El agente fiscal Christian Roig logró una condena de 10 años de pena privativa de libertad para un hombre luego de ser hallado responsable de la comisión del hecho punible de coacción sexual por someter a un joven de 17 años a distintos abusos de índole sexual con el uso de la fuerza. La víctima tenía discapacidad visual y auditiva y falleció a consecuencia de una enfermedad que padeció después del hecho.

El representante de la sociedad produjo diversos elementos probatorios que permitieron demostrar al Tribunal de Sentencia la autoría del procesado en el ilícito investigado y tras lo cual fue condenado a prisión. Además, fue fundamental para obtener la condena el trabajo llevado a cabo por el Centro de Atención a Víctimas de la Fiscalía.

Refieren los antecedentes que la denuncia fue presentada en la sede del Ministerio Público en el 2018 y desde ese momento se inició la investigación penal. Según manifestaciones del menor, el hoy condenado le obligó bajo amenaza a que le realice determinados actos sexuales al igual que el mismo le hacía a la víctima. Dicha situación se repitió en varias ocasiones por el transcurso de un año en forma sistemática.