El ministro de la Corte Suprema de Justicia Alberto Martínez Simón recibió a La Nación en su despacho y explicó que entre sus prioridades se encuentra el respeto de los plazos para dictar resolución en la Corte Suprema de Justicia. Igualmente indicó que seguirá firme la lucha contra la morosidad judicial.
El nuevo ministro asumió el cargo el 16 de abril, e inmediatamente después de su juramento acudió a la Corte, donde le asignaron la Sala Civil de la Corte. “La primera medida que vine a realizar es darle continuidad al expediente electrónico y ver los proyectos en los que ya venía trabajando cuando era camarista y por supuesto organizar el gabinete”, señaló.
Agregó que los desafíos son muchos, no solamente darle continuidad a los proyectos que ya estaban, sino también ver nuevos proyectos como la ley antichicanas que ya se viene trabajando desde el 2015, pero que ahora nuevamente presenté ante el pleno de la Corte.
Acotó: “Ese proyecto es una cuestión que tenemos que discutir con el gremio de abogados, con los parlamentarios, con los doctrinarios del derecho procesal, porque la idea es justamente que no se haga un abuso de las recusaciones, porque la recusación no va a desaparecer, pues es un derecho que tienen las partes, pero la idea es tratar de regular el ejercicio del derecho. Esta es una institución muy grande y muy importante para el país”, manifestó.
Sobre la mora judicial y su lucha cómo será, Martínez Simón afirmó “vamos a luchar contra la mora judicial y la idea es tratar de coordinar con los demás ministros que integran la Sala Civil para un nuevo sistema de trabajo y para eso tengo que reunirme con ellos y concordar”. “La idea que tengo es que los plazos se respeten para dictar una resolución”, señaló el ministro de la CSJ.
Finalmente recordó que es importante la capacitación de los funcionarios judiciales, porque eso va a jerarquizar al Poder Judicial, y mencionó que están organizando cursos con capacitadores extranjeros.

