La fiscal Norma Salinas dio detalles sobre la investigación que se está llevando adelante en el caso de la denuncia de estafa de la abogada y exfuncionaria de la Cámara de Diputados, Anadelia Acosta, y otras personas a dos familias que debieron recibir una indemnización de la Administración Nacional de Electricidad (Ande).
La agente fiscal indicó que en el marco de esta investigación se encontraron documentos no auténticos, tanto del poder general para realizar el proceso, tanto ante la Ande como del Banco Nacional de Fomento (BNF) de la sede de Repatriación (Caaguazú), donde se retiraron los G. 800 millones.
Leé también: Carmen Villalba fue trasladada a Minga Guazú
“Nosotros estamos encontrando que hay producción de documentos no auténticos, para nosotros es muy grave porque afecta a dos instituciones (BNF y Ande), afectó a personas vulnerables, la pena podrá ser aumentada hasta 10 años”, indicó la agente fiscal en conversación con la 1020 AM. Agregó que encontraron que “se hizo uso de documentos públicos, porque un poder notarial es instrumento público, se utilizó en el BNF de Repatriación”, documentos con producción de contenido falso.
“Nosotros visualizamos que entregaron el cheque con el poder que es de contenido falso, y obviamente que no se pudo saber hasta que supimos que Mario León dice, yo nunca hice esa escritura, y en la escritura se puso ´retirar cheque´, hasta ese punto se llegó”, apuntó la fiscal Salinas. Por otra parte, aseguró que la fiscalía continuará con la investigación en el marco de la producción y uso de documentos no auténticos, a pesar de la conciliación a que llegaron las dos familias con Anadelia Acosta y los demás denunciados de esta estafa. “Nosotros estamos avanzando y encontrando más documentales”, sentenció.
Podes leer: Félix Urbieta: 8 años de secuestro y sin respuestas
Dejanos tu comentario
Israel pide investigación, a mil días del ataque de 2023
Israel recordó ayer los 1.000 días de la sorpresiva agresión islamista a su territorio, que costó la vida de más 1.200 personas.
- AFP.
Israel conmemoró ayer jueves los 1.000 días del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, mientras persisten las divisiones internas y los llamados a crear una comisión estatal de investigación, algo que el gobierno de Benjamin Netanyahu rechaza.
Durante la jornada se celebraron en todo el país una serie de actos de conmemoración y protestas contra la gestión del Ejecutivo durante el ataque y en los meses posteriores. La primera ceremonia tuvo lugar a las 06H29 de la mañana (03H29 GMT), la hora exacta en que el movimiento islamista palestino lanzó su ataque contra Israel y desencadenó una guerra en la Franja de Gaza.
Para Dina Hertz, residente de Jerusalén, lo que más le pesa es que 1.000 días después siente que siguen “atrapados en esta situación y no se ha hecho lo necesario para poder pasar página”.
“Me refiero a una verdadera comisión de investigación, a que se asuman responsabilidades y se extraigan lecciones concretas, y a que quienes estaban al mando el 7 de octubre muestren un auténtico sentimiento de vergüenza y dolor”, declaró a la AFP la mujer.
Aquel sábado, al término de la festividad judía de Sucot, los milicianos islamistas lanzaron desde Gaza un ataque sorpresa en lo que pasó a ser el día más mortífero en la historia del Estado de Israel desde su creación en 1948.
El ataque dejó 1.221 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales israelíes. Además, Hamás se llevó a 251 rehenes a Gaza.
La ofensiva israelí de represalia en Gaza dejó más de 73.000 muertos, en su mayor parte civiles, según las cifras del Ministerio de Salud del gobierno encabezado por Hamás, consideradas fiables por la ONU.
Barrios enteros del enclave palestino quedaron arrasados, con viviendas, hospitales, escuelas y redes de abastecimiento de agua en ruinas. Para sobrevivir, la gran mayoría de los dos millones de gazatíes tuvo que desplazarse varias veces a lo largo de los dos años de conflicto, en medio de una gigantesca crisis humanitaria.
Las fuerzas israelíes ocupan actualmente cerca del 70 % del territorio de la Franja, según autoridades locales.
Dejanos tu comentario
Avance de la línea de 500 kV alcanza el 65 % con inversión de USD 94,5 millones
El proyecto de construcción de la nueva Línea de Transmisión de 500 kV Yguazú–Valenzuela , alcanzó un desarrollo global del 65 %, impulsado por el avance sostenido de las obras, el montaje electromecánico y la provisión de materiales e insumos necesarios para su culminación, según informó el titular de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Félix Sosa, en su cuenta oficial de X.
La obra se ejecuta en el marco de la Licitación Pública Internacional Ande N.º 1684/2022, adjudicada al Consorcio Rieder–INCOMISA, con una inversión aproximada de USD 94,5 millones destinada al fortalecimiento de la infraestructura de transmisión eléctrica del país.
Trabajos avanzan en varios frentes
Actualmente, las tareas se desarrollan de forma simultánea en distintos puntos estratégicos del trazado. Las cuadrillas trabajan en los tramos 3 y 4 en las fundaciones y el montaje de estructuras metálicas, mientras que en los tramos 1 y 2 avanzan las labores previas al tendido de conductores y del cable de guardia.
De manera paralela, continúan los trabajos en las zonas de Repatriación y Campo 2, en el departamento de Caaguazú. En tanto, en Yguazú, departamento de Alto Paraná, se ejecutan las últimas tareas de montaje de torres de amarre, consolidando el avance hacia la fase final del proyecto.
Lea más: Resaltan la importancia de la nutrición del toro reproductor en sus primeros meses de vida
Refuerzo para el sistema eléctrico
La nueva línea de transmisión conectará las subestaciones Yguazú y Valenzuela y forma parte de una infraestructura estratégica para fortalecer el Sistema Interconectado Nacional (SIN). Según lo previsto, el proyecto permitirá incrementar la capacidad de transporte de energía eléctrica, mejorar la confiabilidad del servicio y acompañar el crecimiento de la demanda energética del país.
Lea también: Exploran oportunidades para avanzar en la reforma del transporte público
Dejanos tu comentario
Paraguay fortalece su investigación agrícola
El ingeniero agrónomo Antonio Samudio Oggero, categorizado en el Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) e investigador del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), representó a Paraguay en la Reunión de Coordinación Técnica sobre Prioridades Estratégicas y Acción Conjunta del programa Atoms4Food, organizada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El encuentro se desarrolló del 8 al 12 de junio de 2026 en Viena, Austria, y reunió a especialistas de América Latina y el Caribe en el marco del proyecto regional ARCAL CXCVIII (RLA5093). Durante la reunión, el investigador participó en espacios de trabajo enfocados en áreas clave como el mejoramiento genético vegetal, el manejo sostenible de suelos y recursos hídricos, la inocuidad alimentaria y el control integrado de plagas.
LA EXPERIENCIA
Además, tuvo la oportunidad de visitar los Laboratorios de Aplicaciones Nucleares del OIEA en Seibersdorf, uno de los centros de investigación más importantes a nivel mundial en el uso de tecnologías nucleares con fines pacíficos. Esta experiencia permitió el intercambio de conocimientos con expertos internacionales y la generación de vínculos de cooperación científica que contribuirán al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas del Paraguay.
Para nuestro país, formar parte de esta iniciativa representa una oportunidad para avanzar en áreas como el mejoramiento genético, el manejo sostenible de recursos naturales, el control fitosanitario y la adaptación al cambio climático, contribuyendo así a una producción agrícola más eficiente, innovadora y sostenible.
El programa Atoms4Food, impulsado por el OIEA en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es una iniciativa estratégica para apoyar a los países en el fortalecimiento de sus sistemas agroalimentarios mediante el uso de técnicas nucleares e isotópicas.
Dejanos tu comentario
¿Alivia el cuerpo y el espíritu el hecho de ir a misa?
La práctica de rituales religiosos libera sustancias químicas que fortalecen los vínculos sociales e incluso aumentan el umbral de percepción del dolor, según un estudio realizado en Brasil y el Reino Unido. Varias investigaciones demostraron que algunos opioides producidos de forma natural por el organismo, como la betaendorfina, desempeñan un papel fundamental en el apego social de los animales y en las relaciones sociales de los seres humanos adultos.
Estas “sustancias químicas del bienestar” se liberan cuando adoptamos determinados comportamientos, lo que posteriormente contribuye a que nos sintamos unidos a los demás, explica a la AFP Valerie van Mulukom, coautora de un estudio publicado esta semana en Proceedings of the Royal Society B. En los monos esto ocurre especialmente durante las sesiones de acicalamiento, esenciales para la cohesión del grupo. Sin embargo, en las sociedades humanas de gran tamaño, las interacciones cara a cara no bastan para reforzar los lazos sociales entre cientos o incluso miles de personas.
Una teoría del biólogo evolutivo británico Robin Dunbar sostiene que “desarrollamos ciertos comportamientos que nos permiten producir las mismas sustancias químicas que en las interacciones cara a cara, pero a una escala mucho mayor”, destaca Van Mulukom, investigadora en psicología de la universidad Oxford Brookes (Reino Unido).
“Estos comportamientos incluyen moverse de forma sincronizada (realizando espontáneamente los mismos movimientos), cantar juntos, hacer música juntos o saber que compartimos las mismas creencias”, explica.
En este contexto, ella y sus colegas estudiaron los rituales religiosos en 24 investigaciones de campo realizadas con fieles en el Reino Unido y Brasil.
Repetidos cada semana, “los rituales religiosos reúnen todos estos comportamientos. Cuando se asiste a una misa, por ejemplo, todos se levantan al mismo tiempo, rezan juntos, al final se desean mutuamente la paz, escuchan y cantan juntos”, señala la investigadora.
Conectados con Dios
En el Reino Unido, todos los participantes eran cristianos, aunque pertenecían a distintas confesiones (católica, anglicana, metodista y bautista).
En Brasil, los participantes practicaban el culto de la Umbanda, una religión afrobrasileña que combina el espiritismo, danzas y ritmos rituales africanos con oraciones e imágenes católicas.
Los participantes respondieron un cuestionario antes y después del servicio religioso sobre su sentimiento de pertenencia al grupo, que incluía preguntas como: “Pensando en todas las personas presentes, ¿hasta qué punto confía usted en los demás miembros de este grupo?”
Puesto que es imposible medir directamente la producción de opioides sin recurrir a procedimientos invasivos, y dado que estas sustancias actúan como analgésicos, los investigadores utilizaron un método habitual en los estudios experimentales: emplear el umbral del dolor como indicador indirecto.
Para ello, inflaron lentamente un manguito de presión -como los utilizados para medir la presión arterial- alrededor del brazo de cada participante antes y después del servicio religioso, hasta que este indicara sentir una “molestia importante”.
El resultado fue que, tras el ritual, el sentimiento de vínculo social era mayor que antes, al igual que el umbral del dolor. También aumentó ligeramente el afecto positivo (emociones agradables como la alegría, la serenidad y el placer), mientras que el afecto negativo disminuyó.
“Observamos que cuanto más conectadas con Dios se sentían las personas durante el ritual, más les ayudaba a crear vínculos con los demás”, destaca Van Mulukom.
Más allá de las actividades sincronizadas, “hay algo en las creencias que estas personas integran en su identidad que las une con mayor fuerza”, subraya.
“Del mismo modo que, si participo en una manifestación contra los combustibles fósiles porque coincide con mis creencias y mis principios, probablemente me sentiré más unido a los demás manifestantes que en un concierto, aunque en este último seguramente me mueva y cante de manera mucho más sincronizada con el resto”, concluye la investigadora.
Fuente: AFP.