La ministra Carolina Llanes Ocampos, vicepresidenta primera de la Corte Suprema de Justicia y superintendente de la Circunscripción Judicial de Canindeyú, realizó varias actividades en el marco del día de gobierno en la ciudad de Saltos del Guairá.
Llanes participó de la habilitación de la sala de recreación para niños en el Juzgado de la Niñez y de la Adolescencia. Asimismo, realizó la presentación del informe de gestión y rendición de cuentas de la Circunscripción Judicial de Canindeyú, correspondiente al período 2025.
La vicepresidenta primera tomó juramento de ley a 15 nuevos profesionales del derecho, quienes desde la fecha quedan habilitados para el ejercicio de la profesión, conforme a las normas vigentes. La ministra Llanes también estuvo presente en la ceremonia de verificación de las obras de iluminación y hermoseamiento de la avenida de acceso principal al Palacio de Justicia de Saltos del Guairá.
Asimismo, en carácter de titular de la Sala Penal, participó primeramente del acto jurisdiccional de muestreo, pesaje e incineración 88.990 kg de estupefacientes incautados en el marco de una causa sobre tráfico de drogas denominado Operativo Umbral, que tuvo lugar en la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), sede de Saltos del Guairá, acompañando al Juzgado Penal de Garantías Especializado en Crimen Organizado del Primer Turno de la Capital, a cargo de la magistrada Lici María Teresita Sánchez.
Por otra parte, Llanes Ocampos mantuvo una reunión de trabajo con el Consejo de Administración de la Circunscripción Judicial de Canindeyú, a fin de interiorizarse sobre las líneas de acción emprendidas, y brindó recomendaciones e instrucciones generales, ratificando su compromiso con la mejora del servicio judicial para la comunidad.
Presentación de informe
En la presentación del informe que estuvo a cargo del presidente del Consejo de Administración de la citada jurisdicción, magistrado Gustavo Brítez, se destacaron los avances en los ámbitos de gobierno judicial, jurisdiccional, administrativo y registral. Este informe de gestión constituye un recuento de las acciones realizadas durante el presente período, lo que permite evaluar resultados, exhibir logros y plantear estrategias para fortalecer las áreas que presentan oportunidades de mejora dentro de la institución.
Se resalta un superávit en la cantidad de resoluciones dictadas en el 2025, la meta propuesta fue de 11.128, sin embargo, el presente año arroja un total de 13.688, lo que data un 23 % de superproducción en las resoluciones.
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Camionero paraguayo fue detenido con cerca de 300 kilos de presunta cocaína en Brasil
Este miércoles, Policía Rodoviaria Federal (PRF) de Brasil detuvo a un camionero de nacionalidad paraguaya que transportaba unos 300 kilos de presunta cocaína en el tanque de combustible de su camión. La droga fue detectada por los canes y los efectivos lograron localizar la droga en un compartimento especial.
Según el reporte emitido por los intervinientes del vecino país, la captura del ciudadano paraguayo e incautación de las sustancias se logró en la carretera BR-277, en el municipio de Balsa Nova en la localidad de Curitiba. Conducía un tractocamión de color blanco y llevaba cargamento de trigo.
Cuando llegó en el kilómetro 146 el conductor de 47 años fue detenido por los policías para realizar un control de rutina, la inspección consistió en verificar todo el camión con ayuda del los canes antidrogas. Uno de estos dio la alerta en el tanque del combustible, que fue desarmado y se logró detectar la sustancia.
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Tras retirar los paquetes que estaban embalados, en un compartimento que fue preparada con la intención de confundir a los canes con el olor a combustible, se pudo confirmar que se trataba de 298 kilos de presunta cocaína. Este camión llevaba trigo y en los documentos decía que debía descargar en la ciudad de Curitiba.
El compatriota fue detenido y luego se ordenó que sea trasladado a la sede de la Policía Federal en Curitiba. El mismo será procesado por el hecho punible de tráfico de drogas. Este hombre confesó que la sustancia ilegal debía llegar hasta el estado de Santa Catarina.
Los controles se han reforzando en zona de la frontera y especialmente a vehículos procedentes del país debido a que en las últimas semanas se detectaron varios cargamentos que iban del Paraguay con destino al Brasil.
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Cumbre Interamericana: defensor general expuso estrategias paraguayas para humanizar la Justicia
En el marco de la Cumbre Interamericana de Defensorías Públicas 2026, el defensor general, Javier Dejesús Esquivel González, presentó la ponencia “Estrategias Regionales para Humanizar la Justicia”, en la que compartió la experiencia del Ministerio de la Defensa Pública del Paraguay y planteó propuestas orientadas a fortalecer el acceso a la Justicia desde una perspectiva más cercana, eficiente e inclusiva.
Durante su intervención, destacó que uno de los principales desafíos de la región es reducir las barreras económicas, geográficas, culturales e institucionales que aún limitan el acceso efectivo a la Justicia, especialmente para las personas en situación de vulnerabilidad.
Como parte de la exposición, el defensor general presentó iniciativas impulsadas por la institución para brindar respuestas concretas a problemáticas que afectan a la ciudadanía, entre ellas las acciones de asistencia jurídica a víctimas de la denominada “mafia de los pagarés”.
Asimismo, destacó programas como “Protegiendo tus Derechos en tu Comunidad”, que acerca los servicios de la Defensa Pública a poblaciones vulnerables mediante jornadas de atención y orientación jurídica, y “Exportando Sueños”, una iniciativa que promueve la inclusión social y económica de mujeres en situación de vulnerabilidad a través del desarrollo de emprendimientos con proyección internacional.
Esta participación permitió posicionar la experiencia del Ministerio de la Defensa Pública del Paraguay en un espacio de intercambio regional, junto a autoridades y especialistas de distintos países comprometidos con el fortalecimiento de las defensorías públicas y la construcción de sistemas de justicia más accesibles e inclusivos.
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La posición paraguaya ante la controversia del Salto del Guairá
- Carlos José Fleitas
- Embajador
- Fotos: Gentileza
La definición del trazado fronterizo entre Paraguay y Brasil fue el resultado de un largo proceso que sigue hasta la actualidad, combinando negociaciones diplomáticas, acuerdos internacionales y un intenso trabajo de campo realizado por las comisiones mixtas demarcadoras. Esa documentación se convertiría décadas más tarde en uno de los principales fundamentos de la posición paraguaya frente a la controversia del Salto del Guairá. A la fecha resta por demarcar aproximadamente 8 km, en la zona del Refugio Biológico de Mbaracayú.
La frontera entre el Paraguay y el Brasil no surgió de un único tratado ni quedó materializada de manera inmediata. Su definición fue el resultado de un proceso que se extiende hasta la fecha, combinando negociaciones diplomáticas, acuerdos internacionales y un intenso trabajo de campo realizado por las comisiones mixtas demarcadoras de ambos países, dentro de un marco de armonía y discusiones eminentemente técnicas.
A lo largo de este periodo ingenieros, militares y diplomáticos paraguayos y brasileños recorrieron la frontera levantando planos, identificando accidentes geográficos, colocando hitos y dejando constancia de cada decisión en actas demarcatorias.
Esa documentación se convertiría décadas más tarde en uno de los principales fundamentos de la posición paraguaya frente a la controversia del Salto del Guairá.
El punto de partida para la demarcación con el Brasil fue el Tratado de Límites Loizaga–Cotegipe, firmado en Asunción el 9 de enero de 1872, que definió la línea fronteriza entre ambos Estados y dispuso la designación de comisarios encargados de su demarcación.
En cumplimiento de ese mandato se constituyó la primera Comisión Mixta de Límites, integrada por representantes paraguayos y brasileños, que entre 1872 y 1874, que recorrió la frontera, confeccionó planos y erigió los primeros hitos. Desde entonces quedó claro que fijar jurídicamente una frontera y materializarla sobre el terreno eran etapas distintas de un mismo proceso.
Entre los protagonistas de esta primera etapa de la demarcación paraguayo-brasileña destaca el capitán de Fragata Domingo Antonio Ortiz, excombatiente de la guerra contra la Triple Alianza, quien fue designado por decreto del 17 de junio de 1872 como primer comisario paraguayo para integrar la Comisión Mixta encargada de ejecutar el Tratado.
Su misión no se limitó a representar al Paraguay: dirigió sobre el terreno los trabajos iniciales de reconocimiento y demarcación, participando junto a su homólogo brasileño, Rufino Enéas Gustavo Galvão, en la colocación del primer mojón de la frontera sobre el río Apa.
Justamente uno de los desafíos iniciales enfrentados por la Comisión Mixta fue la identificación de la naciente principal de dicho río, punto de especial importancia porque de ella dependía el trazado de la línea divisoria prevista en el Tratado. Las exploraciones de campo realizadas dieron lugar a una divergencia técnica, que fue elevada a consideración de ambos Gobiernos.
La cuestión se resolvió mediante el Protocolo del 7 de enero de 1874, por el cual el Paraguay y el Brasil acordaron reconocer al arroyo Estrella como la naciente principal del río Apa, disponiendo que la frontera siguiera la siguiente coordenada geográfica: Latitud 22°16’39”03 Sur, Longitud 12°39’1”80 Oeste.
El proceso demarcatorio recibió un impulso con el Tratado Complementario de Límites, suscrito en Río de Janeiro el 21 de mayo de 1927, y con el Protocolo de Instrucciones para la Demarcación y Caracterización de la Frontera, del 9 de mayo de 1930. Estos instrumentos reorganizaron los trabajos y crearon la Comisión Mixta de Límites y Caracterización de la Frontera Paraguay–Brasil, encargada de completar la demarcación, reparar hitos, instalar nuevos mojones y desarrollar los estudios topográficos e hidrográficos necesarios para caracterizar toda la línea limítrofe.
Esa continuidad institucional demuestra que ambos Gobiernos entendían que la frontera no era una obra concluida en 1874, sino un proceso permanente de demarcación y caracterización que debía ejecutarse de manera cooperativa y conforme a los compromisos internacionales asumidos.
CONTROVERSIA DE 1965 Y LA NOTA D.P.I. N.° 712
Antes de examinar la Nota D.P.I. N.° 712 resulta necesario comprender el contexto histórico en el que fue elaborada. Desde fines del siglo XIX la propiedad del Salto del Guairá dio lugar a una de las más importantes controversias limítrofes entre el Paraguay y el Brasil.
Mientras el Brasil sostenía que la totalidad del salto le pertenecía y que la frontera ya se encontraba completamente demarcada hasta ese punto, en el Paraguay surgieron diversas interpretaciones históricas y jurídicas acerca del alcance del Tratado de Límites de 1872 y de la soberanía sobre dicho accidente geográfico.
Estas interpretaciones contribuyeron al debate que precedió a la posición oficial asumida posteriormente por la Cancillería paraguaya en la Nota D.P.I. N.º 712 de diciembre de 1965.
Entre las interpretaciones doctrinarias paraguayas más influyentes se encontraba la sostenida por el historiador nacional Efraím Cardozo, quien afirmaba que el Tratado de Límites de 1872 no había adjudicado expresamente al Brasil la soberanía sobre el Salto del Guairá.
Según esta tesis, el Paraguay conservaba el dominio histórico sobre dicho accidente geográfico, ya que la soberanía solo podía modificarse mediante una cesión expresa, inexistente en el texto del Tratado.
Para Cardozo, la línea fronteriza debía llegar hasta el propio Salto, manteniéndose la totalidad de este dentro de la jurisdicción paraguaya. Otra interpretación fue la del jurista compatriota Juan José Soler, que sostenía que el Salto debía analizarse como parte de un río internacional.
Desde esta perspectiva, el Tratado de 1872 disponía que la frontera siguiera el canal principal del río Paraná hasta el Salto, por lo que este constituía un accidente geográfico compartido y no perteneciente exclusivamente al Brasil.
Aunque difería de la posición de Cardozo respecto del fundamento jurídico, Soler coincidía en rechazar la interpretación brasileña según la cual el Tratado había atribuido al Brasil la soberanía exclusiva sobre el Salto del Guairá.
Sin embargo, a mediados de la década de 1960 la controversia dejó de ser únicamente una discusión histórica y jurídica para convertirse en un diferendo diplomático de creciente importancia.
La presencia de efectivos militares brasileños en la región del Salto del Guairá y la paralización de los trabajos de la Comisión Mixta trasladaron el debate desde la interpretación de los tratados hacia el estado efectivo de la demarcación sobre el terreno, otorgando un renovado protagonismo a la documentación producida durante décadas por la propia Comisión.
Así el reclamo del Gobierno paraguayo se realizó en septiembre de 1965, donde por medio de una nota solicitó al Gobierno brasilero el retiro de efectivos militares instalados desde junio de ese año en un sector donde la línea limítrofe aún no había sido materializada mediante hitos.
Paralelamente, solicitó la continuación de los trabajos de la Comisión Mixta Paraguayo-Brasileña de Límites y Caracterización de Fronteras que permanecían suspendidos debido a la ausencia de la delegación brasileña.
El Gobierno brasileño respondió sosteniendo que el tramo de frontera comprendido entre el hito de Ybycuí y el Salto Grande de las Siete Caídas se encontraba íntegramente demarcado, por lo que no existían cuestiones pendientes en ese sector.
En respuesta a esa posición, el 14 de diciembre de 1965 la Cancillería paraguaya remitió la Nota D.P.I. N.º 712, firmada por el ministro de Relaciones Exteriores, doctor Raúl Sapena Pastor, al embajador del Brasil en Asunción, doctor Jayme de Souza-Gomes.
En ella el Gobierno paraguayo expuso oficialmente los fundamentos históricos, jurídicos y técnicos que sustentaban su posición respecto de la demarcación de la frontera en la región del Salto del Guairá.
DEMARCACIÓN INCONCLUSA
El principal argumento desarrollado por la Cancillería paraguaya consistió en demostrar que la propia historia de la Comisión Mixta desmentía la tesis brasileña de una frontera completamente demarcada desde el siglo XIX. Recordó que, tras el Tratado de 1872, el Salto del Guairá fue considerado un accidente geográfico suficiente para identificar el final de la frontera y no se instaló allí un mojón terminal. Sin embargo, esa circunstancia no significaba que todo el proceso de demarcación hubiera concluido.
Si realmente la frontera hubiese quedado íntegramente demarcada en el siglo XIX, carecería de sentido la firma del Tratado Complementario de Límites de 1927, del Protocolo de Instrucciones de 1930 y la creación de la nueva Comisión Mixta encargada precisamente de continuar las tareas de demarcación y caracterización.
Destacó que durante más de treinta años Paraguay y Brasil continuaron trabajando conjuntamente llegando a instalar 846 hitos, de los cuales 341 correspondían al sector de la Sierra del Mbaracayú.
Ese argumento se reforzaba con las propias actas de la Comisión Mixta. En este sentido adquiere especial importancia la 25.ª Conferencia, celebrada en Río de Janeiro el 20 de noviembre de 1961.
En esa reunión ambas delegaciones aprobaron un programa específico para realizar el levantamiento topográfico del “último trecho aún no demarcado” de la cordillera del Mbaracayú “y su ligazón con el accidente geográfico Salto del Guaira (Salto das Séte Quedas)”, proyectar la ubicación de nuevos hitos y proceder posteriormente a su instalación.
Las campañas desarrolladas en 1962 y 1963 representaron uno de los mayores avances técnicos alcanzados por la Comisión Mixta. Durante esos trabajos se midieron las cotas de más de 10.000 puntos distribuidos en el tramo final de la Sierra del Mbaracayú.
Esa información permitió elaborar cartografía de alta precisión y proyectar la futura ubicación de los hitos que completarían la demarcación. Sin embargo, la delegación brasileña dejó de concurrir a la 26.ª Conferencia, impidiendo que los trabajos fueran analizados y aprobados conforme al procedimiento previsto por el Protocolo de 1930.
Otro de los argumentos consistió en debatir el valor que el Brasil atribuía a determinados mapas y diseños elaborados durante el siglo XIX. Según el Paraguay esos documentos gráficos, si bien eran considerados instrumentos auxiliares, útiles para representar el trabajo realizado, no podían modificar lo dispuesto por el Tratado o por lo materializado posteriormente mediante las operaciones técnicas y actas de la Comisión Mixta.
ARGUMENTO JURÍDICO PARAGUAYO
La Posición Paraguaya trasciende la discusión cartográfica para defender un principio fundamental: las controversias internacionales deben resolverse mediante el Derecho y la cooperación entre los Estados. El Gobierno paraguayo recurrió a reconocidos juristas y recordó el principio pacta sunt servanda, según el cual los tratados deben cumplirse de buena fe y respetarse tanto en su letra como en su espíritu.
Esta expresión latina resume una de las reglas fundamentales del Derecho Internacional: los tratados deben cumplirse. Para la Cancillería paraguaya, este principio obligaba a ambas partes no solo a respetar el texto del Tratado de Límites de 1872, sino también a ejecutar fielmente el procedimiento de demarcación acordado posteriormente mediante el Tratado Complementario de 1927 y el Protocolo de 1930.
Desde esa perspectiva, alterar unilateralmente el criterio seguido durante décadas por la Comisión Mixta implicaba apartarse de compromisos internacionales previamente aceptados.
La Cancillería Paraguaya también afirmó su confianza en los medios pacíficos de solución de controversias frente a la propuesta de someter la controversia a arbitraje internacional. Lejos de rechazarla como una herramienta válida, sostenía que antes debían agotarse las negociaciones directas, los buenos oficios, la mediación, la investigación y la conciliación.
En realidad, el Gobierno paraguayo dejó en claro que el desacuerdo jurídico no era el principal obstáculo para las relaciones bilaterales. A juicio de la Cancillería Nacional, las diferencias de interpretación podían ser discutidas mediante los mecanismos previstos, lo que verdaderamente alteraba el clima de entendimiento era la presencia de fuerzas militares en un sector cuya demarcación aún debía completarse.
Por ello, el documento insistía en la necesidad de restablecer las condiciones que permitieran a la Comisión Mixta reanudar sus trabajos y concluir el proceso iniciado décadas atrás.
LEGADO HISTÓRICO DOCUMENTAL
La Nota D.P.I. N.º 712 del 14 de diciembre de 1965 transformó la historia de la Comisión Mixta Paraguayo-Brasileña de Límites y Caracterización de Frontera en una auténtica prueba jurídica. Cada conferencia, cada campaña de campo y cada hito colocado eran presentados como evidencia de una política de Estado desarrollada conjuntamente por Paraguay y Brasil durante más de treinta años.
Más que discutir interpretaciones cartográficas aisladas, la Cancillería paraguaya invitó a observar la continuidad de una práctica bilateral que, a su juicio, demostraba de manera concluyente que la demarcación de la frontera en el sector del Salto del Guairá permanecía inconclusa.
Vista desde la actualidad, constituye una de las expresiones más acabadas de la diplomacia paraguaya en materia de límites internacionales.
SITUACIÓN ACTUAL
A la fecha resta por demarcar aproximadamente 8 km, en la zona del Refugio Biológico de Mbaracayú. Esta área abarca aproximadamente 1.356 hectáreas y en sus adyacencias se destaca la ubicación de la ciudad de Salto del Guairá.
Respecto a la definición de la demarcación de la zona, existen dos teorías, que son posiciones históricas de ambos países: la paraguaya, que sostiene que el límite es el ramal de la Cumbre de la Cordillera del Mbaracayú que se desarrolla más al norte y que se dirige hacia la primera caída del antiguo Salto; y la brasilera, que sostiene que el límite es el ramal de la Cumbre de la Cordillera del Mbaracayú que se desarrolla más al sur y que se dirige a la quinta caída del antiguo Salto.
Para finalizar deseo resaltar que en la actualidad la Nota D.P.I. N.º 712 de la Cancillería paraguaya continúa siendo un documento de gran valor para comprender la historia de las relaciones entre Paraguay y Brasil y nos recuerda que la diplomacia también se construye sobre trabajo técnico, archivos, mapas, actas, tratados y argumentos jurídicos.
Esa combinación de diplomacia, conocimiento técnico, memoria documental y apego al derecho constituye, probablemente, el legado más perdurable de este notable documento diplomático que fundamenta la posición nacional sobre este punto.
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Sorprenden a una mujer con 104 dosis de crack en la Chacarita
Una mujer fue sorprendida con más de 100 dosis de crack por agentes del Departamento de Seguridad Turística y de la Comisaría 5.ª de Asunción en una intervención realizada anoche en la zona baja de la Chacarita.
“Como resultado tenemos la incautación de sustancia tipo crack distribuidos en 104 dosis más cuatro piedras grandes de las cuales se podrían producir 15 a 20 dosis más de cada una”, informó a los medios el subcomisario Juan Escurra.
El hallazgo se produjo en el marco de una verificación de personas que realiza habitualmente la Policía Nacional en el barrio Ricardo Brugada de Asunción. La aprehendida fue identificada como Jorgelina Anahí Ramírez.
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“Ella fue atrapada en la vía pública, en la zona conocida como Maracaná”, donde estaría vendiendo los “tocos” de estupefaciente, refirió el agente policial. La sospechosa intentó escapar a pie al notar la presencia policial, pero fue interceptada a los pocos metros, mostrando una fuerte resistencia a exhibir el contenido de su cartera.
“La mujer no dijo nada, no pudo justificar y nos acompañó de forma pacífica”, mencionó el interviniente. La misma no tiene antecedentes. Tampoco hay denuncias de que se dedique al microtráfico. “Pero teniendo dicha cantidad, es evidente que se dedica a la comercialización de la droga”, expresó Escurra.
En su cartera encontraron 104 dosis y piedras de presunto crack, también dinero de baja denominación, sumando G. 186.000 en efectivo, presumiblemente fruto de la comercialización de los estupefacientes. La mujer y las evidencias incautadas fueron trasladadas a la sede de la Policía Urbana para los procedimientos de rigor.
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