A las 8:30 del próximo miércoles 18 de febrero se fijó el juicio oral y público del exministro abdista Arnaldo Giuzzio, acusado de supuesto cohecho pasivo agravado (coima), por recibir presuntamente favores del narcotraficante brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua; marco en que el Ministerio Público podría solicitar una inclusión probatoria de otro presunto vínculo narco del acusado con Lindomar Reges Furtado, detenido en Brasil.
En marzo de 2025, los agentes fiscales Verónica Valdez y Jorge Arce habían solicitado al inicio de la causa que se libre exhorto a la Justicia de Brasil para acceder íntegramente las conversaciones por chat que mantuvieron Giuzzio y Reges, según reveló un peritaje de la Policía Federal al teléfono del brasileño que se había fugado de la operación Turf, en febrero de 2022 en Hernandarias (Alto Paraná), y fue capturado en Río de Janeiro (Brasil), en febrero de 2025.
El año pasado, el inicio del juicio se había suspendido debido a una serie de chicanas que presentó la defensa del exministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y del Ministerio del Interior, entre agosto de 2018 y febrero de 2022, integrando el gabinete del gobierno de Mario Abdo Benítez. Hasta el momento no se presentó ningún pedido de suspensión del juicio, reportó este martes el periodista de judiciales de Nación Media a través del programa “Arriba hoy” por el canal GEN y Universo 970 AM.
Pese a la suspensión, el Ministerio Público impulsó el pedido de informe como acto investigativo y aparentemente ya tendría en su poder la desgrabación de las conversaciones obtenidas del teléfono de Reges, que podría disponerse para el Tribunal de Sentencia, que preside la magistrada Adriana Planás preside.
En atención al artículo 400 de la ley n.º 1286/1998 “Código Procesal Penal, esta eventual inclusión probatoria implicaría la “posibilidad de una calificación jurídica que no ha sido considerada por ninguna de las partes”, por tratarse de la comisión de otros hechos punibles, situación que agravaría la situación procesal del exministro.
El presunto narcotraficante detenido en Brasil, Marcus Vinicius Espindola Marqués de Padua, era el principal objetivo del operativo Turf, al igual que su socio comercial Lindomar Reges Furtado. La investigación paraguaya develó chats entre Giuzzio y Espindola desde julio de 2021 hasta febrero de 2022, lapso en que el primero impulsó gestiones para que el brasileño se convierta en proveedor del Ministerio del Interior y la Policía Nacional, y recibió favores como el préstamo de “cortesía” un vehículo blindado para un viaje familiar a Brasil. La gestión de Giuzzio también significó el levantamiento de controles antidrogas en los puertos nacionales.

