El juicio oral contra el periodista Carlos Granada, acusado por coacción, coacción sexual y acoso sexual, ingresó en su recta final. Según informó el periodista Aldo Insfrán en el programa Arriba Hoy de GEN/NaciónMedia, las partes ya presentaron sus réplicas y dúplicas, y el proceso se reanudará este martes a las 07:30, cuando el acusado y las víctimas tendrán la oportunidad de dirigir sus palabras finales al tribunal.
La causa es analizada por un tribunal colegiado presidido por la magistrada Laura Ocampos, acompañado por dos jueces más, quienes luego de escuchar las últimas intervenciones pasarán a deliberación para emitir la sentencia de primera instancia.
El Ministerio Público se ratificó en su solicitud de 10 años de pena privativa de libertad para Granada. La misma posición sostiene la querella adhesiva, que acompaña plenamente la acusación fiscal.
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Más de diez testimonios
Aunque solamente una víctima formalizó querella, durante el juicio oral la Fiscalía presentó material testimonial que apunta a un patrón de comportamiento reiterado.
Según los datos expuestos en sala: el Ministerio Público recolectó testimonios de más de 10 mujeres y los relatos coinciden en conductas que la Fiscalía considera indicios de un acoso serial.
Si bien la defensa intentó desacreditar parte de las declaraciones, el Ministerio Público fue “contundente” al sostener su acusación sobre el comportamiento sistemático del acusado.
A pesar de la gravedad de los hechos atribuidos, el periodista afronta el juicio en libertad, situación que generó debate público desde el inicio del proceso. Granada permanece en su domicilio mientras avanza la etapa final del juicio, sin restricción de circulación más allá de las medidas judiciales ordinarias.
Expectativa por la sentencia
Si no surgen incidentes de último momento, el tribunal podría emitir la sentencia mañana mismo, una vez culminadas las palabras finales de las partes.
El caso Granada se convirtió en uno de los procesos más emblemáticos sobre violencia y acoso en el ámbito laboral mediático, y su desenlace será seguido muy de cerca tanto por organizaciones de mujeres como por el sector periodístico.

