La jueza penal de Garantías de Fernando de la Mora, Nidia Paredes Arias, reci­bió una amenaza de que ella y sus familiares serían secuestrados. La adverten­cia se hizo a través de una lla­mada telefónica a las 13:48 del 10 de julio de este año.

Ante esta situación, la magistrada radicó la denun­cia en la Unidad Antisecues­tro de la Policía Nacional, que ya está investigando el presente caso.

De acuerdo a la transcrip­ción de la denuncia, la jueza Paredes recibió “una lla­mada de un número desco­nocido, que fue atendida por su esposo Humberto Otazú, también juez, quien puso en altavoz la comunicación.

Se trataba de una persona masculina, con acento bra­sileño, que les exigió dejar de ayudar al estafador si no querían sufrir las con­secuencias, el secuestro de ella o de algún integrante de su familia”.

El escrito añade que el crimi­nal le pidió a la jueza que ya “no aparezca por Fernando de la Mora”, por lo que la denunciante solicita protec­ción a la Fiscalía y la Policía Nacional.

Paredes comunicó el hecho al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Raúl Torres Kirmser, quien deberá garantizar la segu­ridad de la referida magis­trada judicial.