muy divertido!”, responde un tertuliano (adulto joven) sentado a la mesa de un bar frente a la playa borrascosa de la semana que pasó en Mar del Plata, unos 1.600 kilómetros al sur de mi tan querida y cálida Asunción.
Con quienes lo acompañan comparte rústicamente la pantalla de su teléfono inteligente. Muestra en Instagram “tellevoalpasado”. Sus contertulios hacen silencio. Observan.
“Estoy en el pasado... y tú vienes conmigo”, propone Valeria, quien parece ser su creadora. “Vivo la historia en primera persona”, apunta. Pero no está solo allí. Informa que también puedes encontrarla en www.youtube.com/@tellevoalpasado o, si lo prefieres, en www.facebook.com/tellevoalpasado. Valeria no es única, por cierto.
En TikTok e Instagram quienes están en lo mismo crecen y se multiplican como sucede desde que Chloe.vs.history (quizás un pionero) se presentó en el tercer entorno. @maquina.historica, @mariaentreepocas, @tellevoalpasado van por más de lo mismo.
En algunos medios tradicionales europeos –La Vanguardia, entre ellos– dan cuenta de que hay quienes comienzan a llamarlos a quienes navegan esos sitios, “corresponsales históricos”. No son producciones audiovisuales sencillas las que aportan para invitar –a quien sueñe con hacerlo– para desembarcar en Normandía el 6 de junio de 1944, cuando la Segunda Guerra Mundial comenzó a finalizar.... o, a otros tiempos, tal vez prehistóricos o... Todo es posible.
“¡No quiero imaginar el éxito que tendrá cuando nos inviten al mismísimo Paraíso Terrenal para que veamos en vivo verdadero el pecado original!”, dijo uno de los que estaban sentados en la mesa cercana. “No solo que aceptaré ir, sino que podré saber si el pecado original fue en verdad comer una manzana o esa historia que me enseñó mi abuela fue diferente”, agregó. Con sus acompañantes rieron con ganas.
También reí, observándolos con atención. “¿Cuándo comenzarán con los viajes al pasado por aquí en el sur del mismísimo sur para que viajemos a las historias que fueron y a las que no fueron?”, dijo otro. El silencio ganó espacio en la tertulia.
VOLVER A HACER
Los fines de abril y comienzos de mayo de cada año son fantásticos en Buenos Aires. Las y los escritores de una buena parte del planeta se instalan allí. Creatividad, pensamiento y palabra en acción juntos y al alcance del deseo no es frecuente. Y con sus presencias y reflexiones también emergen más y más dudas.
Pasado y futuro anidan en cada intercambio. En cada debate. El deseo de saber pareciera ser directamente proporcional a la incertidumbre que crece exponencialmente. Las amenazas de guerra sacuden, angustian, entristecen.
“El ser humano tiene una extraordinaria capacidad de olvidarse de sí mismo, de olvidar las lecciones”, sostiene Arturo Pérez-Reverte (75), uno de los autores más destacados y requeridos en la quincuagésima Feria Internacional del Libro en desarrollo. “Siempre volvemos a hacer lo que hicimos antes de que eso ocurriera y lo que produjo esa cosa”, sentencia don Arturo, también periodista y, algunas décadas atrás, corresponsal de guerra. Bien sabe de qué habla cuando de violencias se trata.
Entrevistado por la colega Natalia Blanc del diario La Nación de Argentina va más allá para sostener que “la guerra, la vanidad, la ambición, la lujuria: todos son mecanismos normales (de las personas) que no vamos a perder nunca por más cambios sociales que haya”. Profundo. Intenso. También discutible. Aunque sin certeza acerca de la conclusión que puede emerger de un debate con el que se pretenda confrontar a Pérez-Reverte sobre los que son –para él– “mecanismos normales” de la humanidad.
Hombres y mujeres queremos saber. Siempre y en todo lugar. Más aun cuando lo que se pone en juego –además del ser humanos y humanas– es el tiempo en términos de pasado y/o futuro. “El tiempo no es absoluto, sino relativo y maleable”, nos explicó Albert Einstein (1879-1955) en las primeras décadas del siglo pasado. Espacio y tiempo, dos variables claramente inseparables que coadyuvan para que –unidas en la flexibilidad– la segunda sea definitivamente relativa.
“El tiempo no es absoluto sino relativo y maleable”, dijo Alberto Einstein quien también puntualizó que imaginar el “ahora” como único es una “ilusión obstinadamente persistente”
¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Serán los que vendrán tiempos mejores o los mejores años?, como prometen las y los profesionales de la política. Si asumimos que pasado, presente y futuro son parte de un todo, imaginar el ahora como único es claramente falso y deviene en una “ilusión obstinadamente persistente”. Es palabra de Albert Einstein. Siento que solo desde esa perspectiva que bordea lo poético tiene sentido imaginar viajes en el tiempo.
DE CIENCIA FICCIÓN
“Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”, afirmó Julio Verne (1828-1905) que, con su ciencia ficción estoy claro que continúa a mi lado, aunque con ninguna de sus obras –viajero incurable– se propuso llegar al pasado.
Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”, sostuvo Julio Verne, el autor que quizás más haya “viajado” en el género literario de ciencia ficción, aunque nunca viajó al pasado
Por el contrario, Ray Bradbury –uno de los maestros de la literatura en el siglo XX– en “El ruido de un trueno” (1952) o en “El zorro y el bosque” (1950) sí lo hace, aunque con una mirada claramente distópica con la que no pinta al pasado como destino amigable y, como lector, no pocas veces creo que sí lo perfila como incubador de muchas de las alienaciones políticas y sociales de nuestros días.
Ray Bradbury, uno de los más grandes escritores del siglo XX, con mirada distópica viajó al pasado para crear “El zorro y el bosque” (1950) y “El ruido de un trueno” (1952)
Viajar en el tiempo es una aspiración imaginaria de muy larga data. Antecedentes no faltan. Sin las IAs que supimos conseguir y los algoritmos que también supimos entrenar para que a su vez supieran y conocieran de nuestros gustos y disgustos, ir al pasado, viajar en el tiempo es parte de los objetos del deseo de los medios tradicionales, de la literatura, del cine, de la tele y así hasta nuestros días en los ecosistemas digitales. ¿Sorprende entonces que TikTok sea una de las plataformas (además de Instagram) en las que varios usuarios nos invitan a viajar al pasado? Por supuesto que no.
Otro Tic-Toc –vaya coincidencia– un “proyecto ultrasecreto del Gobierno” de los Estados Unidos, en el campo de la ficción, lanzó, avanzada ya la sexta década del siglo pasado, “El túnel del tiempo”. Con formato de serie con cincuenta minutos de duración cada capítulo, desde el 9 de setiembre de 1966 y hasta el 7 de abril de 1967 (30 episodios) ganó espacio en las preferencias de la teleaudiencia.
La producción fue de 20th Century Fox Television y emitió la cadena ABC que cada semana contaba las aventuras de James Darren y Robert Colbert que –como los doctores Tony Newman y Doug Phillips, respectivamente– supervisados por la científica McGregor (Lee Ann Meriwether) van y vienen por el tiempo con serios riesgos de vida como consecuencia del experimento en sí mismo y porque, siempre con las mismas indumentarias, llegan hasta los más diversos lugares donde se ven expuestos (como personas extranjeras muy diferentes) a peligrosos choques culturales.
“Dos científicos estadounidenses se encuentran perdidos en el laberinto de épocas pasadas y futuras, durante los primeros experimentos del proyecto más grande y secreto de Estados Unidos: el Túnel del Tiempo”, anunciaba la voz de un locutor, cuando se iniciaba cada emisión.
“El túnel del tiempo”, un clásico de la tele creado en 1966. Solo 30 capítulos que hasta la actualidad ha devenido en contenido “de culto”. Cada semana, los doctores Tony Newman y Doug Phillips, monitoreados por la científica McGregor, viajaban sin descanso en un proyecto ultrasecreto
Imposible de olvidar, aquellos momentos de familiares de domingo, en horario central cuando el hombre aún no había llegado a la Luna y la tele la veíamos solo en blanco y negro. Así fue durante 30 semanas. Nada nuevo. Solo cambian los soportes y las herramientas tecnológicas para producir contenidos.
Las ilusiones, los sueños, son los mismos. “Me preocupa lo que podemos hacer con las IAs. Particularmente porque las y los humanos necesitamos socializarnos. No es posible avanzar socialmente si no tenemos relaciones interpersonales plenas para discernir colectivamente sobre ciertas prácticas novedosas como lo es la comunicación reticular”, me dice Dánjal a través de una videollamada de WhatsApp, el querido amigo, periodista, académico y magíster en gestión de contenidos, habitante insultar semestral en un archipiélago enclavado en el Atlántico Norte, cercano a Islandia y de Dinamarca.
Con alto grado de responsabilidad profesional asegura creer que “no todo lo que circula en las redes es sano ni bueno para la salud, aunque genera alto tráfico, es susceptible de monetizar y, tal vez, de producir rentabilidad”. Puntualiza también que el impacto nocivo más agudo de “estar en las redes” se evidencia en los segmentos sociales más jóvenes a los que “técnicamente se los induce a ingresar, estar y permanecer”.
De hecho, las y los que todo lo miden, mensuran esos tiempos y guardan los datos bajo celosas normas de protección. “La falta de nexos sociales sólidos puede representar un grave riesgo para la salud mental y emocional”, reporta HelpGuide.org. “En el mundo actual, muchos de nosotros dependemos de plataformas de redes sociales como Facebook, X (anteriormente Twitter), Snapchat, YouTube, TikTok e Instagram para encontrarnos y conectar con los demás”, reconoce y admite esa organización. (www.helpguide.org/es/problemas-de-la-adolescencia/las-redes-sociales-y-la-salud-mental).
REPÚBLICA TECNOLÓGICA
La propuesta de viajar en el tiempo como tantas otras –más allá de que sus microcontenidos, dan cuenta de ser productos de cuidadas producciones y encajan en la cultura de lo divertido– son atrapantes, como lo fueron y casi seguramente lo serán siempre ese tipo de productos. “Irónicamente, para una tecnología diseñada para acercar a las personas, pasar demasiado tiempo interactuando con las redes sociales puede hacerlo sentir más solo y aislado, y exacerbar los problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión”, advierte HelpGuide.
“Así es la República Tecnológica de la que conversamos días atrás”, responde –también por WhatsApp– RPL, un académico relevante con el que con frecuencia intercambiamos pareceres. Pero no nos parece suficiente comunicarnos con texto para dialogar sobre este tema. Pasamos a llamada de voz. “Te leo: ‘esto es la cadena en torno al cuello de los nuevos esclavos (dice mientas muestra el celular). Y la gente no se da cuenta. Tengo 75 años, he visto hundirse muchos imperios. (Pero) Ahora estoy viendo por primera vez hundirse mi propio mundo’”, responde Arturo Pérez-Reverte al diario argentino La Nación y, para que quede más claro, agregó que como están las cosas, “vale tanto un tuitero analfabeto que tenga muchos seguidores que algo que ha escrito Vargas Llosa”.
Tiempo atrás, cuando finalizaba junio de 2015, Umberto Ecco tuvo expresiones parecidas para con los contenidos reticulares. Poco antes de morir Zygmunt Bauman (1925-2017) enfatizó en que “las redes son una trampa”. A todos, los leí en red.