La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción realizó el acto de inauguración del Aula 8 “Prof. Dr. Justo Pucheta Ortega”, en homenaje a quien fuera exdecano de la institución y referente de la vida jurídica nacional.
Durante la ceremonia, el decano de la FDCS-UNA, profesor doctor Carlos González Morel, destacó la trayectoria académica y pública del homenajeado, así como su legado en la formación jurídica y en la vida universitaria.
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Participaron familiares del profesor doctor Justo Pucheta Ortega, entre ellos la profesora doctora Alicia Pucheta, actual presidenta del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, quien agradeció el reconocimiento realizado por la FDCS-UNA en memoria de su padre.
Con este homenaje, la Facultad reafirma su compromiso con la preservación de su memoria histórica y el reconocimiento a quienes dejaron huellas en la formación académica y jurídica del país. Igualmente, participaron del acto los profesores de la citada casa de estudios y otros invitados.
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Solicitan avanzar con elecciones de decano tras renuncias en Derecho UNA
Ante la renuncia de un integrante del Tribunal Electoral Independiente (TEI) y la candidata a vicedecana, informaron que ya se pueden retomar las elecciones para elegir a las próximas autoridades de la Facultad de Derecho de la UNA. Las elecciones debieron realizarse el pasado 20 de agosto, pero fueron suspendidas provisionalmente.
El Tribunal Electoral de la Capital, Primera Sala, ordenó el pasado jueves la suspensión provisoria de los comicios para elegir a los decanos y vicedecano para el periodo 2026 - 2031 de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), por una medida cautelar a pedido del Dr. Carlos Aníbal Fernández, en el marco de cuestionamientos al proceso electoral.
Ante esta situación, el abogado Edgar Ríos Parquet, integrante del Tribunal Electoral Independiente (TEI), presentó su renuncia para no afectar el cronograma electoral y facilitar la realización de los comicios. Así también, lo hizo una de las candidatas que dio un paso al costado.
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“En la fecha presenté mi renuncia al TEI ad hoc, con el propósito de eliminar cualquier controversia en torno a su integración y facilitar la inmediata continuidad del cronograma electoral. Por la estabilidad institucional de nuestra querida Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNA, exhorto a avanzar con el proceso de elección de decano y vicedecano”, expresó el abogado Edgar Ríos, consejero.
Así también, presentó la renuncia a su candidatura a vicedecana, Karen González, para evitar que su participación sea motivo de controversia dentro del proceso. “Con ambas renuncias, quedan subsanadas las situaciones que habían sido planteadas como fundamento de la suspensión, por lo que se dejaría sin efecto la medida cautelar, permitiendo la continuidad del proceso electoral”, resaltó.
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Peña destaca inversión de empresarios paraguayos en industria farmacéutica
El presidente de la República, Santiago Peña, encabezó la inauguración de la nueva planta industrial de especialidades farmacéuticas inyectables. Una inversión que amplía la capacidad de producción nacional de medicamentos y apuesta a incorporar mayor tecnología y conocimiento a la industria paraguaya.
La nueva infraestructura permitirá producir especialidades farmacéuticas de alta complejidad, generar empleos especializados y fortalecer la capacidad de respuesta del país ante las necesidades sanitarias.
Durante el acto, el presidente valoró especialmente la decisión de empresarios paraguayos de reinvertir y asumir riesgos de largo plazo en el país. Recordó las dificultades de abastecimiento experimentadas durante la pandemia y destacó la importancia de contar con una industria nacional capaz de producir y competir. “Ver hoy a empresarios paraguayos que dejan de ser observadores, que son protagonistas, que construyen, que compiten, realmente es un motivo de orgullo”, expresó el jefe de Estado.
Industria nacional y capacidad sanitaria
El vicepresidente de la firma paraguaya, Juan Manuel Alarcón, explicó que la planta fue concebida para fabricar medicamentos inyectables bajo altos estándares de precisión, control y seguridad, incorporando tecnología moderna, procesos especializados y talento nacional.
Señaló que la inversión permitirá fortalecer la producción nacional de medicamentos, generar empleos especializados, formar profesionales, transferir conocimiento y reducir la dependencia de productos provenientes del exterior.
“Una industria farmacéutica nacional sólida es un componente estratégico para la seguridad sanitaria y para la capacidad de respuesta del Paraguay ante las necesidades de la población”, afirmó Alarcón Yampey.
Carta de presentación
Santiago Peña destacó la decisión de los empresarios paraguayos de seguir apostando por el país, asumir riesgos e impulsar proyectos con una mirada de largo plazo. Señaló que inversiones como la nueva planta reflejan la confianza del sector privado y su papel fundamental en la construcción de un Paraguay con mayor capacidad industrial. “Ningún país sale adelante si no hay una empresa y ningún extranjero va a un país sin ver primero lo que está haciendo el empresario paraguayo”, sostuvo.
El mandatario destacó además la articulación entre el sector público y privado y las condiciones generadas para facilitar nuevas inversiones. “El Paraguay está abierto al capital extranjero, pero nuestra mejor carta de presentación es el empresario paraguayo”, afirmó al celebrar la expansión de una compañía nacional que proyecta seguir creciendo dentro y fuera del país.
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FPUNA: denuncian que actas eleccionarias son retenidas por la decana
Este martes, alumnos y graduados de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) se manifestaron para solicitar la liberación de las actas de las elecciones que se realizaron el pasado 20 de agosto, a modo de poder conocer quiénes son las nuevas autoridades. Ambos sectores denunciaron que la decana Silvia Leiva León está reteniendo los documentos para retrasar la entrega de mando y continuar ella en el cargo.
La medida fue tomada a raíz de que ya pasó un tiempo considerable tras las elecciones de las nuevas autoridades de la facultad para el periodo 2026 - 2031 y denunciaron que la decana Leiva León no ha remitido los resultados oficializados del acto eleccionario.
“Nuestro pedido fue concreto de que se remitieran las actas del acto eleccionario al Rectorado de la UNA. Es el paso que resta para que puedan proclamarse las autoridades electas”, expresó Fernando Moreno, miembro del consejo de la FPUNA, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Agregó que las autoridades electas asumirán el primer día hábil de setiembre y encontrarán una contraparte exigente, atenta y dispuesta a colaborar. “Nos reunimos en plenaria a comentar un poco todo lo que venía pasando y acercamos las copias de las actas al Rectorado. Con eso, entendemos que se comunica y corresponde según el estatuto”, apuntó.
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Resaltó que la fuerza del proyecto siempre ha sido la transparencia y la unidad de todos los estamentos. “Las medidas de fuerza seguirán hasta que esto se pueda solucionar. Reitero, queremos que se remitieran las actas del acto eleccionario para que puedan proclamarse las autoridades del próximo periodo”, apuntó.
El 20 de agosto pasado el Consejo Directivo de la Facultad Politécnica eligió a sus nuevas autoridades, en un proceso conducido por el Tribunal Electoral Independiente Ad Hoc y desarrollado conforme al Reglamento General aprobado por el Consejo Superior Universitario: padrón publicado, candidaturas inscriptas sin impugnaciones, presentación de programas de gobierno en sesión pública transmitida por los canales oficiales de la Facultad, voto secreto y escrutinio público.
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“Hoy la sociología paraguaya produce más y mejor que nunca”
“Sociología paraguaya: dos momentos” es la última publicación del sociólogo Carlos Aníbal Peris que fue presentado el pasado viernes en el marco del Simposio de Sociología 2026. El material aborda el devenir de la disciplina en el país, que tras un largo periodo de orfandad logró institucionalizarse y busca consolidarse planteando una mirada crítica sobre el presente.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos Archivo / Gentileza
“Dos veces le prohibieron a la sociología paraguaya mirar al país”, recuerda Carlos Peris en este este libro publicado desde la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
La obra investiga un primer hecho entre 1900 y 1913 cuando Cecilio Báez intenta la primera cátedra y es resistida por la Iglesia católica y un segundo entre 1972 y 1983 en la Universidad Católica: “La institución que había combatido a la disciplina es ahora la única capaz de alojarla, porque bajo la dictadura es también el último espacio con algún margen. Pero el margen tiene un límite y en 1983 la carrera se cierra”.
Peris cuenta que “una ironía metodológica atraviesa todo el libro y que me parece la mejor razón para leerlo: el aparato que vigilaba es el que conservó. Terminé reconstruyendo un capítulo de la vida intelectual paraguaya con los papeles de quienes la reprimieron. Eso obliga a una conclusión práctica: los archivos –el del Terror, pero también los universitarios y los eclesiásticos– son patrimonio público y hay que abrirlos y digitalizarlos, porque cada expediente que se pierde es una parte de nuestra historia intelectual que queda explicada para siempre como desinterés. Por eso el libro incluye los documentos en facsímil: quiero que el lector juzgue por sí mismo, no que me crea a mí”, apunta.
–En el primer momento es la Iglesia católica la que se opone a una cátedra. ¿Por qué pasó?
–Hago una precisión que importa: la Iglesia no se opone a la cátedra por vía administrativa –no hay un expediente que la clausure–, se opone a lo que la cátedra enseña y lo hace en el terreno público. La cátedra de Sociología se crea por decreto del Poder Ejecutivo en el año 1900, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción, y su titular es Cecilio Báez, que en 1903 publica el primer manual paraguayo de la disciplina. Báez es masón y librepensador, y enseña una explicación del orden social que no necesita de la providencia: monismo, evolución, desnaturalización de la familia bíblica. Eso, en el Paraguay de 1900, no era una discusión de aula, era una guerra cultural.
TOMA DE POSICIÓN
–¿Cómo llega la sociología al Paraguay?
–La sociología paraguaya no llega al país como una importación académica neutra, una novedad europea que se enseña porque queda bien en un plan de estudios. Llega como una toma de posición sobre quién tiene derecho a explicar la sociedad. Y el detalle decisivo es que el hombre que abre la cátedra en 1900 es el mismo que en 1913 firma el manifiesto: no hay un Báez profesor y un Báez militante, hay un solo dispositivo intelectual funcionando en dos escenarios, el aula y la plaza. Lo que se enseñaba adentro es exactamente lo que sangraba afuera.
–Luego aparece la intervención de la dictadura a una cátedra en marcha por unos 10 años. ¿Cómo fueron los hechos de acuerdo a tu investigación en las fuentes?
–Es la parte más incómoda del libro: no hay una intervención de la dictadura en el sentido clásico, no hay tanque ni decreto de Alfredo Stroessner cerrando una carrera. Hay un procedimiento interno, estatutario, impecable en la forma. La carrera de Sociología se abre en la Universidad Católica en 1972 –la institución que setenta años antes había combatido a la disciplina es ahora la única con margen para alojarla, porque bajo la dictadura es el último espacio con algo de aire–. El deterioro empieza antes del final: en 1978 se rechaza un proyecto de reformulación y una circular disuelve la Facultad de Ciencias Sociales dentro de la nueva Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas. Lo que reconstruyo con los expedientes es que en 1982 se inscribe un solo alumno y la carrera ya no figura en los folletos de oferta de la Universidad ni de 1982 ni de 1983. Es decir: dejó de ofrecerse antes de que existiera una resolución que la cerrara.
LÍNEAS DE ESTUDIO
–¿Cómo ves la sociología en el presente?, ¿qué estudios destacás?
–Hoy la sociología paraguaya produce más y mejor que nunca, y con menos épica. Destaco tres líneas. La cuestión agraria y ambiental, donde el trabajo de Ramón Fogel sigue siendo la referencia obligada para entender la expansión del agronegocio y el desplazamiento campesino e indígena. La sociología de la estructura social y la educación, donde Luis Ortiz ha mostrado cómo la desigualdad se reproduce por vía escolar en un país que se cuenta a sí mismo como igualitario. Y la agenda de ilegalidad, crimen organizado y captura territorial, que es donde yo trabajo. Sumaría el trabajo historiográfico sobre la propia disciplina –Javier Caballero Merlo, Lorena Soler– y la producción del CPES, que sostuvo la investigación social cuando la universidad no podía.
–¿Sentís consolidada a la sociología en el país?
–Institucionalizada, sí. Consolidada no todavía. Hay carreras, hay posgrados, hay una revista, hay investigadores categorizados: hace treinta años eso no existía y no es poco. Reponer la continuidad histórica es discutir el presente: la sensación de que la sociología paraguaya siempre está empezando de nuevo no es un rasgo de carácter nacional, es el efecto de dos cortes bien fechados. Una disciplina que no conoce sus propias interrupciones cree que su fragilidad es culpa suya. Y por eso también insisto con lo institucional: la consolidación no se decreta ni se declama en un congreso, se construye en un aula que abre todos los años. Mientras la Facso siga formando sociólogos y sociólogas en la universidad pública, la disciplina tiene piso. Ese es el resguardo real que el país no tuvo en 1913 ni en 1983.