El intendente de Ciudad del Este fue imputado nuevamente por el Ministerio Público por lesión de confianza, administración en provecho propio y asociación criminal, junto con otros 12 funcionarios de la comuna. Foto: Archivo
Fiscalía formula nueva imputación contra Miguel Prieto y otros 12 funcionarios municipales
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Los fiscales de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción Silvio Corbeta, Alma Zayas y María Verónica Valdez formularon acta de imputación contra el intendente de Ciudad del Este Miguel Prieto, además de otras 12 personas más que son altos funcionarios de la administración municipal actual. Según la investigación del Ministerio Público, el intendente Prieto habría encabezado un esquema creado para el desvío de recursos de la comuna esteña.
Esta es una nueva imputación fiscal contra el jefe comunal por lesión de confianza, administración en provecho propio y asociación criminal por el supuesto hecho de haber despilfarrando unos 306.188.500 guaraníes. De acuerdo al acta de imputación, el intendente Prieto, como ordenador de gastos, en complicidad con funcionarios de la institución que ocupan altos cargos directivos, habrían promovido una licitación por vía de la excepción para adquirir insumos para fabricar panificados que servirían a familias de escasos recursos golpeadas por la pandemia de la covid-19, entre los meses de marzo a junio del 2020.
Al respecto, los investigadores señalan que de acuerdo a los elementos recabados, dan indicios de que todo el proceso de compra pública estaría direccionado y amañado, con el objetivo de favorecer a una estructura jurídica que pertenecería al intendente Miguel Prieto, identificado con el nombre de “Tajy Servicios Generales”. Mencionan además que si bien se efectuó el pago en junio del 2020, fue por productos inexistentes que nunca fueron entregados.
Junto al intendente de Ciudad del Este, también han sido imputados Francisco Raimundo Arrúa Álvarez, ambos en calidad de coautores. Además fueron imputados por asociación criminal en calidad de cómplices los ciudadanos Buena Ventura Morínigo, Emili Vanessa Florentín Páez, Robert Osmar Florentín Silvero, Richar Ayala Ávalos, Maggi Elizabeth Fariña Almada, Sebastián Martínez Insfrán, Alex Samhart, Sabino Peralta Martínez, Higinio Ramón Acuña, Cirle Elizabeth Alcaraz Ramírez y Nelson Alexis Segovia Acevedo.
Finalmente, el Ministerio Público solicita al juzgado la aplicación de medidas cautelares reales como la fijación de una fianza sobre todos los imputados; la inhabilitación general para enajenar o gravar bienes; aplicar embargos preventivos de todas las cuentas habilitadas en el sistema financiero y cooperativos a nombre de los imputados.
Firmaron actas de recepción antes que Tía Chela comprara los víveres
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Ni validando las facturas que la Dirección de Impuestos Tributarios identificó como falsas se puede respaldar la compra de mercaderías por parte de Miguel Prieto en el esquema Tía Chela. En el intento de defender la entrega los involucrados presentaron facturas emitidas por contribuyentes ficticios, con fechas posteriores al acta de recepción de los kits de alimentos y ni validando todo esto los comprobantes alcanzan a justificar la provisión establecida en contrato y por la cual la administración Prieto pagó G. 2.949 millones.
De forma burda, pero a la vez absurda, el exintendente de Ciudad del Este destituido por corrupción, Miguel Prieto intenta zafar del esquema de desvío de fondos más emblemático del país durante la pandemia, conocido como Tía Chela. Las pruebas documentales que recolectó el Ministerio Público para sentar al exjefe comunal en el banquillo de los acusados por lesión de confianza y asociación criminal, son de fierro y demoledoras.
La Fiscalía comprobó que, además del proceso fraguado de una adjudicación por G. 2.949 millones para la provisión de 25.000 kits de víveres a una despensita que no tenía las mercaderías ni la capacidad financiera, los alimentos no fueron distribuidos a los beneficiarios porque el stock no existió y hubo compras fueron ficticias.
Detalles de varias facturas de compra de stock de Tía Chela presentadas al Ministerio Público son posteriores al acta de recepción de mercaderías firmadas el 27 de marzo y el 13 de abril de 2020 por la administración de Miguel Prieto.
PADRE E HIJO, UTILIZADOS
Maniobraron una compra por urgencia impostergable sin la debida justificación, utilizando a padre e hijo como potenciales oferentes, adjudicaron millonario contrato a una despensita que no tenía stock de alimentos y ante la evidente inexistencia de la totalidad de las mercaderías, armaron una cadena de compra-venta ficticia para justificar la provisión, según la Fiscalía.
Tía Chela presentó facturas de una treintena de subproveedores para justificar su stock. Declaró facturas de compra de mercaderías entre los que incluso figuraban comprobantes expedidos a nombre de otra razón social en el apuro que le generó la justicia. Las facturas de compra de stock presentadas por Tía Chela, según el cálculo del Ministerio Público suman G. 2.628.722.663. Sin embargo, la operación de compra de la Municipalidad de Ciudad del Este fue por G. 2.949.650.000, de entrada, ya había una diferencia de G. 320 millones.
El dato relevante en el combo de facturas de compra que presentó Tía Chela es que no contaba con ingresos oficiales que pudieran demostrar el financiamiento de las compras. “Sus ingresos percibidos no le permitían realizar esa inversión significativa. Contaba con una sanción de inhabilitación de cuentas por una entidad bancaria e incluso registraba operaciones morosas”, subraya el Ministerio Público en su acusación.
CONTRIBUYENTES FICTICIOS
En la cadena de facturas que construyeron fueron identificados contribuyentes ficticios, según los cruzamientos documentales que analizó la Dirección Nacional de Impuestos Tributarios (DNIT). En este esquema tanto Tía Chela como una de sub proveedoras, Vanessa (Vanemi) Florentín, expareja de Prieto y actual funcionaria de la Municipalidad de Ciudad del Este, presentaron facturas falsas, se remarca en la mencionada acusación. Según los detalles de compr bantes, Vanemi colaboró con 4 facturas falsas en el intento de justificar inventario de mercaderías por venta simulada por valor de G. 700 millones que realizó a Tía Chela. Pero, capaz lo más alevoso de la situación sea la desprolijidad en la fabricación de facturas para justificar el stock inexistente. Y en este contexto presentaron facturas de compra de mercaderías que son posteriores a la fecha del acta de recepción de los kits firmados por la administración Prieto.
NOTORIAS INCONSISTENCIAS EN FACTURAS
“Las facturas presentadas por Tía Chela SRL y los subproveedores presentan notorias inconsistencias que reflejan operaciones ficticias o inexistentes, e incluso se contraponen con las documentaciones institucionales, por las cuales se deja constancia de la recepción total de mercaderías los días 27/03/2020 (15.000 kits) y 13/04/2020 (10.000 kits). Esto se debe a que parte de las mercaderías proveídas supuestamente a la comuna, fueron adquiridas con posterioridad a las fechas de recepción señaladas, ello nos revela una ausencia de stock de mercaderías y la inexistencia de las mismas, no obstante, a pesar de ello fueron tenidas como recepcionadas por parte de la institución”, refiere la acusación fiscal.
El documento del Ministerio Público remarca que esto “evidencia que estas documentaciones donde los funcionarios municipales dejan constancia de la recepción de estos kits, no se compadecen con la realidad y que fueron redactadas al solo efecto de cubrir la ausencia de contraprestación total de lo proveído por la empresa Tía Chela conforme a lo pactado en el contrato, firma que debió proveer de 25.000 unidades de kits de alimentos, lo cual se traduce en un perjuicio económico a la institución por valor de G. 2.130.036.160 porque finalmente no se recibieron mercaderías de acuerdo a la cantidad establecida conforme a lo pagado en el contrato G. 2.949.650.000”.
Nani Arrúa cuestiona los gastos de campaña de Pereira Mujica: “Los números no cierran”
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La exsenadora de Alto Paraná, Georgia “Nani” Arrúa, cuestionó públicamente la declaración de gastos de campaña presentada por Daniel Pereira Mujica, candidato a intendente de Ciudad del Este por el movimiento “Yo Creo” del destituido exintendente Miguel Prieto. La exlegisladora planteó la necesidad de contrastar los montos reportados de manera oficial con el millonario despliegue publicitario que se observa diariamente en las calles, medios de comunicación y redes sociales.
A través de sus plataformas digitales, Arrúa enfatizó que la legislación sobre financiamiento político exige absoluta transparencia en el origen y destino de los fondos. La exparlamentaria sostuvo con firmeza que “la honestidad se demuestra” y remarcó que el verdadero compromiso ético de un aspirante no se mide por discursos, sino comparando las Rendiciones de Cuentas ante la Justicia Electoral con la realidad operativa.
De acuerdo con los datos expuestos por la exsenadora, Pereira Mujica declaró un presupuesto de apenas G. 100 millones para su campaña, compuesto por G. 20 millones en ahorros propios y G. 80 millones atribuidos a donaciones de siete personas cuyos nombres no fueron especificados. En contraposición, remarcó que el candidato de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Rigoberto “Rigo” Chamorro, reportó recursos por G. 950 millones, distribuidos en G. 750 millones de fondos propios y G. 200 millones depositados en el sistema financiero.
“Cuando los números no cierran, ahí está la respuesta a quién nos dice la verdad y quién no”, sentenció Arrúa. La dirigente instó a la ciudadanía a evaluar la coherencia entre el informe presupuestario y el gasto real en mítines, cartelería, pantallas en la vía pública, indumentaria, calcomanías y movilizaciones logísticas en la capital altoparanaense.
El cuestionamiento cobra mayor peso político dado que Pereira Mujica es la figura clave del equipo del exintendente Miguel Prieto, a quien reemplazó interinamente en el cargo tras las elecciones de octubre de 2025 y cuya administración busca dar continuidad. Prieto atraviesa actualmente un juicio oral por supuesta lesión de confianza de G. 2.130 millones en el caso “Tía Chela”, al que se le suma la apertura de un segundo proceso por presunto perjuicio de G. 306 millones en la causa “Tajy”.
En medio de este convulsionado escenario judicial y político, Arrúa puso la lupa sobre el financiamiento de la campaña en la capital del décimo departamento. La exlegisladora dejó abierta la interrogante sobre si las cifras rendidas por la agrupación “Yo Creo” reflejan un sustento real o si ocultan un desfasaje frente al ostensible despliegue territorial.
Presentan primeras pruebas documentales contra Prieto
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El Ministerio Público inició la lectura de las pruebas documentales en el marco del juicio contra Miguel Prieto y otros acusados.
En el marco del juicio oral y público que enfrenta Miguel Prieto, exintendente de Ciudad del Este, acusado por lesión de confianza y asociación criminal tras el presunto desvío de G. 2.130 millones de las arcas municipales en el caso conocido como “Tía Chela”, el Ministerio Público ya inició la producción de las primeras documentales que estarían comprometiendo al exjefe comunal esteño y a los demás acusados en el presente caso.
Los fiscales procedieron a la lectura de varios documentos, entre ellos el contrato que firmó la firma Tía Chela con la Municipalidad de Ciudad del Este.
Asimismo, se dio lectura a las actas de los procedimientos de verificación entregadas por Tía Chela a la comuna esteña, evidenciando que ninguna coincidía con la mercadería adquirida por la empresa, entre otras irregularidades.
La audiencia oral proseguirá el próximo 29 de setiembre a las 11:00 de la mañana con la producción de más pruebas documentales.
El tribunal de sentencia que tiene a su cargo juzgar el caso está integrado por Ana Rodríguez, Yolanda Morel y Karina Cáceres. Además de Prieto, están acusados Francisco Raimundo Arrúa Álvarez, en calidad de autor, mientras que Maggi Elizabeth Fariña Almada, Sebastián Martínez Insfrán, José Félix Cáceres Galeano, Julián Benítez Gamarra, Higinio Ramón Acuña y Cirle Elizabeth Florentín Páez fueron acusados en calidad de cómplices.
Durante el juicio oral resaltaron la gravedad de que Hernán Rivas, presuntamente sin haber cursado la carrera de Derecho, haya sido miembro y presidente del órgano juzgador de jueces y fiscales. Foto: Archivo
El Ministerio Público solicitó formalmente una condena de 12 años de pena privativa de libertad para el exsenador Hernán Rivas, durante los alegatos finales del juicio oral, por la presunta comisión del hecho punible de producción y uso de documentos públicos de contenido falso relacionados con su título de abogado.
Los fiscales de la causa alegan que durante el juicio se probó que el acusado produjo y usó documentación pública de contenido falso, al mentir sobre su condición de abogado para acceder a una matrícula ante la Corte y luego representar a ambas Cámaras del Congreso ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).
Durante el juicio oral resaltaron la gravedad de que Rivas, presuntamente sin haber cursado la carrera de Derecho, haya sido miembro y presidente del órgano juzgador de jueces y fiscales. El fiscal Christian Benítez incluso señaló que este caso se trata de la causa más grave y flagrante sobre la vulneración del orden jurídico en la era democrática.
Ante el Tribunal de Sentencia integrado por María Fernanda García de Zúñiga, como presidenta y los miembros Juan Carlos Zárate Pastor y Yolanda Portillo, la fiscal Patricia Sánchez señaló que las pruebas producidas durante este juicio permitieron examinar la realidad académica que debía sustentar los documentos que certifican una calidad de abogado titulado.
Carece de historia académica real
La fiscal sostuvo que los certificados y títulos presentados por Rivas carecen de correspondencia con una historia académica real, coherente y justificable. Por lo tanto, remarcó que esos documentos son con informaciones de contenidos falsos.
“Una carrera universitaria deja una secuencia objetiva de hechos, deja huellas, hay una inscripción, hay una matrícula, hay asignaturas cursadas, docentes, constancia de asistencia, exámenes, parciales, habilitaciones de exámenes, trabajo final de grado, egreso y fotos del egreso... Nada de eso tuvimos aquí“, expresó la fiscal Patricia Sánchez, durante el juicio oral.
En conferencia de prensa, el fiscal Christian Benítez, señaló que se trata de una conducta que no solo se realizó en una oportunidad, sino en reiteradas oportunidades y que tiene un impacto a una cuestión que está vinculada a una conducta aislada y el impacto es a la seguridad jurídica de la República del Paraguay.
“Si este no se toma como un caso especialmente grave, entonces cuál sería. Sí utilizar todo el aparato vinculado al ámbito de la Justicia, pero también a instituciones del Ejecutivo, el MEC (Ministerio de Educación y Ciencias) el Poder Legislativo, estamos hablando de un órgano que es parte del Poder Judicial, si usar todos los poderes del Estado para cometer hechos punibles no es un caso especialmente grave, cuándo vamos a estar frente a un caso especialmente grave”, cuestionó.