Iván Valdez se vio obligado a presentar renuncia como jefe de prensa del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), al divulgarse los mensajes intimidatorios y de amedrentamiento que envió vía WhatsApp a la periodista de investigación que viene revelando el gran festín que se manda el clan Carrizosa – Alcaraz con plata de los contribuyentes.

Lejos de refutar y acla­rar sobre la bolsa de empleo que armó el presidente del Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), Agus­tín Carrizosa, en proyecto poscovid, el jefe de prensa de esta ONG, Iván Valdez acu­dió a la intimidación y el ame­drentamiento a la periodista de investigación que viene revelando el gran festín que se manda el clan Carrizosa – Alcaraz con plata de los con­tribuyentes. Esto se suma al escándalo que sacude a la administración del CIRD por el festín que hicieron con fon­dos públicos y el joven tuvo que renunciar, según con­firmó mediante un comuni­cado la organización.

Con varios mensajes vía What­sApp, uno tras otro que inclu­yen emojis, sticker que resul­taron un verdadero acoso, el joven intentó burlarse de las publicaciones de este medio, degradando su rol como res­ponsable de la comunicación institucional del CIRD (ver capturas).

Nuestro medio denunció los mensajes desubicados de Val­dez que como se pueden ver desafiaban a la publicación de las capturas de su conversa­ción, ironizando que se use la foto más linda. Tras la publi­cación nuestra ayer en la edi­ción digital, el joven continuó su arremetida con más men­sajes burlescos, incluyendo frases como “lástima que no te pasé otra foto donde salí mejor”, “¿te puedo pasar la foto de mi perro?”, deno­tando el desprecio por el ofi­cio periodístico que esconde tras su apariencia de profe­sional oenegeísta compro­metido con la democracia.

Mensajes enviados por Iván Valdez a periodista de investigación de La Nación

La reacción de nada menos el comunicador de la ONG “pro transparencia” demuestra una alta intolerancia a la crítica de la prensa y una falta de respeto a la investigación periodística, que tanto dicen valorar repar­tiendo certificados, premios a los que ejercen este oficio. Esto perjudica aún más la imagen del CIRD que en este momento no encuentra forma de justifi­car la repartija de honorarios y jornales al clan Carrizosa – Alcaraz aprovechando un proyecto tan sensible como el de “Reactivación econó­mica poscovid”.

Las reacciones de escrache en las redes sociales contra el actuar del joven obligó a que horas después de su exa­brupto, presentara renuncia mediante una escueta nota que fue aceptada de inmediato por el presidente del CIRD.

“El CIRD tiene una línea comunicacional seria y respetuosa con la opinión pública. Como institución pedimos disculpas a la opi­nión pública y a la periodista Rossana Escobar. Hemos recibido la nota de disculpas y renuncia de Iván Valdez y el presidente ejecutivo lo ha aceptado”, dice el posteo de la ONG que comunicaba la des­vinculación del comunicador.

SON MALOS

La arremetida contra perio­dista no fue la única actua­ción desubicada del exco­municador del CIRD. Tras el destape de la repartija de honorarios en la ONG, Valdez había alertado a organización civil que cuestiona manejo que “los de La Nación son malos”. Al parecer la intención era intimidar para que no apoyen las publicaciones de nuestro medio ya que hay orga­nizaciones que vienen denunciando situacio­nes irregulares.

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