La ciudad de los mitos y leyendas propone vivir una experiencia turística diferente, un recorrido nocturno por sus callejas llenas de historia, su emblemático templo, el museo del doctor Francia y el punto turístico más visitado de la localidad, el cerro Yaguarón, con todo ese aire de misticismo que siempre lo rodeó. Un circuito que combina historia, arte, religiosidad, mitología, senderismo y mucho misterio que los espíritus aventureros encontrarán especialmente interesante.

A las 19:00 de cada sábado se inicia una aventura turística imperdible en la mítica ciudad de Yaguarón, una experiencia vivencial nocturna que amal­gama historia, mitología gua­raní, religiosidad y senderismo, rodeada de mucho misticismo. Se trata del circuito “Yaguarón de Ensueños”, un recorrido a través de los puntos turísticos más importantes de la comuni­dad, una oferta que busca posi­cionar a la Ciudad de los Mitos y Leyendas como un destino de todo tiempo, aprovechando las potencialidades culturales de sus atractivos.

Tras un viaje de casi 50 kiló­metros, y una mochila llena de expectativas, el equipo de La Nación del Finde llegó a la loca­lidad, accediendo a una invita­ción de la oficina de turismo de la Municipalidad de Yaguarón que lleva adelante esta inicia­tiva a puro pulmón, con recur­sos propios de la comuna, y la coparticipación de gestores culturales y turísticos.

Llegada al templo San Buenaventura, la edificación más emblemática de Yaguarón y el mayor legado de los franciscanos a la localidad.FOTO:Eduardo Velázquez

El punto de encuentro fue Turista Róga, al costado del emblemático templo San Bue­naventura, donde media hora antes del inicio del recorrido ya nos encontrábamos compar­tiendo con el equipo de guías especializados que conduci­rían el paseo. Cocido, café y rosquitas sobre la mesa, para entrar en calor en la fría tar­de-noche sabatina; nuestras expectativas iban en aumento conforme nos adelantaban algunos detalles de lo que íba­mos a vivir en minutos más.

Mientras aguardábamos la lle­gada de los demás participantes que venían desde Asunción, en un bus que partió desde la Cos­tanera, y de otros que se despla­zaron en sus propios vehículos, charlamos con el intendente de Yaguarón. El doctor Luis Rodríguez, joven médico que va por su segundo mandato comunal, mencionó a nuestro medio que la columna vertebral del plan de desarrollo munici­pal es la industria del turismo, dentro de lo que representa el marco histórico cultural de la ciudad, incentivando los valores existentes como el majestuoso templo levantado por los fran­ciscanos, Patrimonio Nacional, “y muy próximo a convertirse en Patrimonio de la Humani­dad, porque realmente cumple con todos los requisitos para lle­gar a ello”, significó Rodríguez.

Acerca de las razones para ofre­cer un recorrido nocturno por la ciudad, destacó que hacer la actividad en horas de la noche genera una atmósfera dife­rente, llena de misticismo. “En el cerro, por ejemplo, ahí nacie­ron los mitos, y es un paisaje natural que de noche ofrece un espectáculo diferente, una vista excepcional, y escalarlo genera esa emoción de con­quista para las personas. Además, la visita a los museos y a la iglesia durante el día parece más como una clase de histo­ria, por lo que queríamos ofre­cer algo diferente”, argumentó.

Impactante vista nocturna de Yaguarón y ciudades aledañas desde la cima del Cerro Yaguarón. La agotadora escalada tuvo su recompensa.FOTO:Eduardo Velázquez

IMPACTO EN LA ECONOMÍA LOCAL

Destacó que, actualmente, el cerro de Yaguarón es el punto más visitado de la ciudad, que en Semana Santa recibió a más de 50.000 personas. “Está dando un movimiento económico a unas 40 familias direc­tamente, e indirec­tamente, ya se siente también la diferencia los fines de semana en los supermerca­dos, locales de comida. Se ve un impacto realmente positivo en la economía local y queremos seguir potenciando eso”, refirió.

“Estamos 24/7 promocio­nando nuestro turismo y solo pedimos a la gente que se acos­tumbre a hacer sus reservas para las guiaturas, porque no es lo mismo venir y mirar la igle­sia solos que acompañados de alguien que conoce toda la his­toria y las particularidades de este gran legado franciscano”, apuntó, al tiempo de mencionar que Yaguarón dispone actual­mente de unas 30 posadas y quintas para quienes quieran hospedarse.

UN BRINDIS CON KERANA

El bus que venía de Asunción con una vein­tena de perso­nas finalmente arribó cerca de las 19:00. Los anfitriones ofrecieron entonces un brindis con una bebida muy particu­lar, Kerana, servida en una jarra de cerámica y preparada a base de caña paraguaya, miel y zumo de naranja. Otras variantes son con acerola y mburucuja, según explicó don “Cacho” Ferreira, encargado del local. Con el equipo completo, unas 40 personas, aproximada­mente, partimos rumbo a la aventura abordando un bus de circuito local en el que recorri­mos las pueblerinas calles lle­nas de encanto de la enigmática Yaguarón con rumbo a los sitios marcados dentro del itinerario.

El cerro de Yaguarón es el punto más visitado de la ciudad, que en Semana Santa recibió a más de 50.000 personas de diferentes puntos del país. Está dando un movimiento económico a unas 40 familias directamente.

“ÑANDE REVOLUCIÓN” EN EL MUSEO DOCTOR FRANCIA

La primera parada fue el Museo Nacional Doctor Gaspar Rodrí­guez de Francia donde, a media luz, con los jardines iluminados con antorchas y candiles, los actores de Teatro Yara nos recibieron con pasajes de una obra teatral denominada “Ñande Revolución”. Recrearon los episodios más decisivos de la gesta emancipadora de 1811 con una reseña introductoria y conclusiva a cargo del his­toriador e investigador Walter Fernando Díaz Ayala, guía y traba­jador del museo, quien con su intervención enmarcó el contexto histórico de la puesta.

El museo funciona en la que fuera casona del capitán José Engra­cia García de Francia, padre del doctor Francia, donde también funcionaba la antigua oficina de la Administración de Tabacos de la cual era administrador. El padre de la Independencia del Para­guay pasaba largas temporadas en Yaguarón cuando sus estudios y compromisos con la patria le permitían tener unos días de solaz.

CONEXIÓN ESPIRITUAL Y ANCESTRAL

Imbuidos de un hondo sentido de patriotismo y cuando todavía comentábamos sobre la experien­cia en el museo, el bus nos dejaba minutos después ante el majes­tuoso Templo de San Buenaven­tura, acaso la edificación más icó­nica de Yaguarón. Una pareja de aborígenes, caracterizada tam­bién por actores de Teatro Yara, nos recibieron en un sitio de pro­funda conexión espiritual y ances­tral donde, a través de cánticos y danza, a la que fuimos invitados a sumarnos en una ronda caden­ciosa, llamaron a valorar el gran legado de los pueblos originarios.

Este ritual fue la antesala a un momento todavía más impactante y místico. Las imponentes puertas de la iglesia se abrieron para nosotros, invitándonos a apreciar uno de los recintos sagrados más deslumbrantes que tiene el país. Entre sonidos de violines y un caminero de lumi­narias, la Misa Guarayo fue un viaje en el tiempo a través de la música barroca, en un escenario de refulgente color dorado, de extraordinaria riqueza artística, impronta del tallista portugués José De Souza Cavadas. “Es un concierto que recrea un poco la divina liturgia que los indíge­nas celebraban en los diversos pueblos de la época de la colonia, en particular en lengua gua­rayo, una lengua hablada en la zona del Alto Chaco por el pueblo guarayo y aún hoy, en otros pueblos de Moxos y Chiquitos, en Bolivia. Y son partituras recuperadas de esas misiones por el maestro Luis Szarán, colectadas por él del abandono para devolverle su antiguo esplendor”, explicó el profesor Walter Fernando Díaz Ayala. El espectáculo musical fue protagonizado por músicos y coro de la Escuela de Música del maestro Cecilio Valiente Arámbulo, bajo la direc­ción del maestro Pedro Alejandro Sosa Villalba.

EL CERRO Y SUS MISTERIOS

El pintoresco bus local nos esperaba para conducirnos hacia el punto cúlmine del recorrido: el Cerro Yaguarón. Lo hicimos siguiendo los senderos del antiguo Tape Aviru, recorriendo a través de los miste­rios del vía crucis y pasando por el “Paseo de las Flores”, unos jardines que ador­nan las veredas de toda una cuadra de la calleja yaguaronina, hasta encontrarnos con el complejo de murales del “Paseo de los Mitos” donde “se recrean pasajes de los innumerables relatos que guardan los pobladores sobre estos personajes, cuya memoria sobre­vive en la rica oratoria local”, refirió Díaz Ayala.

Escalar el cerro fue todo un desafío para los novatos en estas cuestiones. Varios metros arriba nos hallamos con un personaje mítico de las leyendas yaguaroninas; no podía faltar a la cita la bruja Micaela Yaharí (foto), quien relataba episodios de su vida en un escenario no menos inquietante. Ya nos habían advertido los guías para pro­tegernos contra los espantos y travesuras de los espíritus que pueblan la cima. El sendero de “Malavisión” nos condujo al punto más alto del cerro, donde todo el cansancio se esfumó ante el maravilloso espectáculo que tuvimos el privilegio de presenciar: la vista de Yaguarón y de otras ciudades vecinas. Unos minutos de éxtasis que fueron interrumpidos con la invitación para llegarnos hasta el bar y el espacio cultural que tiene la munici­palidad en el lugar, y disfrutar de un momento de descanso y refrigerio. Una divertida puesta teatral con la obra “Bar Tolo” puso el broche de oro lleno de humor y picardía a este recomendadísimo city tour yaguaronino. Los que deseen vivir esta experiencia pueden obtener más información en el teléfono (0995) 354-088.

LUIS RODRÍGUEZ - INTENDENTE

“Decidimos hacer un paseo nocturno porque en la noche se genera una atmósfera diferente, un aire de misterio.

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