El pleno de la Corte Suprema de Justicia resolvió en la sesión de ayer reducir la cantidad de trabajadores de blanco que actualmente están prestando servicio en el minihospital del Poder Judicial. Asimismo, acordaron que en la próxima sesión resolverán quiénes serán los profesionales que continuarán en el departamento de asistencia médica que funciona en la planta baja del Palacio de Justicia.
El minihospital del Poder Judicial cuenta con 97 funcionarios, de los cuales 23 son médicos, 15 odontólogos, 17 nutricionistas, 34 enfermeras, paramédicos, choferes y 8 personales administrativos.
Las especialidades que se reducirán son las de odontología y nutrición. En la lista también figuran masajistas, paramédicos y otros. La solución sería comisionar a los trabajadores de blanco al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social para que presten allí sus servicios profesionales. El ministro de la Corte Antonio Fretes aclaró que no se trata de una clínica, tal y como se quiere presentar a la ciudadanía, sino que es un servicio de urgencia, necesario teniendo en cuenta que alrededor de 15 mil personas por día ingresan al Palacio de Justicia.
Igualmente, Fretes sostuvo que durante el 2018 se atendió a más de 38 mil personas en la enfermería del Poder Judicial y que “en promedio se salvan 8 a 10 vidas a la semana”.
El ministro Manuel Ramírez dijo que el Poder Judicial no es un hospital público y propuso que se suspenda el contrato de quienes no tengan nada que ver con la atención de urgencia, como es el caso de los nutricionistas y masajistas. Mientras que la ministra Miryam Peña pidió que el servicio siga funcionando así como está ahor

