Desde un estrecho balcón hasta un patio amplio y sombreado, todos los espacios merecen ser vividos y recibir los detalles de deco para hacer que nos sintamos bien en casa.
Para lograr un ambiente donde el relax y el color de la naturaleza –aunque en mínimos detalles– nos ayude a encontrar la calma en medio de la vida agitada, no es necesario destinar cientos de metros cuadrados, sino usar con ingenio los espacios disponibles. Hay soluciones para todos los tamaños de espacios al aire libre, ya sea en un balcón de departamento, una terraza o un patio que conserve la magia de los viejos tiempos donde sentarnos a compartir un almuerzo o cena con familia o amigos.
Muebles y todo tipo de elementos deben ser de materiales aptos para el aire libre, ya sea metales como el hierro, aluminio tratado y plásticos que ahora imitan perfectamente las fibras naturales como ratán, mimbre, etc. Almohadones y mantas pueden guardarse en cada lluvia o protegerse bajo toldo o sombrillas.
Plantas, pero sin abrumar, cuando el espacio es chico y las líneas de la casa son minimalistas. En espacio como en patio o la zona de la galería o balcón ganan en diseño con plantas estructuradas y detalles de cemento o imitación piedra gris en las paredes. Es ideal que las plantas no requieran muchos cuidados.
Hoy están en boga los dúplex que suelen tener poco espacio destinado a patio y muchas veces, por la vecindad con edificios, no reciben el sol suficiente. Pero todo tiene solución si aprovechamos los pocos metros para crear un espacio alegre donde comer, leer o pasar un rato ameno con amigos o simplemente cerrar los ojos y descansar al aire libre.
La consigna es disfrutar cada espacio y dedicar creatividad y tiempo para lograr que tenga los detalles que nos hagan sentir bien sin preocuparnos por nada más que vivirlos.
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“Lo que más me gusta de la cocina es que la familia se reúna en una mesa para compartir”
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos visita al joven prodigio de la pastelería paraguaya Benjamín Almada, quien con apenas 13 años se está destacando en exigentes competencias internacionales llevando sabores dulces a los más finos paladares del mundo.
- Fotos Emilio Bazán
–Hoy en nuestro programa la noticia no es justamente el postre de la repostería, sino la persona que está detrás de esta historia. Benja, ¿cómo estás?
–Muy bien, emocionado de estar acá con usted, con todo el equipo. Es increíble estar con usted, mostrarle mi talento y por sobre todo contarle mi historia.
–¿Cómo empezó esta historia para convertir el alimento en tu vida?
–Yo empecé con mi abuelo, que es pizzero. Yo estaba entre la harina, el aceite, jugábamos, él me enseñaba y un día le dije a mi mamá “me gusta la cocina, quiero cocinar”. Entonces, ella me enseña, empecé con las premezclas, los bizcochuelos, que le ponés un poco de leche y huevos. Luego mi mamá me dijo “¿querés estudiar?”. “Sí, quiero estudiar” y me fui inclinando hacia lo dulce.
–¿A qué edad dijiste “me gusta el negocio del abuelo”?
–Desde aproximadamente los cinco años me empezó a gustar eso y me contaba también mi abuelo que su hermana era repostera y dice que de por ahí puede haber caído la herencia.
–Es muy interesante porque en todos los casos casi tiene que ver mucho la familia en el tema de la cocina. Contame después qué pasó. ¿Fuiste a la escuela?
–Sí, comencé con la escuela. Cuando eso tenía seis años más o menos cuando ya entré. Todavía no sabía hacer mucho, pero venía después y practicaba.
EL DESCUBRIMIENTO DE LO DULCE
–¿Y en tu escuela regular qué hacías?
–Cuando eso yo estaba en un colegio en Asunción. Me levantaba temprano a las cinco de la mañana y siempre vivíamos aquí en Capiatá y me parece que los fines de semana yo estudiaba. Pero se enfocaba en platos salados. Algunas veces hacían cosas dulces como tartas con frutilla, muy frutales eran todos los sabores cuando eso y me empezó a gustar. Estaba cocinando canelones, fue mi primera receta canelones de verdura y dije “voy a probar lo dulce”. Hice una tarta y me gustó más lo dulce hacer porque la pastelería es muy exacta. No te podés equivocar un gramo. Por eso se utilizan balanzas de precisión. En lo salado te decían “un puño de esto, un puñado de esto”. En lo dulce se utilizan gramos, doscientos gramos de tal cosa, doscientos gramos de harina. Entonces, todo tiene que ser exacto.
–Aparte de la tarea más profesional, ¿qué es lo que te gusta más de la cocina?
–Hacerlo con amor. Mi mamá hacía antes para la merienda la premezcla del bizcochuelo y yo empecé con la batidora. Hacíamos los bizcochuelos y mi mamá me ponía el banquito para que yo bata y a mí me encantaba eso. Poníamos en el horno y decía “guau, qué linda es la pastelería, qué lindo es cocinar, que la familia se reúna en una mesa para compartir, hablen y que esa comida sea lo que les una a ellos.
–¿Qué podés preparar hoy para nosotros?
–Voy a preparar algo que es la base de la pastelería, un bizcochuelo.
–Es como muy frustrante empezar a hacer bizcochos y que te salga mal supongo, ¿no?
–Sí, las primeras veces que yo hacía sacaba el bizcocho muy cada rato. Entonces, elbizcocho no podía crecer y se quedaba como una masa aplastada. Mis profesores me decían “tenés que dejar un tiempo y cuando ves que ya está bien hinchado, ahí le puedes sacar y probarle”. Yo uso un palillo, algunos usan cuchillo, pero es muy grande la abertura que le deja el bizcocho. Entonces yo uso un palillo. Cuando vemos que ya sale limpio, ya está. Algunos profesores, ya estoy intentando aprender también, le tocan nomás al bizcocho y ya saben que ya está.
FORMACIÓN INICIAL
–Mientras tanto comentame cómo empezaste con la escuela de gastronomía.
–Yo hice dos capacitaciones de seis meses. Entonces un año y dos meses duró. Luego yo me quería ir en las capacitaciones donde van los chefs y me dijeron no por la edad. Entonces, para no enfriarme, fui haciendo cursos en varios lados, hacía con una profesora en San Lorenzo, luego ahí estudié cómo hacer las tortas, las cremas, la basetto. Hacía las masas dulces, estudié mi último curso con la profesora de Fondant. Hasta ahora estoy practicando porque a mí me costaba mucho cuando eso porque era una masa muy pesada. Entonces le decía a papá “vení a ayudarme”, a veces se rompía.
–¿Hasta ahora no pudiste entrar a la escuela de chefs?
–No, tengo que tener mínimo el noveno terminado y quince años de edad.
–Que se pongan las pilas, es un niño prodigio.
–Intento no enfriarme e intento ir cada rato haciendo cursos y hasta intentar alcanzar un nivel alto de la pastelería porque la pastelería siempre va evolucionando, siempre hay nuevos postres. A veces se quedan también las recetas de antes, las recetas cómo hacían las personas e ir evolucionando y crear nuevas cosas, nuevos sabores.
–¿Ya estás con un emprendimiento de hacer lo que se llama comúnmente las cosas dulces?
–Sí, hago tartas, pasteles, bizcochuelos, de todo hago. Pueden entrar en mi Instagram y van a ver todo. Se llama benja.pastelería13, ahí me pueden seguir y alzo todos mis pedidos y ya tengo una clientela formada. Hay un grupo de madres en mi colegio que sí o sí me compran para el cumpleaños de sus hijos, de sus hijas. Una anécdota también te voy a contar cuando mi papá le conoció a un señor en la iglesia. Su hija era mi compañera y él pensó seriamente en denunciarle a mis padres porque le estaban explotando a sus hijos. Así decían hasta que el señor un día me dijo “Benja, ¿vos estás bien en tu casa? Y yo le dije “sí, todo esto es voluntad mía y mi pasión”.
–Después vas a tener desafíos mucho más grandes en esta materia también seguramente, ¿no?
–De hecho ahora también me está costando sobrellevar las cosas porque yo estudio música, también inglés y el colegio. Ejecuto el piano, también estudio inglés que me está sirviendo muchísimo porque vienen chefs internacionales a dar cursos y entonces de la única manera que me comunico con ellos es en inglés.
ALGUNOS TIPS
–¿Cuáles son los errores más frecuentes que se cometen en la preparación?
–No mezclar bien. Hay que hacer movimientos envolventes porque o si no se quedan grumos de harina y obviamente ya es tóxico consumir así. De hecho en la primera vez que hice me pasó eso y de la nada mi mamá estaba comiendo y ya lleno de harina. También no batir bien, que no doble bien su volumen, que no quede en la consistencia al punto letra.
–¿Cuál de todos esos productos posibles de tu cocina es el más complicado de hacer?
–El más complicado de hacer yo te diría las tortas con fondant. A mí me cuesta muchísimo porque para que el fondant quede bien no se puede poner abajo de la torta crema. Tenés que con una ganache de chocolate, que es como crema de leche con chocolate. Entonces eso le va pasando alrededor de la torta hasta que se quede durito para que aguante el peso del fondant porque el fondant es una masa muy pesada. Y tiene que ver también mucho la temperatura y por eso se usa en el termómetro.
–¿Cuál es la mayor satisfacción que sentís con esto?
–Lo más satisfactorio yo creo que es la cara del cliente recibiendo su pedido alegre o degustando y que te diga “esto está riquísimo”.
–¿Cuánto tiene que ver la belleza y la buena mano en todo esto? ¿Que sea lindo, que sea artístico?
–Tiene que ver demasiado la presentación, el cómo siempre está en el marketing y cómo tu clientela sabe de qué manera vos hacés, que te estás lavando las manos, si tu cocina está limpia, con qué insumos hacés. Porque yo vi algunos casos que en la base de una torta se le pone dulce de leche para que se quede pegada y había gente que le ponía mucho dulce de leche que tenía más peso. Entonces la tortita era más chica y llegaba al peso porque tenía más azúcar.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL
–¿Cómo fue la historia en Estados Unidos?
–Empezó hace tres años. Yo estaba buscando hacer cursos. Mi mamá encuentra un curso que era chocolate week. En ese tiempo vino un chef chocolatero de Brasil de los mejores que se llama Casio Ceballos. Mi mamá le pregunta a la que está organizando el evento “puede mi hijo irse al evento a ver, a aprender” y le dice “solo si tiene experiencia”. Yo tenía nueve años cuando eso y ya tenía un emprendimiento de un año. Entonces le manda las fotos de los trabajitos de su hijo y quince minutos después le responde “traele cinco horas antes. Los chefs quieren verle, están superemocionados, no pueden creer”. Ese día me fui, les conocí a los chefs, los mundialistas eran los que organizaban eso para la primera participación de Paraguay en el mundial de pastelería.
–¿Y qué se hace ahí?
–A nivel continental todos los países que quieren participar tienen una competencia a nivel continental y tres de ellos se van al mundial y el primer lugar que estuvo tiene un plus de irse otra vez a la competencia el siguiente año si hizo bien el trabajo. Entonces para esa competencia a nivel continental se estaban preparando primero y yo me voy a verles. Yo les dije que eran mi sueño, una inspiración para mí.
–¿Te pidieron que hagas algo?
–Primero estaba mirando y observando cómo ellos hacían y la head chef del equipo me menciona en medio de la preparación y dice “queremos abrir la brecha para futuras generaciones. Hoy tenemos un niño acá, que es Benjamín, que tiene nueve años, pero sabemos que va a ser la brecha para las siguientes generaciones”. El semillero del equipo, me dicen. Entonces quedamos en ese contacto, yo me iba a cada uno de sus cursos porque ellos hacían cursos para recaudar fondos para la competencia. La competencia lleva insumos, que algunos no hay en Paraguay como la isomalta, se hace una escultura de caramelo y se usa isomalta más o menos son cinco kilos por blanco. Blanco es cuando practicamos a nivel como hacen la competencia. También se usa chocolate para una escultura que pesa seis, ocho kilos. Y quedamos en ese contacto y me iba acá a uno de esos cursos que ellos hicieron para recaudar fondos. Un día la chef Chiara otra vez empatizando dice “Benja, vení”. Me pone el delantal y ese primer día entro como bachero, empecé a bachear ahí ya estaba en medio de la cocina y ya estaba en el blanco y yo bacheando.
–¿Y cómo fue lo del viaje?
–Hasta que le dicen a la head chef “qué posibilidad hay de que Benja entre al equipo”. Y hay que ver porque él es un niño y eso. Entonces le habla y le manda un correo a la organizadora del evento. Entonces se acepta, había que firmar todo un papeleo. Me aceptaron y yo entro al equipo. Cuando eso estaban un poco inseguros de mí porque decían se puede quemar, es un niño. No sabemos si va a venir a jugar, a hacer berrinche. Nosotros éramos los que hacíamos las recetas, las que se podían llevar hechas, pesábamos. Todo tenía que ser exacto. Todo lavábamos y limpiábamos el lugar. O sea, nosotros hacíamos la antesala a los chefs que iban a ir y hacíamos todo y cuando eso teníamos dos chicas que estaban con nosotros y tenían ya muchas recetas por hacer y me dice la chef Chiara “vos no querés hacer esto”.
Entonces me enseña, me muestra y desde esa vez me quedé con esa receta. De ahí fui implementando más recetas. Creo que llegué a hacer cuatro recetas y al final de todo ya hacía y antes yo no podía hacer nada porque tenían miedo. Después me decían “Benja, te sale muy bien” y nos contaron una anécdota. Yo hacía el crocante de uno de los postres helados.
Yo hacía la base, entonces ese día presentaron los jurados y me llama la head chef y una de las cosas que más enfatizaron fue el crocante en el postre helado. Me emocioné demasiado cómo ellos ya me empezaron a aceptar, me llevaban a sus cursos, eventos, ya empezaba a salir en las noticias, los noticieros me llamaban el niño pastelero, el niño prodigio, el semillero del equipo de Alma Guaraní.
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Una tradición que fomenta la conversación y el compartir
Ayer, como cada último sábado de febrero, se celebró el Día Nacional del Tereré, bebida tradicional que se convirtió en el símbolo de la cultura paraguaya. En una jornada de altas temperaturas, la celebración fue más que propicia.
“Disfrutar, ese es el sinónimo del tereré. Tiene esa mística de poder compartir entre familiares, amigos y conocidos, hasta podemos decir de unir a las personas”, expresó Javier Torres, promotor cultural y director del Tereré Literario, en Paraguay TV.
Afirmó que el tereré, más que una bebida, es motivo de reunión familiar, con los amigos o simplemente para tomarlo solo, poder sentarse a reflexionar sobre el cargado día o pasar un momento a solas y poder recargar energías.
PATRIMONIO CULTURAL
En diciembre de 2020, el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco aprobó la inclusión de las “Prácticas y saberes tradicionales del tereré en la cultura del pohã ñana” en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
En pleno centro del Mercado 4, en la esquina de Gral. Aquino y José Asunción Flores, se encuentra el Centro Cultural Tereré Literario, un espacio cultural donde se puede aprender más sobre la idiosincrasia del Paraguay. Además, el Paseo de los Yuyos, donde los comerciantes orientan y ayudan a la ciudadanía sobre el uso de los remedios naturales.
TERERE RUPA Y OTROS RITOS
El terere rupa es una de las tradiciones que acompaña a la bebida paraguaya y que no puede faltar antes de dar los primeros sorbos. Se trata de consumir una alimento preferiblemente salado, que puede ser sopa paraguaya, empanadas, tortilla con mandioca, para luego iniciar la ronda.
Así también, existen algunos ritos que se deben cumplir una vez que se haya cumplido con el terere rupa como no mover la bombilla luego de que se inició la ronda y el clásico hacer el ruido al finalizar el trago, que es sinónimo de que terminó el agua.
Sin embargo, el más importante de todos los ritos es que tras servir el primer mate se debe dejar reposar por unos minutos. Los ancestros dicen que ese trago es para para Santo Tomás y cuando se ve que la yerba absorbió el agua, ahí es momento de iniciar la ronda.
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El tereré es “la mística del compartir” más tradicional de Paraguay
Hoy sábado 28 de febrero, a nivel nacional se celebra el “Día del Tereré”, bebida tradicional que se convirtió en el símbolo de todo paraguayo a lo largo de la historia. En todo el país se desarrollan encuentros y celebraciones especialmente en Asunción, donde se tienen previstas varias actividades.
El tereré es refrescante y sacia la sed especialmente en días de intenso calor, pero al ser una costumbre no puede faltar durante todas las estaciones del año. Además, siempre se ofrece en cada hogar y recorre todo el territorio nacional e internacional, considerado una identidad nacional para el mundo.
“Disfrutar, ese es el sinónimo del tereré. Tienen esa mística de poder compartir entre familiares, amigos y conocidos, hasta podemos decir, de unir a las personas”, expresó Javier Torres, promotor cultural y director del Tereré Literario, en Paraguay TV.
Afirmó que el tereré, más que una bebida es el motivo de reunión familiar, con los amigos o simplemente para tomarlo solo, poder sentarse a reflexionar sobre el cargado día o pasar un momento a solas y poder recargar energías.
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Patrimonio Cultural
En diciembre del 2020, el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, aprobó la inclusión de las “Prácticas y Saberes Tradicionales del Tereré en la Cultura del Pohã Ñana. Bebida ancestral guaraní en Paraguay” en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
En pleno centro del Mercado 4, en la esquina de Gral. Aquino y José Asunción Flores, se encuentra el Centro Cultural Tereré Literario, un espacio cultural donde se puede aprender más sobre de la idiosincrasia del Paraguay. Además, del Paseo de los Yuyos, donde los comerciantes orientan y ayuda explican a la ciudadanía sobre el uso de los remedios naturales.
Tereré rupa y otros ritos
El tereré rupa es una de las tradiciones que acompaña a la bebida paraguaya y que no puede faltar antes de dar los primeros sorbos. Se trata de consumir una alimento preferiblemente salado que puede ser sopa paraguaya, empanadas, tortilla con mandioca y porque no un rico asadito, para luego iniciar la ronda.
Así también, existen algunos ritos que se deben cumplir una vez que se haya cumplido con el tereré rupa como no mover la bombilla luego de que se inició la ronda y el clásico hacer el ruido al finalizar el trago, que es sinónimo de que terminó el agua.
Sin embargo, el más importante de todos los ritos es que tras servir el primer mate se debe dejar reposar por unos minutos, los ancestros dicen que ese trago es para “Para Santo Tomás” y cuando se vé que la yerba absorbió el agua, ahí es momento de iniciar la ronda de tereré.
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Actividades
Desde este sábado 28 de febrero hasta el 2 de marzo se desarrollará la “Expo Tereré” en la Plaza de la Democracia de la ciudad de Asunción. Donde artesanos y distintas marcas están ofreciendo degustaciones de yerbas, artesanías y tereré rupa a la ciudadanía por el Día Nacional del Tereré.
En Paseo de los Yuyo del Marcado 4 también están celebrando a la tradicional bebida donde en medio de mucha alegría están ofreciendo buena música, información sobre los remedio yuyos que son recomendados para tomar en el tereré y muchas otras actividades que se tiene prevista hasta las 15:00.
Desde las 15:00 hasta 23:00 en el Puerto de Asunción se desarrollará la edición especial de “Embarcate – Tardes Culturales en el Puerto", que estará dedicada exclusivamente al Día del Tereré. El evento será de acceso libre y gratuito donde se tendrá buena música, comidas, artesanías y lanzamiento de libros.
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DATOS CLAVES
- En noviembre del 2025 las Naciones Unidas le dedicaron una mención especial al tereré en el que destacan su poder de unir a las personas en un rito casi sagrado o una ronda para compartir esta refrescante bebida entre amigos, conocidos y familiares.
- Los remedios naturales solo se deben tomar por la mañana, solo se debe mezclar hasta tres remedios, y por la tarde se debe cambiar por agua limpia.
- Existe varios tipos de tereré, pero los más consumidos son el pantano y jorador.
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Descubrí Asunción desde las alturas
La Secretaría Nacional de Turismo y el Touring Club preparan una emocionante agenda para que disfrutes lo mejor de Asunción: sunsets únicos, rooftops emblemáticos y la ciudad que cobra vida desde las alturas.
Asunción revela su encanto cuando el sol comienza a caer y la ciudad se transforma en un espectáculo de luz, cielo y horizonte.
Desde las alturas, el atardecer muestra su versión más seductora con tonos dorados y rosados que pintan el skyline. En ese momento el aire de la capital se vuelve más liviano y el ritmo urbano se detiene por un instante para apreciar una de sus facetas más bellas.
Esta experiencia es el punto de partida del Circuito Terrazas de Asunción, una iniciativa impulsada por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) y el Touring Club, que invita a descubrir el paisaje de la ciudad desde otra perspectiva, con una copa en la mano, deliciosas propuestas gastronómicas y música cuidadosamente seleccionada.
En 2026 el Circuito Terrazas incluye paradas en espacios icónicos como Lido Bar, Ko’ape Rooftop, Guay Rooftop y Divina Skybar.
En enero se prevén dos salidas. La primera será el jueves 8 y la segunda el jueves 22. En febrero, la actividad está marcada para el 5, en todas las ocasiones teniendo como punto de partida la Senatur, ubicada en Palma 468.
Los cupos son limitados y tienen un costo de G. 250.000 por persona. Incluye traslado en bus, recorrido por las 4 terrazas, una bebida y un aperitivo en cada parada.