Unidad de Investigación, Nación Media

La inhabilidad a la candidatura a senador que arrastra Luis Pettengill Vacca no es el único dudoso y oscuro precedente. Vinculado a una empresa que se adjudicó provisión de respiradores a precios “de oro” en pandemia, teclados y mouse también a valores extraordinarios en Salud Pública y con una maniobra de perfil bajo en el Congreso, el considerado “pulpo” de las licitaciones no termina de aclarar su situación.

Perfil bajo y con una posible inhabilidad para el cargo que arrastra desde su candidatura, el senador Luis Pettengill Vacca pasó de cuestionado proveedor “pulpo” del Estado a senador de la República. Entre las empresas vinculadas al mismo está la firma Dysa Healthcare, adjudicada con contratos del sonado caso de los “respiradores de oro” en pandemia y “teclados y mouses de oro” para Salud Pública.

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En pandemia fue un escándalo la compra de 31 ventiladores pulmonares del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) debido al sobreprecio de los equipos en el marco de una apurada licitación de compras covid por G. 8.116 millones que se coció en 15 horas. En agosto de 2020, meses después de la polémica adquisición, la Contraloría General de la República (CGR) concluyó en un informe que las cotizaciones de los ítems eran 30 % más caro con relación a los valores referenciales de compras públicas, sin documentos respaldatorios. La contratista era la empresa en la que y en esos tiempos en que se ejecutaba el contrato figuraba como directivo el hoy senador de la República.

La Contraloría también cuestionó la desmedida ganancia de la empresa ya que ofertó los equipos a un precio 243 % superior con relación a los costos de importación, generando una diferencia de G. 5.747 millones entre el costo de ingreso al mercado local y el monto que le fue adjudicado a la firma.

La citada empresa, Dysa Healthcare SA, también fue cuestionada por el caso de los “teclados y mouse de oro” en otro contrato para la reparación de tomógrafos y angiógrafos del MSPBS. Cotizó teclados por G. 6,8 millones cada uno y mouses por a G. 2 millones cada uno. El caso generó un escándalo mediático y la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas tuvo que anular el lote de los mencionados insumos informáticos.

Con la misma firma, pero a través del Consorcio CDB (Dysa Healthcare SA/Casa Boller SA), tiene un contrato en ejecución con el Instituto de Previsión Social (IPS) vigente hasta el 2029, por valor de G. 600.000 millones para servicios de esterilización en el hospital de Ingavi, esto tras un proceso licitatorio con fuerte protesta por presunta adjudicación sin las especificaciones técnicas requeridas en el Pliego de Bases y Condiciones, inexperiencia para el contrato respectivo, ausencia de plan de contingencia, etc.

Del registro de estos negocios, Pettengill pasó a ser senador de la República. Si bien su clan compuesto básicamente por sus hijos son las caras visibles de las empresas y consorcios contratistas del Estado, el senador tiene un cargo político de relevancia que no pasa ni pasará desapercibido en situaciones más complejas que involucren al holding empresarial en licitaciones públicas.

Los contratos con el Estado de empresas vinculadas al senador son astronómicos. En la última década amasaron G. 6,3 billones en adjudicaciones. Con Pettengill en el Congreso y su familia metida, que queda como cara visible en licitaciones públicas, habría que definir si ante eventualidades en el rubro el mismo se vuelca hacia los intereses de los suyos o de la patria.

No hay que olvidar que Pettengill declaró acciones en empresa proveedora del Estado al asumir el cargo, lo que torna otra duda sobre la compatibilidad de sus funciones como parlamentario.

La Contraloría encontró una serie de irregularidades en licitación de los “respiradores de oro” adjudicada por el Ministerio de Salud en plena pandemia
El senador Pettengill figuraba como accionista de megaproveedora en junio del año pasado, cuando ya era candidato
Luis Pettengill Vacca, senador nacional

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